Casas de Irati - Embalse de Koixta
Recorrido: Casas de Irati - SL NA-69 - Embalse de Koixta - SL NA-60A - Virgen de las Nieves - Casas de Irati
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
01/05/2005
09/05/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este itinerario recorre las laderas que vierten sus aguas al río Urtxuria.
Hay dos recorridos definidos como Senderos Locales y homologados que llegan desde el aparcamiento al final de la carretera Ochagavía - Irati hasta la presa de Koixta.
Uno marcha por la orilla izquierda y otro por la derecha del río. Ambos aprovechan viejas sendas que nos internan a través de magníficos parajes en lo más profundo del bosque de Irati.
La unión de ambos, uno para ir y otro para volver, constituyen este pequeño recorrido que permite gozar de uno de los ecosistemas más evolucionados y equilibrados entre los bosques de frondosas europeas: el hayedo-abetal.
En las fechas en las que hemos documentado este itinerario, coincidiendo con la aparición de la hoja del haya, el espectáculo de color sólo es comparable al fenómeno opuesto (el de la caída de la hoja). El verde brillante y claro de la hoja recién estrenada del haya crea un fuerte contraste con los monumentales abetos que destacan en altura y marcan con sus oscuros tonos su majestuosa presencia.
Hemos repetido el recorrido en dos fechas cercanas. El primer día el sol lucía sobre el bosque. En el segundo no paró de llover en todo el itinerario (algo habitual en Irati). Las imágenes se entremezclan, por lo que no es de extrañar la presencia de algunos detalles diferentes entre unas y otras imágenes.
Para llegar al lugar hemos de viajar desde Pamplona al valle de Salazar. En Ochagavía se toma la estrecha carretera que en 23 kms supera la sierra de Abodi por el puerto de Tapla (a más de 1200 metros de altitud), y desciende al bosque para finalizar en la confluencia de los ríos Urbeltza y Urtxuria, punto donde se considera que nace el Irati.
Ruta paso a paso
Final de la carretera que une Ochagavía (Otsagi) con el bosque de Irati.
El carretil, después de atravesar el paso Tapla desciende por las laderas de Abodi hasta llegar al punto donde se unen los ríos Urtxuria y Urbeltza para dar lugar al río Irati.
En este punto hay una caseta de información, varios paneles indicadores de itinerarios, una fuente y varias zonas de aparcamiento. La continuación de la pista hacia e embalse de Irabia está habitualmente cerrada.
Desde aquí nos podemos adentrar en el bosque en diferentes direcciones.
La que describimos sigue los itinerarios marcados por los senderos locales NA-69 y NA-60A. El primero nos permite recorrer la ladera de Abodi en su parte baja, remontando el río Urtxuria por su orilla sur. Así llegaremos hasta el embalse de Koixta, donde, tras cruzar la pequeña presa, volveremos por la orilla contraria siguiendo el otro SL y cerrando el círculo.
Empezamos por volver por el asfalto para remontar unos metros hacia atrás lo que probablemente hemos recorrido con vehículo. Pasamos el puente y seguimos en muy suave ascenso.
Se ensanchan los arcenes. A la derecha encontramos el panel descriptivo del SL-NA 69, con mapa incluido. Sobre el mismo, en la ladera, una baliza indica la dirección que debemos tomar. Más arriba, a no mucha distancia, hay otra que continúa las indicaciones.
Ascendemos por el talud y por piso herboso nos acercamos al linde del bosque.
Recomendamos volverse pocos metros antes de internarse entre los árboles para admirar el panorama con la ermita de la Virgen de la Nieves en el otro lado del valle.
La senda, después de ascender por el arbolado, sale a la carretera y la cruza para alejarse de ella definitivamente por el bosque.
Otra baliza indicadora nos ayuda.
Pocos metros después vemos que las marcas verdiblancas de nuestro recorrido se apartan hacia la izquierda de las rojas y blancas del GR-11. Seguimos las marcas verdes.
Poco más allá salimos a un camino algo más ancho que seguimos a la izquierda. Entre el arbolado queda una palomera.
0:20 - El camino adelgaza en anchura y comienza a descender.
En medio del arbolado, con el río a nuestra izquierda, unos treinta metros más abajo, la senda desciende hasta unas estacas, desde las cuales inicia un fuerte ascenso. Pero en un tronco junto a ellas una señal en aspa nos avisa de que no debemos continuar por ella.
Hemos de girar 180º y veremos que hasta este punto llega de abajo otra senda. Es la que debemos seguir. Descendemos trazando un zig-zag antes de continuar más cerca del río y atravesando una estrecha zona rocosa que deja pasar el río y nuestro sendero.
Durante un rato la senda, a media ladera, va avanzando en suave ascenso. El lugar es umbrío y de suelo limpio. El itinerario es estrecho pero muy claro.
Corto pero fuerte repecho.
Después vuelve a avanzar como anteriormente.
0:44 - Giramos a la derecha en un contrafuerte rocoso casi 90º y tomamos dirección sur. Un minuto después.
Señalizado por una baliza hay un desvío en descenso a la izquierda para cruzar en pocos metros una regata y ascender por el otro lado.
El camino al otro lado se hace más ancho y en pocos metros deja de ascender.
0:56 - Nuevo descenso para cruzar otra regata.
Salimos a una pequeña zona abierta.
La senda gira, asciende un poco por la hierba y vuelve a internarse entre hayas y abetos.
Enlazamos entre los árboles con otro camino (más ancho). Los troncos rectos y muy elevados de las hayas buscan la luz en las alturas.
De nuevo descendemos para cruzar otra regata (en este caso más importante que las anteriores). Los troncos caídos y cruzados en el cauce indican la potencia que pueden alcanzar las aguas cuando se producen avenidas. Habitualmente apenas bajan unos hilos de agua.
Ascendemos y pocos metros más allá salimos a otro raso dominado por la presencia de dos abetos. Entre abetos, hayas y algún hermoso ejemplar de acebo, la senda se vuelve herbosa a trechos.
1:14 - Otra regata. La ladera se inclina y nuestra senda la corta a media altura.
Dos minutos después llega de la izquierda otra senda (imagen) que se une a la nuestra. Mantenemos la dirección. Poco después otra pequeña regata.
Enlazamos con la pista de Koixta.
Ésta viene a media ladera desde la carretera que desciende a las casas de Irati por el paso Tapla. Es amplia y está preparada para la circulación de vehículos.
Descendemos a la izquierda, suavemente. Vamos trazando curvas con el bosque a ambos lados. Pero ya entrevemos el paraje del embalse. Y pronto el paisaje se abre.
Sobre el bosque asoma su mole espectacular el primer dosmil del Pirineo: el pico de Ori.
A nuestros pies el río Urtxuria discurre sobre el praderío en una zona amplia y abierta.
Presa de Koixta.
El embalse, muy pequeño y habitualmente vacío regula el cauce y mantiene una reserva para alimentar algo más el de Irabia.
La pista cruza por encima del río y la presa y pocos metros más allá se bifurca.
Tomaremos a la izquierda para volver por el otro margen del Urtxuria. En el arranque del camino se encuentra un panel explicativo del SL NA-60A, que es el que ahora nos va a guiar.
Marchamos en dirección oeste. Comenzamos a ascender. El río se queda algo alejado.
En ocho minutos giramos 90º a la derecha y descendemos unos metros.
Desviación a la izquierda.
Abandonamos el camino que sigue ascendiendo recto, aunque con el piso herboso. Hay una señal indicadora (baliza), muy visible.
La desviación es de igual anchura que el camino que seguíamos. Se eleva rápidamente.
Salimos a un raso amplio y ondulado.
La senda se hace herbosa. Caminamos entre espinos blancos y algunos espinos sueltos.
Al final de la recta una baliza nos indica el giro a la derecha en descenso para volver a meternos entre los árboles.
2:23 - En una zona abierta a la derecha del sendero hay varias estacas de hierro sujetando la alambrada que rodea lo que parece una sima. La vegetación impide ver con claridad el agujero. Cien metros más allá...
Otra baliza nos invita a desviarnos del camino por la izquierda para acercarnos al mirador de «El Boche» o de Akerrería.
La senda, muy agradable y llana, nos acerca en doscientos metros hasta el borde del cortado.
Mirador. Estamos en un cortado sobre el río Urtxuria. Enfrente y a nuestros pies las laderas norteñas de la sierra de Abodi, totalmente cubiertas por hayas y abetos, muestran la grandiosidad del bosque en su máxima belleza.
Las nieblas, como en la imagen, suben entre las copas.
Junto a nosotros crecen los asphodelos en gran abundancia. También se presentan heléboro verde, fritillaria (con sus hermosas flores volcadas), scillas, espino blanco y pacharán.
Volvemos a la bifurcación.
De nuevo en el cruce, junto a la baliza.
Ahora seguimos el itinerario girando a la izquierda. Comenzamos a descender por una senda herbosa en una prieta formación de hayas jovencitas. Poco a poco la inclinación aumenta y el suelo se vuelve más árido.
Girando a la derecha cruzamos una regata para volver a girar a la izquierda y ascender unos metros para seguir descendiendo.
Pocos metros después nos incorporamos a un camino también descendente que tomamos a la izquierda.
Como es lógico, seguimos cruzando regatas que ahora desde nuestra derecha van desaguando hacia el río principal. Así cruzamos la siguiente en 2:51 y 8,81 km.
Ascendemos de nuevo unos metros y ...
En lo más alto del corto ascenso (80 metros), cuando el camino va a iniciar el descenso, encontramos una baliza que nos marca a la derecha la salida de una senda perpendicular, herbosa, señalizada como el «camino viejo de las Casas de Irati».
Tomamos por ella. Una especie de pequeño jardín botánico, con las especies arbóreas rotuladas en placas sobre estacas nos va a informar de los árboles más importantes del bosque.
Cruzamos varias pequeñas regatas en cuyas orillas, umbrías, crece el helecho macho.
Haya, acebo, abeto, avellano, arce común, pino silvestre y olmo de montaña son algunas de las especies que podemos encontrar con su rótulo en el camino. También lo está el enebro, pero por alguna razón, el ejemplar que allí debía crecer ha desaparecido. En el suelo podemos encontrar numerosas especies, entre las que destacan en primavera las orquídeas, los asphodelos, los helechos y el pacharán.
Asoma al fondo la ermita (cercana) de la Virgen de las Nieves. En pocos metros salimos a terreno abierto, junto a ella, con una hermosa vista elevada de la confluencia de los ríos Urbeltza y Urtxuria.
El final de la carretera aparece bajo nuestros pies, al otro lado del río.
La ermita, construida en el siglo XX, guarda una placa de su inauguración en los años 50 por el Nuncio Apostólico.
Descendemos ahora por la senda que recorre la loma hacia las ruinas del antiguo castillo, sobre las casas de Irati. La senda parte desde la misma puerta de la ermita. Hemos de olvidar otra paralela que desciende de forma más rápida y arranca unos metros antes.
A la derecha quedan los restos de los muros del antiguo castillo defensivo. Un panel explica cómo se hizo para defender, en la confluencia de los dos ríos, este paraje que había sido de interés estratégico, cedido por el valle de Salazar al Estado para aprovechamiento de la madera en la construcción de las flotas que guerrearon contra los ingleses. Después nos cuenta cómo sobrevinieron a los ataques de los franceses en la guerra de la Convención y su definitiva destrucción por el general Torrijos en 1823.
Unos metros más abajo se levantan las dos grandes casas de Irati, todavía aprovechadas por el Dpto. de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.
Pasamos entre las dos y descendemos, en pocos metros...
Alcanzamos la pista-carretil donde muere el asfalto y nos acercamos a la orilla del río.
Final de la ruta.