Uharte Arakil - San Miguel de Aralar - Artxueta
Recorrido: Uharte Arakil - Santuario de San Miguel - Putretoki - Artxueta
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
01/08/2004
03/08/2004
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La ascensión de Artxueta desde Uharte Arakil es una de las clásicas del calendario anual montañero.
La celebración del Mendigoizale Eguna en diciembre hace que de uno u otro punto asciendan al Santuario los montañeros navarros.
Una de las ascensiones más habituales es la de Uharte Arakil. Aunque también se prodigan otras como las de Lakuntza, Valle de Ata, Arruazu...
En este camino, que es sencillo de seguir (no presenta dudas), la única dificultad es el desnivel y, en todo caso, la niebla en días en que ésta se produzca. No obstante, también la nieve, en invierno, puede crear algún problema en los tramos finales.
La magnífica vista que se divisa desde que empezamos a ascender (siempre que el arbolado nos lo permita), hace de esta excursión una actividad muy atractiva en cualquier época del año.
El itinerario pasa al principio por el puente sobre el Arakil para tomar enseguida el carretil cementado que sube desde aquí al Santuario. Lo deja en 500 metros para tomar una senda que no va a abandonar hasta llegar arriba.
Después para acceder a Artxueta bastará con subir por lo más alto de la loma desde el punto donde confluye el carretil de servicio de la cima y la carretera que sube de Lekunberri.
Ruta paso a paso
Inicamos la ruta en la calle Felipe Gorriti de Uharte Arakil. Estamos en la zona más al norte de la localidad, cercanos al río Arakil.
Aquí hay una pequeña plaza donde no hay problema alguno para dejar el vehículo. Un cartel indica «San Miguel de Aralar» con una flecha hacia la izquierda.
En la misma plaza está la farmacia.
Siguiendo el cartel encontramos en pocos metros el puente medieval. Lo cruzamos y giramos a la derecha. Dejamos en este margen dos paneles que hablan de la GR-20 (Vuelta a la Sierra de Aralar) y de un itinerario por la sierra.
La carretera NA-2410, de escaso tráfico, nos lleva en dirección este.
Junto a un transformador eléctrico llega por la izquierda una pista por la que viene del puerto de Lizarrusti la GR-20. La señal está pintada en el STOP.
Cien metros más adelante (los datos de la cabecera y la imagen corresponden a este cruce), tomamos, también a la izquierda, la pista de suelo cementado que asciende al Santuario de San Miguel de Aralar.
En la carretera, pocos metros más adelante, queda la ermita de Santa María de Zamarze.
Desde el primer momento comenzamos a ascender. El suelo, con los años, se ha cuarteado debido al asentamiento del terreno.
A la izquierda llevamos en principio una alambrada, pero en tres minutos se separa de nosotros.
A los cinco minutos un camino se desvía a la derecha hacia una borda cercana. Seguimos por el carretil.
Restos de un poste, con una flecha blanca pintada en el mismo, indican el punto donde hay que abandonar el carretil por una senda que, tomando a la izquierda, en escasos metros alcanza el paso de una alambrada por una puerta de hierro en mal estado.
A partir de aquí la senda nos va a llevar prácticamente sin dudas hasta el Santuario.
En principio, tras cruzar la puerta, nos acercamos a las laderas rocosas que caen sobre el valle. Una pirámide de piedra (Elkeitz) destaca frente a nosotros.
Conforme nos acercamos vamos dejando esta formación a la derecha, después de dejar atrás una baliza que indica «San Migeleko Bidea» hacia la izquierda.
El sendero se interna bajo un arbolado espeso, principalmente formado por robles, salpicados de arces . La ascensión es continua y va trazando eses.
0:27 - Se incorpora una senda secundaria marcada con un cairn, que también procede del carretil.
La senda salva la pared rocosa tras continuos zig-zags y se presenta sobre la misma, ahora con predominio de terreno despejado.
El valle queda a nuestros pies. El vértice de la pirámide rocosa (Elkeitz) que veíamos al iniciar la senda aparece a nuestra altura, hacia el este.
Ahora la senda llanea un poco y se encaja entre rocas para volver a ascender hacia terreno herboso antes de volver a transitar entre manchas de arbolado.
Un mojón, con cruz de hierro y un ángel de Aralar, queda a la vera del camino.
Éste sigue entre zonas herbosas y arbolado, con el suelo cada vez más rocoso.
El terreno despejado va ganando al arbolado a medida que ascendemos, aunque éste no desaparecerá en ningún momento, salvo entre el Santuario y la cima de Artxueta.
El haya aparece y va dominando sobre el roble conforme ganamos en altitud.
Tras girar en una de las curvas de la senda vemos aparecer sobre la ladera el Santuario.
Entre arbolado, a la derecha del camino (separados no más de 30 metros), tenemos dos elementos muy interesantes.
En primer lugar el dolmen de «Otsopasaje», muy bien conservado, y pocos metros más adelante un cartel que describe cómo se construían las trampas («loberas») con las que diezmaban a los lobos de la zona.
Un camino más amplio que el nuestro sube de izquierda a derecha.
Dos cairns a cada lado indican el entronque. También una flecha azul está pintada en una piedra.
Seguimos ascendiendo a la derecha.
Reencontramos el carretil cementado que hemos abandonado abajo.
Seguimos por el mismo hasta una curva cercana.
Al finalizar la curva sale por la izquierda la senda entre un poste de baliza roto y una cruz de hierro sobre base de cemento.
Entre rocas y arbolado la senda traza un atajo para volver a encontrarnos el carretil.
Lo cruzamos y seguimos la indicación de una baliza junto a la que arranca el último tramo de senda que se acerca al ya visible Santuario. En principio ascendemos hacia el este, para después girar y, en fuerte ascenso...
Salimos al punto donde finaliza la carretera que sube desde Lekunberri al Santuario de San Miguel de Aralar. El contraste es fuerte, sobre todo en fin de semana, por la gran cantidad de gente que se acerca en su vehículo hasta aquí.
El Santuario queda al fondo, con la hospedería y el bar (en este momento en obras), debajo. A la derecha hay un amplio aparcamiento.
Más allá está la formación rocosa que para algunos constituye la cima de Putregain. Nos acercamos cruzando el asfalto y ascendiendo escasos metros.
No hay señal de cima ni buzón. La vista es excelente sobre los alrededores:
Destaca el valle de Ata al norte, por el que sube el camino de Madotz. Más allá el Artxueta, que vamos a ascender. Enfrente la mole de Beriain y Urbasa algo más alejada. Debajo de nosotros también está la peña de Aitzondo.
Volvemos ahora de nuevo al parking y tomamos la carretera en descenso a la derecha hasta el collado cercano (al final de la recta).
Collado y cruce. El carretil que sube a las antenas arranca a la derecha.
Unos metros antes de llegar hemos podido ver la senda que sube del valle de Ata.
Algunos metros más abajo podemos apreciar el carretil de cemento que sube de Uharte Arakil y termina en la carretera.
En el collado, por encima de una rampa de piedra (¿para cargar camiones?), vamos sin camino definido, por terreno despejado, tratando de ganar lo más alto. Desde abajo se divisa entre las antenas el vértice geodésico de la cima.
El suelo es mixto de piedras sueltas y hierba.
Cruzamos el carretil casi en la cima. Toda la cuneta está flanqueada de viguetas verticales para poder limpiarlo en caso de nevada.
Cruzamos y, por donde podemos, salvamos el empinado tramo final.
Complejo de antenas (hasta siete torres hemos contado de diferentes tamaños) y casetas.
El vértice geodésico está colocado sobre una base de cemento muy alta. Pegada a la misma hay una antigua torreta inutilizada.
No vemos buzón por ningún sitio.
La vista es excelente en todas direcciones. A los detalles descritos en Putregain podemos añadir la vista sobre la zona norte, con todas las cimas de las Malloas, además de la vertiente norte del valle de Araitz, por la que circula la autovía y las cimas más alejadas Ireber, Zuparrobi...)
Las Malloas quedan al fondo, semitapadas por las antenas.