Parque fluvial - 3: Landaben (río Arga) - Huertas del río Elorz
Recorrido: Puente de Landaben - Parque Polo - Señorío de Eulza - Huertas del río Elorz - Barañain - P. Landaben
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
25/11/2002
02/01/2003
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este paseo discurre por las orillas de los ríos Arga y Elorz. Pasa del uno al otro por encima de la meseta de Barañain, junto al señorío de Eulza, y visita en su mayor parte un itinerario que no deja de ser todavía más que un esbozo del proyecto de Parque Fluvial en esta zona.
Abandona Pamplona en Landaben y cruza al otro lado del Arga en Barañain, para volver a Pamplona por la muga entre Etxabakoitz y Zizur Mayor. Después, atravesando Barañain, volvemos a bajar al punto de partida para cerrar el círculo.
El Parque Fluvial tiene previsto discurrir por ambos ríos, y algunos tramos están en marcha, mientras que otros, hoy en día, sólo se adivinan. Como punto negro actual señalaremos la falta de acondicionamiento, aunque sean escasos metros, entre el final de la senda que va junto a la orilla derecha del Arga y su enlace con la pasarela peatonal que permite atravesar el río frente al Parque Polo, obligados a caminar durante algo más de un centenar de metros por el estrecho arcén de la variante Norte.
Nota sobre el mapa: Está basado en la cartografía del Servicio Geográfico del Ejército (Escala 1:50000). Pero dada la lenta actualización de los datos que se dan en sus ediciones y la velocidad a la que cambia el paisaje urbano, aunque el trazado de la ruta se corresponde con el lugar, no sucede lo mismo con las calles, avenidas y edificios que aparecen en el mapa. De ahí que, al final de la ruta, se ofrezca una imagen ampliada del discurrir de la parte final de esta ruta a través de las calles de Barañain en un plano más actualizado del Dpto de Obras Públicas del Gobierno de Navarra.
Ruta paso a paso
Robles, arces, sauces, olmos, chopos y otras numerosas especies de árboles y matorrales cubren las riberas del Arga en el punto donde vamos a comenzar.
Estamos junto al polígono de Landaben, en el puente que permite acceder, por una vía de doble carril, al núcleo urbano de Barañain, en el límite municipal con Pamplona.
Cruzando el paso semafórico que hay en dicha vía, el parque sigue, junto a la orilla derecha del río, manteniendo al otro lado un talud vertical sobre el que aparecen las edificaciones de Barañain. A la derecha se suceden las instalaciones industriales del polígono.
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La senda cementada se acaba y se convierte en camino de tierra apisonada.
Tres minutos después observamos que en la otra orilla se alejan las edificaciones. El talud vertical se reduce prácticamente a la nada mientras el río gira a la izquierda.
A nuestra derecha queda una central de transformación eléctrica en la que confluyen numerosas líneas que parten hacia diversos puntos del polígono, e incluso hacia el otro lado del río.
Tras una pequeña ascensión que nos aparta del cauce unos metros, salimos al arcén de la variante Norte. Aquí parece finalizar de momento la obra del parque en lo que concierne a Pamplona.
El cambio es muy brusco. La zona donde terminamos sirve de aparcamiento a camiones y otros vehículos, que sorteamos entre charcos para llegar hasta la cuneta.
Hemos de caminar con cuidado por el estrecho arcén, a la par del "Parque Polo de Volkswagen", que queda al otro lado de la carretera, durante ciento cincuenta metros, para alcanzar una pasarela peatonal que nos permitirá cruzar el río.
Pasarela peatonal. A la derecha permite el cruce sobre el asfalto, al otro lado del arcén.
A la izquierda es un puente que cruza el Arga.
Tomamos por aquí para seguir al otro lado del río y salir junto a más naves industriales, ahora en término de Barañain. Sin embargo, a la derecha, en descenso suave, continúa un camino, enseguida cementado, junto al río.
Dos minutos después, internándonos en el campo, damos vista a un lugar donde el camino se divide en dos ramales.
El de la derecha sigue la dirección del río, pero finaliza en medio del campo. Parece la promesa de continuar en el futuro con la obra del parque fluvial del Arga.
Tomamos el ramal de la izquierda.
Al llegar junto al talud arbolado topamos con una pequeña fuente a la izquierda (un caño del que mana agua).
Ascendemos, alejándonos del río, una zona colonizada por matas de olmedas invadidas por hiedra.
Cuando llegamos arriba podemos ver a la derecha el Arga, a nuestros pies. Más cercanos los restos de un gran caserón del que sólo quedan algunas paredes invadidas por la vegetación. Al otro lado la variante norte, las instalaciones de Volkswagen y el resto del polígono.
Topamos con la verja alambrada de una finca, que obliga al camino a torcer a la izquierda y contornearla. Se trata del señorío de Eulza.
Al otro lado del alambre hay un cerrado seto de cipreses que tapa nuestra visión. A la izquierda quedan, tras los campos de cultivo, las edificaciones más occidentales de Barañain.
Tras de nosotros (véase imagen), tenemos el polígono de Landaben, y cerrando el horizonte la silueta del monte San Cristóbal.
Cruzamos por delante de la entrada del señorío, a la que llega un carretil desde Barañain.
El camino inicia un brusco descenso hacia la depresión que separa Barañain de Zizur Mayor. Mientras desciende efectua un giro de 90 grados.
Nos aproximamos al cauce del río Elorz y a las vías del ferrocarril.
Conforme bajamos hacia el valle del Elorz, que discurre entre los altos de Barañain y de Zizur Mayor, nos colocamos paralelos al ferrocarril, el río (algo más allá), y la variante Oeste (que queda al fondo, junto al talud de Zizur).
Una desviación a la derecha nos permite visitar lo que en el futuro será el paseo fluvial por la izquierda del Elorz. Para ello superamos una pasarela, primero sobre el río, que en este punto se ha puesto más cerca de nuestro camino, y después, en descenso, bajo un puente que en sucesivos arcos permite al ferrocarril pasar sobre nuestro camino y sobre el mismo río.
Al salir al otro lado de este puente circulamos durante unos metros en dirección contraria a la que traíamos. Se nos incorpora desde la izquierda otro camino, pero tomamos a la derecha, paralelos al río. Tenemos ahora a la izquierda la variante Oeste, y a la derecha, junto a nosotros, el río Elorz, y más allá el ferrocarril.
Encontramos un cartel de la empresa pública que anuncia las obras (todavía en sus inicios). Poco más allá giramos otra vez hacia el río y un pequeño y viejo puente de piedra nos permite cruzar para volver a la zona anterior. Una senda, junto al proyecto de una zona de merenderos, nos acerca a la caja del tren y, con cuidado, cruzamos de nuevo hacia nuestra pista cementada, a la altura de un bidón tirado a la derecha del camino.
Seguimos la dirección inicial, volviendo a pasar junto a la pasarela, pero ahora, tras haber cerrado el "bucle", seguimos de frente y nos vamos hacia la zona de huertas.
A partir del puente una alambrada separa el camino de la extensión de pequeñas huertas de Zizur y Etxabakoitz que aprovechan la vega del Elorz. Circulamos entre ellas. El río siempre queda muy cercano.
Una presa en el río.
Diez minutos después desaparece el cemento y seguimos por un piso algo embarrado. En principio circula entre algunas huertas pero pronto sale a unas piezas de labor, gira con decisión hacia el terraplén y asciende por el ribazo para acercarse a las viviendas de Barañain y Etxabakoitz Norte.
Tras ascender unos minutos por el ribazo, alcanzamos el casco urbano de Barañain.
Una manzana de edificios a la derecha y estaremos a la altura del I.E.S. "Alaiz".
Tomamos a la izquierda, por la avda. del Ayuntamiento. Bordeando la manzana de instalaciones educativas (IES "Alaiz", C.P. "Alaiz", IES "Barañain"), tomamos a la derecha, por la Avda. Central, para, después de pasar por delante del C.P. "Los Sauces", dejar a la izquierda una iglesia con zona ajardinada alrededor.
Alcanzamos a continuación una amplia rotonda, que cruzamos sin cambiar nuestra dirección. Después, en descenso, llegamos a una gasolinera junto a otra rotonda todavía más amplia.
Estamos en la muga entre Barañain y Pamplona. A continuación de la gasolinera tenemos, en el cruce, la "Fuente de Miluce", en forma de pequeña construcción poligonal.
Tras bordearla tomamos en descenso, a la izquierda, por las aceras de una vía de gran capacidad que nos va a devolver al polígono de Landaben.
Tras dejar atrás el desvío de la carretera que lleva al puente de Miluce, cruzamos el río y alcanzamos el polígono de Landaben, nuestro punto de partida.
Fin de trayecto.
En esta imagen podemos apreciar el recorrido de la ruta sobre el plano actual de Barañain desde el punto donde entramos en el casco urbano hasta el final.