Andelos
Recorrido: Museo y excavaciones urbanas - Depósito - Presa de Iturranduz - Ermita Ntra. Sra. de Andión
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
13/02/2015
23/03/2015
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El Museo Arqueológico de Andelos está situado al sur de Mendigorria. Se accede al mismo por un carretil que se desvía en el km 21 de la carretera NA-601 entre Mendigorria y Larraga. Después de dejar atrás el pequeño enclave de Muruzabal de Andión llegaremos al Museo y la ermita de Nuestra Señora de Andión. Se encuentran uno al lado del otro.
El museo se abrió al público en el año 2003. Alberga y regula el paso a las excavaciones del poblado romano de Andelos. Pero lo que aquí describimos no es solo la visita de un poblado. Invitamos a visitar, además, una muestra singular y completa de los sistemas de regulación del agua que construían los romanos para abastecer sus poblaciones.
Este es el gran valor de las excavaciones. El itinerario que presentamos permite conocer, mediante un agradable paseo, los diferentes elementos que constituían la toma, almacenamiento, transporte y regulación del agua, desde la Presa de Iturranduz, en la cabecera del Barranco de San Pedro, hasta la ciudad de Andelos.
Un singular paisaje que recomendamos a todo tipo de edades y paseantes.
Si queremos obtener más información previa a la visita, podemos consultar el trabajo firmado por María Ángeles Mezquíriz y disponible en esta dirección.
También es posible comprobar los horarios y otras cuestiones relativas al museo en la web del ayuntamiento de Mendigorría.
Ruta paso a paso
Iniciaremos la descripción en la puerta del Museo Arqueológico de Andelos.
Al final describiremos algunos detalles del recinto y la instalación. Pero empezaremos desarrollando el itinerario, que visita el depósito y la presa.
Para ello, de espaldas a la entrada del edificio, nos acercaremos hacia el último cruce del carretil por el que hemos llegado aquí.
Dejando a la izquierda, tras la barrera de cipreses, la entrada a la ermita de Nuestra Señora de Andión, vamos hasta el cercano cruce y seguimos recto hacia la instalación del depósito.
Conforme nos acercamos podemos apreciar la señalización, a la izquierda de la pista, de los restos del acueducto que unía el depósito con la población de Andelos.
Depósito regulador.
Es un amplio vaso amurallado, con paredes reforzadas, que permitía embalsar el agua suficiente para abastecer la ciudad. Tenía una considerable capacidad de reserva (7350 metros cúbicos).
En la imagen vemos, en primer plano, la salida del acueducto hacia Andelos.
En el lado contrario desde el que llegamos hay una plataforma de madera a la que podemos subir para disponer de un excelente punto de vista sobre la instalación.
En esta imagen, obtenida desde dicha plataforma, se aprecia la totalidad del depósito.
Podemos apreciar los cimientos de la pared que cruza por el centro, indicadora de las dimensiones iniciales del vaso (más pequeño) y que posteriormente fue ampliado. Hay un panel explicativo.
Ahora caminaremos un rato para visitar la presa. Seguimos la pista, sin cambiar la dirección (oeste), en suave ascenso. Las señales del SL NA-170, aunque están muy deterioradas (casi desaparecidas), nos pueden ayudar en la orientación.
Al coronar el cambio de rasante podemos divisar en el horizonte la localidad de Oteiza.
A la izquierda dejamos, más adelante, una pequeña construcción pastoril.
A la derecha de la pista sigue en pie un miliario de la calzada romana que pasaba por aquí.
Cruce.
De la derecha llega un camino que sale de entre unas carrascas y cruza a la izquierda convertido en pista de gravilla.
Mantenemos nuestra dirección, totalmente recta.
Otra bifurcación.
Al igual que en la anterior seguimos rectos (ramal derecho). Enseguida giraremos algo a la izquierda.
Una bifurcación más.
Está situada en el paso del cauce del pequeño barranco. El suelo es de hormigón para no dificultar el tráfico de vehículos rurales.
Entre las espadañas, semioculto, el cartel indicador de la presa nos puede sacar de dudas. Por el ramal derecho.
Al fondo podemos divisar, en el horizonte, una cruz de color blanco que corona un monte. Es la cruz de Maurien, situada entre las localidades de Lorca y Villatuerta.
A la derecha, algo elevado, queda otro refugio pastoril.
Conforme nos acercamos a la presa rodeamos una plantación de olivos "emparrados" y con riego gota a gota, la nueva tecnología de cultivo de la aceituna que se está extendiendo en los últimos años.
Presa romana de Iturranduz.
Coincide con el límite municipal entre Mendigorria y Cirauqui.
La altura y el grosor de los muros es considerable. También la longitud. Puede sorprender al visitante.
Bajo una rejilla sigue fluyendo el caudal del riachuelo (Barranco de San Pedro) que dio origen a la instalación.
En el extremo norte hay una plataforma de madera idéntica a la del depósito.
El paraje se conoce desde antiguo con el nombre (probablemente por la presencia de las ruinas) de "Puente del Diablo".
Ahora, más allá de esta plataforma, seguiremos hacia el norte por la pista que sigue bordeando y lleva a su derecha el olivar antes citado. Pronto lo dejamos atrás, pasamos junto a un mojón de término y tras alcanzar la zona más elevada descendemos hacia un…
Cruce.
El camino se incorpora a una pista, unos metros después de dejar atrás un segundo mojón. Giramos a la derecha para orientarnos al este e iniciar el regreso hacia el museo.
Predominan campos cultivados, con algunas pequeñas manchas de carrascas.
0:50 (4,13 km) - De la izquierda llega otro camino que se incorpora a nuestra pista. Mantenemos la dirección.
Entre las carrascas vemos más refugios pastoriles.
Delante de unas carrascas la pista gira casi 90º a la derecha mientras se marcha, recto, un camino herboso ancho que sale a la izquierda.
Mantenemos la pista.
Entre otro grupo de carrascas se incorpora desde la izquierda una pista más.
Seguimos la nuestra, ascendiendo un poco.
Cuando llegamos a lo más alto se incorpora desde la derecha otro camino más.
Vemos una gran cabaña junto a la cual vamos a pasar (también la veíamos a la ida, desde la pista que hemos recorrido en sentido contrario, y que circula más al sur).
Divisamos al nordeste Mendigorria mientras llegamos a la cabaña citada.
Es el corral de Ulzurrun, actualmente en estado algo ruinoso.
Seguimos adelante, descendiendo con suavidad.
Mientras pierde altura la pista va dibujando a su derecha un talud.
En el momento en que este talud se allana…
Pocos metros antes de que la vegetación de la derecha deje paso a una pieza cultivada, nos metemos entre la hierba y algunos matorrales para bordear la pequeña elevación que teníamos a este lado.
Siguiendo vestigios de senderos, en breve trecho, conectaremos con la pista de ida a escasa distancia del depósito que hemos visitado.
Enseguida estamos, de nuevo, en la pista inicial.
Pocos metros más abajo vemos la plataforma y el depósito.
Vamos hacia el museo.
Si lo deseamos podemos desviarnos a la derecha para visitar previamente la ermita de Nuestra Señora de Andión, con alambrada y cipreses alrededor, pero con acceso libre.
Además de la construcción, muy grande, disponemos de mesas y bancos donde poder sentarnos a descansar o tomar el almuerzo que hayamos llevado.
MUSEO DE LAS EXCAVACIONES DE ANDELOS
En la visita al museo accedemos en primer lugar al edificio.
Al entrar, guíados muy amablemente por el personal, tenemos la oportunidad de ver numerosos elementos arqueológicos obtenidos en el transcurso de la excavación, acompañados de paneles explicativos. Pero además, en una sala, podemos visualizar un video que nos explica la historia, tanto del lugar como de las excavaciones realizadas. Además de una descripción detallada de las excavaciones, conoceremos la historia de la población, así como las posibles razones de la desaparición en la edad Media del asentamiento que había perdurado en el lugar.
Después de ver el video es el momento de pasear por la instalación exterior y ver, nada más entrar, los restos del Castellum aquae, el depósito desde el que se distribuía el agua a toda la ciudad. Visitaremos también la lavandería, restos de algunas casas, las termas, suelos con mosaicos, la estructura urbana, las calles…
Una visita que resulta muy completa y agradecida.