Circunvalación de la laguna de Pitillas
Recorrido: Observatorio de la laguna - Ermita de Sto. Domingo - La Picarana - Observatorio
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
19/03/2006
27/03/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La laguna de Pitillas es uno de los enclaves naturalísticos más importantes de la Comunidad Navarra.
Declarada Reserva Natural por ley foral 6/1987, está además protegida por una Zona Periférica de Protección.
Sin embargo, hasta alcanzar el estatus de que hoy en día goza, la historia del lugar pasó por azarosos conflictos.
Después de su desecación temporal en los años 70 las aves han vuelto, poco a poco, a restablecer su equilibrio y hoy en día es un importante punto de parada para numerosas especies migratorias.
A la hora de hacer este itinerario debemos tener en cuenta que el entorno es un lugar tremendamente vivo y cambiante:
Hay épocas del año (de abril a mediados de julio) en que no debemos seguir este recorrido, pues interferiremos en el proceso de reproducción y cría. Habría que hacer, en todo caso, el itinerario marcado sobre el terreno con balizas como «Nº 2», y conformarse con la observación desde los lugares indicados. En cualquier caso hemos de seguir siempre las recomendaciones que tanto carteles como guías de la zona nos indiquen.
El resto del año tendremos en cuenta la exigencia de silencio y procuraremos actuar con discreción.
En algunas épocas podemos encontrarnos la zona encharcada o con tal cantidad de barro que el paseo resulte impracticable.
No obstante, la observación de las aves será más fácil alejándonos algo de los bordes de la laguna y, si es posible, desde puntos elevados. La disposición de los dos observatorios es, desde luego, la ideal.
El recorrido parte del aparcamiento que hay bajo el observatorio principal instalado por el Dpto. de Medio Ambiente, al que se accede desviándose de la carretera que une Pitillas y Santacara por una pista de corto recorrido.
Casi todo el trayecto vamos bordeando el enclave de la laguna, excepto en la zona norte, donde nos desviaremos algo más lejos para ascender a un cerro donde se sitúa la ermita de Santo Domingo, y que ofrece una excelente vista sobre el entorno.
Al principio podemos, además, introducirnos en una pasarela a nivel del agua que nos permitirá sentir a nuestro alrededor la vida del carrizal y la laguna.
Por supuesto llévense, si pueden, unos prismáticos. Tengan cuidado, en verano con el calor y los mosquitos... Y en invierno con el cierzo, que sopla de forma constante.
Y, por si acaso antes de ir echen un vistazo a la web de la laguna (puede ver sus últimas noticias pinchando aquí).
Ruta paso a paso
Aparcamiento bajo el observatorio principal de la Laguna.
En dirección norte, junto al panel, arranca un camino que cruza el dique.
En pocos metros pasamos junto a la esclusa. Desde la misma se puede adivinar, marcado por el crecimiento de los carrizos, el canal que llega hasta ella desde la zona de agua más abierta. Es frecuente ver bandas de fochas comunes («Fulica atra») nadando por el mismo.
Mientras un camino sale a la izquierda con una señal que solicita no andar con bicis, en este mismo punto una senda se mete a la derecha entre los carrizos y continúa, sobre el agua, encima de una pasarela de madera que nos permite adentrarnos literalmente sobre la superficie de la laguna unos cuantos metros.
Constituye un lugar muy agradable para sentarnos en silencio, a escasos centímetros sobre el líquido elemento, y dedicarnos a la observación del entorno (si llevamos ropa poco llamativa y permanecemos quietos, mejor).
Volvemos después al camino original y continuamos bordeando la laguna. La traza se diluye aunque es fácil avanzar por un terreno que alterna entre suelo inculto y zonas cubiertas de limo.
Durante un buen rato, y según el nivel del agua (a veces puede inundar algo más de lo habitual), iremos bordeando la alambrada que, entre los carrizos, marca el límite.
Se divisa Pitillas a lo lejos a la izquierda.
Podemos elevarnos un metro sobre el terreno, en unas curvas, mientras la alambrada se esconde entre la vegetación.
Algunos arbolillos, como los tamarices, crecen sueltos en el borde de la orla del carrizal.
Durante largo rato seguimos por el límite de la laguna, a veces cambiando de dirección, pero manteniendo, en general, la orientación norte. Los mojones con las letras «RN» de Reserva Natural se suceden.
Alcanzamos un camino de piso firme que llega desde la izquierda. Hay una doble baliza que señala hacia donde venimos con el rótulo «Paseo nº 2», y que hacia el camino indica: «En época de cría regresa al Observatorio por la pista».
Este Paseo nº 2 arranca junto a la caseta-restaurante que hay cerca de la carretera, en el inicio de la pista que se acerca hacia el Observatorio. En la época que indicamos en la introducción deberemos seguir estas recomendaciones, e iniciar el itinerario por este punto.
Seguimos bordeando la alambrada.
0:36 - Divisamos a la izquierda un panel de información junto a una pista. Nos dirigimos hacia allí.
Cruce de caminos junto al panel citado.
Llegamos desde el este a un punto donde la pista traza un ángulo recto.
En ese mismo lugar sale un camino hacia el nordeste, con piso de tierra irregular. Sin llegar a pisar la pista nos vamos por este ramal.
Seguimos así por el borde septentrional de la orla de carrizos, que poco a poco va quedando más alejada.
Pasamos sobre una acequia que desemboca en la laguna procedente de las cercanías del cerro de Santo Domingo.
Nada más superarla el camino gira 90º a la derecha y se va contorneando la laguna.
Lo abandonamos y seguimos de frente junto a un alargado amontonamiento de piedras que se han ido acumulando entre campos de cultivo. Esta franja es fácil de atravesar por su izquierda para, en cuatro minutos, enlazar con un camino que llega de este lado. Una señal destrozada indica que estamos en la ZPP (Zona de Protección Periférica). Seguimos manteniendo la dirección. En pocos metros...
Cruzamos otra acequia (de Sabasán) y llegamos a un camino más ancho. Giramos a la izquierda (si sólo quisiéramos rodear la laguna giraríamos a la derecha) y enfilamos hacia el cerro de la ermita, ya relativamente cercano. El camino parece ir hacia su base por el sur.
A la izquierda llevamos, paralela, la acequia que hemos superado.
Tanto esta acequia como la anterior son ramales que abastecen la laguna desde el barranco principal (Pozo Pastor), que desciende de las estribaciones de la Sierra de Ujué.
Junto al cauce aparecen llamativos fenómenos erosivos provocados sobre los limos que el propio cauce arrastra y deposita en épocas de crecida. En algún caso podemos encontrar perfectos ejemplos de la retención del suelo que las raices de la vegetación ejercen sobre la tierra (imagen de la izquierda).
Camino-pista del Corral de la Conejera que supera la acequia por un puente. Comunica directamente con Pitillas. El vial es ancho y está adaptado para la circulación de vehículos.
Subimos suavemente a la derecha. Pronto...
Baliza en el desvío del camino que sube a la ermita. Señala el SL NA-173A.
Girando a la derecha ascendemos la brusca pendiente del cerro y llegamos a...
Ermita de Santo Domingo.
Situada en un alto solitario que domina todo el entorno, tiene una excelente vista sobre los barrancos de alrededor y especialmente sobre la laguna de Pitillas. Se divisan las localidades de Pitillas y Olite. Sin embargo no se ve Beire (que está entre ambas), pues otro pequeño alto la oculta a la vista.
La ermita es una nave sencilla, sin espadaña ni adornos, con tejado a dos aguas, orientada de este a oeste. Dos puertas, y cerca de una de ellas dos contrafuertes.
Descendemos de nuevo, por el mismo camino, hasta la baliza del SL. Después seguimos a la derecha de la pista, acercándonos hacia un corral cercano.
Corral de «La Matea».
En su entorno se juntan hasta 5 viales. El que viene de frente es la Traviesa nº 15 de la red de cañadas de Navarra. Es un ramal de la Cañada Real de Murillo el Fruto a Salazar, que parte de lo alto de la Sierra de Ujué, a la altura de la ermita de La Blanca, y marcha en sentido contrario hacia Pitillas.
Nuestro itinerario gira, sin embargo, por la pista que queda más a la derecha, recta, pegada al corral, en dirección sureste. Dejamos a la espalda, relativamente cercano, el corral de Esandi.
Suave descenso y larga recta.
1:24 - Cruzamos acequia. Seguimos recto. Suelo duro, de cantos rodados en aglomerado.
Dos minutos después sale un camino a la izquierda y pasa junto a otro corral cercano. Seguimos sin desviarnos.
Cruzamos otra acequia o desagüe de un barranco en la laguna.
Seguimos la pista, muy recta y uniforme.
1:36 (6,75 km) - Otro camino se desvía a la izquierda hacia otros corrales. Mantenemos nuestra pista.
Tres minutos después...
Tercera acequia (La Picarana) que pasa bajo la pista.
Aquí abandonamos dicha pista, hacia la derecha, al sur, por el borde de la acequia, ligeramente elevados sobre los campos de cultivo adyacentes (da igual por la izquierda que por la derecha). Habitualmente está seca, por lo que también podríamos caminar por el fondo.
En tres minutos...
Cuando la acequia topa con un camino que vadea la misma con plancha de cemento y arranca hacia el oeste lo seguimos, girando a la derecha y caminando entre campos de cereal.
Viene de frente el camino que en 0:51 (3,14 km) hemos tomado junto a la acequia de Sabasán en dirección a la ermita de Santo Domingo, (si hubiéramos girado a la derecha habríamos llegado pronto a este punto).
Ahora por la izquierda.
Volvemos a ver señales de la ZPP (Zona de Protección Periférica).
Tras vadear por otra plancha de cemento el barranco del Rincón, nos vamos a la derecha, por terreno herboso, a buscar las cercanías de la alambrada que cierra la laguna, junto a la orilla de esta nueva acequia.
Conforme avanzamos vamos derivando hacia el sur junto con el cauce hasta llegar al alambre.
Alambrada. Seguimos hacia el sur.
Hay una señal de Reserva Natural y un mojón.
Ahora, durante largo rato, nos mantendremos otra vez junto a esta valla, y seguiremos por trazas de sendas, terrenos llanos cubiertos de limos, herbosos, o invadidos por plantas halofitas o mediterraneas. A veces podemos encontrar zonas ligeramente encharcadas que nos obligarán a alejarnos un poco.
Pero en todo momento la alambrada será la referencia.
La pista exterior, de la que a veces nos hemos alejado y a veces hemos visto más cercana, se cruza con nosotros y se pega a la alambrada. Ahora la seguimos ya de forma continua, manteniéndonos cerca de la laguna.
La pista finaliza en la carretera entre Pitillas y Santacara.
Unos metros antes la alambrada gira 90º junto a otro panel de la laguna. Una senda herbosa junto a ella nos permite evitar el arcén. Pasamos al lado de una cruz recordatorio de un accidente.
El trazado es recto.
Después de 700 metros junto al asfalto, poco antes de una curva de la carretera, la alambrada vuelve a girar en un terreno inculto. Sin dificultad alguna, aunque sin senda clara, seguimos su trazado y nos alejamos de la carretera.
Pronto encontramos senda de nuevo.
Instalación del segundo observatorio de la Laguna. Pasamos por detrás.
Constituido por una caseta de madera que continúa con una empalizada. En ambas se abren troneras horizontales a través de las cuales es posible observar escondidos las aves que evolucionan en las cercanías.
He aquí una de las troneras.
En el interior de la caseta el Dpto. de Medio Ambiente ha colocado dos paneles con la descripción gráfica de las especies que habitualmente frecuentan o viven en la laguna.
Ahora seguimos por senda muy cuidada que nos conducirá al inicio del recorrido.
Cruzamos por puentes de madera con barandilla varias pequeñas acequias.
La senda acaba en otra baliza que además de indicar la dirección del observatorio que hemos visitado da una serie de recomendaciones sobre el comportamiento silencioso y respetuoso que debemos mantener.
Podemos optar por subir al observatorio principal o seguir por la derecha hacia el aparcamiento.
Si vamos al observatorio seguimos a la izquierda.
Desde sus cercanías podemos disfrutar de una panorámica general de la laguna (imagen siguiente).
Observatorio y Centro de Interpretación.
Edificio estratégicamente situado sobre la zona principal de la laguna. Edificado sobre un terreno elevado unos metros por encima del agua.
Con gran amabilidad ponen a disposición del visitante medios para observar desde el mismo la vida de la laguna. Además de prestar mientras se visita el centro materiales como prismáticos y similares atienden las demandas de los visitantes, permiten consultar bibliografía sobre el tema, etc.
Horario actual:
Verano (16 de julio a 15 de septiembre)
Todos los días –excepto lunes por la mañana- de 10,00 a 14,00 h y de 17,00 a 20,00 h.
Resto del año (16 de septiembre a 15 de julio):
Fines de semana, festivos, puentes y periodos vacacionales, de 10,00 a 14,00 h y de 16,00 a 18,00 h
(hasta las 19,00 h desde el 1 de marzo)
Entre semana cerrado.
Se atienden grupos organizados, previa cita, de 10,00 h a 14,00 h
Unos metros más abajo tenemos...
Aparcamiento.
Fin del recorrido.
CARRIZO (Phragmites australis)
Gramínea acuática que puede alcanzar hasta 4 metros de altura y hasta 2 cm de grosor en el tallo, coronado por una inflorescencia (florece en el ápice).
Es perenne y aguanta bien los lugares inundados, incluso con una moderada salinidad.
Forma a veces grandes extensiones, denominadas «carrizales» en los bordes de lagunas, marismas y tramos finales de los ríos. Numerosas aves acuáticas aprovechan para nidificar y convertir estas formaciones vegetales en su hogar y defensa (como escondite). De hecho algunas de ellas reciben el sobrenombre de «aves carriceras».
El carrizo es pariente de las cañas. Ambos se utilizan tradicionalmente como techumbre y urdimbre de algunas empalizadas (como la que se cita en el observatorio 2 de esta ruta).
ESTRUCTURA DE LA LAGUNA DE PITILLAS
La Laguna de Pitillas es de carácter endorreico (el agua se pierde, principalmente, por evaporación). Se asienta sobre terrenos arcillosos y se extiende casi unas 300 Ha entre Pitillas y Santacara. Su profundidad no excede, en ningún caso, de los 2 metros.
Desde 1987 está declarada Reserva Natural. Recoge las aguas que llegan de numerosos barrancos, de los cuales el más importante es el de Pozo Pastor.
Antiguamente se construyó un dique para regular su altura. Hoy el dique sigue todavía en pie (lo superamos al iniciar el recorrido).
Esta laguna constituye la zona más importante de Navarra para observar las especies de aves migradoras que atraviesan la Comunidad.
Se pueden contabilizar a lo largo del año más de 100 especies diferentes de aves.
Otras destacan por utilizar la laguna como zona de «invernada». Entre ellas es destacable la presencia del aguilucho lagunero o el avetoro.
En la imagen podemos observar, en primer plano (abajo), la orla, de color oscuro, de los juncos (Juncus maritimus). Detrás, y con gran desarrollo, los carrizos. Al fondo a la izquierda se pueden divisar las ramas desnudas de algunos tamarices, arbolillos que crecen en zonas menos encharcadas. Como telón de fondo los cultivos de cereal y vid se extienden por delante del horizonte cerrado por la sierra de Ujué.