Despoblados en Izagaondoa
Recorrido: Indurain - Izanoz - Mugetajarra - Guerguitiáin - Indurain
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
11/07/2012
02/09/2012
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Izagaondoa es un municipio que rodea la peña de Izaga por el oeste, el norte y el este. Al sur quedan Unciti e Ibargoiti. La sombra de la peña se extiende sobre unos terrenos en los que la vida ha dado muchas vueltas.
Siendo valles de sencillo acceso, relativamente cercanos a Pamplona, y no teniendo especiales connotaciones de aislamiento, sin embargo la historia ha dejado tras de sí un buen número de ejemplos de abandono de la tierra. En un único municipio tenemos nada menos que hasta sietedespoblados: Mendinueta, Beroiz, Urbicáin, Izanoz y Guerguitiáin, a lo largo del siglo XX. Y ya desde la Edad Media, Santa Constanza y Leguín. Los lugares habitados, sin embargo, contrastan por el cuidado y el cariño con que los cuidan sus vecinos: Ardanaz, Iriso, Turrillas, Lizarraga, Idoate e Induráin.
Desde esta última localidad planteamos un recorrido circular que visita dos de estos despoblados, además de otro que, aunque pertenece a Unciti, se encuentra situado (cual una isleta municipal), entre Izanoz y Guerguitiáin. Se trata de Muguetajarra, habitado hasta no hace muchos años, hoy abandonado, junto con su ermita de San Pedro Mártir, otra pequeña joya rural que se ha dejado morir, absorbida por la vegetación.
Como ejemplo de lo contrario tenemos el caso de Guerguitiáin, que aunque esté abandonado y en ruinas, tiene a su iglesia románica en pleno proceso de restauración. Esto se debe a la preocupación y la campaña de la Asociación de Amigos del Románico, que no han parado de insistir ante la Administración hasta lograr su objetivo.
Ruta paso a paso
Cuando llegamos a Indurain, el asfalto deja paso al hormigón.
Hay dos paneles explicativos y una fuente. A la izquierda queda la iglesia.
En lugar de girar hacia ella, entramos rectos entre las casas. En pocos metros abandonamos el pueblo por pista que avanza, con un pequeño talud herboso a la izquierda. Es el camino de Guerguitiáin.
En ese lado, en alto, queda el depósito de aguas.
Conforme avanzamos observamos una nave ganadera a lo lejos.
¡Ojo! Si giráramos hacia la iglesia podremos equivocarnos, pues hay otra pista que también sale, más o menos con parecida dirección (el camino de Aizpe), pero dejaríamos el depósito de aguas en alto a la derecha.
Inicialmente vamos en llano.
Bifurcación.
Si siguiéramos recto llegaríamos a Guerguitiáin, pero ese recorrido lo haremos en sentido contrario, al final.
Ahora giramos 90º a la derecha, nada más pasar la nave, y pronto vamos junto al cauce de una pequeña regata.
Aunque en algún momento no lleve agua, la presencia de vegetación de ribera y las pequeñas huertas que encontramos al pasar, nos indican la presencia de la regata de Usiain.
Arces y robles son las especies más abundantes, pero también encontramos chopos y otras especies.
Bifurcación.
Por la izquierda. Enseguida cruzamos el cauce, entre los chopos. Ligero ascenso.
Nueva bifurcación.
Ahora es por la derecha. Lo que era una pista se convierte en camino ancho, debido al escaso tránsito.
Vamos por la base de una ladera de monte bajo.
Al fondo, omnipresente, queda el macizo de Izaga.
Tras una curva nos acercamos al borde de la repoblación.
Cruzamos una alambrada por paso canadiense. Entramos en territorio de Izánoz.
La pista está algo más afirmada.
Vamos ganando altura, con la regata a la izquierda y con pinos a ambos lados.
La pista se bifurca.
A la derecha, con pendiente pronunciada.
Remonta el camino entre los pinos hasta que se abre el panorama.
En plena curva se despeja el horizonte y tenemos la línea de los Pirineos (en días claros), a nuestro alcance.
Nada más terminar la curva…
Despoblado de Izánoz.
Como indicio del antiguo poblamiento no queda más que una caseta en pie (la de la imagen), que seguramente es refugio de los pastores, que mantienen en el rellano un rebaño de vacas con instalaciones de aprisco, comedero, etc.
Al fondo vemos el perfil cercano de Izaga.
Hay una bifurcación. Mantenemos la altura por el ramal izquierdo.
El derecho desciende a Urbicáin, otro de los despoblados de Izagaondoa. Si el senderista está interesado en visitarlo encontrará más sencillo hacerlo por la carretera (desvío entre Beroiz y Turrillas).
De momento, en llano, vamos hacia el oeste.
Pocos metros después de dejar atrás la caseta encontramos las ruinas de una de las edificaciones; al superarlas podemos ver un desvío herboso que desciende a la izquierda entre los pinos.
No hacemos caso. Mantenemos la pista, que va ascendiendo con suavidad.
Múltiple cruce de pistas.
Hasta cinco opciones diferentes se ofrecen al senderista.
Para ir hacia Mugetajarra tomaremos la primera de la izquierda (según llegamos).
Como señalamos en la imagen, la segunda enlaza con un hermoso sendero por el que suben a San Miguel de Izaga los vecinos de Induráin y algunos otros de Izagaondoa, y que algún día publicaremos en RutasNavarra.
De momento giro completo a la izquierda, por la pista más herbosa de las posibles.
Otra pista sube en sentido contrario al encuentro de la nuestra.
No lo tenemos en cuenta. Mantenemos la opción de la derecha.
Alambrada entre Izánoz y Mugetajarra.
Unos trozos de viga de hormigón facilitan el paso.
El bosque finaliza.
A partir de aquí, en llano, y casi como simples marcas sobre la hierba, marcha el camino-sendero que debemos seguir, entre matorrales de boj algo de coscoja, espinos y enebros.
Alambrada con langa. Pasamos sin problemas al otro lado.
A la izquierda tenemos, bajo el ribazo, un campo de cereal.
Es curiosa la estampa que nos hemos encontrado, con un rebaño de vacas recostado en medio de las espigas maduras (a punto para la cosecha).
Nuestro camino, herboso, en zona más abierta, gira a la derecha al tiempo que encontramos una pista que cruza en perpendicular.
La tomamos a la derecha para empezar a descender hacia el despoblado.
A la derecha, entre la vegetación, queda la ermita que después visitaremos al volver.
Bajo las cotas de Santa Ágata y Sambelles se yerguen todavía las ruinas de las casas de Mugetajarra.
Este despoblado pertenece al ayuntamiento de Unciti. Sus terrenos forman una isla rodeada por Alzórriz y los términos de Izagaondoa.
Parece ser que hubo población residente hasta mediados del siglo XX. Fernando Hualde nos cita, en su blog, incluso, la procedencia de un famoso novillero nacido aquí.
Volvemos sobre nuestros pasos. Nos escoramos algo a la izquierda, ligeramente en alto sobre el camino, para buscar las ruinas de la ermita, cuya espadaña asoma por encima de los robles.
San Pedro Mártir.
También está en ruinas. El techo ha caído al interior, y el estado de los muros es lamentable. La espadaña se sostiene a duras penas.
Volvemos al camino y regresamos hacia el punto donde lo hemos encontrado.
Ahora seguiremos de frente, por las marcas más fuertes, en dirección a un hermoso ejemplar de roble.
Al lado del gran roble hay otro en el que han construido, en alto, una caseta cuya función no tenemos clara.
Su entrada, desde la escalerilla, se hace a través del suelo.
Desde aquí el camino comienza a descender trazando numerosas curvas, junto a una alambrada y entre carrascas.
Langa en alambrada.
Sigue acompañándonos el cercado, pero ahora por la derecha.
El camino se diluye en un barbecho.
El campo está inclinado hacia la alambrada, que lo cierra, junto con el arbolado, en la parte más baja.
Giraremos a la izquierda y nos iremos al rincón más bajo de este campo por dicho lado (véase la flecha de la imagen).
Al llegar ahí veremos que el camino se reanuda como si no hubiera sucedido nada.
Poco más adelante encontramos otro campo en idénticas condiciones. Siguiendo la alambrada volvemos a encontrar el camino de nuevo, en el otro extremo.
A la derecha llevamos un pequeño hilo de agua que comunica humedad al entorno.
Alambrada y langa.
Es la muga entre Mugetajarra (Unciti) e Izagaondoa.
El camino, con muchas hierbas, se vuelve más limpio y afirmado en cuanto recibe otros dos que bajan (pocos metros más adelante) desde la izquierda.
Pista que comunica Indurain con Guerguitiáin.
Al lado hay un aska metálica.
Giramos a la derecha para acercarnos a nuestro tercer despoblado.
Luego regresaremos en sentido contrario.
Despoblado de Guerguitiáin.
La iglesia, románica, de gran valor artístico, estaba siendo olvidada y abandonada. La labor de los Amigos del Románico ha rendido sus frutos, y estos días Príncipe de Viana ha iniciado un proceso de restauración.
Los constructores han vallado su perímetro y no nos dejan acercarnos.
Regresamos ahora por donde hemos venido.
Al llegar al cruce por el que hemos llegado a la pista mantenemos la línea recta.
Vamos ya de regreso hacia Induráin.
La pista es recta y pasa por numerosos campos de labor.
Después se encaja en un barranco y desciende hasta…
Nave ganadera citada al comienzo del recorrido.
Aquí estaba la primera desviación.
Ahora seguimos recto, hacia el cercano pueblo.
Induráin.
Final del recorrido.