Ascensión a Peña por la Cañada Real
Recorrido: Torre de Peña - Cañada de los Roncaleses - E-18 - Cdo de la Erica - Peña - Cdo Valdornos - Peña
Autor: Iriarte Delgado, Txema
23/10/2005
16/12/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El pasado día 23 de octubre de 2005 tuvimos el placer de realizar este recorrido acompañados de centenares de personas que sienten la montaña como un medio donde realizar alguna de sus aficiones favoritas: caminar y disfrutar del entorno.
Peña es el monte más alto del municipio de Javier y con su altura de 1062 m escolta el margen sur del corredor del valle del Aragón. Su silueta está colocada frente a la de Arangoiti. En el año 1993 se cerró su libre acceso mediante una valla, que no cumple la normativa vigente, para convertirlo en un coto privado de caza e introducir en él especies ajenas a su ecosistema.
Hubo una denuncia que no prosperó ya que se remitía a la afección de la Cañada Real de los Roncaleses. No es esta Cañada la que se ha visto cortada directamente sino el ramal E-18 cuya descripción reza así en el tomo IV, pag. 87 del libro de Cañadas de Nagore de 1924 (libro de referencia para el Gobierno de Navarra en el tema de Cañadas):
«Arranca, de la cabañera de los Roncaleses en el término de Peña, en el punto que aquella cruza el barranco anterior al de la Tejería y por toda la cresta del monte Vallescura y término del mismo nombre entra en término de Sos.»
Esperemos que en esta ocasión los responsables de la administración foral no se den a andanas y hagan cumplir la legislación vigente en lugar de callar y consentir. ¡Más vale tarde que nunca! Reza el refrán.
El recorrido circular que se plantea permite caminar por la Cañada de los Roncaleses, el antiguo enlace con Sos del Rey Católico, las vistas sobre el circo de Peña y la visita al Despoblado medieval de Peña y su cementerio.
Aunque no puedas acceder a la cima el recorrido circular de la parte baja es lo suficientemente atractivo como para que decidas adentrarte en esta pequeña selva de carrasca.
«Se tienen referencias de este castillo desde el siglo XI, y fue mandado destruir por Fernando II el Católico en el siglo XVI.
En la alta Edad Media Peña fue un enriscado puesto de vigilancia, defensa y ataque frente a los musulmanes. Separados los reinos de Navarra y Aragón, Jaime I aceptaría definitivamente la pertenencia a Navarra en 1232. La villa llegó a tener hasta 104 habitantes en 1910, pero bajó a 50 en 1950 y ya no figura en los nomenclátores de población posteriores.
El despoblado de Peña tiene gran interés por su emplazamiento sumamente agreste sobre una meseta inclinada, cortada por todos sus lados menos por la zona de la muralla que aun conserva en parte. También es muy interesante la fortificación que la hacia casi inexpugnable, con su torre como proa apuntado hacia tierras del vecino reino de Aragón.
La villa histórica de Peña era ya en si un castillo, construido primero como bastión de defensa y ataque contra los musulmanes y luego como fortaleza de vigilancia de la frontera con Aragón. El pueblo está a 842 metros de altura aprovechando el roquedo natural para el acondicionamiento de sus defensas.» Información tomada de www.castillosnet.org.
Además, en la descripción de este recorrido podrás encontrar los datos correspondientes al aviador inglés que murió al estrellarse su avión en plena II Guerra Mundial.
Ruta paso a paso
Entre carretera, pista y zonas de prados entramos en Torre de Peña, lugar de acceso particular pero que debe respetar el paso de la Cañada Real.
Atravesaremos el lugar dejando a la izquierda una iglesia moderna en cuyo atrio podremos observar antiguas estelas funerarias.
Seguiremos en dirección sur buscando un edificio a la altura de unos cipreses cuando la pista comienza a descender ostensiblemente.
En la parte inferior del descenso dejaremos a nuestra derecha una pista que sigue descendiendo, es la pista que va jhacia Peña y que está cortada pocos metros más adelante, y seguiremos la que asciende.
En este lugar encontraremos en la parte de la izquierda un mojón moderno de cañada y es posible que una antigua baliza casi testigo de las avanzadas andanzas entre el reino de Navarra y Aragón.
Al poco de iniciarse la ascensión entre carrasca, espinos albares y genista, la pista hará un giro a la izquierda presentándonos una gran puerta metálica que nos impide el paso mostrándonos numerosos carteles de prohibición.
Saldremos por la derecha de la curva donde se distinguen diferentes sendas al mejor estilo de la cañada.
Atrás queda Torre de Peña.
Piedras lavadas por el paso del ganado se nos mostrarán y guiarán nuestro caminar a la vez que llevaremos siempre a nuestra izquierda la alambrada de cuadradillo que no respeta las normas cinegéticas ya que no permite el paso de fauna de pequeño tamaño.
Cuando parece que se abre un poco la vegetación ascenderemos por la derecha hasta alcanzar una zona sombría de encinas que nos invitará a tomar un respiro en el camino.
Desde el encinar saldremos en dirección sur, con ligera inclinación a la derecha, por un pequeño prado para incorporarnos de nuevo a sendas enmascaradas por los bojes y enebros.
Saldremos encima de la pista que dejamos a la derecha en Torre de Peña y bajaremos rápidamente hasta ella por una ladera escarpada. Desde aquí divisaremos con claridad el recorrido por la ladera de enfrente de la cañada real.
En la parte inferior encontraremos una baliza que nos indica el punto de separación de la la GR 1 con la GR 13.
A la izquierda de la baliza nos saldremos del camino siguiendo la dirección de San Isidro del Pinar y pasaremos por una zona, fangosa cuando tiene agua, donde está el manantial de Jus en una pequeña chopera.
A la derecha del manantial continúa de nuevo la senda típica de la cañada.
Después de un primer tramo bastante cerrado se da paso a una parte más abierta y a unas zonas herbosas donde encontraremos una pista que seguiremos durante unos metros hacia la izquierda para luego seguir ascendiendo a la derecha por una ladera abierta en medio del matorral.
En la parte superior derecha de la ladera encontraremos la senda principal de la cañada que sigue ascendiendo.
Estamos en el termino de Valdegurillón.
La Cañada originariamente sigue en dirección sur sin desviarse pero esta pequeña variante por la izquierda nos permitirá una mayor comodidad.
Tras una fuerte subida alcanzaremos una zona balconada que nos perimitirá ver el antiguo desolado de Peña (bastión amurallado del Reino de Navarra frente al de Aragón).
Seguiremos llaneando por esta ladera sur para a continuación llegar a un pequeño collado y transitar por la ladera occidental del último obstáculo montañoso de entidad de este recorrido. Estamos sobre el Circo de Peña.
Por camino más suave y limpio alcanzaremos la parte más elevada de este tramo de la Cañada de los Roncaleses y desde allí buscaremos una estrecha senda que nos conducirá por toda la divisoria de Vallescura hasta el collado de la Erica.
Esta senda se sigue manteniendo abierta gracias a la limpieza y uso que los cazadores hacen de ella.
Al principio bordea por el sur la primera cima para salir hacia la cresta que permite contemplar todo el circo de Peña.
Como orientación seguiremos siempre por los caminos más cercanos a la cresta. Sólo hay dos puntos tres puntos un poco conflictivos.
El primero, en la primera cima y a unos cinco minutos, tomaremos hacia la derecha ya que la senda hacia la izquierda se cierra.
Los otros dos tomaremos las desviaciones hacia la izquierda.
En suave descenso llegaremos hasta el collado de la Erica. Collado atravesado por una pista que seguiremos hacia la izquierda en descenso hacia Peña.
Posteriormente desestimaremos el giro de la pista hacia la izquierda y tomaremos el ramal, con cadena, que nos conducirá hasta el pueblo.
En el collado de la Erica el enlace de la Cañada asciende hasta la siguiente cresta para seguir hasta Valdornos y posteriormente a Peña.
No obstante este recorrido a día de hoy es imposible por estar vallado por el Coto de caza y estar custodiado por animales de presa.
Llegaremos al despoblado y antes de llegar a la iglesia y tomar contacto con la Peña nos desviaremos por senda ascendente hacia la derecha.
En el primer gran giro a la izquierda podremos salirnos del camino y contemplar la antigua fuente medieval.
Si izamos la vista veremos los restos de la altanera torre fortificada.
Alcanzada casi la altura de la base de la torre nos encontraremos con un buzón montañero colocado por la Ikastola de Sangüesa el 4-11-95.
Pocos metros más arriba nos encontraremos el cementerio de Peña donde yace el mencionado aviador Walker.
Tomamos una reseña del Diariod e Navarra para documentar este paso.
La tumba del aviador inglés.
«Peña es un despoblado próximo a Sangüesa. La iglesia y un casa contigua han sido restauradas en los últimos años, pero el resto es un conjunto de ruinas aferrado a una ladera rocosa, a 1.070 metros de altitud. Un estrecho camino de montaña conduce hasta el viejo cementerio, oculto por la vegetación. En su interior conviven algunas estelas, varias losas con las letras desdibujadas, un par de crucifijos oxidados y una lápida escrita en inglés. Corresponde a Donald Cecil Broadbent Walker, un piloto inglés de 28 que se estrelló en los alrededores de Peña el 11 de noviembre de 1943, en el transcurso de la II Guerra Mundial. Los alumnos del IES Barañáin reconstruyeron el año pasado su historia. Walker despegó de Inglaterra a bordo de un avión tipo Mosquito para fotografiar objetivos militares en el sur de Francia, entonces ocupada por los alemanes. Viajaba con él como copiloto A.M. Crow. El aparato fue alcanzado por la artillería antiaérea nazi y pusieron rumbo a España, pero se estrellaron en el monte Verduces. El copiloto saltó en paracaídas y logró aterrizar vivo cerca de Sos del Rey Católico. Era el día de San Martín de Tours, patrón de Peña, y los vecinos de la localidad, que aún los había, vieron el accidente cuando salían de misa. Corrieron al lugar, pero se les había adelantado la Guardia Civil de Cáseda, que apagó el incendio causado por la colisión. La lápida actual se colocó en 1952. Un año antes había visitado la tumba John David Walker, hermano del piloto fallecido. Todos los años, el 1 de noviembre, los montañeros de Sangüesa ponen flores junto a la losa.»
Pasado el cementerio, si tenemos suerte y lapuerta está abierta cosa que no es probable, saldremos a la altura de una pista.
Al otro lado se observa con claridad la senda que entre matorral asciende sin pausa hasta la cima de Peña.
Antes de llegar al punto geodésico que indica el punto más alto nos encontraremos uno de los buzones más emblemáticos de Navarra.
Este buzón que representa la imagen de la iglesia de Santa María la Real de Sangüesa fue colocado por los mendigoizales del Club Deportivo Navarra el 21-2-65.
Vaya para ellos el reconocimiento desde estas líneas.
En lugar de descender por la senda lo haremos por la pista que se desía a la izquierda en dirección al collado de Valdornos.
Collado que alcanzaremos y donde giraremos a la derecha para volver a encontrarnos con la senda que sube desde el cementerio.
Descenderemos por la senda hasta encontrarnos de nuevo con el buzón y pocos metros más adelante podremos optar por tomar la senda por la que hemos subido, a la izquierda, o seguir recto hasta tomar por debajo de la roca un corredor que nos llevará hasta el despoblado. Cuidado con la segunda opción si el suelo está mojado ya que las posibilidades de un buen resbalón son muy altas.
Pasaremos por debajo del arco de la iglesia y seguiremos por la única calle hasta llegar a un prado y girar a la derecha y bajar, entre la piedra de conglomerado, por un paso delicado cuyo muro de contención se encuentra en mal estado.
Desde aquí caminaremos por senda muy cómoda perdiendo desnivel paulatinamente.
La senda desembocar en un campo abierto que según la época del año nos mostrará un aspecto de barbecho o de cultivo.
Seguiremos por la margend erecha del mismo hasta llegar a una borda.
La borda es conocida con el nombre de Corral Nuevo.
Allí buscaremos una senda que desciende hacia la derecha y poco después ya tendremos la valla a nuestro lado y que nos orientará durante el resto del recorrido.
Alcanzaremos el encinar por donde circula la Cañada Real y seguiremos descendiendo.
Tendremos cuidado al andar ya que encontraremos algún trozo de alambrada oculto entre la tierra.
Acabaremos el tramo de de Cañada y saldremos de nuevo a la pista que tomamos al inicio del recorrido y volvermos al punto de partida.
Esperemos que en breve la denuncia, acompañada de cientos de firmas, que va a presentar la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada ante el Gobierno de Navarra posibilite la apertura permanente de la valla que obstruye desde 1993 el enlace E-18 con la Cañada Real de los Roncaleses y por consiguiente la imposibilidad de ascender a esta cima. Única cima del territorio Foral de Navarra a la que no es posible acceder de forma libre.
La Federación Navarra de Montaña ya presentó primeramente la denuncia al SEPRONA el día 21 de mayo de 2005 cuando su presidente, varios miembros de la junta, los montañeros de Sangüesa, personas que conocían el recorrido del E-18 y miembros del SEPRONA estuvieron reconstruyendo visualmente este enlace. Posteriormente el SEPRONA envió la denuncia al Departamento de Vivienda y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.