Las ermitas de Urbasa desde Bakaiku
Recorrido: Bakaiku - San Adrian - Baiza - Santa Marina - Bakaiku
Autor: Irisarri Iriarte, Mikel
30/12/1899
21/03/2022
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La distancia, el desnivel acumulado y los diferentes tipos de firmes del terreno hacen que este paseo sea bastante exigente. Ello no quita para que sea realmente espectacular e interesante desde el punto de vista naturalístico y paisajístico.
La subida a la ermita de San Adrián, el paseo por la cornisa de la Sierra de Urbasa hasta la ermita de Santa Marina y la bajada hasta Bakaiku, son las tres partes en las que podemos dividir este recorrido, cada una de ellas muy diferente pero de igual interés y belleza. En este caso perfectamente podríamos definir el recorrido como triangular, en vez de circular.
Todo el trayecto forma parte de la Calzada Bernoa GR-232, en este caso se trata de la unión de dicha calzada con la Amescoa. La vamos a encontrar perfectamente señalizada con rojo y blanco, como corresponde a un GR. Además, en cada tótem informativo encontraremos el topónimo del lugar, la altitud y un código QR con más información. Sin embargo, a diferencia de los otros dos, en este paseo no vamos a encontrar ningún tramo empedrado.
Ruta paso a paso
En la plaza de la localidad, entre el ayuntamiento y la iglesia encontramos un panel sobre el GR-323 o Calzada de Bernoa donde hallaremos información sobre tres opciones de etapas que se pueden seguir para recorrerla íntegramente. Este es nuestro punto de partida y llegada. Arrancamos en dirección Suroeste, siguiendo las marcas rojas y blancas del GR, subiendo precisamente por la calle del Puerto (Portu kalea) hacia la Sierra de Urbasa.
Nada mas pasar las últimas casas del pueblo llegamos a un primer cruce, a la izquierda a San Adrián, a la derecha a Santa Marina. Nuestro recorrido continúa por la pista de la izquierda, pero volveremos a este punto al final del paseo por la pista de la derecha. Enseguida nos introducimos en un bosque de robles, con muchos avellanos y zarzas en el sotobosque.
Encontramos una fuente con cartel indicativo de “apta para beber” (Ur edangarria) y a mano derecha una construcción reciente. Seguimos la pista que se va estrechando poco a poco. Los robles del comienzo del paseo van dejando paso a las hayas.
La senda es muy fácil de seguir ya que está perfectamente indicada. Continúa en suave pero continuo ascenso, unos tramos por el bosque y otros por zonas de claros, con suelo de piedras, debido a la erosión y al gran desnivel de la ladera. El firme de la senda está bien consolidado, pero no es recomendable para las personas que sufran vértigo. Desde este enclave los claros nos permiten disfrutar de las vistas de la Sakana y Ergoiena, del imponente monte Beriain y de la sierra de Aralar en todo su esplendor.
El camino se va anchando de nuevo, el firme sigue en perfectas condiciones y en este punto se junta con el camino del puerto de Etxarri-Aranatz. Un totem nos informa de las distintas posibilidades.
Llegamos al borde de la Sierra de Urbasa y tras atravesar la alambrada, nos encontramos con otro tótem indicativo que nos informa de las distintas distancias y tiempos a los lugares a los que vamos a ir llegando. Seguimos a mano izquierda a la ermita de San Adrián de Lizarraga.
Tras recorrer hacia el Este el kilómetro que nos queda, disfrutamos del lugar y de las vistas que nos ofrece.
La ermita de San Adrian de Lizarraga bien merece una pequeña parada para disfrutar del lugar y de las vistas. En 1873, durante la tercera Guerra Carlista, esta ermita fue destruida por los carlistas antes de cederla a los liberales.
Regresamos sobre nuestros pasos al Portillo de Etxarri-Aranatz, para continuar hacia el Oeste.
El camino continúa con la misma señalización y nos lleva de una cima a otra, primero Arzabal y mas tarde Baiza, casi todo el rato muy cerca de la valla de alambre. Confirmamos la cima de Baiza mediante la ubicación de vértice geodésico y buzón y disfrutando en todo momento de las vistas tanto del raso de Urbasa y al fondo la Sierra de Cebollera y Ezcaray, como hacia Sakana, la llanada Alavesa o Gipuzkoa. En algunos tramos encontramos mucha piedra dando la sensación que salen de la hierba; vemos, además, hayas de diferentes tamaños y en otros tramos los molsos de brezo típico de terrenos muy ácidos.
Tras un pequeño laberinto de árboles y piedras, con la ermita de Santa Marina a lo lejos, comenzamos un pequeño descenso.
Nos podemos desviar de nuestro camino en este punto y por una pequeña senda acercarnos hasta el Ojo de Irauizeta, un espectacular capricho de la naturaleza. También desde este lugar se puede bajar por el puerto hasta Bakaiku.
Seguimos el recorrido y enseguida encontramos un nuevo totem que nos indica el puerto de Iturmendi, desde donde mas tarde iniciaremos el descenso, pero antes vamos a continuar apenas 300 metros para subir hasta la ermita de Santa Marina. Sorprende a nuestra izquierda un pequeño bosquete de pinos, muchos de ellos en el suelo y con cierto aspecto fantasmagórico, fuera de lugar.
Ya en Santa Marina encontramos tres edificios, la ermita con un corral adosado a la misma y enfrente un albergue. Un alto en el camino nos va a permitir contemplar de nuevo, además de todo el Valle, el monte Beriain y la Sierra de Aralar, y montes como Txindoki, Aizkorri y Amboto de Gipuzkoa.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta el totem anteriormente citado y desde ahí iniciamos la bajada con un primer tramo de suelo de piedra.
Enseguida abandonaremos este camino y a mano derecha tomamos la senda hacia Bakaiku. Este camino transcurre totalmente por el hayedo, con descenso bastante pronunciado y está perfectamente señalizado en cada uno de sus cruces o desvíos.
La senda llega a una pista y tras recorrer un último tramo de ella llegamos a las primeras viviendas de la localidad.
Siguiendo ya el mismo recorrido del comienzo pero a la inversa bajaremos hasta la plaza de la localidad donde se encuentra el panel informativo de la Calzada Bernoa, GR 323