Diapiro de Salinas de Oro
Recorrido: Muniain - Azanza - Alto de La Cruz - Muniain
Autor: García Bona, Luis Miguel
06/10/2005
07/10/2005
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Se trata de un recorrido circular por la sierra de Sarbil que permite observar las características de la flora y fauna de la zona Media Navarra y reconocer uno de los fenómenos geológicos más peculiares y típicos de Navarra, el diapirismo, contemplando desde el alto de las Peñas de Echauri o alto de La Cruz, la estructura completa del diapiro de Salinas de Oro. Para ello iniciaremos el recorrido desde las cercanías de la localidad de Muniain, al otro lado del puerto de Echauri.
Ruta paso a paso
Comenzaremos el recorrido a unos 500 m de Muniain en curva de 90º que asciende al pueblo y al lado de una charca artificial, actualmente cercada para impedir la entrada de ganado y en la que desarrolla una típica flora y fauna de charca, con espadañas, Typha angustifolia y diversos juntos en los bordes y flotando en el agua, Chara foetida y Ranunculus aquatilis. Desde aquí seguiremos la pista, hoy asfaltada hacia el norte
A la derecha de la pista podemos contemplar la ladera sur del “cabezón de Echauri” poblado con robles pubescentes, hayas en lo alto y matorral de boj, enebro y aulaga en las partes bajas alrededor de los cultivos. Estas comunidades y especialmente el robledal que representa la comunidad vegetal original de esta zona se establecen sobre el “glacis” del monte que se puede contemplar en los taludes del recorrido y especialmente en la zona que extrajeron material para la construcción de la pista.
Alcanzamos un pequeño collado con una langa y una rejilla en el suelo para el ganado. Aquí nos encontramos con la transición entre el roble y el haya. A nuestra izquierda si nos introducimos en el bosque nos encontraremos con un buen hayedo, mientras que a la derecha sigue el robledal y en algunos lugares algunos pinares de repoblación, recubren parte de la ladera hacia el alto.
Poco antes de descender a los campos de cultivo y a la vista de la localidad de Azanza tomaremos a nuestra derecha un pequeño sendero que se dirige casi recto hacia el pueblo. El sendero discurre por el borde del bosque y del cultivo, al que tendremos que meternos dado que el matorral se ha comido el camino en un tramo, pero siempre siguiendo la dirección del pueblo.
Pasaremos al lado de la balsa Buztintze construida para dar de beber al ganado y seguiremos sin pérdida el camino hacia el pueblo.
Alcanzamos el pueblo de Azanza y por cualquiera de sus calles ascendemos hacia arriba. En lo alto del pueblo tomaremos la pista que primero se dirige hacia el noroeste bordeando la tapia y luego gira hacia el sureste en constante ascenso. Desde esta pista dispondremos de unas magníficas vistas del pueblo de Azanza y en general del valle con Goñi y la sierra de Andía al fondo.
La pista asciende a una primera meseta en la que se encuentra primero una charca artificial para el ganado y después una antena de telefonía móvil. Desde aquí seguiremos la pista que va hacia el sur en dirección al cabezón de Echauri y dejando otras desviaciones hacia la izquierda.
A los pocos metros atravesaremos una langa metálica y seguiremos recto.
El camino pasa al lado de un monumento megalítico, el dolmen de Sarbil, marcado con un hito por la Sociedad Gorosti, del que solo queda bien conservado el cúmulo. Desde aquí seguiremos sin un camino ni sendero bien marcado en dirección al bosque de robles que tenemos enfrente y ascenderemos el cordal que se dirige hacia el alto de Echauri. Primero atravesaremos un robledal muy abierto y luego pasaremos por sendas de ganado entre bojes y pedreros calizos.
Tras cruzar una alambrada entre el pedrero y los bojes, ya con senda más marcada, salimos a una nueva pista que desciende hacia nuestra derecha pero que nosotros subiremos hacia la izquierda en dirección a un pequeño collado con una langa metálica. Desde aquí seguiremos camino bien marcado que se dirige hacia el sureste y se adentra en un magnífico hayedo para estas latitudes.
En el interior del hayedo y claramente marcado con hitos de piedra descubriremos a nuestra izquierda una senda que en revuelta de casi 300º asciende entre bojes y sale nuevamente a la ladera este de la sierra de Sarbil.
Siguiendo el sendero muy marcado por las pisadas y con un buen número de hitos de piedra contemplaremos toda la ladera este del Sarbil y sobre todo la Depresión de Pamplona con las principales sierras que la circundan.
Desde la ermita de Santa Cruz en el alto de su propio nombre o simplemente alto de Echauri disfrutamos de un amplio panorama a todo alrededor, pero del que destacaremos la vista hacia el oeste, el diapiro de Salinas de Oro. Una especie de gigantesca olla producida por el hinchamiento de las sales que se explotan en Salinas de Oro las cuales levantaron los estratos de caliza dispuestos encima provocando la gran falla de Guesalaz o “peñas de Echauri”, el levantamiento del “cabezón de Echauri” y posteriormente su erosión y formación de la depresión que contemplamos enfrente.
Comenzaremos el descenso siguiendo el borde del cortado hacia el sureste hasta encontrar, marcado por amplios mojes de piedras, un descenso empinado hacia el hayedo. Son unos metros con fuerte desnivel que terminan en un escalón de poco más de metro y medio de desnivel que se salva sin dificultad ayudado incluso por una cuerda fija puesta para asegurar mejor el descenso. Desde aquí tenemos una bajada vertiginosa al borde del hayedo y luego ya dentro del robledal de quejigo que nos llevará rápidamente a la ermita de Santa Lucía.
La ermita de Santa Lucía se encuentra en el límite entre el quejigal de la ladera del “cabezón” y el carrascal que cubre gran parte del puerto de Echauri y representa el punto de inflexión de las calizas de Sarbil levantadas en el diapiro. Desde aquí podemos seguir rectos por sendero que atraviesa el carrascal y llega al alto del puerto de Echauri y en el trayecto contemplaremos las profundas grietas y simas fruto de este levantamiento. En esta ocasión nosotros cerraremos el circuito tomando la pista que sale hacia el oeste y atravesando la langa metálica nos llevará sin pérdida al cementerio de Muniain y a la charca donde iniciamos el recorrido.