GR© 225 - Fuga 1938 (Fuerte Ezkaba-Urepel) - Etapa 1 - Fuerte Ezkaba - Olabe
Recorrido: Fuerte Ezkaba - Garrués - Orrio - Sorauren - Olaiz - Olabe
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
14/02/2016
15/02/2018
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El GR 225 recorre lo que pudo ser el itinerario más lógico para aquellos hombres excepcionales que, a pesar de tener todo en contra, lograron sobrevivir y llegaron a atravesar la línea fronteriza en un estremecedor episodio histórico: la fuga masiva del Fuerte de Ezkaba (22 de mayo de 1938) en plena Guerra Civil.
Puedes ver la información general del GR haciendo clic aquí, en este artículo.
Este GR nos guía por los escenarios de aquellos senderos que reunían mejores condiciones para llegar a la frontera. No se podía optar únicamente por la distancia más corta. Los fugados sabían que toda la zona estaría fuertemente vigilada. Conocían sus propias fuerzas, mermadas por el hambre y las condiciones en las que habían sobrevivido hasta aquel momento en el penal, pero también eran conscientes de lo que les esperaba si eran descubiertos.
La mayor parte de los escapados eran de fuera de Navarra. Todos estos factores dieron lugar a una auténtica desbandada inicial. Por eso el recorrido que vamos a describir no fue el único y verdadero vial de escapada. Probablemente los huidos que tuvieron éxito no hicieron uso, sino circunstancialmente, de zonas abiertas y despejadas. Es probable que se desplazaran en medio de la noche…
Para hacerse una idea de lo que supusieron las primeras horas tengamos en cuenta que la ladera norte del monte Ezkaba ni siquiera estaba reforestada. Después, en el valle de Ezkabarte…
Ahí queda la cita de los asesinatos en el entorno cercano al caserío Nagiz, en las laderas de Ostiasko y las recientes exhumaciones, cerca del cementerio de Olabe.
Cerramos la primera etapa en esta última localidad para facilitar el acceso al GR por el senderista. Lugares habitados como estos, donde se cruzan carreteras de importancia, constituían puntos de difícil travesía para los fugados, por la vigilancia a la que eran sometidos. Recomendamos, al finalizar la etapa, una visita a la fosa donde se han encontrado los restos de 16 asesinados. Unas placas colocadas en el lugar recuerdan el suceso.
Ruta paso a paso
Puerta del Fuerte de Alfonso XII o de Ezkaba.
Aquí se inició, en la tarde del 22 de mayo de 1938, el intento de fuga de 795 presos.
Solo tres -¿o fueron cuatro?- lograron llegar al final de este itinerario que vamos a describir.
Girando a la izquierda en cuanto salimos de entre los muros que rodean la entrada, ganamos la máxima altura.
Pasamos junto al buzón montañero instalado por la Federación Navarra de Montaña e iniciamos la circunvalación de la fortificación girando hacia el noroeste por el sendero que la rodea.
La cota más elevada está dentro de las instalaciones. La vemos desde el exterior, pero dada la imposibilidad de acceso sin permiso de los militares, los montañeros consideran este buzón como punto de referencia de la cima de Ezkaba.
Seguimos la senda que arranca desde aquí y que sigue el borde de los fosos.
A medida que vamos caminando, divisamos las localidades de Makirriain y Orrio, abajo, en Ezkabarte.
Nota: Si antes de iniciar el recorrido queremos conocer el cementerio de «Las botellas», tendremos que desplazarnos cien metros desde el buzón hacia las antenas (hacia el este).
Cuando llegamos a la altura de la verja de la primera instalación, por la izquierda, descenderemos por un sendero que nace atravesando una alambrada. Con una curva cerrada, nos llevará hasta la zona después de otros cien metros de sendero.
El cementerio de "Las Botellas" es un recinto de gran extensión, alargado, sobre el que se ha mantenido, desde los años de la Guerra Civil hasta hace poco, el silencio que impuso el régimen franquista acerca de todos los sucesos teñidos por sangre de gentes inocentes.
Aquí fueron enterrados 131 presos fallecidos durante su encarcelamiento. Junto a cada uno el capellán depositaba una botella, cerrada con un corcho, con los datos personales. Las condiciones infrahumanas del penal extendieron entre los internos la tuberculosis y otras afecciones que convirtieron el lugar en un centro de «exterminio».
Algunos han podido ser reconocidos gracias a los datos de «la botella».
Desde aquí regresaremos después hasta el buzón antes citado para iniciar la circunvalación del fuerte.
Después de ir contorneando un rato, al llegar a la altura de unas construcciones alargadas, coronadas también con lajas de piedra y rematadas en un extremo por curiosas formas cónicas, observaremos en el camino, a la altura de la segunda, una bifurcación.
Aquí nos desviaremos a la derecha, hacia el pinar cercano.
El sendero se aparta de los fosos y baja hacia el oeste. En pocos metros se une con otro de mayor anchura por el que pasa el GR 220 (Vuelta a la Cuenca de Pamplona).
Saliendo momentáneamente del pinar encontramos un cruce con varias balizas de senderos (además del GR 220 y el GR 225 circula por aquí el SL-NA 172).
Si siguiéramos descendiendo de frente llegaríamos a Berriosuso o Aizoain, pero girando casi 180º a la derecha continuaremos por la pista que recorre la ladera norte del monte, en dirección este.
Algo más adelante, junto a un paso canadiense, baja por la izquierda un camino que arranca perpendicular desde la pista. No lo tenemos en cuenta.
Encontraremos unos cuantos más. Nuestro objetivo es Garrués, cuyo caserío veremos pronto debajo, a la izquierda, entre los pinos.
En el descenso encontramos otra pista que, baja de derecha a izquierda. Nos obliga a cambiar de sentido.
Marcha de frente, separándose de nuestro itinerario, el SL-NA 172. Así lo indica la baliza.
Nosotros giramos casi por completo para seguir hacia Garrués.
Primero recorremos un pequeño tramo en llano, para volver pronto a perder altura. Nos dirige hacia el pueblo, ya cercano.
Garrués.
Pueblecito muy pequeño (no llegan a una decena las edificaciones).
Bajamos entre las casas. Al llegar junto a la última, que queda a la derecha, antes de que se inicie el asfalto de la carretera de Makirriain, nos fijaremos en un camino ancho, herboso, que sale a la izquierda en perpendicular (dirección Nornoroeste) por delante de una fila de acebos.
Es el camino del cementerio y nos va a conducir a Orrio.
Dejamos atrás una casa con el rótulo "Gure Ametza". Más allá volvemos al campo.
Rodeamos el cementerio por la izquierda.
El sendero sigue perdiendo altura con suavidad. Está medio invadido por los matorrales. A partir de aquí la dirección es norte. Salvo un pequeño tramo en el que pasamos al lado de un pinar (Pino laricio) y el camino se convierte en sendero estrecho, en cuanto avanzamos, otra vez, entre campos de cereal, la anchura vuelve a ser la de una pista, aunque el piso se mantiene herboso.
Fuente.
A la izquierda del camino. A su lado hay un depósito o piscina de cierta amplitud, con cierre de malla metálica.
Desde aquí subimos hacia el pueblo de Orrio, ya muy cercano.
Orrio. Pasa la carretera por el pueblo y la cruzamos para ascender hacia la iglesia.
Después de dejar la iglesia a la izquierda, saliendo del pueblo por una pista de hormigón que arranca desde la parte superior, encontramos una bifurcación.
Tomamos el ramal izquierdo.
Vemos al fondo la localidad de Unzu.
Dejamos a la derecha, en alto, el cementerio y una nave con puerta verde rotulada «Asociación Bucéfalo».
El suelo de la pista se hace de tierra.
Gira el camino a la derecha para internarse en un vallecito entre dos laderas. Es el regacho de Eleki el que corre por el fondo, sombreado por abundantes álamos. El camino que transitamos lleva el mismo nombre.
La pista se bifurca.
El ramal izquierdo cruza al otro lado del río, Nos mantenemos en el derecho, que sigue a este lado y empieza a ganar altura.
Vemos al otro lado del río la presencia de un colmenar.
1:45 - Cruzamos una cadena de cierre del camino. Empezamos a ganar altura con mayor intensidad.
Las laderas están cubiertas de matorral mediterraneo y, en la parte superior, pino silvestre.
Después de alcanzar el rasante, tras fuerte subida, encontramos dos desviaciones consecutivas a la izquierda. Una es de suelo herboso. La otra es una pista.
Olvidando la que sigue de frente, giraremos con la más ancha, 90º a la izquierda, descendiendo ahora entre pinos. Crecen entre ellos algunos robles.
Nota: De acuerdo con los testimonios recogidos en el libro "Los fugados del Fuerte de Ezkaba - Fermin Ezkieta Yaben - Pamiela Argitaletxea - 2017 (págs. 81-83)", en la zona que vamos a atravesar, y a lo largo de los próximos 3,5 km, lo sucedido entre el 23 y el 25 de mayo, puede calificarse como una dantesca carnicería. Además de los numerosos detenidos se produjeron auténticas escabechinas. Algunos fugados desarmados fueron acorralados y acribillados a balazos.
Puerta de hierro. Al otro lado recibimos de inmediato una pista que llega en ascenso de la derecha.
Girando a la izquierda empezamos a perder altura con suavidad por terreno más despejado. Hay otro camino herboso que también se marcha a la derecha.
Advertiremos numerosas sendas que salen a ambos lados. La pista principal traza unos cuantos giros y se va orientando al este.
Puerta en alambrada. Unos metros más adelante cruza una pista que desciende de izquierda a derecha. Giramos hacia este lado.
Pronto, en el descenso, dejamos a la izquierda el desvío hacia las ruinas del caserío Nagiz (en la ladera). En su entorno fueron asesinados varios prófugos.
Bifurcación.
De la derecha llega una pista procedente de Maquirriain. El camino continúa por el ramal izquierdo y cruza, una vez más, puerta metálica de malla.
Descendemos con suavidad, por el barranco, hacia Sorauren. El río Ultzama y la carretera N-121 quedan cada vez más cercanos.
Encuentro con el Camino de Santiago de Baztan. Vemos las flechas amarillas, que nos llevarían hacia la derecha y pronto desembocarían en Sorauren.
Sin embargo, es en sentido contrario como vamos a tomar el itinerario. Girando a la izquierda, cerca del río, comenzamos a remontar el camino ancho.
Bifurcación. El ramal principal desciende hacia una puerta de hierro en alambrada y una borda situada más allá.
Tomando el izquierdo, un sendero bastante más estrecho, seguimos ascendiendo por zona boscosa.
2:49 - Superamos otra alambrada.
Asomamos frente a las primeras casas de Olaiz (a escasa distancia).
Según nos acercamos podemos encontrar, en función de la época del año, un corto tramo algo invadido por la vegetación.
Enseguida llegamos a una calle recta que atraviesa la población. Cruzamos hasta el final de la misma.
Debajo de la iglesia giramos casi 180º.
Aquí llega la carretera procedente de la N-121, pero en lugar de seguir el asfalto tomamos una calle que desciende hacia la izquierda.
En el arranque hay una tabla clavada en un árbol que reza "Camino de Olabe".
Así vamos atajando y cortando las eses que traza el carretil.
Mantenemos la dirección después de dejar las casas atrás. El piso se vuelve herboso y desciende recto hasta que…
Salimos otra vez a la carretera, que aquí mismo gira y toma la misma dirección que llevábamos.
Km 13,70 - Cruzamos el puente sobre el Ultzama y, girando a la izquierda alcanzamos…
Olabe.
En el cruce, con rotonda partida, tenemos el hotel Ibaiondo a este lado del vial.
Al otro lado está la entrada del pueblo, en pendiente ascendente.
Final de etapa.