PR©-NA 6 Aritzakun
Recorrido: Luruko Atekak - Antsastegi - Aritzakun Minetako Zokoa - Bagoi - Luruko Atekak
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
03/08/2011
24/09/2011
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Aritzakun es una regata baztanesa que, junto con Urrizate, desagua fuera del Baztan-Bidasoa. Sus aguas descienden hacia Bidarrai, en el lado francés, y tributan finalmente al Cantábrico a través del río Adour.
De hermosos rincones, con antiguos caseríos, unos habitados y otros abandonados, alberga también algunos espacios naturales de indiscutible interés: la Reserva Natural de Irubetakaskoa, y la de Peñas de Itxusi, ambas incluídas, entre otras cosas, en la ZEPA de Aritzakun-Urrizate, y cercanas al Área de Protección de la Fauna Silvestre de Iparla.
Todo esto no es sino la confirmación de encontrarnos en una de las áreas mejor conservadas de la geografía navarra, bien por su aislamiento geográfico, bien por su historia etnográfica, que ha impedido la instalación de núcleos urbanos de cierta entidad. De hecho, uno de los escasos edificios que quedan en el valle es la escuela, singular instalación educativa, aislada en medio de la regata, a la que acudían desde los caseríos diseminados, ninguno de ellos construido junto a la misma.
Hoy esta escuela, hace tiempo cerrada como tal, es disfrutada por los baztaneses, que acuden de vez en cuando a pasar el día en el lugar.
El trazado, señalizado como Pequeño Recorrido con marcas amarillas y blancas, dotado de balizas y paneles explicativos, se inicia en el km 3 de la estrecha carretera que desde el alto de Otsondo llega hasta la cima de Gorramendi, construida a raíz de la instalación, en los años 50, de un observatorio militar americano. Después se fueron, pero dejaron tras de sí numerosas ruinas de sus edificios, que veremos en algún caso cercanos al itinerario.
Para llegar a Otsondo tomamos la carretera N-121 B, que desde Pamplona comunica con la muga de Dantxarinea, pasando por Elizondo.
Desde este km 3 del carretil citado retrocedemos para tomar el camino de Napoleón, pista que nos acerca al collado de Antsestegi. Tras rodear el monte, descendemos por una regata hasta Iruingo Borda, y desde la misma vamos enlazando sendas hasta desembocar en la escuela, más o menos en el punto más bajo del camino.
Cruzando la regata subimos después para ver una antigua zona minera, resto de prospecciones realizadas por los romanos. Y remontando fuertemente acabamos por enlazar de nuevo con el carretil.
Tras la visita de varios monumentos megalíticos volvemos de nuevo al punto de partida, completando un amplio círculo.
Disponemos también de información sobre el recorrido en la web del Ayuntamiento de Baztan.
Ruta paso a paso
Collado Urlegi. Km 3 de la carretera NA-2655 que desde Otsondo sube a la cima de Gorramendi.
Un panel muestra el recorrido y las características del «PR-NA 6 - Aritzakun».
Retrocedemos unos metros por el carretil. Queda a la derecha la borda de Orradre entre los árboles.
Dejamos el asfalto por pista ascendente a la derecha. Es el camino de Napoleón.
Un cartel indica la dirección de dos ventas (Burkaitzea y Lezeta).
Conforme nos acercamos a un collado, en el que divisamos una baliza del PR, podemos subir al lomo herboso de la derecha, donde vamos a encontrarnos el cromlech de Aizalegi.
Está semicubierto por la tierra y la vegetación, pero se puede apreciar perfectamente su situación.
Bajamos de nuevo hacia la pista, para retomarla en «Aizalegiko Lepoa». Seguimos adelante.
A pocos metros hay una fuente junto a una borda.
Mantenemos la pista.
Antsestegiko Lepoa.
Una baliza señala la desviación de la pista (que aquí empieza a descender). Seguimos trazas herbosas que, hacia la derecha, conducen a un paso en una alambrada de la ladera.
Alambrada. Puerta metálica y escalerilla.
Al otro lado, de inmediato, giramos a la izquierda y seguimos una senda que faldea, más o menos horizontal, hacia el norte.
Buena vista de Lapurdi. Vamos pasando bajo las rocas de Antsestegi, entre hierbas y algunos árboles, para alcanzar el lomo que desciende hacia el norte, con una línea de palomeras que servirá de referencia.
Junto a la palomera marcada con el nº 4, cerca del collado, la baliza invita a girar 90º a la derecha.
Ahora descendemos por la ladera derecha de una regata, siguiendo las estacas del PR.
Vemos al fondo una instalación de antenas francesa elevada sobre las peñas de Itxusi.
El cauce junto al que descendemos se une con otro.
Es momento de cruzar al margen izquierdo y continuar bajando relativamente cerca del agua, siguiendo las marcas por una senda estrecha.
Hay otra que sale horizontal, y que no debemos seguir.
Doblando una contrafuerte junto a un haya descendemos hacia la izquierda, entre dos rocas, por un bosquete, para cruzar pronto una regata lateral.
La senda se afirma. Sobre la horizontal, va ganando algo de altura sobre el barranco, que sigue perdiendo altura a la derecha.
Salimos a una pista junto a unas pocas hayas.
Desciende desde el collado que hay en la base del monte Lizartzu. Es una derivación de la pista (Camino de Napoleón) que antes hemos abandonado bajo Antsestegi.
A la derecha. Suave descenso.
Caserío «Iruingo Borda». Muy rústico.
La pista pasa por la izquierda.
Enseguida, tras dejar atrás el edificio y subir unos pocos metros, abandonamos la pista siguiendo trazas de senda junto a la tapia baja que rodea el prado.
Al poco, pegados al muro, giramos 90º a la derecha y empezamos a descender.
Poco después el sendero se aparta a la izquierda y se aproxima a la regata que aparece más allá.
Cruzamos al otro lado y cambiamos de sentido.
El camino se vuelve más claro. Descendemos con suavidad un rato, con el agua a la derecha.
Después bajamos sobre una especie de lomo…
Bifurcación en medio de una zona de helechos. Ambos ramales parecen igual de importantes.
Aunque parezca más tentador lo contrario, nos iremos por la izquierda.
La senda sigue perdiendo altura.
Iñabideko Borda. A la derecha del camino. Está en ruinas.
El camino sigue bajo el bosque.
Caserío con tejado a cuatro aguas.
El sendero gira para bajar y cruzar el cauce de Pierretako Erreka. En el margen contrario el sendero cambia de sentido.
A pocos metros hay bifucación en dos caminos. A la derecha, en suave ascenso.
Al cruzar un arroyo encontramos un camino que cruza de izquierda a derecha.
Por la derecha, junto al agua.
Cruzamos una regata bastante más importante por un rudimentario puente. Estamos muy cerca del cauce de Aritzakun.
Hay una baliza del PR-NA 6.
Al otro lado el camino sigue flanqueado por un muro a su izquierda.
En pocos metros…
Nos ponemos a la par del río, que baja en sentido norte, hacia la muga francesa por la regata Aritzakun.
Al otro lado, entre los árboles, entrevemos la pista principal que la recorre.
Caserío Maribeltzenea. Lo rodeamos por la derecha. El camino sigue paralelo al río entre un murete de piedra a la izquierda y la ladera boscosa a la derecha.
Otro puente, a la izquierda, que hay que cruzar sobre un arroyo.
Rústico, compuesto por dos troncos cuyos huecos están rellenados con piedras.
Desembocamos en una pista que, desde la izquierda, cruza por un puente el río principal y accede a un caserío.
Sin desviarnos, manteniendo la dirección, ignoramos el puente y seguimos hacia el edificio (Zelaiko Borda).
Enseguida de sobrepasarlo llegaremos a…
Antigua escuela de Aritzakun.
A su alrededor hay varias construcciones: una calera, un frontón…
Hoy se utiliza como sociedad de esparcimiento de los baztaneses que acuden al lugar. Antiguamente, desde los caseríos, acudían los niños a la misma. Está aislada de cualquier otra estructura urbana.
Seguimos pista adelante y pronto cruzamos por un puente la regata principal.
Cambiamos por unos metros de sentido y en ligero ascenso alcanzamos…
Pista principal de Aritzakun.
A la derecha, en ascenso.
Conforme caminamos empezamos a ver montones de piedras cubiertas de musgo.
Cincuenta metros después de incorporarnos a esta pista encontramos un desvío herboso por la izquierda.
Nos vamos por ahí.
El camino, después de un rato, se estrecha. Va ganando altura, ya convertido en sendero. Después (2:21) se pone a llanear.
Minetako Zokoa.
Según parece, restos de la explotación minera romana, grandes acumulaciones de piedras, sobre las que ha crecido la vegetación, son testigo de esta actividad en busca de oro. Todo el lugar está removido. Se amontonan las piedras formando auténticas colinas.
La senda serpentea entre ellas, se escora después hacia la derecha y después de atravesar un pequeño arroyo salimos bruscamente del bosque.
Nos acercamos a…
Arroseneko borda.
Caserío rodeado de muro de piedra y prados.
Mantenemos el camino, nos metemos en el bosque y confluimos con otro camino que baja de la izquierda.
Pista principal de Aritzakun. En este tramo el suelo está hormigonado.
Una baliza indicadora se levanta en el margen.
Por la izquierda, en ascenso.
Cinco minutos después dejamos atrás otro caserío. Se termina el hormigón. La pista tiene un descansillo.
Todavía visible el caserío a nuestra espalda, en una curva a la izquierda de la pista, encontramos un sendero estrecho que desciende por la derecha.
Abandonamos la pista y bajamos por ahí para meternos de nuevo entre bosque.
Vamos al encuentro de un pequeño cauce.
Cruzamos la regata. Lo normal puede ser encontrarla seca, si bien disponemos de otro puente rústico construido con varios maderos.
De inmediato el sendero inicia una remontada muy fuerte, y lo hace durante un buen rato, trazando eses, entre arbolado y después entre helechos.
Después de ganar bastante altura, la estrecha senda pasa junto a una puerta de hierro en un murete que cierra el prado (abandonado al crecimiento de los helechos), de una borda que vemos más arriba.
Lo más sencillo resulta seguir el camino, que, sin atravesar la puerta, bordea por la derecha para ganar la altura que nos resta hasta la borda.
Otsagazteluko Borda.
El camino, que ahora se amplía, pasa sobre ella.
Trazamos unas eses para llegar a la parte alta del cordal.
Durante un pequeño trecho el camino se vuelve llano. Después vuelve a ascender por helechal, y torciendo algo a la derecha…
Alcanzamos la carretera de Gorramendi NA-2655.
A la izquierda, algo más bajo, tenemos el collado de Itzulegi. Nos vamos a la derecha.
Quedan cercanas algunas de las muchas ruinas que dejaron por la zona los americanos con su instalación. Llevamos a la izquierda un alambrada relativamente cercana.
Cuando, tras una curva a la derecha, comienza el carretil a descender, seguimos una senda que sube por el helechal hacia la izquierda. Está señalada por una estaca del PR.
Pronto continuamos por un camino herboso, amplio, que discurre sobre el hayedo, descendiendo con suavidad.
Salimos a la carretera a la altura de una alambrada que hace ángulo recto.
En su interior un prado y al fondo una borda.
Por la izquierda, sin llegar a tocar el asfalto, dando la espalda al carretil, descendemos con rapidez.
Seguimos bajando, entre palomeras, por un cordal.
La senda permite atajar un kilómetro del vial en rápido descenso.
Otra vez salimos al carretil, junto al kilómetro 4.
A la izquierda.
En pocos metros nuevo desvío por camino herboso que sube hacia un collado.
Se ve desde lejos una estaca que señala el megalito.
Eskosko Lepoa.
Menhir.
Sin pasar al otro lado del collado, torciendo a la derecha y orientándonos al norte, seguimos la ladera oriental de la elevación, con la carretera circulando unos metros más abajo del sendero por el que avanzamos.
La senda enlaza con un lomo herboso por el que bajamos a la carretera siguiendo una línea de palomeras.
Encontramos una baliza y un panel.
Tenemos cerca el punto inicial del recorrido, pero en lugar de ir por el asfalto podemos meternos, al otro lado, por un camino herboso que sigue enlazando puestos.
Pronto gira a la izquierda.
Encontramos el túmulo de Urlegi.
Poco más adelante circulamos sobre más restos de las instalaciones militares del ejército americano.
El camino se convierte en pista que desemboca en…
Collado Urlegi. Hemos completado la vuelta.
Final del recorrido.