Lizarrusti - Oregigaina - Igaratza - Lareo
Recorrido: Lizarrusti - Oregigaina - Igaratza - Lareo - Lizarrusti
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
19/09/2010
16/11/2010
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Esta ruta transcurre en su primera mitad por el recorrido de la GR-12 entre Lizarrusti y los refugios de Igaratza.Desde Igaratza regresamos a Lizarrusti por otro itinerario; enlazamos en las cercanías del embalse de Lareo a través un recorrido hace tiempo publicado en RutasNavarra que regresa desde las bordas de Uidui.
Varias GRs nos permiten seguir las típicas manchas de pintura blanquirroja. Primero la 12, la 20 y la 121. Después la 35, que señala caminos de tradicional trashumancia en Gipuzkoa.
Los paisajes se suceden con amplia variedad. Primero por bosque y algunos parajes kársticos. Después por rasos y descensos con amplias vistas, finalmente con el embalse y con la travesía del camino que enlaza con Lizarrusti (un atractivo sendero semicolgado, e incluso horadado en un punto de la ladera a través de un pequeño túnel).
Una excelente excursión para un día completo.
En el alto de Lizarrusti se ha acondicionado la antigua casa de Mikeletes como Centro de Interpretación de la Naturaleza. En el mismo edificio se ha habilitado recientemente una cafetería, lo que permite iniciar y terminar el recorrido con un buen lugar donde tomar algo reconfortante. A su lado un amplio aparcamiento. No nos falta de nada. El entorno de Igaratza ofrece también, justo en la mitad del itinerario, un punto de descanso ideal.
Ruta paso a paso
Alto de Lizarrusti.
Bajamos en dirección a Etxarri Aranatz por el arcén izquierdo.
De la derecha llega (lo indica una baliza) la GR-12 procedente de Etxegarate.
De inmediato abandonamos la carretera para girar 180º y subir por una cuesta herbosa hacia una caseta sobre el talud.
Al llegar a la misma, a su derecha, encontramos una langa que sobrepasamos (dejándola cerrada) y girando otra vez casi 180º.
Así nos hemos elevado sobre el asfalto trazando una ese y caminando unos metros rodeados de fresnos por senda herbosa. Las señales rojas y blancas son muy claras.
La senda, que lleva debajo una alambrada, girará enseguida a la izquierda entre unas rocas y se alejará del asfalto.
Superadas las rocas en una especie de pequeño collado, nos metemos por zona boscosa. La senda sigue muy clara.
Pronto nos ponemos a ascender por suelo rocoso.
0:10 (0,560 km) - De nuevo el bosque. La senda se hace más rectilínea.
Cinco minutos después afloran otra vez las rocas. Aspecto kárstico del suelo. Vamos trazando eses.
Giro de 90º a la derecha.
Hay otra senda que podría crear confusión. Sin embargo la pintura de la GR es muy clara.
Empezamos a caminar sobre la parte más alta de un lomo.
Llevamos una alambrada a la derecha.
El terreno se va empinando.
A la altura de una banqueta en la alambrada el terreno desciende unos metros.
Dos minutos después (2,44 km) hay una bifurcación (una senda se va a la izquierda y no la tenemos en cuenta). El camino se hace bastante más ancho y asentado junto a la alambrada. Seguiremos descendiendo con suavidad.
Giro de 90º.
A pocos metros hay un mojón.
Alambrada y camino siguen a la par.
Ahora se abre el paisaje hacia la sierra de Aralar.
Bifurcación.
Por lo más alto, sin descender. Hay ramales que bajan a izquierda y derecha. La alambrada ha desaparecido. Sin embargo siguen los mojones del límite provincial.
Ascendemos.
Por la derecha se va definiendo un camino más ancho, al que tarde o temprano tenemos que salir.
Pronto se va una desviación a la derecha. Seguimos por lo más alto.
El camino principal se va a la derecha de la ladera.
Lo abandonamos por estrecha senda señalizada en el suelo que recupera la loma.
Cuatro minutos después la senda se interna en hayedo limpio y de fácil avance, con una vaguada a la derecha.
Alcanzamos lo que parece una pequeña cota (que no es tal) con un mojón (nº 114) a la izquierda.
Descendemos un poco y volvemos a ascender por un claro para internarnos otra vez entre árboles.
A la entrada en el hayedo la senda se va algo a la derecha de lo más alto.
A la izquierda queda la cima más alta de esta zona. Nos desviamos de la senda, entre los árboles, para visitarla.
En cinco minutos…
Cima de Oregigaina.
Una elevación rocosa de un par de metros sobre el entorno señala el punto cimero. Sobre la misma se ha incrustado el buzón de acero inoxidable, reprensentando una pequeña caseta.
Alrededor todo es hayedo. No obstante el terreno se interrumpe con brusquedad y cae hacia el norte.
Regresamos hacia la zona de la senda que hemos abandonado. Podemos hacerlo en ligera diagonal para avanzar terreno.
Una vez en ella seguimos a la izquierda y en pocos metros llegamos al linde.
Punto de unión con el camino viejo.
Haya solitaria. La dejamos a nuestra derecha y girando casi 90º hacia el norte continuamos entre prados y roquedos.
Bifurcación de sendas en el prado.
Guiados por las estacas nos vamos hacia la barrera rocosa que tenemos enfrente.
La senda se mete entre las piedras. Hay unos pasillos bien señalizados que facilitan el tránsito.
Otra vez bajo el arbolado.
La senda desciende, pedregosa, por el interior, con ladera a la derecha.
Pronto salimos más allá otra vez a terreno despejado para ver, cercanos, los edificios de…
Igaratza.
Complejo de edificaciones con ermita y refugios.
El camino pasa por delante de todos ellos. Podemos coger agua, parar para reponer fuerzas… Suele ser un punto de encuentro muy frecuentado por montañeros.
Por aquí pasan dos GR (la 121 o Vuelta a Gipuzkoa y la 12 o Senda de Euskalherria)
Seguimos al norte hasta encontrar…
Curva cerrada en una pista, al otro lado de la zona, justo donde terminan los fresnos. A partir de aquí solo encontramos los rasos.
Hay un baliza indicadora de diferentes direcciones.
Por la izquierda. Aquí abandonamos la GR-12, aunque seguimos con marcas rojiblancas de la 121.
Un pequeño collado nos da paso para divisar al fondo Intzako Torrea (Irumugarrieta).
2:31 (8,82 km) - La GR-121 se desvía a la derecha en descenso herboso. Seguimos en la pista, con marcas blancas y amarillas de un PR que indican la dirección de Enirio.
Otra baliza.
Mantenemos la pista, en llano, sin descender de momento, aunque pronto lo haremos.
A medida que empezamos a descender la pista va degenerando un poco y se va convirtiendo en amplio camino herboso.
Conforme descendemos va aumentando la pendiente, sobre un lomo salpicado de majuelos.
Amplia panorámica sobre la zona.
Cuando cede la pendiente pasamos junto a restos de varios cercados de piedra, antiguos corrales y bordas.
Escasos metros después comprobamos cómo a este lado (derecha), se define un barranco, y en la cabecera del mismo hay, sombreadas por algo de arbolado, dos bordas.
Es el momento de abandonar el lomo y descender hacia ellas.
Cruzamos entre las bordas y descendemos por lo más bajo de esta depresión.
Entre las hayas se va definiendo un sendero que marcha por el terreno más bajo.
3:00 - (10,93 km) - Salimos a tramos más despejados. El espino blanco gana terreno a las hayas. Nuestra referencia sigue siendo el fondo de la depresión.
A la derecha del sendero nos sorprende una estrecha abertura.
Pocos metros más adelante aparecen dos bocas más. La presencia de algunos restos de mineral nos dan una pista. Lo más seguro es que se trata de las bocas de viejas minas abandonadas (como hay otras en algunos lugares de Aralar).
Van desapareciendo los majuelos. Mantenemos la dirección, ligeramente a la derecha del cauce seco (o depresión).
Cruza desde la izquierda la vaguada un sendero muy bien acondicionado, cuidadosamente arreglado.
De frente. (Más adelante nos encontramos con un hombre del lugar que nos explica cómo estuvieron trabajando una brigada contratada durante todo el año para acondicionar este sendero).
El camino sube por la ladera derecha. Ahora el cauce queda bastante abajo. El suelo está muy bien preparado y reforzado.
La elevación sobre el cauce es ya considerable.
Más adelante regata y camino divergen.
Borda a la izquierda del camino. Rodeada, como siempre, por la buena compañía de varios fresnos.
Nos acercamos a una zona que recuerda a un collado.
El sendero nos deposita junto a una borda en la que muere una pista que llega del lado contrario.
Hay una baliza indicadora que nos da la pista de la continuación hacia el embalse de Lareo.
Sin tomar la pista nos desviamos en descenso por el terreno de la izquierda, por trazas de camino sobre la hierba.
Una serie de marcas, de nuevo rojas y blancas (GR 35), nos van a guiar (doscientos metros más abajo) cerca de una alambrada que discurre a nuestra izquierda.
Cuando empezamos a descender vemos un sendero en la ladera de enfrente, por el que vamos a continuar.
Desviándonos unos metros a la derecha de la alambrada, y alcanzada la regata, pasamos al otro lado, donde la senda se afirma.
De esta forma comenzamos la travesía por sendero muy claro, que girando al oeste, gana inicialmente unos metros de altura.
3:48 (14,31 km) - Fuente con aska y jarra de acero inoxidable.
La senda, que va girando con la ladera, termina por enfilar el barranco que llega desde la zona de las bordas de Uidui.
Desciende con rapidez, atraviesa un portillo metálico, y enlaza con el camino de este paraje.
Seguimos de frente, descendiendo.
El camino más ancho (y más bajo) sigue paralelo debajo del nuestro, que aun siendo más estrecho resulta cómodo para el tránsito.
Seguimos así unos 100 metros hasta encontrar una señal en el suelo que indica la desviación para descender al camino principal.
Llegamos entre hayas a la pista (en terreno despejado) que marcha a la derecha hacia el embalse.
Una baliza indica «8 minutos» a Lareo.
Bifurcación con baliza indicadora.
Por la izquierda, descendiendo. La baliza ya indica «Lizarrusti».
Enseguida atravesamos alambrada.
Puente en madera, muy elegante, sobre una de las regatas orientales que alimentan el embalse.
Este queda a la derecha. Alerces, alisos y algunos arces forman el bosque que rodea la zona.
En las fechas en que obtuvimos la imagen el nivel del agua estaba muy bajo.
Tras cruzar el puente giraremos a la derecha y cruzaremos por encima de la presa.
Al otro lado del pontón tomamos a la izquierda, en descenso por el hayedo.
Doscientos metros después, cuando empieza el suelo asfaltado, podemos descender por la izquierda a través de un sendero que salva un lazo de la pista y baja a la altura de la regata, (incluso volviendo a cruzar el asfalto) para seguir de frente.
Continuamos bajando. Poco más adelante la regata queda separada de la zona encajada por la que marcha la pista. El terreno se vuelve pedregoso.
A la izquierda quedan las huellas de la antigua mina o cantera.
El terreno está en esta zona bastante más abierto. Pronto se cierra de nuevo y descendemos por suelo irregular, trazando curvas entre zonas rocosas y bosque.
Recogido paraje donde confluyen varios pasillos rocosos.
Llega una regata por la izquierda. La pasamos por un puente girando a la derecha.
Por un estrecho pasillo la senda sale en ligero ascenso de este rincón umbrío y estrecho a terreno aéreo, y se agarra a la ladera izquierda mientras el terreno cae a la derecha bruscamente.
Durante un buen tramo nos vamos a ver conducidos por un camino excavado en la pared rocosa.
Un túnel excavado en la pared rocosa para el paso peatonal y, en todo caso, de carretillas-vagonetas, nos permite seguir al otro lado dando la vuelta a la montaña.
El paraje, muy bello, mezcla roca y ambiente boscoso. Por sendero muy cómodo y bien acondicionado, incluso en un par de ocasiones con cadenas haciendo de pasamanos para posibles vértigos, nos vamos acercando a nuestro destino final.
El terreno que atravesamos se suaviza y el progreso se realiza a través del bosque.
180
250
Aparcamiento y, junto al mismo, en lo alto del puerto de Lizarrusti, la antigua «Casa de Mikeletes», actual centro de interpretación, con cafetería.
Final del itinerario.