Corona desde la carretera de Aoiz a Burguete
Recorrido: Ctra. Aoiz-Burguete (Iru Erreka) - Lerdengibel - Corona - Ctra Aoiz-Burguete
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
29/05/2005
06/06/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Si tomamos desde el camping de Urrobi (entre Espinal y Burguete), la carretera de Aoiz NA-172 y bajamos hacia el sur exactamente dos km, encontraremos a la izquierda una zona donde es posible aparcar en la salida de un camino. Al lado baja la regata Iru Erreka, que pasa bajo la carretera para desaguar en el Urrobi.
Este es el punto de partida de este hermoso itinerario que visita las cumbres de Lerdengibel y Corona. Ya se ha descrito la ascensión a estas cumbres desde Arrieta, Garralda y Oroz-Betelu. En este caso se subirá desde la parte occidental, por un barranco que nos dará acceso directo a la cumbre de Lerdengibel. Después seguiremos por los ondulados rasos que nos acercarán a Corona.
Al volver tomaremos la cabecera de la regata desde su mismo inicio y bajaremos casi todo el camino por el interior del bosque.
Una agradable excursión que a la belleza de los rasos de altura une hermosos rincones en el discurrir del agua por el bosque.
Ruta paso a paso
Lugar de aparcamiento (con anchura) junto a la regata Iru Erreka. En la carretera NA-172 (a 2 km del camping Urrobi).
Por el norte, junto a la regata (a la izquierda si la miramos desde la carretera), arranca un camino herboso dentro del hayedo.
Pronto (100 metros) llega de la derecha el que arranca desde la zona de aparcamiento, que cruza el cauce entre piedras resbaladizas.
Juntos pasan una langa en alambrada. El camino es ancho.
Se empina fuertemente desde este momento durante un buen trecho.
Al parecer es una antigua trocha de extracción de madera. Durante este primer tramo nos tocará resoplar un poco.
Nota: Hay que tener en cuenta que, debido a la obra del embalse de Itoiz, esta carretera ha cambiado de kilometraje. En mapas de carretera antiguos puede que los km no sean los mismos que actualmente están señalizados. Por eso lo advertimos a dar el punto de acuerdo a las señales. Ahora está entre el km. 27 y 28 (se cuentan desde Aoiz), pero antes serían otros.
Un camino se va a la izquierda. Seguimos en curva y fuerte ascenso por la derecha. El hayedo nos cubre.
Sigue el fuerte desnivel.
Tres minutos después se une nuestro camino a otro que llega, más suave, desde la izquierda.
¡Ojo! En el regreso hemos de tener en cuenta este cruce pues la bifurcación nos puede invitar a seguir por el lado equivocado.
A partir de aquí la pendiente cede y se vuelve más soportable.
Bifurcación.
Un tronco de la derecha del camino invita, con una flecha roja, a subir por la izquierda. Lo mismo hace un cairn en el suelo. Pero no hacemos caso.
Seguimos rectos, por la opción derecha, casi en llano.
Algunos robles y arces se mezclan con las hayas.
Cuatro minutos después se va otra desviación a la izquierda. Continuamos rectos, como en el caso anterior, por la derecha y en llano.
Otra bifurcación parecida, pero en este caso el camino de la derecha desciende claramente.
Ahora tomamos a la izquierda en suave ascenso. Bajo el camino se puede oir y entrever el discurrir del agua, que en la regata va cayendo en pequeños saltos.
Dos minutos después cruzamos un pequeño torrente que baja a desaguar al principal.
Poco a poco nos vamos poniendo a la altura del cauce. Los humildes saltos de agua crean algunas estampas muy bellas con la vegetación que les rodea.
Al llegar el camino a la altura del cauce, por la izquierda (por donde volveremos) se marcha la continuación bastante encharcada. La alambrada nos separa del agua junto a un tronco en que parece existir una langa.
No es tal, sino que el alambre se apoya en el tronco en dos estacas.
En este punto lo superamos (por la izquierda es factible sobre la acumulación de piedras), cruzamos al otro lado de la regata y comenzamos a subir por el hayedo, primero perpendicular y después en diagonal hacia la derecha, cuando encontramos algunas trazas de senda.
0:43 - El suelo más despejado conforme ascendemos nos permite avanzar sin problema.
Cuando pasamos de un suelo absolutamente limpio a otro en el que aparece algo de vegetación (por entrar algo más de luz), torcemos hacia arriba para intentar ganar la cima.
A unos cien metros a la derecha apreciamos la existencia de una zona en la que afloran rocas y el suelo se hace más irregular.
Ascendemos sin camino fijo para encontrar...
Alambrada que nos separa de la zona cimera. A la derecha tenemos la zona rocosa que antes hemos comentado. Hemos de superar el alambre por donde mejor podamos. Nosotros no hemos encontrado en las inmediaciones escalerilla o langa. Pasaremos con precaución.
Al otro lado nos queda la cima de Lerdengibel (300 metros al sur). Seguimos ascendiendo ligeramente hacia la izquierda y enseguida alcanzamos la zona más alta y salimos del bosque junto a una palomera. Entre grandes matorrales espaciados de espino blanco y pequeños retoños de hayas...
Extendida y redondeada. Al sur se abre el paisaje. Al norte y el oeste llega el hayedo prácticamente hasta la cima. Hacia el este los prados descienden con suavidad hacia la zona de Corona.
Buzón a ras de suelo, entre piedras, formado por un sencillo cilindro con tapa.
Aunque indica una altitud de 1230 m la cartografía y el GPS le dan una altura de 1216.
La vista es buena hacia el sur (valle de Arce), con la cercanía de Larrogain, Elke, Pausaran, y al fondo la Higa de Monreal y la Peña de Izaga.
Tomamos ahora hacia el sureste y comenzamos a descender entre los extensos prados que tapizan la depresión entre esta cima y Corona. Unas rodadas en la hierba nos conducen hacia el collado al que llega el camino desde Villanueva. Conforme bajamos veremos una barra metálica entre piedras que indica este punto.
180
140
Terminamos de descender. A la derecha llega por la ladera sur el camino de Villanueva.
Procurando no perder más altura nos dirigimos hacia el este, a la langa que vemos en la alambrada que separa los términos de Arrieta y Villanueva, que cruza de sur a norte algo más arriba en medio de los prados.
Pasamos enseguida junto a una pequeña balsa.
Alambrada y langa.
El camino a partir de aquí es muy claro. Deriva algo hacia la izquierda y pasa (1:18 h y 3,76 km) junto a otra balsa, ahora rodeada de una alambrada nueva que no estaba hace un año.
Rodeamos una cota (Urdubiko Soro) por la izquierda, con el bosque de hayas de la regata Iru Erreka (que nace en esta zona) a nuestra izquierda. Asphodelus albus y espinos blancos salpican las laderas herbosas, en la parte superior ocupadas por arbolado.
Descendemos suavemente girando a la derecha y vamos descubriendo al otro lado el praderío en cuesta que nos separa de la cima de Corona.
Borda de Erdiko Larre.
Aquí conectamos con el camino de Arrieta. Por la derecha de la borda giramos hacia los prados y por las marcas herbosas vamos ascendiendo el largo trecho que nos queda.
La pendiente es suave y tendida. Hemos de llegar hasta los árboles más altos que se aprecian al fondo en el borde con el prado.
Alcanzamos la parte más alta.
Al llegar a los árboles avanzamos unos cien metros y giramos 90º a la izquierda. Enfrente tenemos una alambrada que cierra el bosque. Hemos de buscar una langa que da paso al camino (si no la encontráramos busquemos a la derecha).
Langa en alambrada.
El camino sigue entre el arbolado y después sale de nuevo a zona despejada.
Ocupado por la vegetación de brezos y retamas, vamos girando a la derecha conforme terminamos de ascender.
La cima se ve cercana, con el vértice geodésico sobre el pedestal que lo eleva unos metros.
Extensa. Tanto que el vértice geodésico hubo que construirlo bastante elevado sobre el suelo. A sus pies está el buzón, muy sencillo, cilíndrico.
Hacia el sur, a pocos metros, hay dos charcas que tienen agua casi todo el año.
La vista permite divisar el pico de Ori hacia el nordeste, Ortzanzurieta, Baigura, además de las cimas ya citadas en Lerdengibel.
Hermoso paisaje de montaña, salpicado de piedras sueltas y con el arbolado a cierta distancia. Entre éste y la cima hay retazos de prado, pero principalmente dominan el suelo el brezo y las matas que crecen junto al mismo (algo de boj, asphodelus...).
En esta web se describen ascensiones a esta cima desde Arrieta, Garralda y Oroz Betelu.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la borda de piedra de Erdiko Larre.
El camino baja primero por la zona despejada antes de atravesar un trecho de hayedo y volver a salir a los prados por la alambrada.
Giraremos de nuevo a la derecha y descenderemos hacia la pequeña borda.
Por delante de la construcción, sin subir hasta el camino, nos vamos a la derecha, junto a una balsa, por sendas que se introducen a pie llano en el arbolado y vamos buscando el cauce de la regata, que aquí discurre casi sin descender.
Marchamos por la orilla izquierda, entre hayas de suelo limpio. El cauce traza algunos pequeños meandros.
Así continuamos hasta...
La pendiente del lado izquierdo se vuelve pronunciada y hemos de pasar al otro lado a la altura de un aska que aparece en zona algo despejada pero también encharcada.
Desde el aska marchamos por un camino que, aunque poco pisado, resulta cómodo. Vamos con la regata cercana a la izquierda, bajo nosotros.
2:32 - Aparece una alambrada que se interpone entre nosotros y el cauce. Nos acompaña por esta orilla.
Hemos de cruzar la alambrada por una langa.
El camino se empieza a alejar del cauce, subiendo hacia la derecha. Otra alambrada sigue junto al mismo. Pronto hemos de tomar un desvío por la izquierda. La opción de la derecha sube algo más.
Vamos rodeando hasta observar cómo nos hemos metido (en medio del arbolado) en las laderas de otra regata secundaria que confluye con Iru Erreka. La senda que llevamos baja a confluir con el cauce, pero el terreno limpio nos permite bajar más directamente, atajando por entre los árboles.
Junto al cauce encontramos trazas de otra senda que desciende por la izquierda. Seguimos regata abajo, bajando suavemente.
Dos minutos después cruza al otro lado y sigue entre el arbolado.
El camino está bien definido pero ocupado en parte por la vegetación. Se nota que no es transitado. Poco a poco ha sido invadido en muchos tramos por el agua y hemos de cruzar algunos puntos con cuidado de no embarrarnos.
La regata que seguimos se une a la principal. Unos metros más abajo...
Entroncamos con el camino de ascenso, en el punto en que hemos tenido que cruzar la alambrada y el cauce de Iru Erreka (0:26 h 1,50 km).
A partir de aquí hemos de desandar el tramo de ascenso por el camino.
Pocos metros más abajo podemos disfrutar de los paisajes que vemos en la imagen.
Así vamos bajando entre el arbolado, con la regata a la izquierda, dejamos atrás las bifurcaciones.
Pero hemos de prestar atención, ya cerca de la carretera a...
¡Ojo!
Hay que procurar no despistarse. El descenso a la carretera por la izquierda es menos evidente que la continuación al frente.
Nos vamos cuesta abajo por la empinada trocha que nos permite bajar rápidamente cerca del aparcamiento.
3:20 - Langa en alambrada, pocos metros antes de llegar a...
Carretera de Aoiz a Burguete.
Fin del recorrido.