Entre Erratzu y Arizkun
Recorrido: Erratzu - San Pedro Xar - San Miguel Ermita - Lamiarrita - Arizkun - Erratzu
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
11/01/2009
08/02/2009
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Paseo sencillo y suave. Escaso desnivel, caminos bien delimitados y paisajes siempre de gran plasticidad.
¡Qué mas se puede pedir!
Estamos en Baztan, entre los núcleos de Arizkun, Erratzu y Bozate. Prados, bosques de robles y castaños, caseríos y ganado que ocupa los pastos todo el año. El paseo se ha realizado en invierno, pero incluso en esa estación Baztan sigue siendo hermoso. Las laderas de Gorramendi y Autza hacen de este rincón un recoleto paraje donde a cada curva encontramos una regata, un nuevo cambio de nuestro punto de vista, un ambiente diferente.
El paseo nunca se aleja en exceso de los núcleos más poblados. Circula entre legados importantes del pasado (el palacio de Pedro de Ursua, las ermitas, el recorrido del Camino de Santiago de Baztan…), tradiciones, usos rurales…
Es un recomendable recorrido para cualquier momento. Nos permitirá visitar sin excesivo esfuerzo un poco de todo aquello que hace del valle uno de los entornos rurales privilegiados de Navarra.
Se inicia en Erratzu, pero dado que es de tipo circular podemos cambiar a nuestra conveniencia y hacerlo desde otros puntos, como Arizkun o el cruce de Lamiarrita.
Para llegar aquí desde Pamplona tomaremos la carretera N-121 y nos desviaremos hacia Elizondo. Superada la capital del valle seguiremos hacia Amaiur - Pto de Otsondo y tomaremos el desvío de Arizkun - Erratzu en el cruce de Ordoki.
Ruta paso a paso
A la derecha de la carretera sube, perpendicular a la misma, un camino.
Urraringo Bidea pasa junto a la ermita de San Pedro Xar.
Como muchas de las ermitas de Baztan, el edificio de San Pedro Xar tiene planta de nave sencilla, pequeña, rectangular, con porche protector de la entrada.
A cobijo del tejadillo del porche se adosan a ambos lados sendos bancos de piedra. En la pared la puerta de entrada entre dos amplias ventanas enrejadas.
Sobre la puerta el nombre de la ermita grabado en madera.
Sobre el tejado a cuatro aguas la espadaña con su campanica.
El camino deja el edificio a la derecha y sigue en ascenso. Se bifurca enseguida pero, atravesando una puerta de hierro, tomamos hacia la izquierda.
El valle asoma intermitentemente entre la vegetación a nuestra izquierda.
Salimos a un camino-pista que seguimos hacia la izquierda.
En pocos metros, girando a la derecha, dejamos a este lado Etxenikeko Borda.
Una pista hormigonada baja hacia la izquierda desde una borda.
Descendemos.
La pista de hormigón sale a su vez a un carretil asfaltado.
Lo encuentra en medio de una curva cerrada.
A la izquierda. Suave descenso.
Inmediatamente después de pasar un puente salimos del carretil por camino a la derecha.
Suelo herboso. Llevamos un murete a la derecha y el talud a la izquierda.
Debajo fluye la regata cercana. El paisaje se estrecha y pronto vemos un caserío hacia el que nos aproximamos.
Pronto se nos une un camino desde la izquierda.
Ascendemos con suavidad.
Al fondo se levantan las laderas de Gorramendi.
Cerca asoma el caserío Migeltxipirenborda.
Enseguida llegamos a zona abierta.
Bordeamos así la alambrada y murete de los pastos de un hermoso paraje dominado por Naasko Labea, un caserío restaurado con naves ganaderas adosadas y una amplia extensión de praderío a su alrededor.
Enseguida desembocamos en una pista hormigonada que desciende desde el norte. Ésta sale en escasos metros a otra pista de grava y tierra.
De esta forma cambiamos nuestra dirección, siempre tomando la opción de la izquierda, para ir ahora en sentido suroeste.
Al pasar, en pocos metros, a la altura del caserío que hemos rodeado, el suelo de la pista también se hace de hormigón.
Al otro lado de una alambrada queda un cubierto que (al menos cuando pasamos), guarda paja.
Al lado hay un banco de madera.
Desde aquí tomamos un camino ancho de tierra que desciende hacia la derecha (abandonando el hormigón).
Pronto cruzamos (a unos 150 metros) otro camino perpendicular.
A la izquierda tenemos San Migelgo Ermita.
Muy semejante en construcción a la de San Pedro Xar, excepto que la que ahora visitamos está en terreno más llano y no hay escalones. Incluso tiene un «mini-paso» canadiense para evitar que el ganado se introduzca en el porche delantero.
En el lado izquierdo tenemos una fuente.
Por delante pasa el Camino de Santiago de Baztan, procedente de Amaiur, y que ahora vamos a seguir.
Por detrás sale otro camino hacia Bozate.
Hermoso lugar, con bellas vistas y al mismo tiempo muy plácido.
Si seguimos recto por el camino desde el que nos hemos desviado para visitar la ermita...
Enlazamos en pocos metros con el Camino Jacobeo, que llega desde la derecha.
En la bifurcación está la primera de una serie de placas que vamos a encontrar, primorosamente talladas en piedra arenisca por el escultor Cesareo Soulé, con la vieira y la clásica flecha amarilla.
Pocos metros más adelante pasamos junto a Lizardiko Borda, una casa rural con la Q de calidad.
Sin tener en cuenta las desviaciones secundarias vamos perdiendo altura.
Pasamos entre el Palacio de Ursua (a la derecha) y la ermita de Santa Ana (a la izquierda).
El Palacio es la casa natal de Pedro de Ursua, explorador del Amazonas, fundador de la ciudad de Pamplona en Colombia, y asesinado junto a su amante Inés de Atienza por varios conjurados dirigidos por Lope de Aguirre.
Seguimos en descenso para acercarnos a la carretera entre Arizkun y Erratzu.
La pista desemboca en el asfalto.
A la derecha tenemos el palacio de Lamiarrita, regentado por los jesuítas, y enfrente, a escasos metros al otro lado, se levantan la casa y el taller del escultor Cesareo Soulé.
Torciendo hacia este lado llegamos enseguida al cruce. Giramos a la izquierda y cruzando el puente seguimos hacia Arizkun.
Siguiendo las señales y las placas esculpidas, nos desviamos a la izquierda por pista ascendente.
Alcanzamos el camino que une Erratzu y Arizkun.
Ésta última localidad queda muy cercana a nuestra derecha. Si no tenemos prisa podemos visitarla desviándonos un pco y volviendo luego hasta aquí. Puede merecer la pena, si no la hemos visto antes, por la arquitectura de sus casas y para ver el palacio de don Juan de Goienetxe y el convento barroco de las Clarisas.
En este recorrido, sin embargo, no vamos a verlo. Giramos a la izquierda y nos vamos hacia Erratzu.
Con la impresionante presencia del monte Autza a nuestra derecha vamos por un terreno ondulado salpicado de caseríos.
Bajamos para cruzar una regata y subimos hacia otro caserío.
El camino mantiene la dirección.
Trescientos metros más adelante hay una bifurcación para comunicar con otro caserío.
La pista principal cambia por el momento el piso de cemento por la tierra y después por asfalto bastante deteriorado. Mantenemos la dirección.
1:31 - Otro ramal se va hacia una puerta de hierro. Tampoco lo tendremos en cuenta.
Las cruces de hormigón de un viacrucis aparecen en el punto más alto entre Arizkun y Erratzu.
El cementerio está cercano.
Cementerio de Erratzu.
Bordeado de verja y con hermosa portada. El pueblo está debajo y ahora, simplemente, seguiremos el carretil que desciende hasta el mismo.
Entramos en el pueblo en descenso y vamos girando hacia la izquierda.
Pasamos junto a la iglesia y atravesando todo el pueblo alcanzamos el punto de partida para cerrar el círculo de nuestro recorrido.