Montes de Aezkoa: Itzagibel (1.173) - Ugatrina (1.168)
Recorrido: Garaioa - Itzagibel - Ugatrina - Villanueva de Aezkoa
Autor: Asunción, Julio
02/04/2008
17/04/2008
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Recorrido por el corazón de Aezkoa, precioso valle pirenaico menos conocido de lo que merece. Desde Garaioa, una de las nueve poblaciones aezkoanas, la ruta recorre bosques y prados para llegar a dos de sus montes, el Itzagibel y el Ugatrina, ambos con más de 1.100 metros de altura. Acaba en Hiriberri/Villanueva de Aezkoa, pueblo acostado a las faldas del Berrendi y famoso por sus hórreos.
Ruta paso a paso
La ruta parte del pueblo de Garaioa. Antes de comenzar la caminata merece dar una vuelta por este bonito pueblo aezkoano, con espaciosa plaza, una de las mejores iglesias del Valle de Aezkoa, la fuente de Chiquirrín, junto a la carretera, regalada a su pueblo por este indiano que hizo fortuna en las américas y el crucero del siglo XVI que se encuentra a la salida del pueblo hacia las Abaurreas, crucero que quizás conjura la memoria de las brujas que vivían en este valle. En 1.575 cuatro vecinas de Garaioa acusadas de brujería por la Inquisición murieron en Logroño debido a los tormentos a los que fueron sometida. Se dice que la última bruja del valle está enterrada en el cementerio del pueblo y que, ya muerta, se revolvía en la tumba poniéndose boca abajo.
Tras el paseo que sirve para calentar las piernas, nos dirigimos al frontón y allí comenzamos la caminata por la rectilínea pista que baja hacia el arroyo y los paredones rocosos que están al norte de Garaioa.
Foto: El frontón desde el cementerio que está junto a la Iglesia.
En este primer tramo seguimos la ruta SL-NA 59A Cuevas de Artetxe de Daniel Iriarte. Según bajamos, a la izquierda vemos el Petxuberro, donde se dice que se reunían en akelarre las brujas de Aezkoa. En unos minutos llegamos al primer desvio. Seguimos por la izquierda.
Foto: indicación del camino a seguir en el primer cruce.
Cuarenta metros más adelante, la pista gira a la derecha. La dejamos aquí para continuar a la izquierda por un camino que en pocos metros nos lleva hasta un puente que cruza el arroyo. Esta zona suele estar bastante embarrada cuando ha llovido. Es habitual, sobretodo en invierno y primavera, ver caballos por aquí, cerca del agua.
Foto: Puente sobre el arroyo de Garaioa.
Empezamos a ascender por un robledal teniendo buenas vistas de Garaioa según vamos ganando altura. Garaioa y Garralda tienen los mejores robledales del valle. Llegamos a un cruce señalizado por un poste. Hay que seguir el sendero de la derecha que en ascenso nos va a llevar a las cercanías de las cuevas de Artetxe. Estamos siguiendo el sendero local NA-59-A.
Foto: Poste señalizador.
Subida fuerte en zig-zag. Ganamos altura rápidamente hasta llegar a una bifurcación señalizada con un curioso signo en forma de T, que nos indica la posibilidad de seguir por las dos direcciones. A la izquierda podemos acercarnos a una de las cuevas, a la derecha ganaremos el collado. Merece la pena el desvío a la cueva aunque sea a costa de añadir mas esfuerzo a la caminata.
Foto: Bifurcación con indicación de las direcciones.
Llegamos a la cueva en cinco minutos siguiendo las marcas blancas y verdes de sendero local. Gruta sugerente, cuya boca deja pasar la luz a todos sus rincones, por lo que no hace falta iluminación para internarnos en ella. Desde su boca tenemos una preciosa vista de Garaioa, abajo, en el valle.
Foto: interior de la cueva.
De vuelta al cruce, seguimos ascendiendo por pasillos de bojes hasta el collado, donde nos espera otra marca igual que la anterior. Podemos desviarnos a la izquierda a ver otra cueva, que está a un centenar de metros.
Foto: Collado y cueva cercana.
Volvemos al collado y desechando la otra posibilidad que nos indica la marca, seguimos en dirección norte para salir del bosque a un bello y acogedor prado. Al fondo aparecen los cortados de Berrendi. Pasamos junto a la borda y comenzamos a descender por la pista.
Foto: Borda y cortados del Berrendi.
El camino lleva cerca de otra borda decorada en su fachada con un lauburu. Por detrás el Bombagaina con su forma de quilla de barco invertida. Unos metros más adelante un cruce. Seguimos por la derecha.
Foto: Borda con el Bombagaina al fondo.
Comenzamos a ascender de nuevo. La pista por la que venimos se incorpora a otra. Seguimos por la derecha.
Otro cruce. Aquí seguimos por la izquierda dando un giro de 90 grados..
Mientras caminamos por estas pistas tenemos panorámicas de los montes de este Pirineo bello y viejo. Estamos en la zona más antigua de la cordillera, la más erosionada. También es la que tiene más Historia si pensamos en el no lejano paso de Ibañeta, por donde discurre el Camino de Santiago. Adi, Girizu, Ortzanzurieta, Berrendi, Corona y Baigura cierran los horizontes. También aparece, pequeño entre las moles montañosas, el pueblo de Hiriberri, que será el final de nuestra ruta.
Foto: indicación de la dirección correcta en el cruce.
A los pocos minutos sale, perpendicular a la pista, otra que enseguida se desdibuja entre los prados y que nos va a llevar a las dos cimas de la ruta. A este cruce volveremos tras coronar el Itzagibel y el Ugatrina.
Foto: indicación del punto donde tenemos que salir de la pista principal.
Ascendemos entre pastos comodamente. Cruzamos una alambrada por un paso. Pocos metros más adelante llegamos a la cima de Itzagibel, suave y adornada con bojes desperdigados.
Foto: Cima del Itzagibel.
Continuamos en la misma dirección hacia otro paso en la alambrada junto a un bonito pino.
Entramos en otro sugerente prado con estupendas vistas del más alto y joven Pirineo cerrando el horizonte hacia el Este. Bellos pinares rodean este prado recordando aquellas películas de Robin Hood donde los buenos forajidos huían del sheriff de Nottingham internándose en bosques parecidos a los que desde aquí contemplamos. Al fondo el Ugatrina, más vistoso que el Itzagibel que hemos dejado atrás.
Foto: Praderas entre el Itzagibel y el Ugatrina.
Cima del Ugatrina. Rodeada en su parte Este por un pinar. Desde aquí se ve una amplia panorámica que remata las que hemos disfrutado a lo largo del camino. Se ven bastante cercanas las casas de Abaurrea Alta, la localidad navarra situada a más altitud.
Foto: Cima del Ugatrina.
Hay que desandar lo andado para volver a la pista de la que nos desviamos para ascender al Itzagibel. Pero para ello vamos ahora a atravesar el pinar. Tras pasar con cuidado una alambrada, se llega a una pista forestal que a la izquierda muere en el prado por el que nos aproximamos antes al Ugatrina. Desde aquí nos toca de nuevo atravesar los pasos del vallado que limitan el Itzagibel y llegar a la pista que nos va a llevar al collado San Francisco y a Hiriberri.
Foto: Pinares en las laderas del Ugatreina.
Retomada la pista, esta rodea el Bombagaina, inaccesible por la tupida vegetación. Llegamos a un cruce con un paso canadiense. La ruta sigue por la izquierda, atravesando el paso.
Foto: Cruce con indicación de la dirección a seguir.
Llegamos al collado de San Francisco. Nos recibe en el cruce una imagen del santo misionero en pose extasiada y mirando hacia el sur, hacia su casa en Javier. La ruta sigue por la izquierda.
Foto:Oratorio de San Francisco Javier en el collado.
Sin pérdida se llega por la ancha pista hasta Villanueva, el pueblo de los hórreos, de los más orientales que se conservan en la Península Ibérica, declarados Bien de Interés cultural.
Si queremos hacer circular el recorrido podemos seguir el sendero local que une Villanueva con Garaioa y que empieza en la carretera, a la salida del pueblo.
Foto: Uno de los horreos de Villanueva de Aezkoa.