En el itinerario festivo de los amantes de los eventos taurinos nunca puede faltar la Bajada del Pilón de Falces. Dicha bajada tiene lugar durante diez días seguidos de cada mes de agosto con motivo de las Fiestas locales. La subida por el barranco del Pilón se sitúa al comienzo de este paseo por el que nos vamos a acercar a un interesante y pintoresco lugar: El mirador de las Cigüeñas. Desde dicho mirador podremos disfrutar de una bonita vista del casco urbano, de las riberas del Arga y de toda la llanura de la zona media bajo nuestros pies e incluso, en días claros, podríamos llegar a ver la silueta de los Pirineos. Además, gozar del privilegio de ver una buena cantidad de cigüeñas que anidan en los huecos del roquedo situado debajo y donde se han llegado a contabilizar más de 80 nidos en épocas de cría. En franca minoría, pero también es fácil observar en alguno de esos nidos alguna pareja de buitres leonados.
En la última parte del recorrido pasaremos por un pequeño barranco, con paredes que apenas alcanzan los dos metros de altura donde podemos disfrutar de un conjunto de figuras esculpidas en la roca. Superan la veintena y la mayoría de ellas son figuras humanas y alguna cigüeña.