Senderos de Aoiz - Axarimendia
Recorrido: Aoiz - Axarimendia - Aoiz
Autor: Aquerreta Reta, Javier
04/04/2026
24/05/2026
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Ascensión a Axarimendia (La Cañonera)
La Villa de Aoiz se asienta sobre una terraza natural a 500 metros de altitud, custodiada por la margen derecha del río Irati y a los pies de las sierras de Artxuba y Zarikieta (conocidas localmente como el alto de Itxabalea).
En este recorrido, comenzaremos la ascensión siguiendo inicialmente los pasos de las rutas que suben a estas sierras, pero pronto nos desviaremos a la derecha para coronar la modesta cima de Axarimendia. Esta cumbre es más conocida en la Villa como La Cañonera, y se alza justo frente a la iglesia, vigilando desde lo alto el puente de Bidelepu o Auzola. Se trata del itinerario más sencillo y corto de todos los senderos marcados en la localidad. La única dificultad reseñable reside en el descenso, que se realiza por un sendero claro pero que presenta algunos escalones más marcados donde conviene prestar atención.
Además de la ruta de La Cañonera (Axarimendia), la localidad cuenta con una variada red de senderos señalizados que permiten descubrir la riqueza paisajística e histórica de nuestra zona. Todos ellos están publicados y detallados en esta web:
Peña Zariquieta - Ascensión a una de las cumbres más emblemáticas.
Despoblado de Rala - Un viaje al pasado visitando los restos de este antiguo núcleo habitado.
Muga de Erdozain (Ollaran) - Recorrido por los límites territoriales.
Santa Bárbara - Un paseo clásico local que culmina en la Peña.
San Román - Ruta histórica hacia el lugar donde se firmó la paz de Navarra.
Sendero Interpretativo del Irati - Botánica y patrimonio fluvial, ideal para conocer nuestros Árboles Singulares.
Ruta paso a paso
Como todos los senderos marcados en la localidad, nuestra ruta tiene su inicio en el parking situado detrás de la iglesia. Antes de echar a andar, merece la pena detenerse ante el panel explicativo que allí se encuentra; en él se detalla la historia del Puente de Auzola (o Bidelepu) a través de los tiempos, recordándonos la importancia estratégica de este paso sobre el Irati.
Junto al panel del puente, encontraremos también la señalización de "Cuéntame Aoiz". Se trata de una iniciativa cultural compuesta por varios códigos QR instalados por toda la villa. Esta ruta sonora permite al visitante descubrir, de forma interactiva, la historia, las anécdotas y las curiosidades de Aoiz mientras recorre sus rincones más emblemáticos. Es una excelente oportunidad para conocer el pasado de la localidad.
El panel general de las rutas nos da la salida oficial a nuestro recorrido. En él podemos visualizar el trazado de los diferentes senderos que parten de la villa, confirmando nuestra dirección inicial. Con las indicaciones claras y tras haber consultado el mapa, dejamos atrás el casco urbano para comenzar los primeros pasos de esta ascensión.
En esta ocasión, entre todas las opciones disponibles en el panel, seguiremos las marcas de la ruta de Axarimendia, identificada con el color azul. Este color nos servirá de guía durante todo el trayecto, facilitando el seguimiento del camino en los cruces y asegurándonos de que mantenemos el rumbo correcto hacia La Cañonera.
El Pino Piñonero: Un Árbol Singular
Junto al panel, alzando la vista hacia la ladera, podemos apreciar un magnífico ejemplar de pino piñonero. Este árbol es uno de los ejemplares catalogados en la localidad como Árboles Singulares.
Si te interesa la botánica local, este y otros ejemplares se pueden visitar siguiendo la ruta específica publicada en esta web: "Sendero interpretativo del Irati y Árboles Singulares".
Comenzamos el itinerario descendiendo hacia el río Irati. Ante nosotros se alza el puente de Auzola, también conocido como Bidelepu, una sólida construcción de piedra que nos permite cruzar hacia la margen izquierda del río. Mientras atravesamos los arcos del puente de Bidelepu, podemos disfrutar de la vista de las frías aguas del Irati. En este punto, el río fluye con fuerza y libertad tras haber dejado atrás el pantano de Itoiz.
Tras cruzar el puente, nos dirigimos inmediatamente hacia la izquierda. Este giro nos sitúa en la dirección correcta para bordear ligeramente el cauce antes de comenzar a ganar altura, siguiendo siempre las balizas azules que marcan el camino hacia Axarimendia.
Después de trazar una curva hacia la izquierda, la pista se bifurca; en este punto, tomaremos el camino de la derecha, que comienza a ganar altura en un claro ascenso.
Nada más empezar la subida, conviene estar atentos al margen del camino: allí podemos ver la piedra o mojón que delimita la Cañada Real Aezkoa-Milagro. Este hito nos recuerda que estamos transitando por una de las vías de trashumancia más importantes de Navarra, utilizada durante siglos por los pastores para conducir el ganado desde los valles pirenaicos hasta las Bardenas.
A medida que ganamos altura durante el ascenso, el paisaje comienza a abrirse a nuestra izquierda, ofreciéndonos una imagen clara y sobrecogedora de la presa de Itoiz. Desde esta posición privilegiada, se puede apreciar la magnitud de la ingeniería del muro y la quietud de sus aguas embalsadas.
En este punto, abandonamos la pista principal para adentrarnos en un trazado con más irregular. El ascenso continúa ahora por un camino más viejo que encara directamente la pendiente hacia la cumbre. Este cambio de firme nos aleja del tránsito más ancho y nos sumerge en una senda más estrecha, que nos llevará directos a lo más alto de La Cañonera.
El camino continúa ganando altura dibujando en la parte alta una serie de "toboganes" o pequeñas lomas que pueden llegar a confundirnos sobre cuál es el punto exacto de esta modesta cima.
Al alcanzar la zona superior, nos encontraremos con un pilar de cemento que, a primera vista, podría confundirse con un vértice geodésico tradicional. Sin embargo, no lo es: se trata de un punto de medición y control de la ladera, instalado tras la construcción del embalse de Itoiz para monitorizar la estabilidad del terreno en esta zona tan próxima a la presa.
En este punto, justo antes de que el terreno cambie de inclinación para comenzar el descenso hacia las antenas, debemos prestar atención a nuestra izquierda. Escondida entre la vegetación, encontraremos una piedra que nos señala la modesta cima de Axarimendia.
Al ser una cumbre tan discreta y estar rodeada de maleza, este hito de piedra es la referencia clave para confirmar que hemos alcanzado el punto más alto antes de iniciar el camino de vuelta.
Desde este privilegiado mirador natural, disfrutamos de una amplia y bonita panorámica de la Cuenca de Lumbier-Aoiz. En primer término, se extiende ante nosotros el valle de Lónguida, con su característico mosaico de campos y pequeños núcleos poblacionales.
Continuamos el camino en dirección a las antenas. Desde este flanco, el paisaje nos regala una estampa con la sierra de Gongolaz y la inconfundible silueta de la Peña Izaga al fondo. Esta mole calcárea domina el horizonte, sirviendo de referencia visual mientras perdemos altura por la vertiente sur.
Al llegar a la altura de las antenas, debemos prestar atención, en este punto, tomaremos el sendero de la izquierda, que marca el inicio de un rápido descenso.
Es aquí donde el terreno cambia y la pendiente se vuelve más pronunciada, obligándonos a concentrarnos en los pasos que damos mientras bajamos de regreso hacia el nivel del río.
Tras el tramo inicial de bajada más directa, el sendero modera su pendiente y se vuelve más cómodo al caminar. En este punto, nuestra senda desemboca y se encuentra con el antiguo camino que unía Aoiz con Meoz (conocido localmente como el Camino de Meoz). Continuamos hacia la derecha por este trazado tradicional, esta vía que antaño servía de comunicación entre ambas localidades y que ahora nos permite avanzar en nuestra ruta.
El sendero llanea durante unos metros antes de alcanzar el "Alto de Meoz", punto en el que el camino gira para comenzar a descender hacia la derecha.
Tras un descenso por un trazado que, en algunos puntos, se encuentra algo barranqueado debido a la erosión, llegamos finalmente al Camino de Guendulain. Esta vía une la Villa con el término municipal donde se ubica la ermita de San Román, un enclave de vital importancia histórica para Navarra: es conocido por ser el escenario donde se firmó la paz entre Beaumonteses y Agramonteses.
Una vez en este camino, continuamos a la derecha.
Descendemos hasta encontrarnos de nuevo con el puente de Auzola. Lo atravesamos, desandando nuestros primeros pasos sobre las aguas del Irati, y comenzamos la última subida que nos introduce de nuevo en la localidad.
Finalmente, llegamos de nuevo al parking, dando por concluido este recorrido circular. Nos encontramos en el corazón histórico de Aoiz, junto a la imponente Iglesia de San Miguel y el Palacio de Argamasilla de la Cerda.
Este palacio, de sobrio estilo barroco, pone el broche de oro arquitectónico a nuestra excursión.