Entre Urdax y Zugarramurdi
Recorrido: Urdax - Iribarnea - Leorlaz - Zugarramurdi - Cuevas del Akelarre - Collado Argandoita - Urdax
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
08/01/2006
27/01/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Urdax y Zugarramurdi se situan en la parte más septentrional de Navarra, allí donde, superada la cadena pirenaica, el paisaje se abre hacia las onduladas tierras de Iparralde, donde el mar se divisa de vez en cuando en el horizonte porque ya no hay montañas de importancia que nos lo oculten.
Ambas localidades son famosas por sus cuevas, especialmente Zugarramurdi, pues a las mismas asocia el conocimiento popular todo el fenómeno brujeril gracias a los procesos que a principios del siglo XVII abrió la ¿Santa? Inquisición.
Hoy en día este tema ha generado un importante movimiento turístico interesado en conocer las cuevas donde se dice que celebraban los akelarres.
El paseo que ofrecemos visita las cuevas de ambas localidades. Desde el punto de vista geológico resultan más interesantes y mucho más bellas las de Ikaburu, en el barrio de Leorlaz de Urdax. Desde el punto de vista etnográfico no hay duda, las de Zugarramurdi.
En medio tenemos un agradable e interesante recorrido que recorre ambos pueblos y algunos de sus barrios.
Al principio es muy interesante también el barrio de Iribere en Urdax, con el museo al aire libre de Genaro Iruin.
Además hay rincones naturales de gran atractivo, como la hermosa senda que discurre por la zona norte de la carretera a la ida (entre el km 3,5 y el 4).
Si el paseante no se siente seguro del itinerario de regreso (hay un punto en el que hay que ser decididos y confiar en que la senda sigue a pesar de alguna zarza), siempre queda la opción de regresar por el de ida. No obstante el recorrido descrito para el regreso también es de gran interés por las hermosas vistas que se disfrutan desde cierta altura sobre la región. También es interesante el descenso por Mitxelen Borda Erreka, la regata que nos conduce finalmente hasta Urdax.
Ruta paso a paso
Frente a la entrada del monasterio, (actualmente se ha habilitado en su sobreclaustro un albergue de peregrinos del Camino de Santiago de Baztan), tomamos por la izquierda y nos acercamos al puente que salva el río Ugarana.
Al otro lado tuerce a la derecha, señalizado con las clásicas flechas amarillas, el camino de Santiago. Nosotros vamos en sentido contrario, a la izquierda del puente, en dirección al barrio de Iribere.
En pocos metros hay un bifurcación. Una pista asciende hacia la derecha. La ignoramos y seguimos por la izquierda en llano.
Queda a la izquierda el coqueto hotel rural Irigoienea, en un paraje de gran belleza. Seguimos por su derecha.
Debajo se extienden los prados cercados. Cierra por el oeste el horizonte el repetidor de Argandoieta, que da servicio de TV a Zugarramurdi y Urdax. Al final del recorrido nuestro camino volverá por la izquierda del mismo.
Pasamos junto a la casa de Genaro Iruin, excelente escultor en piedra que ha diseminado parte de sus obras, de forma desinteresada, en el paseo que acabamos de recorrer, pero que junto a su casa despliega un abanico de sorpresas unido a un montón de testigos etnográficos de las formas de vida del país. Tenemos una calera, un lavadero, una sierra vertical, algunas metas, mil detalles colocados con gusto en un bello jardín en el que dos cabras tienen también su pequeño hogar.
Girando a la izquierda y en llano seguimos entre prados alambrados por la izquierda y una ladera boscosa a la derecha, por la cinta de cemento que nos aproxima a la carretera de acceso a Urdax.
Por la derecha aparecen varias entradas de antiguas fortificaciones militares (ahora clausuradas).
Carretera. Varias señales y balizas (del Camino de Santiago y de un Sendero Local señalizado como «U.1»).
A la derecha.
A la izquierda el río Ugarana pasa también bajo la carretera. Ascendemos con suavidad.
Tres minutos después...
Pocos metros antes de alcanzar la parte más alta de la cuesta dejamos el asfalto y nos metemos por camino descendente, herboso, a la izquierda.
Al llegar junto a una valla tomamos por la izquierda senda entre bosquete de robles de cierta altura, castaños y algunos alisos junto a la orilla.
La senda va pegada al río Ugarana.
Abandonando el Camino de Santiago señalizado con las flechas amarillas cruzamos puente de cemento, estrecho, sólo para peatones, con barandillas de hierro. Así accedemos al barrio de Leorlaz, cuyas primeras casas están muy cercanas.
Pasamos sobre una pequeña acequia y nos encontramos ya entre el caserío. Torcemos inicialmente a la izquierda y pronto salimos al carretil que se dirige hacia las cuevas de Urdax. Al llegar a él (0:25) seguimos a la derecha y pasamos por delante del colegio público.
A la derecha está la entrada a las cuevas de Urdax.
Para quien guste de hermosas formaciones calcáreas, de estalactitas, estalagmitas, aguas subterráneas, etc. no debería perder la oportunidad de visitar las cuevas de Ikaburu. Son de visita guiada y tienen además complementos de audio que explican en detalle su formación.
Estas cuevas, injustamente, quedan un poco olvidadas por muchos visitantes que llegan a la zona por la fama histórica de las cuevas del Akelarre de Zugarramurdi, que en cuanto a sus formaciones geológicas nada tienen que ver.
En dos minutos pasamos junto a un bar, unas casas y un pequeño frontón.
Podemos ver cómo nos van señalando el camino unos caballitos azules que se han utilizado para marcar el itinerario entre Urdax y Zugarramurdi.
180
140
Un camino sale a la izquierda hacia una cantera cercana. Hay una fuente con muro de piedra.
Sin tener en cuenta las desviaciones seguimos la pista de cemento. El itinerario es ondulado. Plátanos de sombra y robles nos acompañan. A la izquierda queda en alto el repetidor mencionado al principio del camino.
Algunos metros después...
La baliza nos indica una senda que tomaremos a la izquierda para ascender un tramo fuera de la pista. Los caballitos azules nos guían también.
Otra vez salimos a la pista de cemento, tras un tramo de ascenso en el bosque.
A la izquierda.
Enseguida llegamos a terreno despejado y...
Alcanzamos la carretera local de Zugarramurdi.
Pero en lugar de llegar al arcén tomamos camino ancho que se desvía a la izquierda de nuevo, haciendo un ángulo cerrado con el que traíamos.
Y en pocos metros...
Desvío inmediato a la derecha, en ángulo cerrado.
Una roca con el caballito y una baliza nos indican la dirección.
Iniciamos suave descenso con un bosquete a la izquierda y una alambrada a la derecha que de nuevo nos acercan a la carretera.
Poco más adelante estamos de nuevo junto al asfalto.
Torcemos otra vez a la izquierda para alejarnos de nuevo del arcén. Seguimos rodeando el bosquete, ahora con lajas verticales de arenisca a la derecha que nos separan de un campo.
Pasamos junto a una granja y seguimos camino de tierra. Cruzamos enseguida una puertecilla de madera y ascendemos por robledal.
Pronto, en una zona rocosa, la senda gira a la derecha.
Pasamos bajo una borda de madera, después otra más grande, y entramos en una zona un poco laberíntica y recurvada, donde una deliciosa senda nos lleva entre roquedos cubiertos de musgo, bajo el bosque, subiendo y bajando, trazando curvas con barandillas de travesaños de madera. En un rincón podemos encontrar un enrejado que protege la boca de lo que parece una estrecha sima de la que sale aire (se nota muy templado en invierno).
Después bajamos ya para alejarnos de la zona rocosa.
1:09 - Una baliza nos indica una triple dirección: «Urdax - Cuevas - Zugarramurdi». Seguimos la dirección de Zugarramurdi, a la derecha.
Salimos a zona de prados para acercarnos a una granja de dimensiones bastante grandes, con naves ganaderas.
Se trata de Etxelekua. Aquí se inicia una pista cementada que deja atrás la granja.
Vamos hacia otros caseríos cercanos. En cinco minutos llegamos a un carretil asfaltado por el que por tercera vez descendemos y nos acercamos, con alguna casa pegada al mismo, hacia la carretera.
Cruzamos por fin el asfalto.
Dejamos a la derecha el cartel que indica la quesería Etxelekua.
En el otro lado y, por suelo enlosado y entre prados, ascendemos ligeramente hacia la ermita que asoma sobre el campo de la izquierda.
Ermita de San Esteban.
Sobre una pequeña colina domina el pueblo de Zugarramurdi hacia el oeste. Tiene al lado un pequeño barrio.
Por este lado muestra una fuente bajo la espadaña. La puerta de entrada queda orientada hacia el otro lado, hacia el pueblo.
Está restaurada con mucho mimo y el entorno es muy agradable, rodeada de tapia baja con césped alrededor.
Descendemos por la calle unos metros y giramos por suelo cementado a la izquierda entre los hermosos caseríos de Marialtzatenea y Xokonea.
Dejamos enseguida un aska-lavadero a la izquierda, con sus pilas para restregar la ropa.
Por la izquierda de un hermoso edificio seguimos camino herboso junto a la tapia. Una baliza indica hacia Zugarramurdi.
Descendemos para cruzar una regata por rústico puente formado por plancha cementada con barandilla de tabla sólo a un lado. Ascendemos y nos acercamos al casco urbano de la localidad.
Después de tomar contacto con las primeras casas de lo que es núcleo de Zugarramurdi descendemos unos metros hasta conectar de nuevo con la carretera que entra hacia el centro.
En corto tramo alcanzamos la plaza central, bajo la iglesia.
Hay varios bares y ventas en escasos metros. Por la derecha del bar «Ansalas», frente a la iglesia, sale, señalizada, una calle que nos va a guiar hacia las grutas del Akelarre.
Descendemos con suavidad y girando a la izquierda continuamos por calle cementada. Numerosas señales indican la dirección.
A medida que nos acercamos vemos a la izquierda la altiva cima de Arxuria (Peña Plata).
Pasamos por un cartel que indica la futura habilitación del Museo de la Brujería.
Algo más adelante queda la escuela pública.
Y entre dos tapias bajas...
Las conocidas cuevas del Akelarre se hicieron famosas por los procesos a los que fueron sometidas en la ciudad de Logroño numerosas personas de Baztan.
Entre 1609 y 1610 el inquisidor Alvarado había coleccionado denuncias contra más de 400 adultos y 1400 niños y niñas de Urdax, Zugarramurdi y otros pueblos de la zona Norte.
En el auto de fe de 1610 fueron quemadas en Logroño, en cadáver o efigie una docena de personas.
Ante los inquisidores las cuevas de Zugarramurdi fueron uno de los lugares que los acusados reconocieron como puntos de celebración de sus akelarres, (aunque no era el único).
Hoy son lugar de gran atractivo turístico. Sus dimensiones impresionan a más de uno, y su visita genera fantasías y elucubraciones sin fin.
Si queremos visitarlas hemos de pasar por taquilla.
El paisaje del interior es bello, sugerente, aunque no esperemos encontrar formaciones típicas de las cuevas habituales (estalactitas, etc.), salvo en pequeñas muestras de escasa relevancia. Probablemente la facilidad de acceso ha provocado desde antiguo su desaparición por efecto de la acción humana.
En el interior circula una regata y podemos contemplar diferentes instalaciones que no guardan relación con lo que se puede uno esperar de una cueva de tal fama. Entre otras cosas resulta curioso ver en la parte más ancha una calera de grandes dimensiones que ha sido restaurada y se conserva perfectamente.
Tras la visita volveremos por el mismo camino hasta la plaza central del pueblo...
De nuevo en el centro del pueblo.
Si no queremos volver hasta Urdax por donde hemos venido, cruzamos la pequeña plaza y ascendemos ahora por el lado contrario, siguiendo una calle o arranque de carretera que pasa por delante de los porches de acceso al templo, dejándolo a la izquierda.
Pronto, en doscientos metros, llegamos a un panel que indica la dirección «Etxalar».
El ascenso es acusado.
Metros antes de que el cemento se convierta en asfalto y de un cartel que indica «Camino rural», salimos entre dos casas por camino bien afirmado que sube a la izquierda.
Pronto llegamos al final de este camino...
Llegando al caserío Santsinenea parece terminar bruscamente ante una nave de ganado (había unos pottokas estabulados cuando hemos pasado).
Han plantado una serie de puertas y de montones de estiércol que cierran aparentemente el paso y da la impresión de que no hay nada más allá.
Sin embargo, atravesando con algunas dificultades dos puertas metálicas y algún portillo medio ruinoso, encontramos una senda con vocación de abandono (¿cómo no?), que sigue la dirección y en doscientos metros nos damos cuenta de que se vuelve perfectamente practicable. Es el viejo camino «Arleungo bidea», que une Zugarramurdi y Urdax.
La senda discurre a media ladera del paraje de Arleun, entre zonas de arbolado y monte bajo, dominando el valle a la derecha, con hermosas panorámicas sobre Zugarramurdi y los núcleos de caseríos diseminados.
El paisaje ondulado ofrece retazos de bosquetes y praderío. Al fondo divisamos con buen tiempo la línea de costa de Hendaia.
A nuestro alrededor crecen el helechal, las genistas y los espinos.
La senda a veces asciende y en otras ocasiones sigue en llano.
Bajo Bixkarren Borda (de piedra) cruzamos una regata y ascendemos un poco más allá.
Al girar el camino en una curva damos vista frente a nosotros al repetidor de Argandoita (el que hemos citado al comienzo de la ruta).
Nuestro itinerario pasará por su derecha.
Junto a un grupo de robles comenzamos a descender hacia el collado (también llamado Argandoita).
A la izquierda queda un prado rodeado de tapia baja, con una pequeña borda.
El descenso ahora se hará más pronunciado.
Estrecho carretil que sube hacia el repetidor. Por la derecha avanzamos unos metros antes de llegar al collado.
Descendemos y...
Pocos metros antes de una curva cerrada donde empieza a ascender el carretil salimos por un camino a la derecha, señalizado por una baliza que indica el sendero local «U.1».
Otra baliza, ya dentro del camino, indica a Urdax y, en sentido ascendente, a «Argandoieta».
Pronto pasamos junto a unas bordas con tapias. El camino se va a la derecha.
2:50 - Cruzamos otra regata por puente y ascendemos hacia la izquierda. Pocos metros más arriba...
Después de cruzar la regata y subir un corto tramo, frente a una puerta que accede a otra borda y que no traspasamos, tomamos senda descendente por la izquierda.
El descenso nos introduce en la regata Mitxelen Bordako Erreka, por hermoso bosque de robles que nos va a conducir directamente a Urdax.
Fuerte pendiente por el lado derecho del cauce. A pesar de todo el piso resulta relativamente cómodo de transitar.
A veces pasamos bajo pequeñas manchas de castaños.
Regata y senda confluyen. Nos vemos obligados a cruzar al otro lado sobre unas cuantas piedras.
Seguimos por camino más ancho que sigue descendiendo y pronto desemboca en...
Paso canadiense.
Al otro lado llega un carretil asfaltado que sube desde el pueblo hasta la puerta del cementerio.
El camposanto de Urdax, situado en alto, domina el pueblo. Descendemos por la derecha.
Al llegar al pueblo torcemos hacia la derecha para finalizar nuestro recorrido frente al monasterio.
Completado el círculo damos por finalizada la excursión después de pasar junto al molino y el canal que alimenta su noria.