Belagua - Txamantxoia
Recorrido: Belagua (Borda de Gayarre) - La Selva Grande - Pacos de Tanburin - Cima de Txamantxoia
Autor: Iriarte Delgado, Txema
04/08/2006
28/08/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La ascensión a Txamantxoia desde el valle de Belagua se puede afrontar desde numerosos puntos. La relativa accesibilidad de la pendiente hace que se pueda atacar desde la selva de Obieta, al sur, desde la ladera norte, como aquí describimos o desde la borda de Marengo, como se describe en el descenso.
Ésta última es probablemente el itinerario más cómodo, ya que en todo momento se sigue una senda jalonada con cairns (hitos de piedras).
No obstante nos ha parecido más interesante describir el ascenso desde el norte por el contacto cercano con el corazón del hayedo que cubre estas pendientes (y que a punto estuvo de sucumbir en los años 70 por un descabellado proyecto especulador que pretendía talar toda la zona para instalar unas pistas de esquí alpino).
Los proyectos polémicos siguen jalonando la historia de Belagua, y actualmente Larra es objeto también de otras especulaciones.
La ascensión se describe partiendo del km 10 de la carretera de Isaba a Belagua, a partir de la borda de Gayarre. Nos internamos en el bosque y sin camino definido vamos venciendo el desnivel hasta salir a la parte superior, donde a través de los prados de altura y por la cresta coronamos la cima.
Se cuenta, pero al revés, descendiendo, el camino que sigue las sendas que comunican con la borda de Marengo, que es el más cómodo, pero quizás menos interesante naturalísticamente hablando.
Txamantxoia es una cima que, aunque no alcanza, por cincuenta metros los dos mil, tiene una posición privilegiada que domina todas las cimas de Belagua y Zuriza, que se levantan a su alrededor. Con buen tiempo la vista es extraordinaria.
Ruta paso a paso
Iniciamos el recorrido en el puente por el que pasa la carretera sobre el río Belagua, poco antes del km 10, cuando ésta enfila recta hacia el Rincón.
Después de pasar el puente sale a la derecha una pista, con algo de asfalto en sus primeros metros, hacia la Borda de Gayarre. Hay señales verdes y blancas de un SL (Sendero Local).
Junto a la orilla del río nos dirigimos hacia la ladera. Al llegar a la alambrada la seguimos.
Cuando la alambrada gira seguimos rectos y comenzamos a ascender por los prados hacia el límite del arbolado.
Podemos buscar sendas de ganado que nos permitan remontar con comodidad.
Encontramos senda que en diagonal se va hacia la izquierda a meterse en el bosque.
Ya entre los árboles comenzamos a remontar en zig-zag la fuerte pendiente.
En principio las sendas se pierden pero el suelo es limpio y sería muy sencillo avanzar si no fuera por el desnivel que nos obliga a tomarlo con calma.
En la parte inferior el hayedo es de gran porte. Los árboles dan tanta sombra que no permiten el crecimiento de sotobosque.
Podemos encontrar manchas de pino silvestre que se abre un hueco en este bosque uniforme de hayas.
El contraste es fuerte, pues el suelo del pinar, que recibe más luz, se llena de helechal y espinos que dificultan el paso.
El haya, sin embargo, vuelve pronto, pero a medida que ascendemos forma un bosque de menor porte. En zonas donde las hayas jóvenes han sustituido al bosque antiguo ya talado, los jóvenes tallos se aprietan buscando la luz y el avance también es más dificultoso.
Llegamos a la parte superior del bosque (Pacos de Tanburin), donde los árboles luchan con las condiciones extremas que les impiden progresar en altura.
Todavía avanzaremos algo por el arbolado, pero se van abriendo amplios claros.
A partir de aquí los prados alpinos se imponen.
Dejamos atrás definitivamente el bosque.
La progresión es sencilla. Vamos tratando de ganar la cresta cimera hacia el oeste, por la que todavía nos queda un buen trecho.
Debajo queda el valle y al frente destaca la construcción del refugio militar de Yeguaceros en las laderas de Lakora. Más a la derecha el refugio «Ángel Olorón».
Alcanzamos la cresta. Según las condiciones del viento puede ser aconsejable hacerlo cuanto más tarde mejor.
Ahora todo es cuestión de seguir por la misma hacia la cima.
Antes de atacar el repecho final pasamos junto a una pequeña balsa.
Por la derecha remontamos, al final con mezcla de prado y pedregal...
Cima de Txamantxoia. Vértice geodésico y buzón en forma de pirámide triangular.
Despejada, herbosa y cortada a pico sobre el rincón de Linza (en el valle de Ansó). Comparte límite entre Navarra y Huesca.
A la izquierda (al nordeste), el collado de Aztaparreta que le enlaza con La Pakiza. A la derecha (al sur) el collado de Maze, que sigue hacia la cima de Iturruburua.
Debajo tenemos, a vista de pájaro, el llano del Plano de la Casa, del que sale el camino que gana el collado de Linza, acceso habitual a las cimas de Petrechema, la Mesa de los Tres Reyes, etc.
En la panorámica adjunta no vemos muchos elementos debido a las condiciones meteorológicas del día. Pero, como puede apreciarse, en días de visibilidad máxima el observatorio es ideal.
Para regresar vamos a narrar en sentido descendente el itinerario que aprovecha las sendas que suben de la borda de Marengo, por si el lector desea elegir este otro camino.
Descendemos por la cresta durante largo rato, aprovechando al máximo la extensión de prados. Conforme nos acercamos al borde del arbolado, sin dejar dicha línea de cresta, empezamos a ver aparecer una serie de cairns (hitos de piedras amontonadas), que se van repitiendo. Es cuestión de seguirlos y prestar atención. Así se van definiendo sendas que...
Nos metemos entre las hayas.
Poco después pasamos por una zona elevada sobre un prado con restos de una borda (imagen). Las marcas nos llevan a la derecha, sin descender hacia dicho prado, sino más al norte.
Cruzando una zona abierta hemos de olvidar una senda perpendicular a nuestra dirección y buscar el cairn en el linde del bosque, más abajo, para seguir nuestro descenso.
La senda, a pesar de ir entre árboles, se mantiene siempre en zonas bastante más despejadas que en la ascensión que hemos descrito anteriormente. El bosque tiene además mucha mayor presencia del pino en esta zona. Se mantiene la orientación este.
Desembocamos en el valle. Al otro lado del río Belagua, fácilmente vadeable por las piedras, se encuentra la borda de Marengo (más bien una nave), recientemente restaurada, que vende queso. Está situada en el km 8,400 de la carretera.
Si hemos iniciado la ruta tal como la describimos, tomando a la derecha nos queda algo más de un kilómetro por el arcén para llegar al punto de inicio.
Otra vez cerca del km 10 en el punto inicial. Al fondo, en el horizonte, las cimas de Lapazarra y La Pakiza que cierran el Rincón de Belagua. A la derecha la Reserva Integral de Aztaparreta.
Fin del recorrido.