Circular a la Badina Escudera
Recorrido: Villafranca - Badina Escudera - Alesbes
Autor: Iriarte Delgado, Txema
30/04/2026
17/06/2026
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La Badina Escudera, situada en el término de Villafranca, es uno de los humedales más singulares del sur de Navarra. El recorrido bordea su margen occidental siguiendo pistas agrícolas cómodas y sin dificultad, permitiendo descubrir un conjunto de cuatro charcas rodeadas de carrizales y praderas húmedas. En este entorno, donde el regadío convive con la naturaleza, la presencia de agua se mantiene gracias a la recarga del acuífero procedente de los campos cercanos.
A medida que avanzamos, los carrizales se vuelven protagonistas, formando pasillos verdes que en algunos tramos superan la altura del caminante. El ambiente es típicamente ribereño: el croar de las ranas, el vuelo de rapaces y la posibilidad de observar especies ligadas al agua, como el galápago europeo, recuerdan el valor ecológico del humedal.
El itinerario también muestra el carácter agrícola de la zona, pasando junto a granjas, naves y zonas de riego que estructuran el paisaje. Aunque la badina continúa al otro lado de la AP‑15, el acceso está restringido, por lo que la ruta se mantiene en su margen occidental. El regreso enlaza con pistas conocidas, pasando por puntos clave como el Camino de la Bardena, la corraliza de Barreno o el camino de la Nava, cerrando así un recorrido llano, accesible y perfecto para disfrutar de un paseo tranquilo entre naturaleza y paisaje agrícola.
Ruta paso a paso
El recorrido comienza en el parque situado junto a la carretera NA‑660, junto al paso elevado sobre las vías del tren.
Cruzamos la carretera por el paso de cebra y seguimos por la calle Virgen del Portal. A la derecha queda un pino trasmochado dentro de una plazoleta triangular, que dejamos atrás mientras avanzamos en dirección noreste.
Mantenemos nuestro caminar junto a unos contenedores, avanzando paralelos a una zona arbolada con parque infantil situada a la izquierda.
Seguimos en ligero ascenso por la calle San Francisco Javier, dejando a la derecha la calle Virgen del Portal, señalizada como dirección prohibida.
Abandonamos la calle San Francisco Javier, que se desvía a la derecha, mientras nosotros rodeamos el parque por su borde exterior.
Dejamos a la derecha las calles San Fermín y San Isidro y avanzamos hacia el paraje de Nava Las Eras, donde aparece un pequeño polígono industrial. A la izquierda quedan unas naves con forma de hangar.
Aquí termina el asfalto y comienza un firme de todouno, que nos acompañará prácticamente durante todo el recorrido.
Más adelante alcanzamos un cruce y tomamos la pista de la derecha (sureste), siguiendo el camino de Bardena por la cañada ramal nº 13. A la izquierda del camino se extiende el paraje de Navas de Aguasalada.
Frente a nosotros se distingue un pequeño grupo de cipreses, hacia el que nos dirigimos manteniendo la traza principal.
Caminamos paralelos a la granja Agropecuaria San Francisco Javier. A la altura de un poste de Ribera Alta – Red de Itinerarios, se nos incorpora una pista por la derecha.
Seguimos adelante y nos adentramos en zonas de cultivo. Según la época del año, es habitual ver los aspersores de riego funcionando a pleno rendimiento.
Al fondo se distingue un parque eólico. A la altura de una pequeña granja de vacuno encontramos un desvío a la derecha, pero seguimos recto por la pista principal.
Los campos de la izquierda suelen estar ocupados por ganado vacuno, junto a un pequeño tentadero metálico visible desde el camino.
Llegamos a un cruce importante, al que regresaremos en la parte final del recorrido.
Desde aquí ya aparecen los primeros carrizos asociados a la Badina Escudera.
Continuamos por la pista de la derecha (sureste), junto a un poste que indica Bardenas Reales 23,6 km, aunque el camino de la izquierda también se dirige hacia la Bardena.
Pocos metros más adelante encontramos un pequeño cartel informativo sobre el galápago europeo.
Poco antes de llegar a una caseta, hemos tenido suerte y, entre los carrizos, se alcanza a ver parte de la badina con agua.
Justo antes aparece también una bomba de riego azul junto al camino.
Más adelante dejamos a la derecha una zona con conectores de hormigón marcados con códigos H‑6 y otros similares, además de una antigua marca de recorrido de color naranja.
El entorno se ha vuelto más natural: aparecen amapolas, zarzamoras… El croar de las ranas y, en ocasiones, el vuelo de aves rapaces sobre los campos.
Cruce doble
A nuestra derecha aparece una doble incorporación, que permite tomar una pista en ascenso hacia el suroeste. Nosotros seguimos recto, dejando a nuestra izquierda un poste similar al que encontramos al inicio del recorrido.
Bajo la corraliza de Barreno, el camino se encuentra con una pista que asciende de izquierda a derecha.
A la derecha continúa el itinerario hacia las Bardenas Reales (21,7 km).
Nosotros descendemos a la izquierda (noreste) y, a los pocos metros, tomamos una salida a la derecha (sureste) por un camino ancho y herboso, con los carrizales a nuestra izquierda, que sobrepasan nuestras cabezas.
Pocos metros después vemos un antiguo panel junto a un camino más herboso que se dirige a la izquierda (noreste) hasta enlazar con la pista que acabamos de abandonar.
Nosotros continuamos avanzando por esta franja que rodea la badina, manteniendo el rumbo y dejando los carrizales a nuestro lado.
Autopista
Aunque la Badina Escudera continúa al otro lado de la autopista A‑68, no es posible acceder a esa parte.
Al llegar al cruce donde la pista herbosa conecta con la pista de servicio de la autopista, giramos a la izquierda (noroeste).
En esta zona, en época de lluvias, el agua puede cubrir el camino y dificultar el paso.
Más adelante aparece una conexión bajo la autopista, que comunica esta parte de la badina con la que se encuentra al otro lado.
El camino va tomando altura, ascendemos suavemente por la única rampa del recorrido.
Llegamos a un pequeño alto que nos ofrece una bajada a la izquierda, esa pista nos lleva a contactar con la entrada de la pista herbosa.
Seguimos con la autopista a la derecha hasta encontrar un nuevo cruce.
En el segundo cruce, tomamos la izquierda (oeste), también señalizado como Camino de la Bardena.
A la derecha queda el corral de Barreno, y comenzamos un ligero descenso hacia otro corral, que ofrece un desvío a la izquierda en dirección a la badina.
Superado este punto, a la derecha se extiende el Riego del Cabezo de en Medio, mientras que a la izquierda quedan las Navas de en Medio.
Zona del riego, donde aparecen dos cruces a la derecha que desestimamos. Por la segunda de esas opciones continúa el Camino de la Bardena, pero nosotros seguimos por la opción de la izquierda (oeste).
Más adelante, los mapas muestran un supuesto camino que permitiría otras variantes, pero en realidad se trata de una acequia no transitable.
En el punto donde el camino debería continuar, lo que encontramos es precisamente esa acequia, que corta la traza prevista.
Giramos a la izquierda (suroeste) en un suave descenso por la zona de Navas del Molino.
A la derecha asciende una pista que conecta con el Camino de la Bardena, pero nosotros seguimos de frente.
Avanzamos ahora por el frontal de la Badina Escudera, con la lámina de agua y los carrizales muy próximos al camino.
Llegamos al cruce importante que señalamos anteriormente, el mismo que indicaba la dirección hacia las Bardenas Reales.
Desde este punto comenzamos a desandar la primera parte del recorrido, regresando por el mismo itinerario hasta alcanzar de nuevo el cruce de la Nava, donde iniciamos la ruta.
Cruce del camino de la Nava.
Continuamos desandando el camino por el que iniciamos el recorrido hasta llegar al punto donde tomamos la pista junto a las naves con forma de hangar.
Desde aquí podríamos regresar por el camino inicial, pero seguimos recto hacia el noroeste, avanzando en dirección a una nave de techo azulado y desestimando cualquier desvío tanto a derecha como a izquierda.
Cruce carretera y silo.
Dejamos la mencionada nave a la izquierda y salimos a la carretera NA‑660 para girar a la izquierda (suroeste) y caminar paralelos a la vía del tren, no sin antes disfrutar de los dibujos que decoran el antiguo silo.
Por una acera nos adentramos al par del parque que nos acerca suavemente al inicio del recorrido,