Camino de Santiago «de Baztan». Etapa 6. Lantz - Trinidad de Arre - Pamplona
Recorrido: Lantz - Olagüe - Leazkue - Burutain - Ostiz - Enderitz - Olaitz - Arre - Villava - Pamplona
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
16/11/2003
24/05/2010
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La última etapa del Camino de Santiago de Baztan termina por unir este sendero al más conocido, al llamado «Camino francés», junto al puente de la Trinidad de Arre.
Debido al entusiasmo y el esfuerzo de las asociaciones de Amigos del Camino de Pyrénées Atlantiques y de Baztan, y a la cooperación de las instituciones de la zona, este recorrido es una maravilla hasta la muga de Baztan con Ultzama.
Todo está bien señalizado. Los caminos son perfectamente transitables, limpios y claros.
Hasta hace poco, desde que se llegaba a Lantz, el panorama era diferente. Existían (y existen todavía), algunos tramos escasamente acondicionados. A veces es necesario circular algunos metros por el arcén de la carretera general, que aunque amplio nunca está exento de peligros. En otras ocasiones podemos encontrar algún tramo excesivamente embarrado...
Y sin embargo, con un poco de participación de las administraciones y no demasiado esfuerzo, el recorrido de esta etapa pronto será equivalente al de cualquier otro itinerario jacobeo. Con escasa inversión podría quedar perfectamente acondicionado y señalizado. Esperamos que esta situación se remedie pronto y este camino tenga el digno recorrido final que se merece.
El viejo sendero histórico que unía Sorauren con Arre a través del casco antiguo de Oricain (con su calle y su iglesia «de Santiago») ha desaparecido bajo la reja de los tractores. Pero desde que se ha construido el parque fluvial por las orillas del Ultzama, el itinerario transita perfectamente por el mismo, lo que ofrece al caminante un ambiente tranquilo y relajado. Al llegar a la Trinidad de Arre, sin necesidad de cruzar el puente (a no ser que deseemos visitar la ermita o el albergue), seguimos por la margen izquierda del Ultzama y enlazamos así con el parque fluvial del Arga, que nos comunica, alejado siempre del tráfico urbano, con el puente de la Magdalena y las murallas de Pamplona, finalizando de esta manera frente al Ayuntamiento de Pamplona. En la plaza Consistorial damos por concluido el recorrido.
Tanto en el año 2004, como en el verano del 2006, hemos revisado esta etapa para poder dar solución a algunas dificultades del camino, que esperamos que, con la colaboración del Gobierno de Navarra, se pueda consolidar y acondicionar definitivamente en un próximo futuro.
Ruta paso a paso
Partimos desde la Posada, en el centro del pueblo, saliendo hacia la carretera general en dirección oeste por la calle principal.
Un minuto después, dejando atrás la iglesia, seguimos por la carretera local que sale hacia la general. Escaso tráfico. Avanzamos entre prados delimitados por tapias bajas y alambradas.
0:09 - Cruzamos el río. La carretera traza una S. Seguimos por la misma.
Por la izquierda llega un camino.
La traza es más o menos recta y llana. Seguimos un rato más por el asfalto.
Cuando la carretera gira a la derecha arranca un camino a la izquierda que mantiene en principio la dirección.
Nos alejamos del asfalto. Doscientos metros después seguimos rectos en una bifurcación.
Desviación. A la derecha, siguiendo recto.
Entramos en un bosquecillo de robles y arces y avanzamos hasta que estamos a punto de salir bruscamente a un prado inclinado hacia arriba.
Sin embargo,cinco metros antes de llegar al prado, hemos de tomar a la derecha una senda que se introduce junto a los arbolillos del borde (ver imagen). El estado de dicha senda puede hacerla casi invisible junto a su arranque, aunque suele ser desbrozada. Pero a medida que avanzamos vemos cómo se va definiendo con mayor claridad.
Doscientos metros después de iniciar la senda encontramos dos portillos de ramas entrelazadas seguidos. El puentecillo de piedra que hay a continuación señala los límites de los términos de Lantz y Anue, separados por la regata Errekabeltz.
Salimos a un camino ancho, herboso.
Pasamos junto a una casa.
El recorrido desemboca a continuación en el arcén de la cercana carretera general (N-121A). Seguimos cerca del mismo por una senda que ha sido habilitada a su izquierda en dirección Pamplona y que atraviesa varios prados.
Al acercarnos al cruce con la vieja carretera (ahora hay variante en Olagüe) salimos cerca de un ramal de asfalto que se desvía en descenso hacia la izquierda, para entroncar con la carretera local de Aritzu. Vamos hacia ella.
Carretera local de Aritzu. Estamos junto al puente que le permite pasar bajo la N-121A para seguir hacia la entrada de Olagüe.
Lo cruzamos y salimos al trazado antiguo de la carretera general, que en poco rato nos situará en la localidad.
En el centro del pueblo siguen manando abundantemente los dos grifos de la fuente de piedra. La carretera que antiguamente era un martirio para los vecinos es ahora una calle tranquila.
Grandes casonas mantienen la estructura típica de la Navarra húmeda.
Seguimos por el centro para salir hacia el otro lado del pueblo.
Atravesando todo el pueblo salimos por el lado contrario para tomar la desviación hacia Egozkue-Iragi.
Pasamos bajo la N-121 por segunda vez y ascendemos con suavidad dejando a la derecha la entrada desde la general.
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Localidad de Leazkue. En lo más alto del carretil se inicia pista a la izquierda, cementada, dejando encima del arranque una caseta de transformación eléctrica. El cemento termina pronto. Sigue piso de grava. Vamos girando hacia el sur.
En una curva se desvía un camino. Seguimos el principal.
2:31 - A la derecha hay un cubierto con un banco y un rótulo «Camino de Santiago-Rekalde». Indica a la derecha a Leazkue y a la izquierda a Etulain. Hay un cruce a continuacion. Por la derecha.
Más adelante (8,00 km) un banco con una bonita inscripción y un recuerdo a las personas que en él tomaban un descanso.
Etulain. Entramos en la localidad en ligero descenso.
Cuando llegamos a la parte baja giramos 90º a la izquierda para salir hacia el este por una pista con una señal limitadora de carga (18 Tm).
Abandonamos la pista a los 80 metros de tomarla, por senda entre arbolado a la derecha, cruzando una pequeña acequia. Enseguida otra senda a la derecha, algo más estrecha, que avanza entre arbolado, llevando a la derecha un prado al que bordea. En otra bifurcación también por la derecha.
Llegamos junto a una casa. A continuación, por un puente, podemos cruzar el río.
Al otro lado, con el suelo cementado, asciende hacia la carretera general cercana.
Pero a pocos metros del puente bajamos por estrecha senda y nos acercamos a una tapia de hormigón, baja, que nos separa de un prado.
Tapia. La superamos por un par de escalones que nos permiten saltar al prado (nos informan a última hora de que alguien ha retirado los escalones, pero no hay problema para saltar esta tapia).
Por la orilla del río (a la izquierda), nos acercamos al otro lado.
Una vez alcanzada esta puerta, un camino ancho nos lleva en principio a la izquierda y luego hacia el sur, junto a las instalaciones de la antigua piscifactoría de Burutain, hoy en día abandonada.
A continuación el camino entra entre un grupo de chalets y huertas delimitados por verjas y setos para salir a...
Carretera de entrada a Burutain.
Ahora torcemos a la izquierda para acercarnos hacia el pueblo.
Antes de cruzar el puente, en el quitamiedos que hace de barandilla, encontramos pintada la flecha amarilla.
Una pista sale (al principio cementada) por este lado del río y avanza entre el praderío.
Nos vamos acercando a la carretera.
La variante de Ostiz ha cambiado la configuración del camino. Ahora la pista desemboca en la antigua carretera, que hoy solo soporta el tráfico de entrada y salida de la localidad. Por ello seguimos el arcén a la izquierda sin problema alguno.
Pronto pasamos bajo el viaducto de la variante y ascendemos con suavidad hacia la localidad.
Ostiz.
Antes la localidad soportaba mucho tráfico. Ahora prácticamente ninguno. Se ha desviado tanto el de la general N-121 como el que se derivaba hacia el valle de Ultzama.
Nos acercamos a la iglesia. Rodeándola por su izquierda, una calle que se convierte en pista, baja hacia el río.
Justo cuando estamos a punto de llegar al cauce tomaremos sendero estrecho a la izquierda que sube unos escalones y bordea las huertas que se extienden hasta la ribera.
El sendero marcha sorteando las barreras que separan estas huertas entre sí.
Se alternan hortalizas y choperas con algún terreno inculto. Así avanzamos, sin alejarnos nunca del río.
Tras una chopera final la senda asciende al cruce de Enderitz, junto a la marquesina de la parada del autobús de línea.
Entramos hacia el pueblo.
Cruzamos el puente.
Subimos hacia el pueblo por la carretera y a la altura de unos contenedores, junto a una nueva urbanización, ascendemos a la izquierda por calle cementada.
Cuando llegamos a un cruce en el que se encuentra una placa negra (que dice que la urbanización es de marzo de 2003), giramos por calle a la izquierda («Errekaldea»). Al acabar la urbanización sigue recto un camino que sale hacia una caseta de recogida de aguas.
A la izquierda del mismo nos acompaña una línea de postes telefónicos con las flechas amarillas pintadas en los mismos. El camino en días de lluvia está fuertemente embarrado. Ascendemos.
Pasamos alambrada con portillo y escalera.
Siempre por el camino principal en suave ascenso.
Diez minutos después otra alambrada y portillo.
El sendero, tras otra alambrada, se convierte en senda herbosa que avanza en ligero descenso o en llano, a media ladera.
Entramos después en un prado. Cuando finaliza en un ribazo descendemos a la izquierda a otro prado, en la misma dirección. Marchamos hacia una visible antena de telefonía móvil.
Mientras, bajo nosotros, vemos discurrir la carretera por las inmediaciones de Olabe. El itinerario en la ladera nos acerca a otra localidad más pequeña.
Entramos en Olaiz.
Pasamos junto al lavadero (cubierto y bien conservado) y subimos hacia la iglesia.
Bajo ella tomamos por un camino que pasa frente a una coqueta caseta infantil muy colorista para salir del pueblo.
La senda llega a la altura de una pequeña caseta de transformación eléctrica en ruinas y abandonada, donde hay una bifurcación. Por la derecha.
Atravesamos un prado. Al otro lado empalmamos con camino herboso con rodadas.
Cuando el camino se marcha monte arriba, una senda estrecha pero muy clara se va por la izquierda. Es la que tomamos para acercarnos al linde del pinar.
En un rincón dejamos a la derecha una balsa artificial con su dique de piedra. La senda inicia descenso hacia la carretera entre los pinos y los bojerales. Al principio muy suave y luego algo más pronunciado.
Pronto queda frente a nosotros la localidad de Sorauren (abajo en el valle).
Algo más tarde entroncamos con un camino ancho que seguimos en la misma dirección.
Desembocamos cerca del río en una pista ancha que pocos metros más allá luce suelo de cemento.
Seguimos de frente para pasar bajo el viaducto de la carretera N-121 que sobrevuela el río en la variante de Sorauren.
Puente de Sorauren Al otro lado se levanta esta población cuya visita merece la pena por lo cuidado de muchos de sus rincones.
El Camino original pasaba por el centro del pueblo. Después debería seguir la carretera hasta las inmediaciones de Oricáin para subir al viejo pueblo y tomar un camino que por la ladera del monte lo unía a la localidad de Arre. Sin embargo hemos comprobado que el camino entre ambos pueblos ha desaparecido ¿misteriosamente? en los últimos años. Los tractores se lo han comido.
Por eso planteamos la alternativa del Parque Fluvial.
Se puede visitar, pues, Sorauren, antigua localidad jacobea. Pero después volveremos a este lado del puente para seguir hacia Arre.
Siguiendo la dirección que llevábamos antes de llegar al puente se inicia la cinta cementada que de forma casi continua nos llevará casi todo lo que resta de la etapa hasta unirse al Camino Francés, en las cercanías del río Ultzama.
Para evitar el paso de vehículos hay un pivote que les cierra el paso. Avanzamos con el río y el pueblo a la izquierda y la carretera general a la derecha.
La carretera general pasa sobre nosotros y el río en un viaducto.
Nuestro camino gira a la derecha, se aleja unos metros y vuelve a tomar la misma dirección que el río.
Vamos entre campos de cultivo.
Para superar una zona angosta entre la ladera y el río tenemos que ascender unos metros trazando alguna suave curva. Esta zona está protegida por barandilla de madera.
Después de nuevo descendemos a la altura del río. Fresnos, arces y otras especies han sido plantadas en las orillas de esta cinta de cemento. A la derecha llevamos campos de labor en una estrecha faja que nos separa de las laderas del monte. En el soto ribereño crecen los sauces, los alisos, los chopos, los avellanos y otras especies típicas.
Siete minutos después dejamos atrás, en el cauce del río, una pequeña presa.
Poco más adelante vemos las instalaciones de un cámping en terreno elevado a la derecha.
Superando una ligera cuesta salimos a la carretera de Berriosuso.
Cruzamos el puente sobre el Ultzama y bajamos por la otra ribera del río a una chopera en la que se han habilitado una fuente, unos asadores y varias mesas con bancos de madera.
Después de superar la zona caminamos con huertas (cerradas con verjas e incluso muros de piedra) a la izquierda y el río a la derecha.
Trazando una «ese» salimos a la carretera local de Azoz y al cruce contiguo con la general N-121A.
El cruce es una rotonda partida por el centro.
En lugar de salir al cruce continuamos, al otro lado, por el parque fluvial. El parque ha estado cortado por las obras de un viaducto de salida de los túneles de Ezkaba. Pero ahora podemos ya seguirlo.
Vamos junto al río, trazando una larga curva que pasa bajo dicho viaducto y va rodeando al final el polígono industrial cercano a Arre.
Enfrente queda en alto el pueblo de Oricáin, por el que pasaba el camino original.
Así nos acercamos al puente de entrada a Arre. Después de cruzar bajo el mismo torcemos a la izquierda para subir entre una nave y la carretera.
Al subir giramos a la izquierda para atravesar el puente bajo el que acabamos de pasar, pero ahora por encima. Enfrente queda en alto la iglesia de San Román.
Después del puente, en pocos metros, entramos en Arre. Al otro lado baja de nuevo el camino del parque fluvial, pero de momento no lo seguimos porque da una vuelta bastante grande debido a un meandro del río. Lo retomaremos algo más tarde.
Seguimos por el arcén hasta la curva. Dejando atrás la iglesia entramos a la izquierda en el casco urbano.
Arre. Plaza de San Román.
En el centro hay una fuente y a la derecha el kiosko de la música. Al fondo, caminando en diagonal, a la derecha de una casa que tiene 6 ventanas abuhardilladas sobre el tejado, nos metemos por una calle estrecha.
En pocos metros gira a la derecha y nos hace descender de nuevo al río junto al puente.
Puente medieval de Arre.
Rodeado de huertas, restaurado, luce su bella estampa sobre este rincón plácido del pueblo.
Cruzamos el río y retomamos el parque fluvial girando a la derecha.
Vamos entre huertas, con el pueblo al otro lado. Al fondo, a la izquierda, queda el monte Miravalles, bajo el cual se acerca en descenso el Camino de Santiago «Francés».
En medio baja también el tráfico de la Variante Norte.
Pasamos bajo el viaducto.
Poco después también cruza sobre nosotros la tubería de agua potable que llega de unos depósitos cercanos.
Y en pocos metros...
Llegamos al punto de unión de los Caminos.
De la izquierda baja el camino asfaltado por el que discurre el Camino «Francés».
A pocos metros tenemos el puente de la «Trinidad» y la ermita-albergue de peregrinos al otro lado.
Aquí finaliza el Camino de Santiago de Baztan. Seguimos narrando el itinerario para acercarnos hasta la plaza Consistorial de Pamplona.
Podemos optar por cruzar el puente de la Trinidad o bien por seguir por la orilla izquierda del Ultzama. Si seguimos por la orilla izquierda tomaremos la senda que marcha entre las instalaciones deportivas de Villava, en el paraje de Martiket y la misma orilla del río. Una vez superadas las instalaciones llegamos a una pasarela peatonal que permite cruzar desde el centro de Villava hasta aquí.
Si decidimos cruzar para visitar la ermita podemos desandar lo andado o, entrando en Villava, bajar en la primera oportunidad por escalones para ver la cascada que hay en el río bajo la ermita. Después seguimos lo más cerca de la orilla por acera urbanizada y, cuando un edificio nos cierra el paso lo bordeamos para encontrar la pasarela peatonal y volver a cruzar al otro lado.
Estamos en una zona ajardinada cercana a la carretera Huarte-Villava. Seguimos río abajo y pronto salimos al puente de la carretera entre Huarte y Villava.
Hemos de cruzar al otro lado del puente y después la calzada para seguir por la orilla derecha del río. Una empresa de artes gráficas deja un pasillo entre sus muros y el río, con barandilla y pavimentado.
Cuando finaliza la nave de la empresa llegamos a una pasarela que supera el cauce. Está situada justo en el punto de unión de los ríos Arga y Ultzama.
Por la misma llega la cinta de cemento del Parque del Arga procedente de Huarte.
Seguimos ahora por este río, con Villava a la derecha y, posteriormente, Burlada. Después de cruzar por debajo de la carretera que une esta localidad con la variante Oeste y el polígono de Areta entramos en el parque de la Nogalera. Al fondo se divisan ya las torres de la catedral de Pamplona.
Al final del parque hay un suave descenso de unos metros para acceder a la izquierda a un antiguo puente de piedra que atraviesa el río, y en el que muchos muchachos se aficionan a la pesca. Donde finaliza el parque hay una pequeña pérgola de madera con banco formando cuatro lados que permite sentarse a disfrutar del lugar.
Continuamos en la misma dirección que llevábamos, ahora introduciéndonos entre el río y el seto que nos separa del complejo deportivo municipal de Burlada. Al final del mismo pasamos bajo la carretera que une Burlada con Pamplona por un túnel peatonal.
Nada más salir al otro lado encontramos las tradicionales flechas amarillas del Camino, que viene de recorrer la calle Mayor y cruzar la variante. Seguimos junto al río todavía unos metros.
Cerca de las instalaciones de Lagun-Artea, el cemento del Parque hace un «extraño»: se acerca a la carretera y vuelve a girar hacia el río, ahora con vallado de madera protegiéndonos de la altura sobre el cauce. Estamos en el límite municipal de Burlada y Pamplona.
Abandonamos aquí la orilla fluvial y tomamos rectos por el carretil que atraviesa la Magdalena (marcado con flechas amarillas). Así llegaremos a un cruce en forma de «T» junto al río. Giramos a la derecha tras cruzar el carretil y nos acercamos al puente.
Cruzamos el bello puente de la Magdalena, con sus cruceros, uno junto a la boca del mismo y el otro, al otro lado del río, entre los árboles de los jardines.
Las señales del Camino nos guían para cruzar la calzada y embocar el pasillo entre los fosos de las murallas.
Ascendemos entre ellas por senda bien acondicionada hasta alcanzar de nuevo otra calle asfaltada que sube hacia las antiguas puertas de la ciudad.
Portal de Zumalacárregi.
Todavía conserva el sistema de puente levadizo, con sus poleas y sus cadenas y el portón de madera tendido para salvar el foso.
Ascendemos y cruzamos bajo otro arco de piedra y subimos rectos por la calle del Carmen. Después el Camino nos conduce en descenso por la plaza de Navarrería, la calle Mercaderes...
Plaza Consistorial de Pamplona.
La fachada barroca del Ayuntamiento de Pamplona, tan conocida, se presenta a nuestros ojos después de haber recorrido todo el itinerario desde Baiona.
Fin de trayecto.