Iciz - Paseo del Robrar
Recorrido: Iciz - Peña Malatrairu - Borda de Indiano - Borda de Jorge - Barranco Ateta - Lezkairu - Iciz
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
21/08/2013
28/12/2013
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El paseo del Robrar se ha marcado en el valle de Salazar en forma de recorrido circular.
Establecido como Sendero Local, no ha seguido, sin embargo, los procedimientos habituales de catalogación de la Federación de Montaña, por lo que ha recurrido a un marcaje diferente en cuanto al color, aunque no en el tipo de señalización.
Esperemos que, como otros muchos, se mantenga en el tiempo y no corra la suerte habitual (muy frecuente, desgraciadamente) en estos casos: el abandono al cabo de pocos años y el riesgo de extravío de quienes van a conocerlo.
Lo consignamos aquí. Puede ser un bello itinerario si alguien se preocupa de renovar las marcas, desbrozar y mantener las balizas en las condiciones adecuadas…
Desde Iciz se desciende hacia el cauce del río Ugaldea, se cruza por un puente peatonal y se toma, de inmediato, un sendero que nos lleva por las laderas de Larrondoa. Visitamos, en altura, un hermoso mirador en la Peña de Malatrairu y los restos de dos bordas. Después descendemos por el barranco de Ateta para retomar, en las cercanías del cauce del río, una pista que nos conducirá de nuevo hasta el pueblo.
Ruta paso a paso
Iciz.
Pasando por la derecha de la iglesia buscamos la salida de una pista hacia el norte-nordeste del pueblo.
A los dos minutos, junto a la casa «Kurrutxaldea», que es la última del pueblo, sale una pista que desciende en dirección nordeste.
Cruce. El hormigón desaparece.
Sin tomar ninguna desviación, seguimos rectos y en descenso.
Paraje de Lezkairu. Río Ugaldea.
Puente peatonal por la derecha.
Al lado está el panel del sendero balizado.
Seguimos la pista, pero por poco rato.
A sesenta metros del puente, en una curva a la derecha, arranca un sendero por la izquierda que trepa por la ladera.
Poco antes hay un cartel que advierte de la presencia de abejas (más a la izquierda).
El arranque del sendero está señalizado por varios cairns y algunas marcas de pintura, pero no resulta especialmente visible. Abandonamos aquí la pista y comenzamos, sobre suelo irregular, descarnado, a ganar altura.
Hay dos cambios de dirección para remontar la ladera. Este, el segundo, recupera la dirección original.
Aska con fuente. Tiene cuatro compartimentos. En la información del panel la denominan fuente de "Cuatro Askas".
A partir de aquí el camino resulta más amable y con menos pendiente.
Cuando el sendero parece que empezará a descender, un arbolillo a la izquierda, con la marca de pintura (véase círculo en la imagen), nos invita a desviarnos por ese lado. La traza de la senda, casi invisible, está invadida por la vegetación.
Girando a la izquierda se divide el sendero en dos. Por el ramal derecho vemos las marcas.
Sigue el bosque de roble, con mucha ollaga, boj y espinos en el sotobosque.
Collado con una baliza.
La flecha de la misma indica a la derecha, invitando a acercarse al mirador de la peña.
Mirador de la peña de Malatrairu.
Tenemos al norte la cima de estas laderas (Larrondoa), y al este la de Kobrasoroa.
Debajo quedan el barranco de Ateta y el río Ugaldea.
Abajo, en el valle, hacia el oeste, vemos perfectamente la localidad de Iciz.
Las laderas están cubiertas por completo por el bosque de roble y algunas manchas de pinar.
Volvemos al collado.
Cuando regresamos hasta la baliza mantenemos la dirección y remontamos el sendero, ladera arriba.
Punto más elevado del recorrido.
Asomamos a un prado, con hierba muy alta, quedan las ruinas de la borda de Indiano, en el paraje de Urrondoa.
Siguiendo las marcas, con giro a la izquierda, empezamos a descender.
En ocasiones resulta difícil seguir la traza del sendero, por el crecimiento de la hierba.
Giro a la derecha, hacia unos pinos, al salir a un prado.
Otro sendero llega de la izquierda (puede que baje de la cima de Larrondoa).
Ruinas de la borda de Jorge.
A partir de aquí el camino es más claro.
Baliza en malas condiciones.
La flecha ha caído al suelo. Por la orientación del poste, todavía en pie, y la posición que debió ocupar el cartel, se puede deducir el giro a la derecha para iniciar descenso hacia el pueblo.
Se tarda un poco en encontrarlas, pero algo más abajo, en unos pinos, volveremos a ver las marcas de continuidad.
Salimos del pinar a una zona estrecha. Tenemos rocas alrededor.
Descenso rápido, por terreno irregular, con matorrales en suelo rocoso.
1:48 - Tenemos que descender por el cauce seco del barranco. Se retoma el camino de nuevo por la derecha, en una zona mal señalizada, que puede despistar y provocar que el senderista siga por el cauce, con problemas.
Las marcas nos indican otra vez un paso al lado contrario del barranco de Ateta.
Sigue el camino por la orilla izquierda.
Aterrizamos en la pista del barranco de Ugaldea.
Hay una baliza.
De frente. Cruzamos aquí mismo el badén hormigonado del cauce junto al que hemos descendido y seguimos recto.
2:10 - Pasamos junto a una borda en construcción. La pista se mantiene recta.
A la izquierda del camino hay un aska que aprovecha una fuente. A su alrededor abundante vegetación de zonas húmedas.
Otra pista llega de la izquierda y se fusiona con la nuestra. Seguimos sin cambiar de dirección.
Reencuentro con el desvío que hemos tomado al inicio del recorrido. Pasamos junto al cartel de «Peligro. Abejas».
Girando a la izquierda…
Cruzamos el río Ugaldea por el puente…
Subimos hacia el pueblo y finalizamos el recorrido.