Bigüezal - San Kiriko
Recorrido: Bigüezal - Dolmen de Faulo - Ermita de San Kiriko
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
23/02/2007
18/03/2007
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
En el extremo occidental de la sierra de Illón se levanta la ermita de San Kiriko, visible desde lejos por su estratégica situación.
Constituye un punto de referencia para los viajeros por carretera que bajan el puerto de Iso hacia el Romanzado y el valle de Salazar.
Tradicionalmente los grupos de montañeros ascienden a la misma desde Navascués o Bigüezal con intención de hacer travesía entre ambas localidades.
Hacia el norte las laderas están cubiertas por hayedos que bajan hasta la boca del barranco de Benasa. Hacia el sur la vegetación mediterranea cubre las laderas más iluminadas. Un mosaico de pino silvestre y roble pubescente, con un alto porcentaje de superficie cubierta por matorral mediterraneo tapa un terreno áspero, con suelos donde aflora con facilidad la piedra suelta.
El camino aquí descrito se inicia en Bigüezal y sube primero hacia el cementerio. Después continúa con algunas curvas que cambian su dirección entre nordeste y noroeste.
A mitad de recorrido alcanzamos un punto donde aparece de pronto la loma que termina en San Kiriko y giramos para descender unos metros antes de volver a subir la última ladera. Este es el punto donde se encuentra el dolmen.
Después tomamos contacto con los pinares, a través de los cuales alcanzamos con facilidad la cima.
Una corta excursión que se puede prolongar, como decimos, con travesía de descenso hasta Navascués.
Ruta paso a paso
La carretera pasa por la parte occidental del pueblo. Por la calle ancha nos vamos hacia la iglesia.
Pista de cemento que sale del pueblo en dirección nordeste, hacia el cementerio, dejando a la derecha un transformador eléctrico.
Ermita de Santa Quiteria, con el cementerio adosado.
Hasta aquí llega el suelo de cemento. Sin desviarnos seguimos rectos por camino de piedra suelta.
A la derecha sale pronto un camino herboso que no tendremos en cuenta.
Rebasado el depósito de aguas llegamos a una bifurcación desde la que subimos en curva cerrada a la izquierda, señalizada por cartel rústico que indica 1 hora a San Kiriko.
A escasos metros volvemos a girar a la derecha sin tener en cuenta otro camino que sigue recto a la izquierda.
Tras fuerte repecho, con un cairn como señal, hay una senda que sale por la izquierda.
La principal baja unos metros y vuelve a subir. Podemos ir por cualquiera de los dos caminos. La senda nos sirve de pequeño atajo. Describimos la continuación por ésta, que sube entre matorral, a veces algo invadida, durante corto trecho.
El fuerte repecho llega a una curva donde dejamos de ascender.
Vemos de pronto la cresta donde se yergue la ermita de San Kiriko.
Más alejado, al oeste, se levanta también la mole piramidal del monte Idokorri (1052 m).
Desde aquí conviene explorar unos metros hacia la derecha del camino para encontrarnos un precioso hallazgo.
Muy hermoso. Mantiene su estructura, en medio de un paraje lleno de piedra suelta.
Está datado por la S. Gorosti.
Volvemos al camino, que aquí ha girado al nordeste y ahora iniciamos suave descenso por piso herboso para llegar al recodo del barranco que nos separa de la cresta final.
El camino asciende con suavidad a la izquierda, metiéndose entre pinos, mientras un ramal sigue recto.
Poco después...
Bifurcación en forma de «T».
A la izquierda, en principio en llano y después ascendiendo. Volvemos a tomar orientación noroeste.
Los pinos siguen a la vera del camino, aunque vamos por terreno despejado y vamos subiendo el último tramo.
0:51 - Entramos otra vez entre bosque de pinos con algún roble suelto. Conforme ascendemos encontramos también hayas.
Se puede considerar también la cima, aunque ésta se situa unos metros hacia el este y se levanta tres metros más alta.
Domina hacia el norte la zona de Navascués y el Romanzado. A sus pies queda también el estrecho terreno por el que circula la carretera de Lumbier a Salazar.
Podemos apreciar el tremendo corte que la foz de Arbaiún hace en las laderas de la sierra de Leire, de la que Arangoiti se alza con sus antenas.
La ermita, situada por unos escasos metros en término de Navascués, es administrada por este municipio, aunque la devoción se reparte entre ambos, que tienen sus fechas de romería en junio.