Otano - Txanburu
Recorrido: Otano - Txanburu - Yarnoz - Otano
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
02/03/2003
17/07/2012
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La ascensión de Txanburu puede recomendarse para esos días en los que la abundancia de lluvias es probable que haya dejado los caminos montañeros enfangados. Los terrenos que pisamos en esta excursión, asentados sobre pedregales calizos del Eoceno, mantienen un suelo generalmente sólido, limpio y fácil para el camino, salvo por las amenazas de desaparecer que sienten las sendas escasamente transitadas de la sierra. El monte bajo, repleto de bojes y otros matorrales, tiende a hacer impenetrable el terreno a ambos lados del camino.
En la parte alta y, especialmente en el descenso de este recorrido circular, el bosque recupera su terreno, aunque quizás con una abundancia de vegetación excesiva.
Inicialmente ascendemos desde Otano cruzando el Camino de Santiago y tomando senda que trepa en dirección suroeste. Después gira bruscamente y se lanza en sentido sureste, dirección que mantiene durante un buen rato, aunque a medida que va llegando a las cotas superiores se orienta con frecuencia hacia el sur, e incluso en pequeños tramos recupera su orientación inicial. Finalmente, cuando alcanzamos el límite del bosque superior (bosque de escaso desarrollo en altura), giramos claramente al oeste para alcanzar la cima, hoy medio perdida entre tanta instalación eólica, y bajo la influencia visual de la cercana Higa de Monreal.
El regreso lo realizamos primero acercándonos hacia la Higa y luego lanzándonos en componente norte para descender hasta las ruinas de una borda. Contorneándola por su derecha nos sumergimos en un bosque de robles y carrascas por el que descendemos hasta Yárnoz. A la entrada del pueblo tomamos el Camino de Santiago que nos devuelve a Otano contorneando piezas de labor.
Ruta paso a paso
Pequeña localidad (perteneciente al ayuntamiento del Valle de Elorz) situada a 18,6 km de Pamplona, en la carretera que une Urroz con Campanas.
El pueblo se alinea en la vertical de la ladera, de forma que subiremos hasta la iglesia y el pequeño frontón para salir por su parte superior, por pista de hormigón que gana altura hacia el camino de Santiago.
Encontramos el Camino de Santiago. Un mojón con vieira lo señaliza.
Olvidándonos del mismo seguimos remontando la ladera unos 100 metros, por pendiente herbosa señalizada con cairns. Tomamos senda que, en diagonal, comienza a subir hacia la derecha (oeste).
Nos metemos entre los primeros bojes, que van a acompañarnos durante todo el camino. Completan la vegetación los heléboros y algunas ollagas.
A medida que vamos ascendiendo vamos disfrutando de una vista más extensa sobre el valle de Elorz, el corredor que desde Noain hasta Monreal discurre entre la sierra de Tajonar y la de Alaiz.
Diez minutos después pasamos junto a una estrecha cascajera que cae entre los bojes desde la izquierda. El camino sigue en la misma componente, a veces algo encajado, siempre con suelo pedregoso. De vez en cuando trozos de cinta de plástico nos ayudan a resolver dudas sobre el itinerario.
El camino gira bruscamente y cambia de orientación.
Dos grandes cairns o hitos de piedras señalizan el giro.
Desde aquí tenemos una buena vista sobre el acueducto de Noáin y los polígonos industriales de esta localidad y su vecina Beriain. Al fondo se divisa también el área urbana de Pamplona.
El camino se hace ahora algo más confuso y estrecho, pero nos ayudan los hitos de piedra. Además la dirección es más o menos recta, aunque la pendiente es fuerte y se hace notar.
Durante unos metros en llano, la senda se estrecha, y luego se vuelve a definir en zona pedregosa.
Vamos entrando en una zona que recuerda algo a la forma de un anfiteatro. A ratos el suelo es pedregoso, a ratos más herboso.
Caminamos por zona más cómoda, en dirección sur.
Algunos álamos crecen en el somero cauce (seco) de lo que puede constituir un barranco. Al otro lado el suelo está cubierto por arena, depositada probablemente por el paso del agua.
Seguimos ascendiendo, otra vez con suelo pedregoso semejante al tramo anterior.
Conforme ganamos altura, los bojes ganan en corpulencia y apenas dejan espacio al sendero.
Los cairns nos guían, casi rectos, hacia el lomo de la sierra.
La senda termina debajo de esta torre-antena de control del parque eólico. Estamos prácticamente en el lomo de la sierra.
Aquí finaliza una pista de gran anchura que llega del este.
Giramos a la izquierda y, después de descender unos metros, comenzamos a ascender.
Cuando hemos caminado no más de 200 metros desde la antena, a escasa distancia de la tapa de hierro de un registro, encontramos en el margen derecho de la pista un cairn que indica el desvío entre los bojes.
Por estrecho sendero, enseguida…
Llegamos entre bojes de poca altura a la cima de Txanburu.
Señalizada por un montón de piedras en un pequeño claro entre los bojes, con una baliza torcida sobre el mismo.
Junto al montón encontramos el buzón, colocado por Trinkete Taldea en 2008. Tiene forma de torre almenada.
Según Javier Zubieta estaba colocado antiguamente otro buzón (que desapareció) por «Montañeros a su aire». Alrededor tenemos una vista excelente sobre la Higa de Monreal. La Peña de Izaga se intuye tras ella (sólo se ve algo de la ladera).
Alteran ahora el paisaje las instalaciones del parque y la red viaria de pistas.
Al norte tenemos una vista completa del pirineo y de muchas de las cimas más conocidas. Y hacia el oeste la Cuenca de Pamplona, San Cristóbal, con la sierra de Andía detrás, Beriain, Echauri y el Perdón.
Para volver tomaremos un itinerario complementario. Retomamos la andadura por un sendero que, mirando hacia la Higa, sale del pequeño claro por la derecha, de nuevo entre los bojes. También señalizado con algunos cairns, se va acercando hacia las dos antenas más orientales de la instalación eólica.
El sendero sale a la pista poco antes de una bifurcación. Por la derecha va un ramal hacia los molinos.
Nosotros seguimos en dirección a la Higa (hacia la última de las antenas).
Enseguida (70 m) encontramos, entre dos cairns, el arranque de un caminico que comienza a descender a la izquierda.
Durante un buen rato vamos a bajar en dirección norte-nordeste, casi en línea recta entre bojes. El descenso es relativamente rápido, por suelo de piedra suelta.
Llegamos a una zona de pendiente más suave, salpicada de robles de escaso desarrollo y bojes de mayor altura.
La senda se orienta durante un tramo al este y después retoma la dirección anterior.
Encontramos las ruinas de la borda de Palacio, en el paraje de Uetemendia.
La vegetación, muy cerrada, nos obliga a torcer a la derecha para encontrar la continuación de la senda junto a los restos del muro. Ahora, de pronto, nos sumergimos en un bosque de carrascas y robles muy cerrado, por donde la senda continúa descendiendo.
Y lo hace con un aumento sensible de la pendiente.
Tras un fuerte terraplén rocoso, la senda cambia claramente de dirección y se orienta hacia el oeste, por galería boscosa de recorrido más agradable.
El bosque sigue siendo muy cerrado.
Cascajera. La senda cae con rapidez, con giro a la derecha.
El arbolado se abre por el efecto de la cascada de piedras. Pronto disminuye la pendiente.
Se adivina ya cercana la linde inferior del bosque.
Después de fuerte descenso sobre piedra suelta, salimos del bosque para encontrarnos sobre la localidad de Yárnoz.
Salimos a una pista asfaltada y, si lo deseamos, bajamos hasta el pueblo (muy cercano). Bajo la iglesia tenemos una fuente y un banco con sombra.
Población semejante en su estructura a Otano, aunque algo más grande.
Además de la iglesia medieval de la Natividad, tras ella se alza un torreón cuadrangular del siglo XIV, que mantiene restos de las almenas originales.
Por aquí también pasa el Camino de Santiago. De hecho vamos a utilizarlo para volver al punto de partida.
Tomamos junto a la iglesia de Yárnoz este carretil más bajo, que como podemos comprobar, está señalizado como Camino de Santiago.
Una baliza indica la dirección de Gerendiain y un panel, al otro lado, ofrece datos sobre Yárnoz.
Primero en ascenso y luego en ligero descenso llegamos al cementerio de la localidad, donde se acaba el asfalto. Por la izquierda, continuamos por camino de tierra.
El camino se adapta a las laderas y es recurvado y ondulante, con continuas subidas y bajadas junto al borde de los campos de labranza (a la izquierda el monte bajo). Puedes encontrar más detalles del mismo en la ruta que describe la etapa del Camino de Santiago entre Monreal y Puente la Reina.
Otra vez sobre Otano, encontramos el carretil hormigonado que sube del pueblo.
Bajamos a la derecha y, en pocos metros…
Otano.
Notas sobre la estructura geológica de la Sierra de Alaiz
La formación geológica de la sierra es la de un anticlinal cabalgante hacia el Sur (un plegamiento de la corteza que se inclina, y sobresale sobre otras capas, en esa dirección). Por ejemplo resulta sencillo observar el fenómeno desde la cima de Txanburu, fijándonos en la orientación de los estratos que forman el final de la sierra por su lado oriental (la Higa de Monreal).
Este anticlinal está constituido por rocas calizas (calcarenitas) del Eoceno. Su composición es de buena calidad, lo que las hace aprovechables como materiales de construcción. De ahí la explotación de canteras, tanto antiguamente como en la actualidad (especialmente en torno a la localidad de Tiebas). Sin embargo no encontramos fenómenos karsticos de importancia.
El anticlinal que forma la sierra cabalga sobre areniscas y arcillas del Terciario (es decir, las deja debajo). Forma una curvatura que provoca tensiones y da lugar a pequeñas fallas. Desde lejos pueden apreciarse una serie de barrancos con estructura radial hacia el norte (para quien vive en Pamplona, por ejemplo, le resultará familiar este paisaje, muy fácilmente observable desde lejos cuando la sierra se tiñe de blanco).
Este fenómeno de cabalgamiento continúa más al este con la sierra de Leyre y a lo largo del borde norte de la cubeta del Ebro, marcando un reborde entre el Pirineo y la depresión fluvial.