Tipo de actividad Zona de Navarra Forma del recorrido

Ruta histórica por Lesaka

Recorrido: Calles: Zarandia - Antoiu - Albistur - Beheko Plaza - Plaza Berria - Bittiria - Arretxea - Ote

Autor: Ayuntamiento de Lesaka

01/01/1997 17/08/2003

2,0 km
33 m
32 m
2:00 h

0,7 km
0,5 km
0,8 km
14 m
81 m
68 m


Baja

Método de Información de Excursiones

Medio No hay factores de riesgo
Itinerario
Desplazamiento
Esfuerzo

Mapa de la ruta

Descripción general de la ruta

Lesaka es una de las Cinco Villas del Bidasoa («Bortziriak», en euskara), comarca montañosa del norte de Navarra limítrofe con Gipuzkoa y Lapurdi. Pero, ¿dónde se emplaza Lesaka, cuál es su entorno?.



La carretera local NA-4252 enlaza Lesaka con Igantzi, otra de las "Bortziriak", cruzando el Alto de Piedade Gaina, desde donde parte una pista asfaltada hasta la cima del monte Frain, a 499 m de altura, casi 450 sobre Lesaka. La proliferación de antenas y reemisores no ha restado a esta modesta montaña un valor emblemático: un auténtico balcón mirador de un entorno montañoso y costero, de las Cinco Villas del Bidasoa y, finalmente, Lesaka. La mesa panorámica allí colocada nos ayudará a identificar el entorno.

Destaca al Norte el mar Cantábrico con la desembocadura del río Bidasoa en Hondarribia (Fuenterrabía), localidad guipuzcoana que junto a Irun y Lezo estuvo bajo administración navarra entre 1805 y l814, durante la ocupación de Napoleón.

Hacia el NorOeste, la altiva silueta de Peñas de Aya (Aiako Harriak) esconde en su mole granítica explotaciones mineras codiciadas desde tiempos de los romanos.

Al Oeste, las grandes masas boscosas entorno a Domiko y Pagolleta, patrimonio forestal orgullo de Lesaka; y detrás el monte protegido de Artikutza.

Al SurOeste el infinito se recorta en Mendaur y Ekaitza, en cuyas laderas se asienta la villa de Arantza; y la cercana Igantzi, en cuyo término se encuentra la Reserva Natural de San Juan Xar, recóndito lugar de creencias y leyendas.



El Sur es bosque, repoblaciones de coníferas, helechales, montañas y caminos a Sunbilla, en la vecina comarca de Malerreka.

El SurEste se dilata en las montañas de Baztan y, en días claros, el alto Pirineo. Más próxima, la montaña de Azkua nos oculta el Señorío de Bertiz, primer parque Natural de Navarra. Al Este, al fondo del Valle, Etxalar se apiña entorno a su iglesia. El perfil de sus cimas es testigo del paso de la paloma, que allí se «atrapa» con el ancestral sistema de redes.

Hacia el NorEste, bajo el extinto volcán de Larun, Bera alza su fábrica parroquial y el barrio de Altzate, cuna del linaje que más rivalizó con los Zabaleta de Lesaka; detrás la llanura labortana, el camino de las Galias.

El río Bidasoa atraviesa este paisaje, silencioso; pegada a su orilla derecha, la bulliciosa carretera de Pamplona a Irun; pegado a su orilla izquierda, semioculto, el hoy extinto "Tren Txikito", Ferrocarril del Bidasoa, testigo del desarrollo industrial de principios del siglo XX y de tantos contrabandos y aventuras.

Río, laderas salpicadas de caseríos, caminos,... todos parecen confluir al centro de un valle donde se asienta Lesaka; y el río Onín, apenas visible, que drásticamente divide en dos la villa: la gran fábrica de Aceralia, crisol de una economía basada en el hierro; y un casco urbano, forjado por la historia, que te invitamos a conocer.

Lesaka ofrece diversas posibilidades de visitarla, de las que nuestra propuesta contempla una. Al diseñarlo hemos pretendido resaltar los edificios que componen la villa y sus características más notables y, al no poder estar todos, la tipología básica. Creemos que el esfuerzo ha merecido la pena y esperamos haber acertado. Este símbolo ([ ]) señala los edificios propuestos. El recorrido puede llevarse a cabo a distintas velocidades, en función del tiempo que dispongas y del interés que el mismo despierte.

El mejor punto de partida son los alrededores de la iglesia y, para acceder a los mismos, puede utilizarse el paso que de la calle Albistur lleva al camino de Frain, recurriendo posteriormente a la escalera.

Pueden contemplarse algunos de los elementos que definen a Lesaka: la propia iglesia; el valle y los montes circundantes; los caseríos que se desparraman por las laderas; la «gigantesca» fábrica de CSI; la iglesia del que fue convento de las carmelitas; el núcleo del pueblo...y, cerca de la iglesia, el casco viejo; y, por encima del mismo, como intentando mantener su predominio sobre los tejados, las torres. Antes y ahora, las raíces de esta población EUSKALDUN de las Cinco Villas de la Montaña (Arantza, Bera, Etxalar, Igantzi y Lesaka) se sustentan en la agricultura, el hierro, las influencias de diversas fronteras y las relaciones e intervenciones de distintas administraciones.

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Ruta paso a paso

Un poco de historia...

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Las primeras referencias escritas sobre Lesaka no señalan la existencia de un pueblo o núcleo poblacional. Se trataría, más bien, de un territorio de paso, de algunos conjuntos de casas alrededor de un cruce de caminos: el de Lapurdi, por Ibardin, y el que llevaba de Pamplona a Qiartzun. La mismas exigencias de desarrollo comercial y de explotación del hierro que llevaron a la definición de las Cinco Villas de la Montaña empujaron, probablemente (1328,1354) al establecimiento de las fronteras entre dichas poblaciones. En 1358 consta un movimiento de protesta de los habitantes de Lesaka y Bera contra los "derechos" reales. Reprimidos con ayuda de agentes locales, dieron paso a la regulación de los peajes que regirían a continuación. Por otra parte, pero simultáneamente, se refiere, en 1360, la construcción del "fuerte" de Lesaka, a pesar de lo cual, a los seis años no consta la existencia de ningún hidalgo en la población. Todavía está por construir la que se convertiría en símbolo de Lesaka, la torre de los Zabaleta, que residen en Igantzi y alternan el nombramiento oficial de "merino” y el control de molinos, ferrerías y nasas de salmón, con los Alzate de Bera, fundamentalmente. Por encima de todos ellos, a su vez, aparecen personajes ligados a la Corte de Navarra en tanto que beneficiarios de las riquezas citadas, y de las que las tierras reales producían.

En la primavera de 1368, dada la participación de los “señores” del Bidasoa en el proyecto de la reconquista de Guipúzcoa por Carlos II, recibirán el control de la guarnición de Rentería. Para octubre se produce el alzamiento de los guipuzcoanos y el propio rey acudirá a Lesaka. La nueva toma de Rentería durará poco ya que, en 1372 y a consecuencia del arbitraje del Papa Gregorio XI, el rey navarro devolverá todas sus conquistas.

Estos conflictos de frontera, sus antecedentes y consecuentes, provocarán el fortalecimiento de aquellos elementos locales que destacan por su capacidad y poder militar. Las guerras que caracterizarán al siglo XV les ofrecerán un campo de desarrollo que, unas veces a las órdenes del rey, otras como banderizos y las más enfrentándose entre sí, utilizarán para delimitar sus posibilidades.

Será en este ambiente cuando, en 1402, los lesakarras obtengan un “privilegio”, que precisamente por haber destacado en la defensa de las fronteras. Un ataque y el consecuente incendio en 1411, provoca la destrucción de ochenta y ocho casas, que son también numerosas en el de 1444, incluida la torre de Zabaleta.

De 1423 provienen las primeras ordenanzas que reglamentan la vida de la población, completadas con la concesión de 1444 –compensación del desastre citado-, de una feria anual por treinta años. A petición del concejo (1449) se obtendría un mercado quincenal y una feria anual de treinta días. Utilizando estos pocos datos junto a los que ofrecen la geografía y los edificios de la población nos atrevemos a plantear una hipótesis, con la esperanza que la consideren como tal, como algo provisional y a probar: En el territorio en forma de T que forman la afluencia del Onín y el Biurrana se sitúan, en paralelo casi, los caminos que vienen de Igantzi e Ibardin. En el cuadrante suroriental, alrededor de la iglesia y dibujando un cerco, aparecen Minyurinea, la torre de la casa de los Esparza, Ferronbaita y Kaskoenea. ¿Pueden ser puntos de la “fortaleza” de Lesaka? Si así fuera, en el suroccidental se produciría la implantación de la de Zabaleta y cercanas a partir del XV. En el mismo sentido puede interpretarse que las ordenanzas de 1423 señalen a la casa de Juan Ederrena un papel fronterizo. Los alrededores de Plaza Zaharra, Berria, Arretxea y Antoiu constituirían, entonces, un ensanche del XVII y XVIII, correspondiendo al XX, especialmente unidados con la fábrica, los extremos de Bittiria, Antoiu y Albistur, así como algunos puntos más centrales de la misma. No podemos olvidar, por otra parte, la presencia, desde la primera documentación, de los barrios –Endara, Zala, Arretxea, Alcayaga y otros-, ni el hecho de que en todos los núcleos se han dado destrucciones y reconstrucciones.

Recorrido

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[20] Iglesia parroquial de San Martín de Tours (Siglos XVI, XVII y XVIII, con restos anteriores incorporados a la puerta del crucero. Retablo del Siglo XVIII con esculturas de Luis Salvador y Carmona



La parroquia de San Martín se edificó sobre esta colina. El edificio que hoy puede verse es fruto de diversos trabajos realizados a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII. Los comienzos (de 6 de mayo de 1561) pretendían ampliar un edificio anterior, hoy desaparecido, incorporándole una nueva cabecera y un crucero, dado el aumento de población experimentado. Ya para 1632 se planteó la necesidad de reedificación total. Iniciada la construcción de la nave, entrada, torre y campanario en 1730, se documentan como acabados en 1737. A pesar de ser producto, por tanto, de distintas épocas, tanto exterior como interiormente guarda un sentido unitario, ya que el abovedamiento, por ejemplo, utilizó el estrellado gótico en todos sus tramos, como pueden observar en su planta.

En las claves de los tramos de la bóveda presentan a San Martín, mientras en el sotocoro, que se abre en dos tramos sobre arco escarciano, aparecen en sus claves San Pedro, en una, y las llaves y la tiara en la otra. Otra clave, esta vez la de la bóveda de estrella que la separa de la torre, se encarga de señalamos la fecha de construcción de la entrada, dentro del siglo XVIII: ME COLOCARON AÑO/DE 1736. San Martín, el patrono, tiene su ubicación en el nicho que está sobre la puerta. De las dos entradas del crucero la del lado de la Epístola, la que más cerca está del monte, parece que conserva algunos relieves de la originaria entrada principal, como los relativos al pecado original, por ejemplo. En el interior destaca el retablo del altar mayor. Realizado, en su fábrica, por Tomás de Jauregui, se dotó con algunas esculturas del rococó y madrileño Luis Salvador y Carmona, elementos que los documentos indican llegaron en 1754. Tanto el pago de este retablo como el de otros elementos y una buena parte del tesoro de cul-to de la parroquia corrieron a cargo del lesakarra Juan de Barrenechea y Aguirre, que los envió desde Guatemala.

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Calle Zarandia

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[17] Bikariobaita, «Casa del Vicario»: Entramado de madera típico del XVI-XVIII.



Si descendemos hacia el pueblo, por el camino empedrado con losa y canto rodado, podremos observar el lateral de Bikariobaita o "casa del vicario" a nuestra derecha. El entramado de madera que presenta -en este caso decorado- nos informa sobre un sistema constructivo que puede considerarse característico de los siglos XVI-XVIII en Lesaka, San Juan de Luz o Fuenterrabía, entre otras poblaciones cercanas. Es especialmente frecuente en casas urbanas, aunque no de modo exclusivo.



[15] Ortzantzenea: Señal en hierro y piedra sobre el dintel.



Sobre el dintel de la puerta de «Ortzantzenea» encontramos una señal en piedra y hierro. Parece referirse a un tocho de hierro obtenido por un ferrón, de los que los herreros extraían su materia prima.



[ ] Crucero



Hacia la mitad de la plazuela que encontramos a continuación hay una cruz de piedra del siglo XVI sobre pilar con aristas y triple base circular.



[14] Minyurinea: Torre del siglo XIV.



A la izquierda queda la torre Minyurinea o Minguiena, probablemente el edificio más antiguo que se conserva en Lesaka, ya que algunos arqueólogos la fechan en el siglo XIV. El aspecto de caserío que tenía hasta hace unos años, cuando la cubría la hiedra, ocultaba algunos elementos especiales. Julio Caro Baroja, en diversos trabajos, presentó así su estado y la redibujó de esta otra manera, reconstruyendo, a su sabio entender, su estado original.

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[12] Juanamenea o casa del Obispo Zarandia: Cortafuegos y torre gótica.



En esta casa nació el obispo Zarandia. Murió en 1861, siéndolo de Huesca.

Esta construcción de 1687 tiene unos interesantes cortafuegos -se llaman así a los costados sobresalientes de muchas casas de la población y que Caro Baroja consideraba un elemento útil en la datación de los edificios- de forma especial, y los puntales que sujetan el alero están reforzados y adornados con hierros forjados. En el jardín, difícilmente observable desde fuera, existe una pequeña torre gótica.



[+] Fuente Barroca, arquitectura popular y restos de torre.



Los edificios de enfrente y a lo largo de la calle ofrecen bellos ejemplos de arquitectura popular. La calle conserva el empedramiento de losa, pero lo relativo a los cantos rodados aparece cubierto por cemento. Hacia el final de dicha calle, a la izquierda, existe una fuente barroca, llamada «Oskila», que los del lugar han rebautizado como "Koskila". En la pequeña callejuela de la derecha pueden verse bonitos ejemplos y un muro con un vano en arco apuntado, que puede entenderse como restos de una torre y que corresponden a una casa que se conoció con el nombre de «Ferronbaita», es decir, la casa del ferrón.

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[ ] Torre de los Zabaleta, siglo XV.



La torre de Zabaleta, a pesar de los cambios que ha sufrido, extiende su mole de piedra ante nosotros, al otro lado del Onin. Construida a partir de 1444 -fecha en que cayó prisionero de los castellanos Ochoa Lópiz y en la que estos quemaron la edificación anterior- no oculta en absoluto sus objetivos militares. Estos, los Zabaleta, desde que vinieron de Igantzi hicieron suyo el papel de cacique feudal bajomedieval. Lo intentaron tanto en Lesaka como en sus alrededores, donde se enfrentaron a planes similares de los Álzate de Bera. Todavía en los comienzos del siglo XVII mantenían el título de la Capitanía de las Cinco Villas, a la vez que intentaban controlar molinos, ferrerías y cualquier aspecto del poder socio-económico.

Al sur de la misma, por la calle Arretxea, pueden observarse restos de un edificio derruido que. Caro Baroja, interpretaba como pertenecientes a la anterior torre . En opinión de dicho autor la torre actual, en lugar del tejado que hoy puede verse, se cubría con un cadalso que respondería al dibujo adjunto, realizado por él.

La estancia de Wellington

Quienes dicen que el obispo Zarandia fue liberado de la cárcel por el duque de Wellington, en la que se encontraba por problemas con el ejército francés de 1808, defienden la estancia de tres meses del duque en la casa Juanamenea. Hay quienes pretenden que la misma se produjo en otra, «Martxikotenea», que encontrarán, de continuar con este recorrido, en el número 12 de la calle Albistur, Probablemente estuviera preparando la batalla de San Marcial. De todos modos, en el pueblo se conoce como «caserna» la torre de Zabaleta, indicando una cierta presencia militar en la misma.

Calle Antoiu

Sin dejar la orilla oriental del río Onin, manteniendo la dirección del agua, estaremos atravesando un núcleo especial de bailes y baños casi rituales que celebran los lesakarras. El río es, a su vez, frontera entre las dos partes de la población: Legarrea, al este, Pikuzelaia, al oeste. Tradicionalmente se interpreta como señal de paz entre las dos el baile de la Bandera que efectúa un representante municipal sobre el puente de losa y durante las fiestas de San Fermín.

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[11] Etxezaharrea, «La casa vieja», 1541: Dinteles y ventanas góticas; cortafuegos.



En el cruce entre las calles Albistur y Antoiu se encuentra la que se conoce como «Eskola txiki» (7). El contraste que su contigüedad con un edificio barroco provoca es observable desde lejos. Pero antes de acercamos a dicha esquina, en el cruce de la calle Albistur encontramos una casa que, conocida con distintos nombres («Etxezaharrea» la casa vieja; «Miquelenea» la casa de Miquele) y actualmente con el nombre del establecimiento que la ocupa, merece la pe-na observar. Una de las dos entradas del actual establecimiento, que ocupa el anterior soto, es una puerta gótica protegida por el símbolo IHS, que volveremos a encontrar en muchos dinteles de Lesaka. Los destacados cortafuegos señalan la antigüedad del edificio y se cubre por un tejado que comparte, curiosamente, con un edificio contiguo posterior, probablemente del siglo XVII. Por la parte de la calle Albistur, en el primer piso, tiene ventanas góticas de interés, ornamentadas con bolas o esferas que se pusieron de moda aquí en tiempos de los Reyes Católicos. La inscripción que ostenta, AÑO M.D.X.L.I./ HIZO GASTEA, establece la fecha de su construcción: 1541. Se cree que el maderamen necesario para su construcción se obtuvo de un robledal que, entonces, existía enfrente.

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[6] Txalainea: Ventanas y puerta góticas, detalles en hierro.



Si continuamos por la calle Antoiu, encontraremos la casa conocida como «Txalainea», que en la actualidad ostenta la señal de una herrería y otros curiosos detalles en hierro. De la misma época que la anterior, tiene hermosas ventanas y puerta gótica lateral.

El porqué de los nombres de las casas



“Los nombres que se han dado a estas casas obedecen a diferentes circunstancias –señala Caro Baroja-. En ocasiones llevan el «apellido» del que las construyó o de la familia que vivió más tiempo en ellas, por ejemplo, Altzegabaita, Pallantenea, Matxikotenea, Alzatebaita, Iparraguirrea, Bikuñenea, Castillobita, etc. Hay que hacer notar que desde el siglo XVI existe en Lesaka un grupo de familias venidas de fuera, a juzgar por los apellidos, que unas veces son de aire francés, como Machitot (actualmente Machicote), y otros castellanos, como Castillo, Vicuña, etc...

Otras veces se denomina a la casa por «el nombre» de los que vivieron en ella más tiempo primitivamente: Ambrosiobaita, Domingobaita, Guillemonbaita, Elenabaita, Venturenea, Madalenea, Adamienea, Grazienea, Baltasarbaita, etc. Es frecuente que al nombre vaya unida una cualidad física o moral del individuo: Matxinbeltzenea (casa de Martín, el negro), Otxogorrinea (casa de Ochoa, el rojo), Juadenerrenea (casa de Juan, el guapo), Miguelarguiñenea (casa de Miguel, el cantero), Kathalinmotzenea (casa de Catalina, la corta), etc.

Por último, hay casas cuyo nombre indica el oficio del que las habita o habitó, de un modo impersonal: Barberenea, Escribenea, Sasriñenea, Basterobaita, Botikoenea, Ferronbaita, etc. Y otros en los que hace alusión a la situación topográfica en que están o a constumbres antiguas y motes.

La forma «baita» para denominar a la casa (etxea) no se halla generalizada más que en una pequeña parte del país vasco.”

Muchos nombres han experimentado transformaciones importantes. En 1607 se conocían dos casas con el mismo nombre de Arrechea, de las que, una, se nombrará posteriormente como Mariaubirinea (de María Ubiría) para, finalmente, transformarse en Marivinea. Indudablemente los problemas del idioma y transcripción fueron importantes.

Calle Albistur

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[6] Domingobaita, «la casa de Domingo»: Cortafuegos y arquitectura en general.



Por el lado sur, junto a Etxezaharrea, está «Domingobaita», cercana, también, en el tiempo de su construcción. Los cortafuegos de tres modillones y los voladizos, rebajados a medida que transcurren los años para las construcciones posteriores, se convierten en elementos arquitectónicos ejemplares a combinar.



[12] Matxikotenea, siglo XVII, maderamen tallado.



En la próxima esquina de la misma calle y lado -sin despreciar edificios intermedios- podemos contemplar una combinación más señorial de los mismos elementos. Se trata de «Matxikotenea» (la casa de Machicot). construcción de principios del XVII que, como señalamos, pretende también haber albergado a Wellington. La talla de su maderamen, especialmente en las puertas, componen un ejemplo basado en la mezcla de clasicismo con elementos de origen popular.



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[ ] Crucero y posible «Pilliric» o columna de castigo.



En la unión de las dos ramas de la calle Albistur existe una nueva cruz del siglo XVI. probablemente relacionada con la de la plaza Zarandia.



[27] |23| Ejemplos constructivos del siglo XVII: escudos, combinación de elementos y maderamen tallado.



En el ensanchamiento del otro lado de la calle, a su vez, hay dos ejemplos del XVII de combinación de los elementos citados. La casa señalada en la actualidad con el número 27, la que alberga la farmacia, es «Munuzenea». La numerada con el 23, por su parte, se conoce como «Alzatebaita». Munuzenea ostenta un escudo que, por lo que señala, pertenece al palacio de los Hualde. Alzatebaita, por su parte, presenta todo un juego de contrastes entre sus pisos, con una planta baja elaborada en sillar y unos pisos superiores que combinan madera y ladrillo. Merece mención especial el trabajo de talla de sus elementos de madera, trabajo que, nuevamente, entremezcla referentes cultos renacentistas con otros de origen popular: dinteles, elementos verticales y aleros constituyen el ejemplo.



[21] Abasenea, fachada sobre viga y entrada originalmente retraída.



Si nos acercamos nuevamente al Onin por este lado de la calle, tendremos ocasión de contemplar el ejemplo de la casa «Abasenea», que con otros que luego podrán observar componen modelos de fachada sobre viga y entrada retraída.



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[19] [17] [11]



El número 19, «Errotatxorinea», muestra con el "vitore" -escudo de armas en madera- que algún hijo de la casa alcanzó gloria militar; la conversión de una torre gótica en casa "normal" se dibuja en «Kaskenea» (17) y el desagüe de las aguas del tejado realiza-do en piedra de «Bastagileta» (11) nos relata una cierta tecnología popular.

Caro Baroja, con relación al tema del desagüe citado en Bastagileta decía que en las primeras décadas del siglo tanto las aguas de las cocinas como las de los tejados iban a parar a la «artaka» o callejón de separación entre casas contiguas, para lo que se utilizaban elementos de este tipo, en piedra o en zinc.



Kaskenea, a su entender, ofrecía un ejemplo de reconversión de torre gótica en casa normal, tal y como se puede apreciar en la figura nº 7.



[5] Yoanderrenea o casa de Juan el Hermoso: Palacio del XVII.



El puente de la calle Albistur nos pone en contacto con la "Escuela pequeña" y el palacio de «Yoanderrenea». Este último reúne la tipología de un palacio de la primera mitad del XVII, en su masa cúbica. Organizado en tres plantas, una cinta plana señala la separación entre los pisos. La fachada de cada uno abarca tres vanos con centralidad resaltada: las columnas toscanas y el entablamiento en rombos y triglifos, además de preparar la base del balcón, relacionan entrada y calle; la puerta del balcón queda remarca-da, y es resaltada por el escudo; igualmente se resalta la ventana central del piso superior. La coherencia es evidente.

Beheko Plaza

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Bien utilizando el cubierto de las antiguas escuelas o por la orilla del río podemos acceder a una calle que se conoce como Beheko Plaza y puede llevarnos a un lateral del Ayuntamiento. Proponemos este conjunto por su interés al presentar nuevas variedades de utilización de los elementos arquitectónicos y, también, para llamar su atención ante un estado de conservación calificable como precario.



[5] [1] Txanpolanea y Antokonea.



La calle citada continúa entre las casas «Txanpolanea» -originariamente Sanpaulenea- y «Antokonea». Siguiendo por el callejón y atravesando el puentecillo sobre el canal de Erdiko-Errota (molino del medio) encontramos la calle conocida como Plaza Berria (plaza nueva) que nos conducirá hasta la de Bittiria. Las casas que dan a esta calle, con las respectivas del aparcamiento de Bittiria y las de Plaza Zaharra que nos presentan su trasera, en conjunto, componen una manzana típica en las que cada casa contaba con huerto y gallinero en el espacio central.

Plaza Berria

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[6][5] Joangonea y Zaldabarrenea: Ejemplos discutidos de casa con fachada sobre viga y entrada retraída.



Hacia la mitad de la calle y dando la espalda a la fábrica, podemos ver la casa de «Joangonea», con su cartel de "BARBERÍA". Aunque Caro Baroja atribuyese a la que está enfrente, «Zaldanbarrenea», esta composición, nosotros creemos que corresponde a la citada Joangonea, así como al 21 de la calle Albistur (Fig.8).

No es necesario destacar la presencia de la fabrica de Aceralia. En parte puede en-tenderse la misma, tan importante para Lesaka y un amplio contomo, como continuación de una tradicional elaboración del hierro, proveniente, cuanto menos, de la Edad Media.

Los hitos de la definición como villa



Caro Baroja señalaba en un artículo que publicó en 1929, La casa de Lesaca, que las calles del casco antiguo estaban empedradas con cantos rodados y que algunas tenían cuatro filas de losas: dos en las esquinas y dos en medio. Podemos hacernos una idea de lo dicho en la única calle cerrada a la circulación de automóviles, la que desciende de la iglesia, hace unos años arreglada por los jubilados del pueblo.

La definición de villa, de la vida de sus ciudadanos, cuenta con algunos hitos. Por ejemplo, las ordenanzas de 1423 señalan que “No limpien tripas ni otra cosa cuera desde la esquina de la casa de Joan Ederrena en rriba”.

En 1705, a su vez, se prohibía tener cerdos en el casco de la villa, lavar ropa, verduras y cualquier otra cosa en las fuentes de la misma o tener helecho en las calles que transitaban las personas.

Calle Bittiria

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[ ] [4] [1] Escudo de armas, ejemplo de construcción y restos de molino.


Alrededor del citado aparcamiento de Bittiria podemos observar: el escudo de la familia ENDARA; la casa blasonada con las «ARMAS DE SALABERRIA», que presenta una combinación de sillares, entramado de madera y ladrillo; y en el número 1 los únicos restos de molino que quedan en la población.

Plaza Zaharra

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[22] [23] Perusquenea y Escolaberenea o Casa de los Marichalar: modelos de palacio urbano.



Además del interés general que en su conjunto tiene Plaza Zaharra, aporta ejemplos especiales, por diversas razones. Las casas numeradas con el 21 -«Perusquenea»- y el 23 -«Escolaberenea»- pueden considerarse como modelos de palacios urbanos. A tenor de lo señalado en el escudo la numerada con el 23, edificio del siglo XVIII, fue propiedad de los «Marichalar», familia enriquecida en el XVII y que tras intentar controlar la vida del pueblo acabó, a través fundamentalmente de enlaces matrimonia-les, por abandonar el mismo.

Si en Perusquenea destacan los trabajos en madera y piedra, con el predominio del rombo como elemento decorativo y constitutivo de su escudo de armas, en Marichalar la personalidad de la fachada la dotan los sillares almohadillados.



[10] Alcegabaita: leones como soporte en las balconadas, piedra y madera.



Al otro lado de la plaza, en «Alcegabaita», sin embargo, son los leones su elemento principal. Realizados como sustentantes de los balcones, hay que tener en cuenta la reforma que sufrió la casa en este siglo. De hecho los de piedra del primer piso -anteriormente estaban más próximos entre sí-, son antiguos y fueron el motivo de elaboración de los de madera del piso superior. También la lengua colgante se convirtió en referencia a imitar.



[6] [27] Zelaia y Marisonenea: figuras protectoras del mal de ojo talladas en piedra.


En el número 6 de la misma acera, la figura en piedra de «Zelaia» puede relacionarse con las de «Marisonenea», al otro lado de la plaza, en tanto en cuanto se cree que cumplían papel de protectoras contra el "mal de ojo". Mientras Celaya mantiene su nombre desde 1423, Marisonenea era María Ochoarena en 1607, Marichonea en 1726, Marisorenea en 1819 y, en la actualidad parece dudar entre el citado y Maisonea.



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[1] Ayuntamiento: edificio del XVII, reformado en el XVIII y en el XX.



El Ayuntamiento, originariamente del siglo XVII, fue reformado en el XVIII y, finalmente, hace unos años. Junto a IRULEGUI, edificio del XIX, compone la base del triangulo de la plaza. Su fábrica horizontal de tres pisos, soportal y balcones corridos proclaman su función.

Plaza Zaharra



A esta plaza le correspondió, en los años medievales, un cometido especial, cuando se la conocía como la plaza del «Pilliric».

Las ordenanzas de 1423, entre otros aspectos, señalan el castigo de ladrones y maleantes: debían devolver siete veces lo robado, permanecer en los calabozos hasta que lo hicieran, si no contaban con lo suficiente desde un primer momento o ... “e si quieren los juezes acotar o acortar las orejas o de poner en perrillic o desterrar o lo que los sobredichos juezes se les paresiese sobre sus conciencias.”

A quienes levanten falsos testimonios “se ponga en pirillic y que acoten y que despus destierren”...

...”sin ninguna perssona o perssonas... renegaren de nuestro Señor Jesucristo e de la Señora Virgen María su madre, o dixieren no ay poder en Dios ni en la Virgen María o si dixieren o Dios sea quemado o muerto o renegaren inormemente, el tal o los tales sean puestos en pirillic enclabados de las lenguas e más que paguen de penna los tales, cada cuatro florines e moneda.”

Dado los maleantes que al parecer acudían desde Francia, Castilla o por mar, en 1499 el alcalde obtuvo el derecho de apresarlos y atarlos en el “Pirillic”, públicamente, para avergonzarlos y castigarlos.

En consecuencia, la casa que la villa tenía para realizar sus juntas en el mismo lugar se conoció como del Pildirique o Pildrique, llegándose a nombrar, en algunas ocasiones, todos los alrededores como “paraje del Pildrique”.

Aunque no pueda decirse con certeza, hay quienes defienden que la columna que sustenta la cruz del cruce de las calles Albistur formó parte del tan mentado “Pilliric”.

Calle Arretxea

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[2] Jauregia, «Palacio»: tallas en madera.


Desde Irulegui, en la esquina de la calle Arretxea está la casa «Jauregia» -Palacio-, con unas muy interesantes tallas en madera y, más adelante, la parte sur de la torre Zabaleta. Enfrente existe un núcleo de arquitectura popular de interés.


[22] Matxinbeitzenea, «Casa de Martín el Negro», modelo de reconstrucción: Bortzirietako Euskaltegia.


En el punto de unión de las calles Arretxea, la numerada con el 22 se conoce como «Matxinbeitzenea» -casa de Martín el negro-. La que hoy es centro de enseñanza de euskara fue colegio regentado por monjas y un ejemplo antiguo de construcción en Lesaka. Además de su interés general como tal -puede destacarse el alero bajo tejado- ofrece un modelo de reconstrucción, ya que fue readaptada hace algunos años.



[24] Etxeluzea, «la Casa Larga»: tallas en madera.


La contigua, es «Etxeluzea»(la casa larga), que ostenta en su dintel, en el maderamen, tallas de instrumentos.

La emigración: ¿Salida para los pobres?.



En Lesaka, como en el resto de las Cinco Villas o en los pueblos de un entorno más amplio, hubo distintos tipos de emigración tanto en origen como en resultados. Los “segundones” de las familias encumbradas tuvieron, en general, un camino más trillado a la hora de decidirse por la iglesia, el ejército o la administración. Contaban, además, con mejores apoyos mutuos, más organizados, que, en consecuencia, produjeron resultados de mayor brillo. En este sentido pueden interpretarse las “mandas” remitidas por Barrenechea o Arriola.

Los del pueblo llano lo tenían, que duda cabe, más crudo y difícil y los resultados, cuando los hubo, también fueron más discretos..

Martín Martínez de Urrujulegi, por ejemplo, pudo enviar a su hermana 2.000 pesos para que comprasen algún caserío. Juan Bautista Jauregiberri, a su vez hizo un envío dirigido desde Caracas a su padre, Simón, para que adquiriese una vaca. Ambos corresponden al s. XVIII.

Ote Kalea

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[15] Bordinea: cuatro fachadas y excu-sado sobre el río.



Continuando por la carretera de Igantzi, en Otekalea 15 encontraremos una casa, «Bordinea», de cuatro fachadas diferenciadas. Para los autores del tomo correspondiente del Catálogo Monumental de Navarra: "Esta casa puede considerarse un buen compendio de los modos de construir y trabajar los materiales que se encuentran en Lesaca, desde la sillería a la manipostería, desde el entramado de madera a los saledizos con diferentes balcones (de un solo hueco, corridos, de piedra, de madera)." Cuenta con trabajos en piedra verdaderamente especiales, entre los que merece nuestra atención la ventana del primer piso de la fachada este y la suerte de torre circular sobre el río, con papel de excusado.



Para acabar el recorrido proponemos retomar a la plazuela de la calle Zarandia por la de Arretxea. Si atravesamos dicha plaza y nos acercamos a la callejuela existente entre las casas 9 y 11, podremos ver la correspondiente al 16 de la calle Albistur, a los pies del muro de contención del jardín de la iglesia.



Se trata de «Mairuerregenea» -la casa del rey moro- (*).



Utilizando la callejuela citada, atravesando la principal de Albistur y recorriendo la callejuela Antoiu hasta volver a atravesar el Onin...

Moros y cristianos..



Según señala la tradición, de esta casa que se corresponde con el número 16 de la calle Albistur, la situada casi junto al muro del jardín de la iglesia parroquial, salía el rey moro, figurante del barrio Legarrea. Los de Pikuzelai figuraban como cristianos cuando se representaban las batallas entre ambos bandos..

La casa, probablemente, tuvo que adecuarse a un solar especial, con su cortafuego oblicuo. Y no es esa su única curiosidad: cuando se trató de escribir su nombre en un documento oficial (en castellano, naturalmente) del siglo XVI, acudieron a la traducción, señalando, de paso, que no tenía otro: EL REY MORO, «MAIRUERREGENEA».

Calle Antoiu

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[11] Convento de las Carmelitas, fundación del indiano Arrióla, siglo XVIII.



...accederemos a lo que queda del considerado uno de los mejores conventos de Carmelitas Descalzas de Navarra, su iglesia. Diseñada por Fray José de San Juan d la Cruz, respondía a una fundación del pasaitarra Ignacio de Arrióla, como destino de las riquezas que obtuvo en Cuzco. Este viudo, sin hijos, escogió Lesaka dado que en esta población tenía una sobrina casada con Plácido de Vertiz. Pasajes, a su vez, estaba demasiado cerca de otra fundación carmelita similar, la de San Sebastián. Si bien expresó sus intenciones en 1737, a su muerte en 1751 estaba todo por realizar. La primera piedra se colocó el 15 de octubre de 1767. La inauguración del convento se realizó a los tres años, en la misma fecha.

Planta y alzado nos informan sobre las características del proyecto.

En la actualidad podemos contemplar la fachada de la iglesia conventual y, en la misma, en el nicho central, una Virgen Dolorosa realizada por Juan Adán. A los lados existen dos escudos: el de la derecha corresponde a los Arrióla; el de la izquierda reúne las armas de los Arrióla, Zelarain, Vertiz y Borda.

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Población: Difícil de clasificar



La población de Lesaka no ha sido nunca fácil de clasificar. Aunque fundamentada en la agricultura y el hierro, desde los comienzos se constata la presencia en y sobre los del lugar de comercio y artesanado, servicios y administración civil y militar.

Evidentemente, algunos oficios han desaparecido –bastro, carbonero, molinero, pescador, eremita-, mientras otros han experimentado una remodelación que puede entenderse continuista –ferrones, carpinteros, herreros, tenderos, campesinos, sacerdotes, farmacéuticos, transportistas, por ejemplo-. En este asunto, y como en otras partes, ha sido la situación de la mujer quien mayores adelantos proclama: en los apeos del siglo XVII sus opciones eran limitadísimas y en los documentos sólo aparecen como doncellas, esposas, viudas, monjas, señoras y, sobre todo, como madres, necesitadas o “pobres de solemnidad”.

Por otra parte, Lesaka aparece siempre como núcleo de inmigración y emigración. Las cifras importantes, en proporción, afectan a las clases trabajadoras, naturalmente, a pesar de lo cual el movimiento de las restantes no han faltado nunca.

Tradicionalmente clasificados como cristianos, han sido acusados de juradores, brujos, con peligro de caer en el protestantismo o de débil en su creencias, cuando no de lo contrario. En relación con las etnias, se constataba la presencia de “agotes” –que llaman cristianos- en el siglo XV, así como las dificultades que se les plantean.

No es necesario resaltar las diferencias políticas. Puede extenderse en el tiempo, con las correcciones imprescindibles, la variedad actual. La crisis bajomedieval amplió a agramonteses y beamonteses las adscripciones a bandos. Durante la Edad Moderna, las posturas se polarizaron en la oposición o admisión de las órdenes de los jauntxos. Alrededor de la Revolución Francesa aparecen republicanos y “semi”-republicanos. Durante el XIX, si bien predominó la discusión entre carlistas y liberales, ello no obsta para la existencia de otras matizaciones. Respecto al siglo XX, ni que decir tiene.

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Viejos montes

Hace 400 millones de años las aguas cubrían lo que nos rodea, mientras se desarrollaba en su interior un proceso de sedimentación. Cien millones de años después, estos sedimentos se elevaron por encima del mar y dieron forma al macizo de Cinco Villas. Este fenómeno conoció, además, en estos alrededores de Lesaka, un aspecto especial: del interior de la tierra, por debajo del Macizo, emergió y se extendió por la superficie un magma líquido... a 600 grados de temperatura. Al enfriarse y solidificarse dio origen a la única formación granítica de Euskal Herria, la Peña de Aya. En Agina, precisamente, se produce el contacto entre el granito y otros materiales.

Hace 180 millones de años el mar sumergió los alrededores de Bera y Oiartzun, dándose el inicio de un nuevo proceso de sedimentación.

Sólo nos separa 40 millones de años del emerger de los Pirineos, los Alpes y la renovación del relieve circundante. A partir de entonces, un continuo proceso de erosión incide sobre el mismo.

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Orígenes



No quisiéramos cerrar este recorrido histórico que hemos centrado especialmente en la edad moderna, con algunos toques medievales y contemporáneos, sin hacer referencia a los orígenes. Lesaka, en este sentido, ofrece una oportunidad inigualable. No nos referimos a «Lesaka» en cuanto a núcleo poblacional reunido, exclusivamente, sino al ámbito municipal. En cierto modo puede ser un modelo de relación entre monte y valle en Euskal Herria: antes que la villa fue el monte. Luego será la propia villa la que vehiculice, en cierta forma, los caseríos, aquellos que la actual vida urbana tiende a hacer desaparecer. Pero al principio, fue el monte.

Los primeros restos humanos conocidos nos alejan a Urdazubi (hace 35.000 años, Berroberria) y Rentería (Aitzbitarte, hace 25.000). Tras la evolución de la caza y el abandono de las cuevas, comienza el desarrollo de la vida pastoril.



Por lo que al ámbito de Lesaka se refiere, las primeros restos humanos nos retro-traen a hace unos 6.000 años, en los alrededores de Agina y Artikutza. Aquellos pastores, conocedores del bronce, mostraban su preferencia por los pastos de montaña. Allí enterraron los cuerpos de sus muertos, en los dólmenes: cámara hecha con losas, cubierta con otra y rodeada por un túmulo de piedras.

Si bien se mantuvieron las bases de la economía pastoril, los conocimientos y creencias de aquellas gentes cambiaron: hace aproximadamente unos 3.000 años conocieron el uso del hierro y alteraron los sistemas de enterramiento. Los cromlechs: circuios hechos de piedras separadas entre sí en cuyo centro se enterraban las cenizas del muerto. Este tipo de enterramientos se encuentran, generalmente, agrupados en collados y laderas cercanas a los caminos pastoriles.

Probablemente fueron estos pastores los primeros "lesakarras" con los que toparon los romanos en su camino hacia las Galias o hacia Arditurri.

Agina es, por tanto, un punto central en estos aspectos. A diez kilómetros de la villa, en la carretera que lleva a Oiartzun, tiene una altura de 550 metros. El valle queda al oeste. Si le damos la espalda, ante nosotros se perfila Aiako Harria (Peñas de Aya).

La documentación de este recorrido se ha realizado con la oportuna autorización por parte del Ayuntamiento de Lesaka promotor de la publicación de este recorrido.

Todas las ilustraciones son obra de Julio Caro Baroja salvo:

Portada, Foto Telletxea (Lesaka)

Planos locales

Planta y alzado del convento de Carmelitas

Planta de la iglesia (C.M.N.)

Imagen de la Prehistoria (elaboración propia)

Documentación: Juainas PAUL ARZAK-ORBEL HAIZEA, S.L.

Diseño, maquetación y composición: ttipi-ttapa (Bera)

Coordinación: ORBEL HAIZEA, S.L.

Fotomecánica: GRAFICAS ONA

1ª Edición: 1997

5.000 ejemplares (euskara, castellano y francés)

Publicación financiada por:

Ayuntamiento de Lesaka

Gobierno de Navarra

Plan RESIDER



Las fotografías en color correspondientes a los edificios descritos han sido aportadas por Rutas Navarra