Zugarramurdi - Arxuria (Peña Plata) - Airagarri - Mendibil
Recorrido: Zugarramurdi - Collado Ibaineta - Arxuria - Airagarri - Mendibil - Collado Urbia - Zugarramurdi
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
16/02/2003
14/08/2016
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Zugarramurdi es conocido en todas partes como el pueblo de los akelarres, de la Cueva de las Brujas.
Es su mayor gancho para atraer el turismo. Pero una vez allí el visitante encuentra otras cosas: una cuidada gastronomía, un paisaje idílico, un hermoso entorno en el que disfrutar de un pueblo que comparte el clima atlántico con su agreste orografía.
Más al norte se extienden las ondulaciones de Ia Baja Navarra, con su dispersión de caseríos y un mosaico de prados y bosquetes. Detrás se yergue la barrera pirenaica que lo separa del valle de Baztan, con una sucesión de cimas que conectan el puerto de Otsondo con el collado de Lizaieta, encima de Etxalar, en Cinco Villas. Al fondo, al oeste, la mole de Larhun se levanta en un fuerte desnivel de casi mil metros sobre el valle.
En esta barrera montañosa vamos a visitar tres cumbres cercanas a Zugarramurdi, con resonancias de lances bélicos en las guerras carlistas del siglo XIX. Todavía, en una de las cumbres (Mendibil) vamos a encontrar restos de una fortificación más moderna, también militar. Además tendremos la oportunidad de conocer una turbera y una excelente estación megalítica.
El camino parte en dirección al cementerio, primero en un pequeño descenso y después, adentrándose por una regata, sube hacia las laderas de las peñas de Malkor, para ir bordeando hacia el oeste y cambiar de dirección al encontrar un carretil que nos lleva en pocos metros a una borda muy bien cuidada. Desde ella, subiendo un poco a la derecha, alcanzamos el collado de Ibaineta, desde el que tenemos acceso a las tres cimas que vamos a describir.
Si nos apetece es posible, después, descender por el carretil que une Zugarramurdi y Etxalar, y que encontramos en el collado de Urbia. Incluso podemos plantear el itinerario desde dicho punto, cambiando el orden de nuestras visitas. Incluso, si disponemos de dos vehículos, podríamos finalizar allí la excursión.
Ruta paso a paso
Zugarramurdi.
La carretera termina en el pueblo en una placita sobre la que se alza la iglesia de la Asunción. Según llegamos, al frente a la derecha baja la calle que lleva a las famosas cuevas del akelarre.
Dando la espalda a dicha calle nosotros bordearemos la iglesia a la izquierda y en suave ascenso pasaremos por delante de la fuente de Mukurusta, de 1869.
Las casas recias, con paredes blanqueadas en las que asoman las piedras angulares, se asientan rodeadas de tapias y prados escalonados.
Poco más adelante una señal de tráfico indica la dirección de Etxalar. Por ahí regresaremos si es nuestro deseo.
No giraremos ahora hacia ese lado, sino a la derecha. Marchamos en dirección al cementerio. Hay un panel informativo del PR NA-90 y de otros dos itinerarios. Las señales blancas y amarillas del PR nos ayudarán en el camino.
Dejamos el pueblo descendiendo por un carretil.
Pronto pasamos bajo el cementerio, atravesamos paso canadiense y seguimos hacia una cercana regata.
Sin cruzar el cauce nos desviamos a la izquierda, siguiendo las señales de una baliza y saliendo del carretil. Nos internamos por las laderas, muy pendientes, de la regata Iraundi.
Marchamos encajonados. Después de adentrarnos en el barranco sí que cruzamos al otro lado, y vamos ascendiendo de forma regular. La zona es sombría. Muchos saltos y bonitos rincones en el interior de un bosque de roble americano salpicado de plátanos de sombra.
A la izquierda entra un ramal herboso junto a las ruinas de una construcción (Martineneko Borda).
Mantenemos el camino principal (derecha) que sigue en ascenso.
Después de un fuerte repecho con curvas, el camino adelgaza y va girando a la derecha, en llano, rodeado de helechal, hayas y algunos prados.
Conviene prestar atención en esta zona a la continuidad de las señales del PR. Nos pueden ayudar en caso de duda.
El camino se estrecha y puede generar dudas en los helechales muy desarrollados.
Después de una zona llana, con una alambrada a la izquierda (con restos de un muro), llegamos a un pequeño claro herboso donde la alambrada gira 90º a la izquierda.
En el helechal encontramos dos sendas. Tomaremos la de la derecha, que es la que menos cambia el sentido de nuestra orientación.
Aunque asciende y pueda parecer un sendero casi cerrado, mantendremos el camino.
0:29 - En medio del helechal vuelve a girar a la izquierda para seguir ascendiendo.
Tras superar un pequeño cauce (Ibainetako Erreka) accedemos a una pista de hormigón que sube desde la derecha. Sobre nosotros se levanta una roca de conglomerado. Una baliza indica la dirección hacia la izquierda, en fuerte ascenso.
Pronto, en escasos metros…
Gaineko Borda.
Construcción muy cuidada, rodeada de un vallado de madera complementado con lajas de piedra verticales.
Hasta aquí llega la pista. Girando a la derecha, en pocos metros, la traza se reduce a una maraña de pequeños senderos que ganan altura en un bosque de alerces con mucha humedad en el suelo.
Seguiremos la señalización (aunque todos los itinerarios confluyen más o menos hacia el mismo punto). Remontamos la ladera hacia el collado cercano.
Girando a la izquierda y siguiendo las marcas, ganamos altura entre los alerces.
El camino se define en un pasillo arbolado, con suelo mullido y cómodo. La pendiente disminuye.
Los alerces finalizan bruscamente y dan paso al raso. Llegamos al collado de Ibaineta.
A la derecha vemos las primeras rocas de las crestas de Arxuria.
A la izquierda Airagarri, hasta el que sube una cómoda trocha herbosa entre el helechal-brezal.
A pocos metros, señalizado en esa dirección, tenemos el dolmen de Ibaineta. Más allá quedan restos de varios cromlechs.
La zona es una estación megalítica de primer orden.
Al sur tenemos el vallecito colgado (una suave depresión) de Ibaineta, con zonas permanentemente húmedas que dan lugar a turberas.
Si queremos podemos visitar el dolmen (a escasos metros de la baliza, como se ve en la imagen), pero después regresaremos para tomar camino de la cima de Arxuria.
Según llegamos al collado, por el sendero que pasa por el lado izquierdo del panel informativo, vamos torciendo hacia el oeste, sin apenas elevarnos.
Al lado del sendero tenemos una instalación con un panel explicativo de la turbera que vemos a nuestros pies. El paisaje resulta muy sugerente.
Las laderas de Arxuria, con las crestas rocosas, nos esperan a la derecha.
Una baliza del PR NA-90 señala un giro a la izquierda del recorrido.
Precisamente unos cinco metros antes de este punto vamos a dar la espalda al mismo, girando en sentido contrario, hacia las laderas de Arxuria por trazas de un sendero que toman en perpendicular la ladera para subir hacia un roble solitario cercano (véase la imagen).
Después de alcanzar este árbol seguimos hacia otro grupo de ejemplares, que quedan algo más altos.
Más allá, escorándonos a la izquierda, el helechal se vuelve menos espeso y el sendero sube con claridad hacia la cresta rocosa, pasando junto a un espino blanco.
Cresta de Arxuria.
Rocosa, muy irregular. Grandes placas inclinadas y cortes verticales alternan con zonas herbosas.
Conviene plantearse el recorrido, hacia la izquierda, buscando el itinerario más sencillo. Quizás venga bien escorarse a la derecha para ganar altura por zonas cómodas.
Cima de Arxuria (Arxuriko Gaina o Peña Plata).
Dos grandes pirámides de piedras señalan el punto más elevado.
Es muga fronteriza. La línea de separación cruza de norte a sur antes de girar 90º, algo más al sur, girando hacia el oeste.
También constituye vértice geodésico. Conservamos una imagen del año 2003 en la que se aprecia el cilindro señalizador derribado, en el suelo. Desconocemos si en la actualidad el IGN se encarga o no de la reposición de estos elementos, dado el avance tecnológico del sistema de posicionamiento global (GPS).
La vista puede resultar espléndida, pero no podemos testificarlo, debido a que en las ocasiones en que hemos visitado el lugar, la niebla nos impidió siempre disfrutar del paisaje.
Hay una chapa metálica con el nombre «Atxuria» incrustada en uno de estos montones de piedras.
Al norte divisamos, entre nubes, en un momento determinado en el que se abrieron claros, el agujero formado por la cantera de Sara. Al lado de la misma se encuentran las conocidas cuevas.
Descendemos por el mismo camino. Desde la cresta bajamos por el sendero hasta el grupo de varios robles citados en la ascensión.
Aquí, en lugar de seguir hacia el primero (el que estaba aislado), tomaremos ahora hacia la izquierda otro sendero entre los helechos que, un poco más arriba que el anterior, nos conducirá directamente al collado de Ibaineta.
Ibainetako Lepoa.
Otra vez en el collado. Podemos optar por descender el mismo camino que hemos seguido en el ascenso o, como proponemos, visitar las cotas de Airagarri y Mendibil.
Para llegar a Airagarri bastará con ascender frente a nosotros la traza marcada en la ladera. Es prácticamente recta.
Cima de Airagarri. En realidad no hay constancia en la toponimia oficial de este término. Más que una cima deberíamos considerarla la antecima de Mendíbil, pues el collado que queda más allá supone un modesto descenso para afrontar la subida final.
El lugar tiene la virtud de que constituye un excelente punto mirador de la cresta de Arxuria, de la cima de Ibantelli y de la turbera cercana a Ibaineta (como se aprecia en la imagen). Grandes rocas y zonas herbosas ocupan el punto más elevado.
Ahora, manteniendo la dirección que traíamos, descendemos hacia un colladito desde el que subiremos de nuevo una ladera herbosa para buscar lo más alto de Mendibil.
Collado Airagarri, situado entre las dos cotas.
Una baliza señala la presencia de un menhir.
Subimos casi en línea recta.
Cima de Mendibil.
Excelente vista sobre el entorno.
Quedan en el lugar los restos de un búnker de los instalados en la posguerra por el ejército.
La cima está ocupada por una pirámide de piedras y una estructura metálica de la sociedad «Gaizpegi Elkartea».
Hay un buzón en forma de caja de acero inoxidable, colocado en mayo de 2010. También un mojón de término entre Zugarramurdi y Baztan.
Debajo de la cima tenemos el collado Urbia, por el que pasa el carretil asfaltado que une Zugarramurdi con Etxalar.
Apenas tiene circulación, por lo que, si lo deseamos, podemos regresar por el mismo.
Con calma, pues la pendiente es intensa, bajamos directamente por la ladera herbosa. (Quizás sea más cómodo retroceder al collado Airagarri y descender desde el mismo).
Urbiako Lepoa.
El collado es amplio y constituye punto de entrada a la comarca de Xareta. Así lo atestigua una gran losa de arenisca esculpida, situada junto al carretil.
Enfrente se levantan las rocas de Urbiako Hartsua.
El senderista, si hace en grupo este recorrido, se puede plantear dejar aquí un vehículo para finalizar en este punto el recorrido. O también puede hacerlo partiendo desde aquí, si no desea cubrir grandes desniveles.
De lo contrario, teniendo en cuenta que la circulación es muy escasa, tomaremos a la izquierda y descenderemos cómodamente por el asfalto.
Bellos rincones boscosos, paisajes húmedos… La panorámica se abre de vez en cuando sobre la Baja Navarra…
Zugarramurdi.
De nuevo llegamos al punto de partida.