Peñalén: Cortados de yesos y sotos del Arga y Aragón
Recorrido: Peñalén a Funes
Autor: Méndez, Eva
19/11/2002
19/11/2002
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Desde Peralta tomamos la carretera hacia Rincón de Soto, y en el punto kilométrico 28 junto al parque eólico de Caluengo, a mano izquierda vemos el camino asfaltado que nos llevará a la Ermita de Ntra. Sra. de Portegado, camino indicado con paneles informativos. En este punto comenzamos la excursión a pié y si el tiempo acompaña merece la pena observar el paisaje que se extiende hacia el SO., distinguiendo Calahorra, Rincón de Soto y al fondo el Moncayo. A nuestros pies se extiende llana y totalmente cultivada una terraza del río Ebro, oculto tras la caída de la misma. Al asomarnos a la vertiente opuesta, junto al Sagrado Corazón y el vértice geodésico (468,2 m) tendremos una espléndida panorámica que con suerte nos permitirá ver incluso los Pirineos, alzándose tras la sierra de Ujué. En el valle se asienta Funes, Peralta, Marcilla y Villafranca.
Ruta paso a paso
En este punto llama la atención el trazado del río en su discurrir por la zona. Hoy se encuentra encauzado mediante escolleras y motas que lo delimitan como un canal artificial, si bien quedan restos visibles de meandros abandonados que conservan su vegetación característica (incluso agua), y delimitados por los fértiles campos de regadío que dan riqueza a la zona. Algunos de estos sotos se encuentran protegidos como reservas naturales por sus peculiares características denominado Sotos Gil y Ramal Hondo.
Comenzamos el itinerario a pie siguiendo por la pista asfaltada que corona el monte Gurugú, abandonándola a la izquierda en una curva, transcurriendo entre pinares d pino alepo o carrasco, Pinus halepensis, acompañado de todo un séquito de plantas aromáticas: romero, Rosmarinus officinalis, tomillo, Thymus vulgaris, marrubio,Marrubium vulgare, etc. El aspecto de la comunidad nos sugiere unas condiciones muy duras para la vida vegetal, y esto se debe a lo seco del clima, acentuado por la presencia de yeso en los estratos. El yeso (sulfato cálcico deshidratado) tiene la particularidad de absorber grandes cantidades de agua rápidamente expandiéndose y cristalizándose, lo que provoca la pronunciación del pliegue de los estratos en los que está presente. Así se crea otro importante factor de sequía y salinidad para las plantas. Alguna de estas plantas disponen de estrategias de reserva de agua, acumulándola en sus hojas carnosas, permitiéndoles soportar los largos periodos de sequía. Pueden llegar a ser tan características que se denominan plantas gypsófitas por su última adaptación a los medios con presencia de yesos
Siguiendo la senda que bordea la pequeña sierra llegamos al mirador, cortado de Peñalén (a unos 400 metros de altitud) punto elegido para almorzar por la belleza del lugar y sus vistas. Aquí apreciamos la verticalidad producida por la erosión, que debido a lo blando y plástico de los materiales que conforman esta roca no llega a consolidar, dando lugar grietas y pequeñas cuevas, lugares de cobijo de la fauna del lugar: aves como chovas piquirrojas, grajillas y cuervos entre otros, mamíferos como zorro, tajudos, conejos, fuinas y gatos monteses. Destacar la importancia histórica del lugar pues en este acantilado murió despeñado Sancho Garcés IV, rey de Navarra, a manos de sus hermanos, en un día de cacería.
Otro punto de interés lo conforman la confluencia de los ríos Arga y Aragón. Tras el almuerzo regresamos a la pista principal hasta interceptar con la cañada Real de Milagro a Aezkoa, que sigue bordeando los cortados. En sus orillas se distinguen puestos para la caza de paloma por lo estratégico del lugar.
A la altura del corral de Facerías abandonamos la cañada descendiendo(hasta unos 300 metros) por la pista de la izquierda hasta las orillas del Aragón.
Continuamos aguas arriba por la margen del cauce fluvial observamos las choperas de repoblación, Populus sp., algunos tamarices, Tamarix gallica, en las cunetas de los barrancos y la imponente silueta de Peñalén surcada por estratos de arcillas y yesos.
Este tramo de unos 5 kilómetros aproximadamente nos conduce a Funes,atravesado por el río Arga, final de nuestro trayecto.