Aibar - El Pozo de «Las Hiedras»
Recorrido: Aibar - Barranco de la Bizkaia - Pozo de «Las Hiedras» - Aibar
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
21/01/2007
03/02/2007
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
En Aibar se ha balizado recientemente el recorrido que aquí contamos. Por el Camino del Monte se adentra hacia la sierra de Izco y el Barranco de la Bizkaia una pista que va cambiando de un entorno más o menos humanizado a un hermoso bosque de robles quejigos. Con suaves desniveles el camino nos adentra en la zona siempre junto al cauce de este barranco, que nos espera en la parte superior con la sorpresa de un bello rincón, el pozo de «Las Hiedras», donde podemos descansar un rato contemplando el paso del agua y disfrutando el sosiego de la zona.
Después el regreso se realiza por una senda escondida entre los bojes y el arbolado, que nos devuelve al punto inicial sin apenas esfuerzo.
En la accesibilidad de los discapacitados a la zona hablamos de «dificultad» (más bien sería «alguna posibilidad»), pues la pista no ofrece desniveles excesivos. Es posible llegar a las inmediaciones del pozo, aunque se hace casi imposible descender al mismo con una silla de ruedas y después habría que volver por el camino de ida.
Para acercarse a Aibar desde Pamplona hemos de tomar la carretera Pamplona-Jaca (N-240) y desviarnos por el alto de Aibar para llegar a la localidad al pie del puerto.
Nota: El sendero está en proceso de homologación.
Ruta paso a paso
Al bajar del puerto del mismo nombre, en la travesía, tenemos a la derecha el edificio de la bodega. Unos metros antes descendemos por una cuesta para llegar a una pequeña plaza donde ha sido restaurado el entorno con buen gusto: una fuente, el lavadero entre arcos, y una cruz de piedra después de un largo abrevadero. Después de pasar puente sobre una acequia arranca una calle cementada (Camino del Monte), ancha, que se va hacia el campo.
Quedan a la derecha dos paneles del recorrido que vamos a realizar.
No busquemos al principio marcas verdes y blancas. No las encontraremos.
El suelo cementado-asfaltado se acaba y comienza el de grava.
En un cruce junto a una bodega seguimos de frente.
A la izquierda hay un corral de ovejas. Aunque una senda se va junto al cauce del barranco continuamos por la pista, que asciende con mucha suavidad.
0:19 - Un aska por la derecha de la pista y otra nave ganadera de grandes dimensiones a la izquierda.
A la izquierda baja un camino que cruza el barranco hacia un cercado. Seguimos por nuestra pista.
Bifurcación. A la izquierda.
Estamos ya sumergidos en el robledal-quejigal.
A la derecha, un merendero con mesas y bancos de madera entre el arbolado.
Suave descenso. En pocos metros otro paso canadiense y...
Un pequeño salto del barranco de la Bizkaia crea debajo el Pozo de «Las Hiedras», llamado así por la gran cantidad de estas trepadoras que tapizan las paredes del otro lado.
Alrededor los quejigos aportan sombra y encanto al lugar, donde algún pequeño manantial vierte también sus aguas al cauce.
Un puente de madera nos permite visitar ambos lados del entorno con comodidad. (Véase también la imagen de portada). Un banco junto al talud nos permite también descansar un rato.
En este punto del barranco no podemos seguir junto a su cauce. Hemos de volver arriba, a la pista, para seguir adelante unos metros más en la misma dirección que llevábamos.
A la derecha se va otra pista algo más estrecha.
Por la principal (rectos), cruzamos el barranco por badén e inmediatamente encontramos una baliza junto a un portillo de madera con muelle que nos introduce en una senda estrecha que empieza a descender por la orilla contraria a la que hemos ascendido.
Al principio el piso es algo irregular, pero después se vuelve muy uniforme. Entre pequeños ejemplares de quejigos y arces, con bojes y algunos enebros, vamos con la alambrada a la izquierda.
Comenzamos a descender. Siempre llevamos el barranco cercano a nuestra izquierda. El bojeral bastante cerrado a los lados no impide caminar con soltura por un itinerario limpio y de fácil avance.
0:52 - El sendero marcha por terreno ligeramente más abierto. Aumenta un poco la anchura. Los enebros son más frecuentes y disminuye el boj.
A la izquierda hay un comedero de ganado. El sendero se cruza con el camino que viene del mismo. Éste parte de la pista por la que hemos ascendido, pasa el barranco por puente sin barandilla y se cruza ahora con nuestro sendero.
Seguimos rectos.
En seguida vuelve el boj. El piso vuelve a ser irregular.
Al otro lado queda la última nave ganadera que hemos visto al subir. Por este lado ofrece un feo aspecto de acumulación de desechos.
En ochenta metros cruzamos puerta de hierro. La alambrada a partir de aquí va a nuestra derecha, pero el sendero sigue con iguales características.
El terreno es ahora más despejado. Al mismo tiempo que pasamos frente al corral de ovejas de la ida vemos a lo lejos la localidad de Aibar.
De la derecha sube una senda que se une a la nuestra. El quejigal desaparece. Sobre nosotros una repoblación de pino laricio. Pronto empezamos a caminar entre algunas viñas.
Una senda se desvía a la derecha. Seguimos el camino principal.
Las laderas del barranco casi han desaparecido. El pueblo se encuentra relativamente cercano y avanzamos por terreno casi llano. Los cultivos se alternan: cereal y viña.
Triple encuentro de caminos. Por la izquierda.
A partir de aquí volvemos a una pista ancha con suelo de grava. Hay una baliza indicadora.
Dos minutos después podemos ver, conforme nos acercamos al pueblo, varios mojones en color blanco de la cañada real de los Salacencos (Murillo el Fruto-Salazar). Ésta, que baja de las crestas de la sierra de Izco, atraviesa la zona y se va hacia otra altura, más al sur, donde se levanta un poste de telefonía móvil.
Después de pasar la primera casa del pueblo hemos de girar a la izquierda, según indican las marcas.
Es el barrio de «San Juan». Casas bajas. Después cruzamos por puente con barandillas el barranco y seguimos rectos.
Lavadero en la plaza donde hemos empezado el recorrido.
Fin del itinerario.