Aldatz, hayedos y castañales
Recorrido: Inicio - Cima Aiztondo - Minas de cobre - Cantera de mármol - Aldatz - Inicio
Autor: Vega, Antonio
12/09/2006
04/11/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este es un expectacular recorrido por recónditos hayedos, por caminos intimistas donde caminaremos pisando la hojarasca, zona de espléndidos castaños viejos, realmente sorprendentes, lugares solitarios frecuentemente recorridos por los jabalies y los corzos o rebecos, donde podremos ver quizás algún gavilán cruzando el bosque. En otoño y en primavera esta ruta cobra todo su esplendor. Visitamos también una vieja cantera de mármol que nos sorprenderá por sus precipicios, donde podremos apreciar las grandes losas de esta preciada piedra, así como una ancestral mina de cobre, ya tapada por las zarzas e intransitable. Es una circular cuya duración en tiempo sin parar es de 2 horas y media, pero que para sacarle todo su jugo debemos invertir unas 4 horas o algo más. También ascendemos al monte Aiztondo, el más alto de esa zona, que aunque no tiene unas vistas impresionantes, si podemos apreciar las sierras más cercanas y la belleza del verde paisaje que tenemos a nuestros pies. Se accede a él por un profundo hayedo, reino del jabalí, donde crecen los hongos y donde podemos ver restos de alguna altigua carbonera. Durante el trayecto accedemos a un mirador natural de enorme belleza, de donde distinguimos perfectamente San Miguel de Aralar, la Sierra de Andía y las Malloas. Se inicia el recorrido en las proximidades del pueblo de Aldatz. Se accede desde las Ventas de Muguiro, y 3 kilómetros más en dirección a Aldatz, a 35 km de Pamplona, por la autovía a Donostia. No hay agua hasta llegar al pueblo de Aldatz, en la fuente del pueblo.
Ruta paso a paso
Una vez en Aldatz, seguir por la carretera asfaltada en dirección a Beruete. Un kilómetro más adelante vemos una pista a mano derecha y a izquierda una carretara asfaltada. Ignoramos ambas y seguimos 600 m por la carretera, subiendo, hasta encontrarnos una pista a mano izquierda y 50 metros más adelante otra pista también a mano izquierda, por donde entramos y aparcamos el coche a 20 metros, en el lugar indicado en la foto. Es en este punto donde saldremos a la vuelta. Iniciamos el itinerario como indica la flecha. En dirección NE, por la pista hasta llegar a la contigua borda que hay a unos 100 metros donde
nos dirijimos por la pista de la izquierda y enseguida hacia el lado derecho como indican los puntos. A mano izquierda a unos 50 metros hay otra borda y zona de praderío para el ganado. Entramos en zona de robles, debajo tenemos otra pista.
Atravesamos esa langa y en dirección Este comenzamos a subir por esta bonita senda, donde primero vemos castaños y fresnos, y enseguida nos sumerge en el hayedo, cada vez más bello e íntimo.
Espléndido y viejos castaños nos reciben en este antiguo camino.
Seguimos subiendo y después de varias curvas, cuando el camino se torna más llano, encontramos una langa de alambre, que suele estar abierta, tal como se ve en la foto. Ya estamos en el hayedo, aunque nos espera todavía un festival de hayas y lugares evocativos.
Un poco más adelante hay una curva a la izquierda y esta subida deliciosa por un camino de herradura perfectamente trazado. Nos sumergimos ya en el olor húmedo del hayedo. Enseguida salvamos esa pendiente para llegar a
este bonito prado que dejamos a mano izquierda. Seguimos ascendiendo.
Y alcanzamos este llano, ancho rincón de hojarasca, donde vemos la langa de un prado, un poco chapuza, al más genuino estilo de la zona. Nosotros seguimos por el lado derecho atravesando un túnel de hayas, por el frondoso y agradable camino.
Pasamos por esta pequeña construcción de piedra junto al prado, al lado de un fresno.
Llegamos a la ladera oeste del hayedo, donde al atardecer se filtran los rayos del sol produciendo un bello efecto multicolor, que merece la pena ver y sentir.
Cambiamos de panorama. Caminamos entre helechos, con un bosque de alerces a nuestra izquierda y unos fresnos de reciente plantación a nuestra derecha, y de frente, el monte Aiztondo, al que ascenderemos dando una pequeña vuelta por su lado izquierdo.
Grupo de alerces. Este árbol americano es un pino cuyas hojas se caen en invierno, un pino caducifolio. Es una madera apreciada, por lo cual se hicieron plantaciones en diversas zonas, que lamentablemente deforman el bosque autóctono.
A este lugar le llamo Mirador natural. A mano izquierda encontramos un haya grande, y salimos a un prado, repleto de helechos a principios de verano, herboso en otras estaciones, desde donde vemos unas vistas muy agradables, a mano izquierda y al fondo, la sierra de Andía, luego San Miguel de Aralar y a la derecha Las Malloas. Merece la pena sentarse en la hierba y estar un rato en este lugar.
Continuamos hacia el Oeste por el camino herboso.
Varios ejemplares de castaños en esa zona.Toda esta zona ha sido y es tradicionalmente zona de castañas.
Salimos a este cruce, donde encontramos una pista. Hacia arriba, vamos a subir al Aiztondo, para luego bajar hasta este punto otra vez. Si alguien no quiere subir, se puede saltar este tramo y continuar a partir de la bajada a este punto.
Mientras subimos por la pista, ir observando que llevamos una vieja alambrada a mano derecha, unos metros más arriba.
Veremos pronto a nuestra izquierda esta escalerilla. Cinco minutos más adelante, encontraremos un hito a mano derecha. Debemos fijarnos con atención.
Justamente mirando hacia el lado izquierdo, vemos estas rocas, que están justo en frente de nuestro hito en el camino, en esta zona ya no hay alambrada a mano derecha, ha desaparcido 100 metros más abajo.
En este punto, dejamos la pista y giramos 90 grados a la derecha, metiéndonos en el hayedo y comenzando la subida, sin senda, pero por zona cómoda y abierta. Siempre en dirección SE (atención a la brújula si hay niebla) y cuidando de no meternos muy a la derecha por donde vemos que hay rocas y matas. Pasamos por unas rocas, a donde vemos que sube un camino. Ya adivinamos cercana la cima, seguir siempre hacia el punto más alto y por zona cómoda.
Ya estamos en la cima. Hemos ascendido desde el inicio 332 metros. Observar las vistas, escasas en verano porque los árboles tapan demasiado.
Vistas desde el Aiztondo
Para bajar iremos por el mismo camino de subida, teniendo en cuenta seguir el rumbo NW (exactamente 300º, especial cuidado con niebla). Intentar pasar al lado de estas rocas, donde sube un camino, y continuar como indican los puntos, hasta encontrarnos con la pista. Si seguimos bien el rumbo con la brújula no debemos cometer más error que unos pocos metros. Con GPS lógicamente es exacto.
Una vez en la pista giramos a mano izquierda y bajamos hasta el punto siguiente.
Una vez en este punto del camino (a donde habíamos llegado antes) girar a mano derecha y continuar por la pista de piedra unos 50 metros
hasta encontrar a mano derecha un hito. Nos metemos por ese camino herboso que baja bastante y por tanto abandonamos la pista. Bajamos entre robles, hayas y enebros, pasamos una zona de desmonte y enseguida nos encontramos
esta borda semidestruída. Este es un bonito lugar para descansar un rato. Si queremos nos podemos acercar a la grieta que queda de las antiguas minas de cobre, tal y como indican los puntos rojos, pasando unas zarzas pisadas, a pocos metros podemos apreciarla, justo detrás de la borda. No podemos seguir hacia dentro porque las zarzas nos lo impiden.
Continuar el camino hacia abajo, hacia el Oeste, hasta salir a un cruce, donde tomamos hacia la izquierda.
A pocos minutos otro cruce de pistas, seguimos por la pista que baja.
Otra vez encontramos camino a la izquierda (por donde volveremos, después de visitar la cantera de mármol).
Desde esta bajada vemos en frente San Miguel de Aralar
Y si miramos a nuestra derecha, a lo lejos podemos ver la cantera de mármol, a la cual nos dirigimos. Y vemos una línea de cables que va a la cantera.
En pocos metros salimos a la pista principal, que sube de Aldatz y va a la antigua cantera, donde apreciamos este poste indicador de caminos, que no indica nada.
Vamos girando a la derecha como indica la foto y tomamos la pista que va a la cantera, hacia el NO (noroeste).
Llegamos a la cantera, vemos las primeras piedras de mármol, y máquinas y actividad en la misma. Lamentablemente acaba de comenzar la explotación de esta vieja cantera, como cantera de grava, habiendo estado abandonada la explotación del mármol desde hace muchos años. Es conveniente verla antes de que sea destruída. En esta foto vemos las losas de mármol, un lugar agradable.
Si continuamos por la pista un poco más, bajando la cuesta, nos encontramos con lo mas curioso.
He aquí el enorme hueco que hicieron a la montaña a base de dinamita. Si nos metemos a mano derecha hacia las losas contiguas, sin bajar todavía al hueco, podemos ver como colocaban los agujeros para dinamitar y partir las piedras. De ahí está sacada esta foto.
Podemos volver a la pista y bajar unos metros y girar a mano derecha y bajar hasta lo más profundo del tajo.
Aquí gritan las cornejas y resuena el eco en las paredes, dándole un aire misterioso al lugar.
Volvemos por la pista que hemos venido hasta llegar al punto donde estaba el poste indicador.
Observar los puntos rojos. No bajamos por la pista principal, sino que volvemos por nuestros pasos y a 50 metros tomamos un camino que baja, a mano derecha, en direción Este, enseguida SE.
Comenzamos la bajada entre fresnos y robles.
Enseguida empiezan a aparecer castaños.
Pasamos por esta borda que dejamos a nuestra izquierda. Enseguida pasamos por un grupo de fresnos y
otra borda a mano derecha.
A partir de aquí comienza un trayecto de extremada belleza, por la presencia de ejemplares espectaculares de castaños centenarios.
Entre la borda anterior y este lugar, a mano izquierda, invito a entrar por el bosque unos metros y observar los centenarios castaños, en este lugar tan bucólico.
Seguimos luego entre enebros y patxaranes, por la pista, hacia el pueblo de Aldatz, al que no entraremos (hay agua en la fuente).
Salimos a una pista principal (la que sube a la cantera de mármol) en este punto. Vemos una granja arriba.
50 metros más adelante, por la pista principal, nos desviaremos a la izquierda (sin entrar al pueblo).
Y unos 30 metros más allá, giramos por el camino de la izquierda, donde hay un fresno, y subimos ligeramente dejando a mano izquierda una puerta de hierro color rosa.
Cuando llegamos a este cruce, nosotros seguimos rectos y NO giramos a mano izquierda.
Desde este punto vemos Aldatz a nuestros pies y la sierra de Aralar al fondo.
Seguimos subiendo ligeramente hasta ver a mano derecha y 50 metros abajo, una borda muy arreglada. Ahí existe esta bifurcación de caminos, nos vamos por la izquierda, subiendo.
Pasamos por este lugar donde hay un grupo de castaños viejos y quemados.
Llegamos al punto más alto de este tramo y vemos al fondo una borda. Estamos en una zona herbosa a ambos lados, con una bonita vista de los prados de la zona.
Borda. A partir de aquí bajamos ya al punto de inicio, que está muy cercano. Seguimos por la pista.
Desechamos un camino que entra a mano izquierda, llegamos al lugar de la foto izquierda, donde seguimos rectos, y pocos metros más allá, vemos la foto de la derecha, con la carretera al fondo y una pista que sube a mano izquierda, por donde en unos metros llegamos al punto de inicio.
Fin de la ruta