Espinal - Mendigibel
Recorrido: Espinal - Mendigibel
Autor: Asunción, Julio
01/10/2007
16/10/2007
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Agradable y sencillo recorrido que nos acercará al desconocido Mendigibel, cercano a la población de Espinal. Además de disfrutar de un bello bosque, este monte de algo más de 1.000 metros nos ofrece una estupenda panorámica que abarca desde los frondosos bosques de haya del Adi hasta el coloso Orhi. Espinal, inicio del recorrido, es un pueblo del Camino de Santiago. La localidad fue fundada por Teobaldo I, el rey de Navarra (francés de nacimiento) que menos pisó su reino. Un busto dedicado al monarca conmemora el acontecimiento. La iglesia, moderna, es curiosa y extraña por sus grandes proporciones, con un altar pétreo que supera las nueve toneladas de peso. Muy interesante es la exposición de estelas funerarias junto al cementerio, a la salida de la localidad en dirección a Roncesvalles.
Ruta paso a paso
A la entrada de Espinal desde Pamplona, a la izquierda, hay un gran establo junto al cual parten dos caminos, uno hacia el norte y otro al noroeste. Este segundo, una pista de tierra rectilinea, es el que tenemos que seguir. Pasamos junto a campos de cultivo y pastos donde es habitual ver vacas y caballos retozando plácidamente.
Al frente, el Adi y a la derecha el Menditxuri y el Mediaundi.
Llegamos a la entrada del bosque y acaban los campos y pastos. Mirando atrás todavía vemos los tejados de Espinal. A la izquierda una chabola hecha de madera y plástico. En este cruce seguimos recto siguiendo la misma dirección, internándonos en el bosque.
El bosque se va haciendo más intrincado y umbrío. Poco a poco las hayas desplazan al resto de la vegetación. Llegamos a una alambrada con escalerilla junto a un cruce del que parten tres pistas o caminos. A la izquierda, una pista descendente, a la derecha otra pista bastante desdibujada que lleva hacia Sorogain, y en el medio, ascendiendo, la pista que va ir en ascenso hacia la cumbre del Mendigibel.
A los pocos metros otra alambrada. A partir del cruce ya es todo ascenso hacia la cumbre. La pista sigue atravesando el bosque de hayas.
Salimos del bosque junto a unas grandes matas de zarzas que, a comienzos del otoño, deleitaran nuestro paladar con abundantes y sabrosas moras.
Seguimos el cómodo ascenso y llegamos junto a un abrevadero. Un alto nos permitirá contemplar las excelentes vistas que se ofrecen desde aquí. Mediaundi, Menditxuri, Orzantzurieta, Orhi y una inusual perspectiva de Sorogain, con la carretera que se pierde hacia el collado que lleva a Francia. A nuestro pies el inmenso bosque que alfombra esta parte del Pirineo y que culmina en las faldas del Orhi con la selva de Irati.
El ascenso lleva hasta una nueva alambrada que habrá que atravesar como buenamente podamos, ya que no hay ni escalera ni paso. Una vez superada, a los pocos metros llegamos junto a un excelente ejemplar de espino albar o majuelo de cinco metros de altura. Solitario, rodeado de cardos, todavía luce más. En otoño lo adornan sus pequeños frutos rojos, las llamadas manzanitas de pastor, con el que se hace la basaka, licor de elaboración parecida al pacharán. Los huesos de estos frutos se han encontrado en muchos yacimientos prehistóricos, muestra de que eran parte de la dieta de los primeros humanos que poblaron estos lares.
Llegamos a la cumbre. No hay buzón y es una cumbre suave y agradable para tumbarse un rato y disfrutar de las excelentes vistas que nos rodean. Se llegan a ver el Anie y los altos pirineos navarros. Arropado entre Girizu y Astobizcar, Roncesvalles. Además, si nos asomamos a la otra vertiente, tendremos una vista de pájaro sobre las poblaciones de Mezquiritz y Biscarret. Al fondo asoma incluso la cima de la Higa de Monreal. La del Mendigibel es una cima solitaria y poco arbolada rodeada de un mar de bosque al Norte. Solo algunos bojes y espinos alvares acompañan al caminante en este balcón al Pirineo Occidental.