Arquijas
Recorrido: Zúñiga - Ferrocarril Vasco-Navarro - Ermita de Arquijas - Humilladero - Molino de Arquijas - Zúñiga
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
18/12/2005
28/12/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Zúñiga es límite de Navarra con Álava en la carretera de Estella a Gasteiz/Vitoria.
Situado entre las alturas de Lokiz y las de la sierra de Codés o Cantabria y cercano a la población alavesa de Santa Cruz de Campezo, es un pueblo que goza de un magnífico paisaje de encinares y bosques que cubren las laderas de estas sierras.
En la llanura se ve hoy la curiosa extensión de granjas de patos destinados a la producción de foie.
Visitamos en este recorrido, en pocos kilómetros varios enclaves de gran belleza. Pasamos en primer lugar por un encinar. Después bajamos hacia el recorrido del antiguo ferrocarril que unía Estella con Gasteiz y, cruzando sobre río y carretera, nos aproximamos a la zona de Arquijas, donde se levanta la ermita de la virgen que lleva tal apelativo. Zona de viejas y cruentas batallas carlistas hoy es un apacible rincón donde crecen centenarias encinas. Desde aquí bajamos a la carretera, hasta el Humilladero que luce la imagen original de la ermita.
En pocos metros nos adentramos por el bello barranco de Lasia, convertido en Reserva Natural y avanzamos hasta las ruinas del molino de Arquijas, desde el cual volvemos de nuevo hasta la localidad de Zúñiga para completar un recorrido circular.
Ruta paso a paso
Si aparcamos junto al frontón y el bar del pueblo nos vamos hacia el interior de la localidad, en dirección a un panel que habla sobre el agua en Zúñiga. Calle ancha, algo descendente. Avanzamos hasta el final y giramos a la derecha para salir del pueblo.
Una baliza nos indica el sendero local SL NA-181A, y lo seguimos por amplia pista para vehículos que desde un principio empieza a circular con carrascas a ambos lados.
Entre grandes encinas la pista asciende un poco y deja a la izquierda la última casa.
La sierra de Lokiz queda a la izquierda. Las marcas verdiblancas nos acompañan.
Enseguida se va una pista a la derecha. No la tenemos en cuenta.
Bifurcación.
Por la derecha. Seguimos en llano.
Enseguida hay una baliza y, de nuevo, tomamos por la derecha.
Pasamos junto a unas casetas de ladrillo de hormigón pretensado con una puerta en la alambrada.
El bosque de carrascas se extiende a la izquierda.
Se abre por la derecha el paisaje y nos encontramos, tras una alambrada, una gran extensión de terreno ocupada por miles de patos, separados en diversos terrenos. Unos refugios con forma de invernadero y techados verdes les ofrecen protección.
A la derecha tenemos el pueblo de Zúñiga. Enfrente se levanta la sierra de Codés, y al fondo queda Santa Cruz de Campezo, ya en Álava.
Seguimos adelante.
Tomamos senda amplia perpendicular a la pista que se interna a la derecha, por el pinar. Hay una marca del SL que indica que el desvío no es correcto. Pero tengamos en cuenta que no seguimos exactamente ese sendero.
Aunque un poco abandonada se puede caminar sin ningún problema. Hay pequeños ascensos y descensos. Pinos a ambos lados. Sotobosque de bojes y algún enebro.
Encontramos camino más ancho, transversal, bien asentado. Lo tomamos hacia la izquierda.
Llevamos ahora los pinos a la izquierda y de nuevo carrascas a la derecha.
Y en pocos metros (80) volvemos a abandonar este camino para tomar otra senda con algunos bojes sueltos hacia la derecha.
Pronto iniciamos fuerte descenso. Se ve debajo, al otro lado del río Ega, la carretera.
Así desembocamos en...
Pista ancha. Muy bien acondicionada. Un bosquete de carrascas nos separa del ribazo sobre el río y más allá vemos la carretera.
Es el antiguo recorrido del ferrocarril Vasco-Navarro que unía Vitoria/Gasteiz con Estella. Ahora está siendo reconvertido en «Vía Verde», al igual que el Plazaola, el ferrocarril del Bidasoa, etc.
El recorrido es lógicamente casi llano. Salva un barranco por un puente y después se introduce entre dos grandes taludes excavados en la ladera.
En medio de los mismos hay un acceso a la derecha a un pequeño mirador bien señalizado sobre el río y la sierra del otro lado.
Vegetación mediterránea. Entre el matorral abunda el romero, el espliego, tomillo, bojes y coscoja.
0:42 - A la derecha una baliza indica el desvío, por ancho camino en descenso, del sendero local anterior (SL-181A) hacia abajo, hacia el río Ega; se ha cruzado con nuestro itinerario.
Seguimos por la pista principal.
Pasamos un pequeño túnel y continuamos por la pista del antiguo tren.
Viaducto del ferrocarril sobre el río y la carretera.
Varios arcos de gran altura cruzan durante unos 100 metros de lado a lado del barranco.
Hermosa vista sobre el fondo y la zona.
Al otro lado nos encontramos con las ruinas del antiguo apeadero de Arquijas (1924).
Un pequeño cartel describe la estructura y servicios del edificio.
A escasos metros abandonamos la pista por la derecha, por camino de tierra que sube y gira inmediatamente para tomar el sentido contrario y pasar sobre las ruinas del apeadero.
Ascendemos un rato por bosque de carrascas.
A la derecha del camino tenemos el gran edificio de la ermita de Nuestra Señora de Arquijas.
Grandes encinas centenarias crecen alrededor, proporcionando excelente sombra a un agradable paraje donde predomina el césped.
Cuenta Fernando Pérez Ollo en su libro «Ermitas de Navarra» (Caja de Ahorros de Navarra - 1983), que la propiedad es compartida entre Zúñiga y Santa Cruz de Campezo.
La entrada a la misma parece ser a través de la vivienda adosada (de grandes dimensiones). Tiene espadaña orientada al oeste, bajo la cual hay una gran hornacina con un Cristo, todo en piedra. Por delante desciende el camino que hemos de seguir a continuación.
Cuenta F. Pérez Ollo que el ermitaño más célebre fue Juan Griego, natural de Bohemia, curandero de fama contradictoria, que acabó expulsado de los reinos de España. Ocupaba el puesto en 1574 y conoció la cárcel de Pamplona, denunciado por unas frustradas curaciones. Entre rejas escribió que «aunque no se escribir, por eso no quita que Dios haya repartido sus gracias en los que ignoran las letras, como en los otros y sabios; antes a los simples e ignorantes revela Dios y descubre lo que encubre a los prudentes y letrados; y no es exigencia a saber medicina ni letras para conocer las yerbas y virtudes y propiedades dellas, pues con sólo la experiencia que es madre de todas las cosas, se viene a alcanzar y saber a las que por lo que se lee y está escrito».
Descendemos, como hemos dicho antes, dejando el muro bajo la espadaña a la izquierda, por bosque, como antes. Pronto vemos la carretera bajo nosotros, a la derecha.
Pista que viene de izquierda a derecha, más o menos llana. La seguimos a la derecha y enseguida salimos a la carretera.
1:20 - Arcén. Al otro lado del asfalto queda el Humilladero de Arquijas, con la imagen de la virgen tras las rejas en su interior.
El Humilladero, por lo que hemos visto revisando el Boletín Oficial de Navarra, debió ser cambiado de lugar para efectuar las obras de ampliación de la carretera. Comparando fotos antiguas (la que muestra F. Pérez Ollo en su libro) con el aspecto actual hay pequeñas diferencias en la construcción, aparte de observar que ha sido restaurado en su totalidad..
Seguimos por el arcén izquierdo de la carretera, en dirección a Zúñiga (a la izquierda según salimos de la pista).
Cruzamos el puente que salva el río Ega e inmediatamente...
Un camino se desvía a la izquierda. Nos guía también una baliza. Vamos junto al río y nos internamos por el barranco de Lasia.
El río Ega nace en término de Marañón, en tierras navarras. Después se interna en Álava durante unos kilómetros, atraviesa zonas de clima cantábrico y vuelve, después de dejar atrás Santa Cruz de Campezo, a través del barranco de Lasia, de nuevo a territorio navarro. El tramo que vamos a recorrer aquí hasta el molino de Arquijas nos permite disfrutar del río encajonado en dicho barranco. Vegetación típica de ribera, con alisos, álamos, chopos y saucedales de gran desarrollo. En las laderas, sin embargo, ya hemos pasado a la vegetación de carrascas, a las que acompaña el madroño.
En estas aguas viven el turón y la nutria.
El camino avanza en llano, siempre junto al río.
Pasamos algunas desviaciones, pero seguimos siempre junto al cauce.
1:31 - Pasamos por un cruce en el que unas balizas indican la dirección a la derecha hacia Zúñiga. Por aquí volveremos después al pueblo. Pero de momento seguimos adelante junto al río. Veremos todavía otra desviación que tampoco tomaremos.
1:38 - Encontramos un mojón de hormigón con las siglas «RN» (Reserva Natural) frente a una señal «Aparcamiento de pescadores». ¿?
Ruinas del Molino de Arquijas.
Por las dimensiones de las mismas, y las de la presa que todavía queda en el río, debió ser muy importante.
Hoy las hiedras se han comido los muros. Quedan huellas de canales, compuertas y demás.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la baliza antes citada.
Encontramos la primera desviación a la izquierda (la última cuando íbamos hacia el molino). No la tenemos en cuenta.
A 30 metros está la baliza y el desvío que debemos tomar (imagen). Ascendemos suavemente a la izquierda por camino herboso entre las carrascas.
Salimos pronto a una zona algo despejada, donde crece sotobosque mediterráneo. Seguimos después ascendiendo algo más.
Alcanzamos el punto más alto y comenzamos a descender de nuevo con suavidad.
Un camino perpendicular llega de la derecha. Seguimos nuestra dirección.
Llegamos a una rotonda de la carretera Estella-Vitoria, desde la que se desvía la carretera de entrada a Zúñiga.
Cruzamos al otro lado y, por el carretil, nos acercamos al pueblo.
Zúñiga.
Final del itinerario.