Por los alrededores de la Foz de Lumbier (siguiendo el SL©-NA 133)
Recorrido: Entrada de la foz - Corral de Alzueta - Mirador - Pista del Irati - Puente del Diablo - foz
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
30/01/2005
14/02/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
El Sendero Local NA-133, señalizado por el Consorcio Turístico del Pirineo, fue publicado inicialmente por Jesús Elosegi en la ya clásica obra del senderismo navarro «Paseos Naturalísticos» (Pamplona, CAN-1982).
En aquella publicación este itinerario era el último de la lista. Con él se cerraba una recopilación de 80 paseos. Hoy se ha recogido su recorrido intacto y en breve podrá verse también reproducido en esta web tal y como lo documenta el Consorcio.
Lo que aquí se describe es un paseo por el mismo, pero con dos añadidos:
Desde el Corral de Alzueta proponemos acercarse por una senda de unos 800 metros de longitud hasta llegar al borde mismo de las paredes de la Foz, llegando a un espectacular mirador que nos permite tener bajo nuestros pies, a vista de pájaro, todo el recorrido de la misma. Este desvío no es aconsejable para personas que sufran de vértigo o si vamos acompañados de niños pequeños. No hay protección alguna en el cortado, y la caída desde el mismo resultaría fatal. Así que ¡Ojo!
El segundo desvío es mucho más corto, pero tiene características similares: por una estrecha senda que podemos tomar junto al borde sur de la Foz, junto a la boca del túnel, nos podemos acercar hasta lo que queda del puente del Diablo. Una breve visita a este punto merece la pena, por lo insólito del lugar y la belleza del mismo. Pero resulta tan peligroso como el anterior.
De ahí que el paseante debe ser consciente de lo que hace cuando se acerque a estos dos puntos.
El camino normal asciende desde la entrada norte de la Foz, desviándose a la izquierda por una senda que sube a las laderas que atraviesa el tajo excavado por el río Irati.
Tras un rato de ascensión caminamos paralelos al cortado, algo alejados del mismo, hasta superar el corral de Alzueta. Unos metros más allá pasamos bajo el tendido de alta tensión que cruza en perpendicular. En este punto es donde podemos tomar una senda para acercarnos al cortado.
Después en llano o suave descenso seguimos hacia el este la pista que empalma con otra más moderna que sube a las canteras. La tomamos en descenso y atajando por algunas sendas alcanzamos la pista que recorre la antigua caja del tren del Irati, que nos permitirá atravesar la Foz, sus dos túneles y, si lo deseamos, visitar el puente del Diablo antes citado.
Para llegar al punto de inicio, a la entrada de Lumbier desde la carretera hay una rotonda que tomamos a la derecha. El itinerario hasta la Foz está señalizado. Pocos metros antes hay una barrera y un aparcamiento a la izquierda.
Ruta paso a paso
Aparcamiento cercano a la entrada de la Foz de Lumbier. Una barrera impide que los vehículos de cuatro ruedas se internen en la misma.
Avanzamos hacia las primeras rocas, con el río Irati a nuestra derecha.
Un ensanchamiento de la calzada precede al paso entre rocas que inicia el paisaje de la Foz.
En lugar de adentrarnos en ella, guiados por el panel descriptivo del sendero que vamos a recorrer, tomamos senda ascendente a la izquierda que se interna, con barandillas de maderas entrecruzadas, entre coscoja (Quercus coccifera) y matorrales de boj. Ascendemos desde el principio, dejando a la izquierda un pequeño merendero.
Enseguida se acaba la barandilla, pero continuamos con una alambrada a nuestra izquierda.
Una baliza del sendero se levanta en el punto donde la senda se separa de la alambrada y sigue ascendiendo hacia la derecha.
Enfrente, sobre un cortado, se alza la ermita de la Trinidad de Lumbier, con sus paredes encaladas. A la izquierda ha ido apareciendo, (ahora empezamos a darle la espalda), la localidad de Lumbier, y sobre los altos de Loiti asoma la cima triple de Izaga, Santa Ágata y Sambelles.
La vegetación mediterránea nos rodea: tomillos, espliego, coscoja y bojes achaparrados. La zona soporta la presión del ganado lanar que suele batir el terreno.
Cinco minutos después alcanzamos la parte superior. Disminuye la pendiente y el paisaje se abre. Seguimos ascendiendo aunque más suave.
Encontramos pista bastante arreglada que sube de la izquierda, del pueblo. Hay otra baliza indicativa.
La seguimos hacia la derecha.
Un minuto después de que la pendiente ceda alcanzamos el corral de Alzueta. Está medio arruinado pero todavía parece cumplir funciones de redil para el ganado. La pista lo deja a la izquierda y sigue por la altura para pasar bajo el tendido de alta tensión que la cruza.
Junto al poste de alta tensión se inicia a la derecha, entre las carrascas y coscojas, una senda irregular, de suelo de piedra suelta.
Como decimos en la introducción, este sendero nos acerca hasta el mismo cortado. Lo que ahora describiremos es de ida y vuelta, por lo que, si no deseamos desviarnos, seguiremos por la pista, saltándonos los siguientes pasos.
El sendero discurre primero en llano, y después en descenso. Aunque irregular, no presenta problemas para seguirlo. Además el propio tendido eléctrico sirve de guía.
0:33 - Una cadena está dispuesta para cortar el paso de los vehículos que quieran circular por la senda. Cuando pasamos estaba abierta.
Tengamos en cuenta las señales que nos indican que estamos en una ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves), que es al mismo tiempo Reserva Natural. Respetemos con especial cuidado el entorno.
Al final, cuando nos aproximamos al corte de la foz, el descenso resulta bastante sensible, al tiempo que podemos observar, en los cables suspendidos, los discos coloreados que los señalizan sobre el vacío para la navegación aérea.
Pocos metros antes de llegar al cortado la senda realiza un zig-zag para descender hasta el mismo borde de la pared...
Trazando una doble curva en descenso después de superar el último poste antes de que el tendido sobrevuele la foz, llegamos hasta unas repisas rocosas bajo las cuales hay un corte vertical de cien metros de altura.
Si nos aproximamos lo haremos con mucho cuidado. La vista sobre todo el recorrido de la foz, de punta a punta, es espectacular. Se ve perfectamente el tajo junto al puente del diablo que marca la salida por el este y el camino que entra a ambos túneles.
Podemos visitar otros puntos junto al cortado, pero siempre con precaución. Y, por supuesto, con el respeto debido a la fauna que podemos encontrar en los roquedos.
Finalmente regresamos por donde hemos venido hasta la pista de las inmediaciones del corral de Alzueta.
De nuevo en la pista, cerca del corral de Alzueta.
Ahora seguimos por la derecha.
Dos minutos después cruce. Tenemos que tomar por la izquierda para ir rodeando una alambrada que cierra un campo bastante extenso.
1:14: Mantenemos la alambrada a la derecha siguiendo una baliza que nos indica la dirección. Iniciamos ligero descenso.
Finalmente, algo más abajo...
La alambrada toma dirección sur y nuestro camino sigue, entre carrascas, hacia el este.
En una piedra está la pintura del cambio de dirección.
De frente llega una senda que ha rodeado esta alambrada por el sur.
Pronto empezamos a descender con claridad.
Encontramos una pista muy ancha que desciende de la izquierda, procedente de las canteras de Liédena.
El descenso es muy fuerte. Al fondo vemos las crestas ocupadas por instalaciones eólicas.
Estamos más allá de la zona de la foz. Debajo aparece el río Irati, discurriendo ya por el valle abierto. Bajamos por bosquete de carrascas.
Después de pasar una curva muy cerrada tenemos una baliza a la derecha de la pista que indica el desvío por senda con fuerte descenso.
El recorrido es muy claro. Desciende fuertemente durante cuatro minutos hasta alcanzar una terraza donde bordea un campo por la derecha, junto a la ladera.
Este campo tiene al otro lado una pequeña caseta.
La senda bordea este campo y al llegar junto a unos frutales que hay al fondo gira a la derecha y vuelve a descender por senda, algo irregular, con suelo de cantos rodados, que busca ya el fondo del valle.
Alcanzamos la pista que discurre por la caja del antiguo tren del Irati. Todavía quedan en pie los postes de hormigón que sostenían el tendido eléctrico.
Como por aquí pasa también una variante del Camino de Santiago Aragonés y la GR-21 (que une Javier y Loiola), las marcas se entremezclan (flecha amarilla, marcas blanquirojas y blanquiverdes del SL).
Tomamos a la derecha, en direccción a la foz.
Plantaciones de olivos en las solanas y frutales al otro lado del río.
Boca del túnel oriental de la foz.
Hay un panel junto a la entrada.
Pocos metros a la izquierda hay otro panel más pequeño que explica una leyenda sobre el puente del diablo.
Junto al mismo, pegada a la pared, arranca la senda que nos lleva al mismo.
Esta visita, como en el caso anterior, sólo la haremos conscientes del peligro de caída que entraña el no circular con precaución por la misma.
La senda sube un poco y luego vuelve a descender. En los últimos metros bajamos sobre suelo de roca muy inclinado hasta el mismo borde del puente derruido.
Restos del puente del Diablo.
Por aquí pasaba el camino de Santiago Aragonés hasta que los franceses, en 1808, lo tiraron.
Está pegado al mismo borde de las rocas por las que el Irati sale de la foz de Lumbier.
Hay bastantes metros de altura sobre el agua y el lugar es espectacular.
Debajo quedan las ruinas de dos casas que pertenecían a la empresa del Irati, y que formaban parte del sistema de alimentación eléctrica del tren.
Desde aquí volvemos sobre nuestros pasos hasta la boca del túnel para atravesarlo e internarnos en la foz.
Después de atravesar el túnel la pista sigue al abrigo de los roquedos del norte, con el río Irati bajo nuestros pies a la izquierda.
Los buitres y otras especies sobrevuelan nuestras cabezas. Podemos ver, por ejemplo, el poste del tendido eléctrico junto al cual hemos contemplado este lugar desde arriba.
La garganta de la foz traza una curva hacia la izquierda. Al poco rato de salir del túnel veremos una presa en medio del río. Alimentaba una centralita que suministraba energía eléctrica al tren.
Más adelante pasamos incluso bajo el roquedo, pues la caja del tren hubo que excavarla en el mismo.
Finalmente nos acercamos al otro túnel que cierra la foz por el oeste.
Llegamos a la boca del túnel más cercano a Lumbier. Por el mismo vamos a abandonar el entorno de la foz de Lumbier.
Alcanzamos el panel de inicio del itinerario, donde hemos tomado la senda de asecenso. Así cerramos el círculo.
Pocos metros más allá está el aparcamiento de vehículos.
Fin de la excursión.