Lusarreta - Cueva de Lezestali
Recorrido: Lusarreta - Cima de Segura - Cueva de Lezestali - Lusarreta
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
22/01/2011
29/01/2011
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Proponemos aquí un recorrido humilde y escondido en las alturas del valle de Arce. Sin grandes desniveles visitamos la ladera izquierda sobre el río Urrobi. Una cota apenas conocida (Segura), y una cueva escondida en el descenso (Lezestali), aportan una interesante y variada sucesión de elementos.
El recorrido parte de Lusarreta, pequeña localidad en la que actualmente no llegan a una decena los habitantes empadronados. Para llegar aquí tomaremos la carretera NA-172 que marcha de Aoiz a Burguete y nos desviaremos a la izquierda en el km 22,500, poco más allá del desvío de Saragüeta.
Tiene Lusarreta un precioso hórreo en piedra, que, por su aspecto, ha sido recientemente restaurado.
La iglesia, gótica, se levanta a la entrada de la carretera.
Dejando el vehículo en el pueblo regresamos a pie por el carretil para tomar una pista casi llana que recorre la ladera boscosa a lo largo de 4 kilómetros. De aquí nos desviamos hacia los límites de Espinal y Mezkiritz, rodeando la cota de Segura.
Ofrecemos indicaciones para ascender directamente, aunque recomendamos dar un rodeo para evitar las apretadas formaciones de bojes que crecen cerca de la cima.
Después regresamos por la zona superior de la pequeña sierra y bajamos a la cueva de Lezestali. Poco más abajo encontramos la pista inicial, pero ofrecemos un regreso diferente, visitando los prados que enlazan con el collado entre Esnotz y Lusarreta. Esta travesía en altura nos permite una vista excelente y original de alturas más conocidas, como La Corona, Jaun Done Xakue, Aintzioa, Pausaran…
En definitiva, un excelente paseo que visita la parte superior del valle de Arce.
Esta ruta comparte un tercio del recorrido con otra que, partiendo de Esnotz, visita Ureta y Mezkiritz para ascender al mismo monte y volver, desde el collado, a Esnotz.
Ruta paso a paso
Pequeña localidad de Lusarreta.
En el centro de la misma luce, en perfecto estado, su hórreo de piedra (siglos XV-XVI), que recuerda en su estructura al de Iracheta.
Seguiremos el carretil que da acceso al pueblo en sentido descendente.
En un pequeño rellano, aprovechado para situar unas pajeras, sale perpendicular hacia la izquierda una pista que comienza a faldear prácticamente en llano en dirección norte.
Caminamos inicialmente entre robledales, y después el bosque se troca en hayedo.
180
250
A punto de girar para superar el cauce de una regata encontramos un camino ancho que sube a la izquierda, y otro más estrecho que lo hace enfrente.
Ambos los recorreremos al volver de la cueva.
De momento seguimos avanzando por la pista. Tras cruzar la regata encontramos un largo tramo recto, en el que el suelo se ve invadido por la hierba.
Puerta metálica que permite atravesar una alambrada. Es el límite entre Arce y Espinal.
Al otro lado la pista sigue en parecidas condiciones. De vez en cuando se ve debajo, a la derecha, la carretera de Aoiz a Burguete.
Unos 30 metros antes de que la pista trace otra curva cerrada a la derecha para superar una nueva regata, encontramos desviación diagonal, por la izquierda, que asciende entre los árboles.
El suelo es irregular, pedregoso, y está cubierto por la hojarasca.
Entre los parajes de Berragu y Sakarte cruzamos dos alambradas que establecen el límite entre Espinal y Mezkiritz.
Salimos a terreno raso.
El camino, herboso, ancho, pasa junto a una balsa, por un terreno rodeado de pequeñas elevaciones.
El camino vuelve a convertirse en pista poco antes de cruzar otra alambrada y sumergirse de nuevo entre hayas.
A la izquierda queda la cima de Segura. Podríamos intentar subir, pues tenemos el punto cimero a 650 metros de camino (20 minutos), pero el terreno suma los continuos obstáculos de las jóvenes hayas y los apretados bojes (véase la imagen siguiente).
El que esto firma consiguió llegar arriba. Bastará con subir primero pegados al cercado y después girando a la derecha por lo más elevado.
No obstante describiremos un itinerario algo más largo, pero mucho más cómodo.
Manteniendo la pista ganamos un poco de altura por un sinuoso pasillo flanqueado de algunas rocas.
El camino avanza sinuoso, entre bojes y rocas.
En un ligero descansillo, cuando el camino va a empezar otra vez a subir, sale un camino ancho, herboso, por la izquierda.
Nos vamos por ahí.
Pronto (1:12 h) salimos a zonas más aclaradas. A la derecha, tras alambrada queda un prado que remonta al fondo hacia una borda.
Vamos girando algo hacia el sur. Enseguida hay otro prado con otra borda más antigua (Bentarrako Borda).
El camino se une a otro que venía por detrás de la última borda.
Este vial nos obliga a girar al sur. Llega de Mezkiritz. A menos de 100 metros se bifurca. Tomamos el ramal izquierdo para empezar a subir hacia la cima.
Atención a este punto.
Después habrá que volver a la bifurcación, pues seguiremos por el ramal derecho.
De aquí hasta el collado entre Esnotz y Lusarreta, esta ruta coincide con la que se describe de Esnotz a Mezkiritz.
Algo de suelo rocoso aflora a la superficie, y el terreno es claramente ascendente.
Entre vegetación variada de arbolado y matorral, con acebos, bojes y hayas, avanzamos un trecho.
Después continuamos por hayedo desarrollado, con árboles bastante más altos y de ambiente sombrío.
El camino, ancho, sigue entre dos «paredes» de bojes. Vuelven las hayas durante unos metros y finalmente…
Giramos a la izquierda cerca del linde del hayedo, y enseguida acabamos por salir a los prados de la parte superior.
Una extensión ondulada, con algunas rocas que asoman en algunos sitios, está ocupada por helechal no muy desarrollado. Un sendero va hacia la izquierda, bordeando el arbolado. Lo seguimos y vemos cómo, poco a poco, la franja superior de terreno despejado se acaba estrechando.
Finalmente llegamos hasta un punto en el que, junto a unas rocas, el arbolado no deja continuar.
Si queremos pisar el punto exacto, el más alto de esta cota, hemos de meternos entre los árboles y bojes, en ángulo recto a la izquierda.
Cima de Segura.
Está señalada simplemente con un montón de piedras. No hay visibilidad alguna.
Por escasos metros, la altitud es prácticamente la misma en el borde rocoso que en el interior.
Hemos de volver a salir y regresar a la bifurcación citada en 1:17 horas (6,25 km).
Salimos en primer lugar al punto desde el que nos hemos metido entre bojes.
La vista está cortada hacia el norte, pero bajo nosotros, hacia el sur y el este, tenemos una excelente y original panorámica del valle de Arce.
Al fondo cierra el horizonte la silueta de Peña Izaga. Pero cercanas quedan cotas como Peñas de Aintzioa, Larrogain detrás; al otro lado los lomos de Lerdengibel (que oculta detrás la cima de Corona); más a la derecha Jaun Done Xakue y Pausaran.
Un excelente punto para disfrutar del paisaje.
Desandamos ahora nuestros pasos y volvemos hasta el camino principal.
Otra vez en la bifurcación….
Girando casi 180º a la izquierda seguimos el camino, iniciando un ascenso muy suave.
1:59 (8,21 km) - Un camino herboso baja de la izquierda en una zona de repoblación forestal. Seguimos el nuestro.
Llegamos a un pequeño rodal triangular donde también están plantados algunos arbolillos con protecciones…
A la izquierda hay una caseta de cazadores de chapa pintada en color verde («Sakarteburu» reza el rótulo sobre la ventana).
En el centro crece un elevado matorral solitario de boj del que sobresale un haya joven.
Sin cambiar de dirección salimos por la parte más a la derecha de este pequeño claro.
Empezamos a descender un poco por estrecho sendero, a veces confuso, que toma diversas direcciones dentro de un bosque relativamente cerrrado.
Pronto…
Alambrada renovada con escalerilla.
Separa los términos municipales de Erro y Arce.
Al otro lado seguimos el sendero descendente. Al principio se escora algo a la izquierda, pero sigue trazando muchas curvas, y es necesario prestar especial atención, pues puede confundir la capa de hojarasca que lo camufla en parte.
Enseguida pasamos por una zona en donde desciende encajado entre rocas. Después sigue un rato en la misma tónica, descendiendo a veces con cierta rapidez.
Al salir a un pequeño claro, en lugar de atravesarlo, nos metemos por la izquierda y al volver en pocos metros al bosque nos encontramos con…
Cueva de Lezestali.
Interesante cavidad, amplia, de origen kárstico. Se puede entrar a pie llano, incluso sin linterna.
Dentro encontramos las estampas típicas de estos fenómenos geológicos, con gruesas formaciones calizas que muestran la belleza generada por tales procesos.
La cueva se estrecha hacia el fondo, en una galería algo descendente.
Una vez fuera continuamos el sendero, que enseguida sale a otro más ancho y claro. Sin cambiar de dirección lo seguimos hacia la izquierda.
Claro en el bosque.
Un hilo de agua cruza en diagonal. Continuamos justo enfrente, sin tener en cuenta otras alternativas, por sendero herboso que mantiene la dirección este.
De dos caminos que siguen paralelos, separados por pocos metros, el más cómodo es el de la derecha, ligeramente elevado y más seco que el otro.
Después de dejar a la derecha una cruz recordatorio de una persona fallecida hace años, asomamos a la pista que hemos recorrido al principio de nuestra excursión; aquí trazaba una curva curva para salvar la regata.
Podríamos volver por la misma. Pero vamos a proponer otro itinerario.
Sin llegar a pisarla seguimos un camino ancho que toma en ascenso por la derecha, entre los árboles.
El camino adelgaza antes de salir a unos extensos prados sobre el bosque.
La traza se diluye, pero si seguimos la parte baja de los mismos encontraremos la continuidad al otro lado.
A medida que avanzamos tenemos ahora una de las mejores vistas sobre el valle de Arce de todo el recorrido. Los montes antes citados están frente a nosotros. Ahora la cima de La Corona no está oculta tras Lerdengibel. Y hacia el norte apreciamos Ortzanzurieta.
En una agradable travesía salimos a nuevos prados y giramos a la derecha 90º después de dejar atrás una trona-palomera. Siguen en sucesión los pastos y matorrales.
El camino gana en anchura y va en ligero descenso.
Bifurcación.
Por la izquierda. Sigue la tónica de matorrales y prados.
Tres minutos después hay otra bifurcación. A la izquierda queda otro prado amplio. Lo atravesamos para retomar en diagonal las marcas.
Cruzamos una alambrada por langa.
El camino muestra señales de ser a partir de aquí una antigua pista descuidada y erosionada.
Tras varias curvas desembocamos en la pista que une Lusarreta con Esnotz.
A la izquierda.
El collado y paso canadiense entre Arce y Erro quedan algo más altos a la derecha.
Descendemos.
La pista va trazando algunas curvas y enseguida damos vista al pueblo.
Otra vez en Lusarreta.
Finalizamos el recorrido.