Abaurrea Alta/Abaurregaina - Baigura
Recorrido: Abaurrea Alta - Cima de Baigura
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
13/06/2004
04/02/2019
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Baigura es uno de los montes más importantes de ese grupo de alturas navarras que no forman parte del eje principal pirenáico.
Separa, con su importante altura, el valle de Aezkoa, de trayectoria este-oeste, de la cabecera de Urraul. Bajo el mismo se abre el puerto de Areta, por el que desciende la cañada real hacia Elkoatz.
Su cima es un observatorio extraordinario en todos los sentidos. De ahí que forme parte de los vértices geodésicos de primer orden.
En días buenos, como el que documentamos este recorrido, pueden verse cimas tan lejanas como el Moncayo sin ninguna dificultad.
Lo habitual es ascender desde Elkoatz, o bien desde Azparren o Remendía. Pero la ascensión desde Abaurrea Alta tiene también sus atractivos. Un extraordinario y abierto paisaje nos acompaña durante más de la mitad del camino. Después nos acoge un hayedo por el que ascendemos directamente hasta la cima ayudándonos de la dirección de las alambradas.
Excursión sencilla y grata.
Ruta paso a paso
Según entramos en la localidad procedentes del valle de Aezkoa podemos aparcar junto a la señal que informa del nombre del lugar, el más alto de los núcleos habitados de la geografía navarra.
En lugar de seguir hacia el pueblo damos media vuelta y bajamos por el arcén de la carretera.
En la parte izquierda de la carretera hay una nave (foto), con un cartel sobre la puerta que dice «Parada de toros pirinaicos José Ancho. Autorizado por Gobierno de Navarra». Junto a ella, por la derecha, nace una pista que sale recta y en llano. Nos internamos por la misma.
A cien metros tomamos por la derecha en ligero ascenso.
Bifurcación.
Por la izquierda.
(El ramal de la derecha, a media ladera del monte Mendizorrotz, asciende fuertemente hacia la cima).
Nuestro camino sigue también en ascenso pero más suave.
Pronto alcanzamos un altozano para descender hacia una amplia depresión ocupada por prados y arbolado suelto en la que la vista se extiende hasta las laderas boscosas de Baigura, Mizkiluz, etc.
0:16 - Seguimos de frente (opción derecha de la bifurcación). Un minuto después…
Bifurcación. Un gran ejemplar de majuelo o espino blanco crece entre ambos caminos.
Por la izquierda.
En este lado hay una baliza que indica, hacia donde venimos, el Sendero Local NA-54.
Pasamos, ya en ascenso, un paso canadiense cruzado en el camino. El hayedo está cercano, ciento cincuenta metros más allá.
Entramos en el bosque en una curva a la derecha. Olvidando inicialmente las desviaciones secundarias seguimos ascendiendo entre el arbolado.
Por la derecha llega otro camino que viene desde una curva cerrada que hace la carretera antes de llegar a Abaurrea.
Seguimos recto.
Un minuto después, en un claro del bosque, el camino deja de ascender por un rato. El piso deja de ser de «todo uno» y se vuelve de tierra.
A partir de aquí se alternan zonas de bosque umbrío con zonas abiertas donde crecen el espino blanco, el helecho y las zarzas.
0:37 - A la izquierda, más baja que el camino, queda un aska. El suelo del camino se vuelve irregular.
En un claro amplio el camino principal traza una curva hacia la derecha y se va en suave ascenso hacia una ladera en la que al fondo sobresale alguna roca.
A la izquierda, en la hierba, se ven trazas de otro camino-senda que se desvía hacia el arbolado en llano o ligero descenso. Hay unos troncos cortados.
Abandonamos el principal y nos vamos por éste último.
En cuanto llegamos al bosque se ven profundas marcas de la maquinaria de saca de madera que han estropeado el camino.
Pronto encontramos una alambrada.
Alambrada y langa.
Un mojón de piedra señala a la derecha el límite entre Abaurrea Alta y Abaurrea Baja.
El cambio es tan suave que no resulta fácil apreciar cómo en este lugar se inicia un barranco que desciende hacia Azparren, y marca la división de laderas entre Mizkiluz (a la derecha) y Baigura (a la izquierda).
Pasamos la alambrada y seguimos en suave descenso.
Nota: Si el trozo que comentamos hasta el siguiente paso de langa en alambrada resulta confuso o complicado de encontrar, cabe el recurso de guiarse por esta alambrada siguiéndola de cerca hacia la izquierda. Pero no es muy recomendable. El suelo está lleno de grandes piedras y vegetación que durante 300 metros hacen la marcha algo dificultosa.
Un camino viene casi de frente en descenso desde la derecha. Hemos avanzado exactamente 300 metros desde el paso de la alambrada.
Si nos giramos hacia atrás vemos que estamos en realidad en un cruce con el camino principal. La senda que viene de frente sigue descendiendo hacia el cauce del arroyo que ha ido definiéndose bajo nosotros a la izquierda.
Aquí hemos de abandonar el principal y, girando casi 180º, seguir esta senda que baja hacia el pequeño regacho (foto).
En un minuto se cruza este hilo de agua y se gira 90º. Al otro lado el camino se vuelve algo más ancho y se acerca en ascenso a una alambrada (en realidad es la misma que hemos cruzado antes, pero recuérdese la nota que apuntaba las dificultades de seguirla).
Volvemos a cruzar la alambrada anterior. Langa.
El camino es algo más amplio y sube en diagonal por el interior del hayedo.
Ahora el bosque aparece continuo y espeso, pero con el suelo limpio.
Alcanzamos una zona húmeda, cenagosa. En la parte superior quedan los restos de un aska de cemento muy larga, pero ya destruida.
Conviene cruzar en horizontal por debajo de la misma hasta situarnos al otro lado.
El camino sigue recto, sin ascender apenas. Pero nos olvidamos del mismo y subimos, con la referencia de la zona húmeda que desciende hacia este aska. Nos mantenemos siempre unos metros a la derecha y vamos venciendo la pendiente por terreno limpio entre el arbolado.
Topamos con otra alambrada que sube desde la derecha.
Sin cruzarla la vamos siguiendo hacia arriba hasta encontrar escalerilla.
Conviene fijarse cómo, a treinta metros, hay dos carteles en sendos troncos casi consecutivos (foto) y un pequeño mojón de piedra. Esta referencia nos servirá cuando bajemos de la cima para saber cuándo hay que alejarse de la alambrada.
Hay otros dos carteles junto a una escalerilla, en la confluencia de otra alambrada que viene de la derecha. Hay otro mojón de piedra, esta vez a este lado del alambre. Es mejor ahora pasar al otro lado, pues tarde o temprano tenemos que cruzar esta barrera.
En un tronco que hace de «poste» la alambrada gira casi en ángulo recto hacia la izquierda.
Aquí seguimos la dirección en la que subíamos, ya muy cerca del límite superior del bosque.
Fuerte ascenso.
Pronto salimos a terreno sin árboles. El suelo está formado por una gran acumulación de pedruscos sueltos de tamaño más que regular.
Enseguida vemos la cima a escasa distancia sobre nosotros.
Con cuidado vamos saltando de piedra en piedra…
Culminación de la misma con un gran vértice geodésico (primer orden).
Extraordinaria vista. Aunque el bosque queda a una distancia relativamente cercana por todos lados, su elevación sobre el mismo hace que no haya obstáculos para la visión en ninguna dirección.
El buzón está situado en orientación sur. Forma de cono puntiagudo, pintado en rojo. Oxidado pero en buen estado. Su leyenda dice:
«Garrafonero - Monte Baigura - Altura: 1477 m - 8/03/1975».
Al sur se divisa ya la mancha azul de Itoiz. Al fondo, en días buenos se divisa el Moncayo.
Hacia el este se ve toda la cadena pirenáica.
Hacia el norte se aprecia Roncesvalles en una curiosa posición que da la impresión de estar en una elevación, resguardado entre Girizu, Astobizkar y Ortzanzurieta.
Más cercanas la peña de Izaga y la Higa de Monreal.