Recorrido circular de poco más de 12 km que se inicia y concluye en la localidad de Lorca, enclavada en el Camino de Santiago y con su iglesia, plaza y lavadero, como elementos más interesantes desde el punto de vista patrimonial. Precisamente el primer tramo de este paseo coincide con dicho Camino, pero, tras pasar por un bonito bosque de quejigos, se desvía en dirección sur para dirigirse al monte Maurien (686), presidido por una enorme cruz blanca y al que se llega tras una dura cuesta, con el último tramo hormigonado. Desde allí prosigue en dirección este hasta el Monte Eskintza (740 m), aprovechando tramos de la Cañada real y por una zona de quejigos, encinas y pinos. También bordea algunos campos de cultivo de secano. Tras una parada en la basílica de San Cristobal vuelve un primer tramo por el mismo camino, para desviarse hacia la derecha y bajar a Lorca, por el camino de Eskintza y paralelos a la regata del mismo nombre. Este último tramo ya entre campos de cultivo pero aun permite disfrutar de algunos ejemplares de encino y roble de gran porte en el borde y los cruces de los caminos.