Peñalén
Recorrido: Funes - Barranco del Rey - Cañada Real Milagro Aezkoa - Soto del Molino - Funes
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
17/07/2011
26/08/2011
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Peñalén es un paraje navarro que reúne en su conjunto referencias geológicas, naturalísticas, y sobre todo, históricas. El despeñadero, cuando llegamos a sus bordes, nos recibe con un panel que describe la historia de Sancho IV Garcés (el de «Peñalén»), traicionado y asesinado por su hermano Ramón, quien lo empujó al vacío en un bien amañado lance de una cacería, el 4 de junio del año 1076.
El reino de Pamplona pasó a ser gobernado de esta manera por otro Sancho (Sancho Ramírez de Aragón), y la Rioja fue invadida y anexionada por Alfonso VI de León.
El paseo que narramos aquí ha sido ya publicado como paseo naturalístico anteriormente. Hemos tratado ahora de incidir en el desglose del itinerario, los cruces y las características del terreno, para complementar el anterior, y de paso añadirle imágenes más detalladas y las coordenas y el track para el GPS.
A diferencia del anterior, el paseo lo iniciamos y terminamos en el pueblo de Funes, por lo que resulta algo más largo, pero quizás más cómodo en su planificación.
En la primera parte recorremos las zonas elevadas sobre los sotos de los ríos Arga y Aragón. Divisamos estas zonas desde la atalaya que supone la plataforma geológica, de mayor altitud, cortada sobre las llanuras originadas por la deriva fluvial. Contemplamos el dibujo de los sotos y de los tramos denominados «madres viejas», restos de antiguos meandros que los fenómenos de erosión y sedimentación han dejado aislados. La presencia de líneas de vegetación de ribera son el testigo, visible a distancia, de estos lugares.
Tenemos, además, una inmejorable panorámica de la fusión de ambos ríos.
Cuando descendemos a la altura de las orillas, para regresar hacia Funes, podemos visitar las riberas, pero además descubrimos un espectacular muestrario de los efectos erosivos que se producen en estos terrenos blandos, mezcla de capas sedimentarias de yesos y arcillas superpuestas.
Junto a la boca del Barranco del Rey pasamos, por añadidura, al pie de la pared espectacular de Peñalén, escenario del magnicidio ya citado, y cuya cresta superior hemos pisado anteriormente con mucha precaución.
En definitiva, un itinerario muy completo, recomendable para todo tipo de paseantes. El único punto conflictivo será la decisión de recorrer o no la arista de Peñalén, que puede suponer un serio peligro para quienes no estén acostumbrados a este tipo de lugares.
Ruta paso a paso
Desde el puente que cruza el río Arga en el centro del pueblo, subimos por la calle Mayor hasta el Ayuntamiento, y por la derecha de este buscamos la parte más alta.
Al salir a lo más alto encontramos una bifurcación de carretiles asfaltados.
A la derecha indica una señal hacia el cementerio. Cogemos el carretil que sale hacia la izquierda, que marcha sobre el pueblo.
Bifurcación (ya sin asfalto).
En lugar de bajar hacia la izquierda seguimos ganando algo de altura por el ramal derecho.
El camino parece desaparecer. Pero sigue, en forma de senda, torciendo fuertemente a la izquierda.
Tras remontar una especie de talud…
Salimos al Camino de Milagro. Es un carretil asfaltado.
Hacia la izquierda.
Seguimos subiendo entre los pinos. En los arcenes retoñan los chopos y las retamas.
Nuestro carretil se junta con otro que llega, casi paralelo, por la derecha. Es la Pista del Gurugú.
Más a la derecha quedan una balsa y el trazado de la Cañada Real Milagro-Aezkoa.
Continuamos recto y, enseguida, salimos del asfalto por la izquierda, en una explanada de tierra.
Al fondo de la misma vemos un cartel.
Junto a los pinos está la señal que indica el barranco del Rey.
Siguiendo la dirección encontramos cómo arranca una pista entre pinos, paralela al asfalto inicialmente.
0:36 (2,55 km) - A la izquierda se va otra pista perpendicular. Si la cogemos daremos algo más de vuelta, pero saldremos finalmente a la misma que llevamos.
La podemos transitar para ir disfrutando del paisaje del río bajo las laderas. Se vuelve poco a poco más estrecha.
0:47 (2,89 km) - Giro de 90º a la derecha, por pista que se incorporará enseguida a…
Encontramos otra vez la pista que hemos abandonado antes (y que llegaba hasta aquí recta).
Ahora a la izquierda, en suave descenso, y enseguida por la derecha.
Hay otros dos desvíos a la izquierda, pero mantenemos siempre la pista recta (derecha).
Mirador de Peñalén.
Unas barandillas, un banco y un panel, en el inicio de la afiladísima cresta que sobrevuela el barranco del Rey.
El panel explica la desgraciada historia de Sancho IV Garcés, el de Peñalén, asesinado a traición, despeñado en este lugar.
Debajo cae, vertical, la ladera de yesos y arcillas sobre el barranco.
Hay que andar con precaución.
Al frente tenemos la cresta, que por la izquierda, con cuidado, podemos recorrer mediante una estrecha senda que nos permitirá llegar hasta el extremo oriental.
Desde la magnífica atalaya del vértice del lomo tenemos, con un desnivel considerable de casi 80 metros verticales, una vista magnífica de la unión de los ríos Arga y Aragón, que juntan sus aguas debajo de nosotros, tras numerosos meandros de ambos.
En el margen oriental, algo más lejos, se divisa la población de Villafranca.
Al sur, bajo nosotros, se abre el barranco del Rey. Pasa también por debajo la pista que después recorreremos, en la parte baja, para ver Peñalén desde un ángulo completamente diferente.
Hemos de regresar ahora al mirador.
Unión de los dos ríos.
Al fondo, hacia el nordeste, Marcilla.
Se aprecian, en las líneas de choperas alejadas de los cauces actuales, los pequeños reductos de aguas estancadas denominados «madres viejas». Son antiguos meandros de los ríos que quedan cerrados por los cambios del cauce, fruto de la erosión y sedimentación que hacen evolucionar su trayectoria. Estos sotos y madres viejas resultan hoy una figura de protección medioambiental.
Desde el mirador retrocedemos por la pista por la que hemos llegado, en línea recta, para regresar al cruce citado en 0:49 h (2,98 km).
Es el punto en que retomábamos el camino recto para venir hasta el mirador.
Si no lo tuviéramos claro hemos de contar hasta cuatro incorporaciones de pistas por la derecha.
Aquí, en el cruce donde nos desviamos, tomamos un camino en mal estado, semiabandonado, hacia la izquierda, entre los pinos.
Salimos, entre pinos sueltos, a una zona del carretil con hormigón, enseguida sustituido de nuevo por asfalto.
Giro a la izquierda, y pronto…
Nos desviamos por otra pista junto a una señal que indica la dirección de Peñalén y el Barranco del Rey.
Recorreremos por aquí el otro borde de la hondonada.
Llegamos a una zona donde, a la izquierda, deja el pinar entrever la silueta de la pared del otro lado y la unión de los ríos.
Si queremos ver mejor hemos de buscar entre los árboles un punto de vista más amplio.
Sorprende la verticalidad del corte sobre el barranco.
Desde aquí volvemos unos metros para retomar la continuación de la pista.
Pronto se va otro ramal a la derecha. No la tenemos en cuenta y nos mantenemos cerca del cortado del barranco.
A la derecha encontramos un cultivo de plantas de endrino (patxaran), en una variedad que carece de espinas, lo que facilitará la recolección.
Muy cerca hay una serie de puestos de caza de paloma.
Bifurcación. Sobre el lugar queda una caseta pintada de blanco.
Empezamos a descender, por la izquierda, hacia el soto del río.
En varias eses la pista baja por terrenos muy erosionados, y se pone casi a la altura del río.
Tomamos la dirección noroeste.
Ya en la parte más baja hay un cruce. Por la izquierda.
La pista pasa justo bajo la pared que delimita el barranco del Rey.
En los huecos del muro vertical se asientan algunos nidos de buitres.
El paraje es espectacular.
2:15 - (8,89 km) Otra pista que llega por la derecha, subiendo desde el río, se une a la nuestra. Seguimos adelante.
Cinco minutos después una pista más.
Otra más se va a la derecha y no la tenemos tampoco en cuenta.
Estamos ya cerca de Funes.
2:33 - (10,19 km) Un camino, herboso pero ancho, se desvía también cuesta arriba hacia la izquierda, en dirección a unas colmenas.
Seguimos el principal. Enseguida…
Amplia bifurcación. Por la derecha.
La baliza indica el PR NA-120.
Tres minutos después vuelve a unirse la pista con otra. Seguimos rectos, hacia el pueblo cercano.
Entramos en Funes por la calle Julián Gayarre, paralela al río.
Tenemos barandilla y acera a la derecha.
Nos acercamos al puente.
Puente sobre el río Arga.
A la izquierda queda el núcleo principal del pueblo.
Fin del recorrido.