Lorca - Monte Eskinza - Cirauqui
Recorrido: Lorca - Monte Eskinza - Cirauqui - Camino de Santiago - Lorca
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
31/03/2008
24/04/2008
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Monte Eskintza domina desde el sur las localidades de Cirauqui y Lorca. Con sus modestos 740 metros de altitud tiene una buena vista sobre el corredor que aprovecha la autovía Pamplona - Estella, así como las tierras bajas que se extienden hacia el sur (Oteiza - Larraga).
Este itinerario parte de Lorca para tomar un camino-pista que se introduce por un carrascal. Después desciende a buscar el paso del barranco de Eskintza y sube hasta un collado donde encuentra el recorrido de la cañada real de Tauste a Urbasa-Andía.
Aprovechando su recorrido nos acercamos hasta las cercanías de la cima, que ganaremos finalmente sin dificultad.
Desde allí descendemos por el camino que habitualmente utilizan los habitantes de Cirauqui. Llegamos a la parte baja cruzando el canal de Alloz y el río Salado para subir hacia el pueblo por pistas de concentración.
Desde Cirauqui volvemos a Lorca por el recorrido del Camino de Santiago, disfrutando entre otras cosas de los restos de la calzada romana semienterrada entre ambas localidades.
En los 16 km del itinerario veremos diferentes ambientes vegetales y contemplaremos un paisaje que habitualmente dejamos a un lado en el itinerario entre Pamplona y Estella.
Ruta paso a paso
El Camino de Santiago atraviesa el pueblo por su calle principal. Lo vamos a seguir durante unos diez minutos.
Iniciamos el recorrido junto a la iglesia. Vamos hacia el centro y, dejando atrás la plaza y el albergue de peregrinos, salimos por el extremo occidental.
Así alcanzamos, en el otro extremo del pueblo, la antigua carretera. Por el arcén izquierdo seguimos las marcas del Camino de Santiago en ligero ascenso.
Enseguida las flechas amarillas abandonan el asfalto para seguir paralelo al arcén por una senda.
Precisamente aquí dejamos la ruta jacobea para tomar una pista algo más a la izquierda que sube una suave cuesta entre carrascas.
0:14 (1,15 km) - Girando a la izquierda vamos metiéndonos en un bosquete después de dejar a la derecha la construcción de una empresa de moderna arquitectura en hormigón.
Enseguida dejamos de ascender.
Nos unimos a otro camino-pista que llega de un campo cercano por la derecha.
Mantenemos la dirección. Ahora el suelo deja de ser herboso.
0:24 - Asomamos a una depresión desde la cual vemos la continuidad de la pista en otra ladera alejada. Comenzamos a descender.
Cruce de pistas junto al barranco de Maurién y balsa de Eskintza.
En el primer cruce vamos a la izquierda y en el segundo a la derecha, para tomar la pista que remonta la ladera frente a la cual bajábamos hasta ahora.
Y a pocos metros seguimos de frente (es decir, de nuevo por la opción derecha). A la izquierda queda un hermoso árbol de apariencia muy longeva.
Conforme vamos ganando altura vemos al otro lado la cruz de Maurien sobre la cresta. Hasta esta cima llega un recorrido señalizado (el SL NA-184) que pasa también por el cruce que acabamos de dejar atrás, y con el que compartiremos este tramo. Si queremos, desde el pueblo, podemos hacer nuestra ruta algo más corta viniendo por el fondo del barranco desde el pueblo.
Bifrucación. Seguimos subiendo rectos (por la opción derecha).
Dos minutos más adelante…
La pendiente desaparece al mismo tiempo que la pista se convierte en un camino ancho y herboso.
Poco más adelante (3,82 km) descendemos unos metros y nos unimos a otro camino. Por la derecha llega el SL NA-184. Pero ahora le damos la espalda y seguimos rectos y en llano.
Pronto hay otro desvío. De frente, por la derecha.
En el camino hay algunos mojones de la cañada real. Se trata de la de Tauste a Urbasa-Andía.
Pronto vemos frente a nosotros la ermita de San Cristóbal, nuestro objetivo.
0:55 - Bajamos una cuesta hacia una zona húmeda desde la que tendremos después que recuperar altura.
Tramo más bajo.
Hay humedad hasta el punto de que en el entorno crecen numerosos juncos.
Seguimos rectos y vamos de nuevo ganando altura.
La zona es un mosaico de campos y carrascas. Hay algunas desviaciones pero mantenemos el camino principal.
Subimos una pendiente algo más fuerte.
Cuando el camino gira 90º a la izquierda seguimos rectos por el margen derecho de un campo de labor inclinado hacia el camino.
Arriba nos encontramos con…
Alambrada que nos separa de una zona de prados donde suele pastar ganado equino.
Al fondo tenemos la ermita.
Cruzamos los alambres por donde más sencillo nos resulte y, a través del prado, nos acercamos a la zona semiboscosa que rodea el lugar.
Antes de los árboles encontramos otra alambrada medio caída y una tercera con escalerilla junto a un merendero.
Entre árboles y algún matorral alcanzamos la parte más alta.
Cima de Monte Eskintza y ermita de San Cristóbal.
Adosado está el refugio restaurado, muy limpio y ordenado, que lleva el nombre del monte.
Hasta aquí llega una pista procedente de Cirauqui. Un paso canadiense salva la alambrada para iniciar el descenso.
Rodean la ermita diversas especies de árboles, tanto autóctonos como plantados. Hay una buena cantidad de cipreses.
Si pasamos al lado opuesto al de nuestro acceso…
Encontramos el vértice geodésico y el buzón (en acero inoxidable).
Debajo tenemos una buena vista de Cirauqui y de su término municipal.
Unos 20-30 metros hacia el sur, en la alambrada, hay una «banqueta» que nos permite cruzarla. Arranca junto a ella, desde una esquina que hace el alambre y en diagonal, la senda por la que vamos a descender.
Enseguida encontramos la pista y la tomamos a la izquierda.
Pronto una senda que arranca entre la coscoja nos va a permitir atajar las tendidas curvas de la pista.
Está señalizada mediante cairns (montones de piedras). Descendemos con rapidez.
Se alcanza la pista, la cruzamos y salimos perpendicularmente a la misma por otra que mantiene la dirección para llegar a otra pista que transita unos metros más allá.
En pocos metros cruzamos alambrada por un portillo y…
Desembocamos en la otra pista.
A la izquierda, a escasos metros, hay un paso canadiense y a su derecha, nada más superarlo, una puerta de hierro pintada en color verde.
Por ahí sigue el camino de descenso hacia Cirauqui.
Superada la puerta encontramos un camino ancho, de piso algo irregular, que baja a media ladera, por la derecha del barranco de Soraun.
1:38 - Bifurcación - Seguimos bajando por la izquierda.
1:43 - Pequeño descanso en la cuesta abajo. Se incorpora una senda desde la derecha. Coscojas, enebros y algún que otro espino forman la vegetación predominante de monte bajo mediterraneo.
1:54 - (7,80 km) - Portillo en alambrada. Sigue el fuerte descenso. Al fondo tenemos Cirauqui.
Otra puerta de hierro como la de arriba. Con alambrada a la izquierda y un prado donde pastan vacas, llegamos a la parte baja del barranco.
Salimos a un camino y, a pocos metros a la izquierda, a una pista ancha junto al canal procedente del embalse de Alloz.
Por la izquierda, trazando una curva, pasamos por encima del mismo.
Inmediatamente después de pasar sobre el canal (enterrado), llegamos a la bifurcación y descendemos a la derecha, girando 180º.
Cuatro minutos después cruzamos el cauce del Soraun.
Pasamos por un puente el río Salado junto a la «Central Vieja», ahora convertida en granja.
Estamos en el punto más bajo del recorrido.
La pista inicia ahora una remontada muy suave y tendida hacia Cirauqui.
Aunque hay varias pistas que se unen a la nuestra mantenemos la dirección.
Trazando curvas la nuestra va ganando algo de altura. En algunos puntos, como en la imagen, los carrizos orlan los bordes del camino en las zonas húmedas.
El piso se vuelve hormigonado ya muy cerca del pueblo mientras se reune con otra pista que llega de la izquierda.
Subimos hacia las primeras casas.
En cuanto podemos torcemos a la izquierda.
Podemos, si queremos visitar la localidad, subir hacia la derecha.
De lo contrario seguiremos en esta dirección para confluir enseguida con el descenso, desde el ayuntamiento, del Camino de Santiago, a través de cuyo recorrido vamos a regresar a Lorca.
Pronto encontramos las señales amarillas y las marcas de las vieiras.
2:37 - Empezamos a descender por la vieja calzada romana, pronto flanqueada por cipreses.
Por unos escalones y después por una pista remontamos para llegar, tras un amplio giro, al paso peatonal (pista) sobre la autovía.
Pasamos al otro lado de la misma y tomamos, siguiendo las señales, la desviación que sigue hacia la izquierda, paralela al asfalto.
Pronto se define a su derecha un camino de pisar más cómodo y marchan juntos un buen rato.
El camino, que iba paralelo a esta pista, se aparta descendiendo más bajo que la misma.
Vamos pisando de vez en cuando afloramientos de la calzada romana que sobresalen en el suelo.
Puente sobre el regacho de Dorrondoa.
De piedra, restaurado. En el centro tiene un pilón para evitar su aprovechamiento por vehículos de cuatro ruedas.
Después de cruzarlo se inicia una corta remontada.
El paisaje mediterráneo aporta, entre otras cosas, la presencia de los centenarios olivos.
Bifurcación. Descendemos por la izquierda.
Dos minutos después cruzamos la pista y descendemos algo más alejándonos de ella.
Volvemos a cruzar la pista y nos acercamos hacia la vieja carretera en descenso.
3:21 (13,88 km) - Aunque la calzada sigue de frente, al cruzar otra pista giramos a la izquierda.
Cruce por pasadizo bajo la autovía.
Al otro lado, junto al arcén, nos acercamos al arranque de la carretera del embalse y monasterio de Alloz y nos desviamos por la misma.
Volvemos a cruzar de nuevo bajo la autovía.
Llegamos, por el arcén izquierdo, hasta un viejo molino de piedra. Unos metros más allá nos alejamos del asfalto por desvío que enseguida cruza el río Salado.
Al otro lado el camino, hormigonado, sube un poco otra vez hacia el sur.
Tercer paso, en poco rato, bajo la autovía.
Al salir torcemos a la derecha y subimos junto a la vieja carretera.
Enseguida una senda, por la izquierda, nos aleja del asfalto para subir la cuesta hacia el pueblo cercano.