Albi - Irumugarrieta - Guardetxe (Visitando dólmenes en Aralar)
Recorrido: Dolmen de Albi - Irumugarrieta - Igaratza - Guardetxe - Albi
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
27/06/2004
25/07/2004
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este pequeño recorrido, clásico itinerario por la sierra de Aralar, visita el punto más alto de la misma accediendo desde los rasos que hay en la parte norte de la misma.
Después vuelve dando la vuelta por Pagomari para acabar en la pista que sale de Guardetxe. Una vez alcanzada la carretera retrocede un km. hasta el punto de partida.
Numerosos monumentos megalíticos jalonan el paseo, además de unas cuantas simas, escenario típico de esta sierra de suelos kársticos.
Ruta paso a paso
Un kilómetro antes de llegar a la Casa Forestal, en un extenso raso entre el bosque, hay un largo aparcamiento de vehículos en la carretera de Lekunberri al Santuario de Aralar.
Al final del mismo, entre los pinos, está el dolmen de Albi muy bien conservado.
Casi donde el aparcamiento finaliza arranca a la derecha una pista, con una puerta metálica. Es el arranque de este itinerario.
Hay varios montones de troncos cortados a ambos lados.
El camino arranca entre espinos blancos, hayas y saucos. A la izquierda queda la mancha de pinar que cierra el raso. El camino gira a la derecha y deja debajo una campa.
A la derecha del camino queda una caseta pintada de blanco bajo el arbolado.
El camino gira a la izquierda. Su recorrido es ondulado, casi llano. Se adapta al terreno kárstico, irregular, que constituye la zona. También su dirección es al principio un tanto errática, con continuos giros en todos los sentidos.
Ocho minutos después dejamos a la derecha otra borda. Vamos siguiendo siempre el itinerario principal.
0:12 - Llegamos a un pequeño claro, herboso, donde la traza del camino se diluye. Por la izquierda se incorpora otro camino (incluso con un cairn). Nos olvidamos y mantenemos la dirección hasta llegar al otro lado de este claro...
El claro finaliza en un giro de 90º a la izquierda.
Hay una piedra que tiene pintada una flecha roja indicando la dirección.
Ahora la traza comienza a ascender claramente. El suelo se vuelve irregular y pedregoso.
Después de alcanzar una zona algo embarrada, bajo un haya, por la afluencia de agua desde la derecha, salimos a zona abierta, con helechal, girando algo a la izquierda.
Pocos metros más adelante hay una bifurcación. Hemos de seguir por la derecha, en ligero ascenso.
Poco más arriba, a la izquierda de la senda, nos encontramos una estela con esta inscripción «LURREKO MENDITIK ABIA JAINKOAREN MENDIETAN DUT JARRI KABIA - BEDOÑA-TAR AITA JESUS KAPUTXINUA - 17-IX-68».
A la derecha hay una gran mancha de abetos rojos de repoblación.
Seguimos en ascenso, entrando enseguida por un estrecho pasillo rocoso. Después atravesamos en diagonal una zona herbosa para acercarnos a más rocas.
Bajo la borda de Bustintza, en un bucólico rincón, el camino gira 180º y pasa junto a la construcción.
Así encaramos un estrechamiento para acercarnos a los rasos superiores de Aralar.
Salimos, bajo las laderas de Beloki, a la depresión de Gersaga, por una zona estrecha entre rocas.
Desde aquí es posible el ascenso a esta cima herbosa, que se describe desde la ladera contraria en otro itinerario.
La senda se bifurca por el fondo del barranco.
Tenemos hasta tres collados para superar las crestas.
Empezando por el de la derecha, podemos tomar la dirección del collado de Urdangoene, que tenemos bajo la cresta de Beloki, al frente (Norte). Es lo habitual para enlazar con el camino-pista que cruza en dirección este-oeste, y por el que discurre la GR-12.
Sin embargo vamos a irnos algo más a la izquierda para superar este barranco por otro collado que nos permitirá visitar varios dólmenes.
Hay un tercer collado, más alto y más a la izquierda, que ignoraremos.
Sin llegar a pisar la mancha de brezos que se extiende hacia la izquierda, enlazamos sendas hasta acercarnos a este collado, cuyas coordenadas son las que se dan en la cabecera.
Al otro lado ya divisamos la cima de Irumugarrieta. Bajo nosotros se extienden los rasos ondulados, por los que empezamos a descender en dirección noroeste.
En cinco minutos alcanzamos un camino más ancho, que marcha en llano. Lo seguimos a la izquierda.
Cuando el camino gira para ascender una loma, nos vamos a la derecha, en diagonal, ascendiendo esta pequeña elevación herbosa sin camino definido.
Vamos superando lomas por la parte más alta, dejando abajo la depresión de Unako putsua y rodeando las zonas más deprimidas vamos por lo más alto.
Tomamos como referencia el punto donde la loma pedregosa de Irumugarrieta se separa de los lomos herbosos.
Dolmen de Zeontza.
Domina sobre la zona donde el camino de la GR-12 pasa hacia el collado Trikuarri.
Descendemos hacia el mismo mientras bordeamos una fuerte pendiente por la izquierda para superar un cauce y ascender ligeramente.
Alcanzamos el camino y tomamos en ascenso a la izquierda.
Dolmen de Obioneta Norte (I).
Es el más cercano al camino.
Más al sur tenemos el otro (imagen siguiente). Está ligeramente más alto y algo más alejado del camino.
Seguimos adelante, hacia el collado Trikuarri.
180
140
Antes del collado, (unos 500 metros), siguiendo una flecha roja pintada en varias rocas, podemos tomar el itinerario a la derecha para atajar la senda que asciende hacia Irumugarrieta.
Encontramos la senda y la seguimos a la derecha. Al principio va jalonada por una serie de mojones de piedra prismáticos, además de las marcas rojas que nos van guiando.
La senda aprovecha por lo más sencillo antes de encaramarse a la loma rocosa torciendo poco a poco hacia la izquierda.
Alcanzamos la cresta finalmente. Una alambrada discurre por la misma.
Es la muga entre Guipúzcoa y Navarra.
La seguimos en ascenso hacia la cercana cima.
Junto a unos mojones cruzamos la alambrada.
Entre piedras y profusión de señales rojas nos acercamos a la cima.
Máxima altura de Aralar. Rocosa. Cortada casi verticalmente, como el conjunto de las Malloas, sobre el valle de Araitz. Los desniveles rondan los mil metros de diferencia, y las ascensiones desde abajo suponen un esfuerzo muy diferente que el que aquí se describe.
La cima está ocupada por una gran base que soporta el vértice geodésico (en bastante mal estado).
Alrededor quedan múltiples restos de los soportes de antiguos buzones. Los dos que sobreviven están en un estado regular.
El mejor conservado tiene forma de gran seta (representa una Amanita muskaria).
Vista espectacular sobre el valle de Araitz y sus pueblos. Se aprecian también la cadena que finaliza en Balerdi y más al oeste la esbelta cima de Txindoki.
Enfrente queda la cadena de cimas de la zona de Leitza y Gorriti.
Panorámica desde la cima.
Volvemos ahora, desandando la cresta rocosa, para acercarnos hasta el collado de Trikuarri, donde se unen varios caminos (uno de ellos el que seguíamos hasta que nos hemos desviado pocos metros antes.
Poco antes de llegar al collado encontramos el dolmen del mismo nombre (En la imagen vemos, tras el dolmen de Trikuarri, al fondo, la cima de Beloki, y debajo el camino que nos ha permitido acercarnos hasta esta zona).
Seguimos hacia el cercano collado.
Collado Trikuarri.
A la derecha tenemos caminos que se adentran en Guipuzcoa.
A la izquierda se va el GR-12 por el camino que antes traíamos. Al frente tenemos la continuación de esta GR, que vamos a seguir ahora nosotros.
En la imagen orientando la vista hacia atrás vemos Irumugarrieta.
Seguimos de frente, en ligero ascenso por los rasos. Encontramos algunos mojones de piedra, que además están pintados con marcas rojas y blancas.
La traza se define con mayor claridad y cruza en diagonal una ladera ascendiendo...
Entronca nuestro camino con otro más importante que viene, recto, por la derecha.
Seguimos en ascenso. Al doblar la primera curva aparece al fondo la cima de Putxerri.
En 100 metros hay un desvía en ascenso a la derecha. No hacemos caso y seguimos por el principal.
Al doblar la siguiente curva y empezar a descender vemos, entre los árboles, algunas bordas.
Poco después un camino herboso se desvía hacia ellas. Mantenemos el principal.
Entramos entre hayas. Asoman también rocas a ambos lados del camino.
Dos minutos después salimos a otro raso.
A la izquierda del camino, pegado al mismo, tenemos la sima de Igaratza. Extensa y espectacular depresión.
La tapia que la delimita continúa hacia arriba con una alambrada y postes de cemento.
Podemos atajar un tramo de pista realizando atajos por rasos abiertos, por la izquierda del camino. Descenso más pronunciado.
Antiguo aparcamiento de Pagomari, delimitado por un rectángulo de tapias bajas.
Amplia extensión aplanada.
Seguimos por nuestra pista.
A la derecha está el dolmen de Otsotesare, junto a una alambrada y bajo el cobijo de las hayas.
Pocos metros más adelante el camino pasa una curva con una formación rocosa a su izquierda.
Nueva sima (Beingo Lezea) a la izquierda del camino, también con tapia protectora a su alrededor. Tiene una profundidad de 100 metros.
Una senda que circula paralela a la pista, a veces por la derecha, a veces por la izquierda, es una buena alternativa para hacer nuestro itinerario más agradable hasta Guardetxe.
Puerta metálica, a cien metros de Guardetxe. Cierra la pista que hemos recorrido para evitar el paso de vehículos no autorizados.
Pasamos a un aparcamiento asfaltado, al fondo del cual encontramos la carretera y la Casa Forestal.
Tomamos la carretera a la izquierda para descender hacia el punto de partida.
La carretera pasa junto al dolmen de Albi (que queda unos metros hacia la izquierda, en el interior del pinar) y llega al aparcamiento desde el que hemos iniciado la ruta.