Travesía Oroz Betelu - Lakabe
Recorrido: Oroz Betelu - Elke - Lakabe
Autor: Iriarte Delgado, Txema
25/03/2001
25/03/2001
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Desde la localidad de Oroz Betelu, iremos ascendiendo por una pista hasta los caseríos de Gorraitz.
Una vez pasados éstos y siguiendo el tendido de la antena de los mismos, veremos dos macizos montañosos.
El que tenemos a nuestra izquierda es Elke, mientras el que tenemos frente a nosotros es Pausaran.
Es destacable el último hayedo de ascensión a Elke, encontraremos preciosas hayas y algunos ejemplares de boj que superan los tres metros de altura.
Desde la cima de Elke descenderemos a media ladera de izquierda a derecha hasta una pista, junta a una borda, que nos conducirá a Lakabe.
Desde aquí por una preciosa senda, se podía bajar hasta la carretera que une el tramos de Artozqui y Oroz Betelu.
La documentación inicial de esta ruta se ha realizado en una actividad organizada por la sección de montaña de Oberena. Gracias por su colaboración.
Ruta paso a paso
En la entrada del pueblo de Oroz Betelu, si hemos venido desde Artozqui, tomaremos el camino que hay en su primera casa a la izquierda.
No dejaremos esta pista en un buen tramo, aunque estemos tentados de utilizar cualquiera de los cruces con los que iremos encontrándonos.
A nuestra izquierda sale otra pista, que también desestimamos.
Es un buen momento para mirar hacia el paisaje que nos acompaña a nuestras espaldas y ver una bella imagen de Oroz Betelu.
Nuevo cruce de pistas, otra a nuestra izquierda, pero seguimos ascendiendo.
Cuando la pista va a realizar un giro de casi 180º, toamos una desvisción a la derecha, para seguir nuestra caminata por una zona más descansada para nuestros pies.
Es un camino típico de la zona en donde podemos ver avellanos, robles e incluso alguna haya.
En la parte superior de la senda, nos encontramos con un escorte que da paso a una amplia llanura, en donde podremos observar los caseríos de Gorraitz y sobre éstos nuestro siguiente objetivo: Elke.
Nada más pasar este sitio nos incorporaremos a una pista de tierra que nos va a conducir hasta Gorraitz.
Al poco rato de andar sobre esta pista de tierra, llegaremos a otro cruce de pistas y un paso enfrente nuestra.
Al fondo veremos con más claridad los caseríos de Gorraitz y sobre éstos la silueta envuelta de vegetación de Elke.
Después de andar por la pista que nos conduce hasta los caseríos, en la que podremos tomar algún pequeño atajo si nos apetece, entramos en Gorraitz.
Encontraremos una marca GR en la primera pared de nuesta izquierda.
Cruzaremos los caseríos, donde podremos ver una pequeña iglesia con su pequeño cementerio adjunto.
Seguiremos por la carretera embreada que llega a los caseríos, hasta encontrar a nuestra izquierda el inicio de una pista.
En pocos metros, y a la altura de unos postes, que en un principio nos parecen de aquellos antiguos de teléfono, nos introduciremos hacia nuestra derecha.
Esta acción nos va a permitir acortar el recorrido de la pista que dejamos y que posteriormente girará a la derecha para tomar altura hacia Elke.
Saldremos ligeramente a la derecha de la antena y seguiremos ascendiendo por la pista.
La pista irá tomando altura poco a poco y se irá cubriendo de hojarasca.
Al final dará paso a un gran sendero que se irá difuminando entre el bosque y que tomará un dibujo de zig-zag entre todo el hayedo que cubre Elke.
Podremos observar zonas de antiguas carboneras.
Como consejo se indica que hay que alcanzar suavemente el collado entre ambos montes, un poco hacia la izquierda en dirección a Elke y desde aquí, con suma tranquilidad seguir ascendiendo. Es una rampa corta pero dura.
Al final saldremos a un cresterío, que nos conducirá a la cima de este monte.
Llegaremos a la cumbre, cumbre protegida por bojes y con un fuerte desnivel en su parte norte.
En ella se encuentran tres buzones.
Uno de ellos un gran fogón, otro una pequeña casita y por último otro cilíndrico bastante visto en nuestras cimas.
Después de contemplar el paisaje tenemos dos opciones para seguir nuestro recorrido:
La primera es desandar todo lo andado desde la Gorraitz, desde la altura de la antena y seguir la pista que une Gorraitz y Lakabe.
O desde la cima de Elke, con un poquito de sentido de orientación y teniendo como punto de referencia la borda que vemos debajo nuestra, iniciar el descenso.
Nosotros hemos elegido volver sobre el cresterío final del hayedo que nos ha conducido a la cima para luego ir descendiendo hacia unas rocas que se ven un poco más adelante.
En este punto encontraremos una senda, no muy clara, que nos llevará poco a poco de izquierda a derecha, dejando la cima de Elke a nuestras espaldas.
En nuestro descenso veremos una especie de pequeño claro que deberemos alcanzar.
Desde aquí seguiremos hacia nuestra derecha. Es importante no perder mucha altura y tener como punto de referencia la borda en ruinas, que veíamos desde arriba y una loma con signo de erosión que veremos a la derecha de la borda. Hay que seguir para alcanzar poco a poco el collado de esta última zona. Si descendemos en demasía nos metermos en unos pequeños barrancos de maleza.
Pasaremos la alambrada que tenemos a continuación y seguiremos por encima del pinar.
Vamos descendiendo a media ladera y encontramos pequeños rasos como éstos, protegidos en ocasiones por malezas espinosas.
Esta entrada está en una zona bastante llamativa, y la habremos divisado con nitidez anteriormente.
No obstante, para alcanzarla seguiremos a media ladera.
Si hubiésemos bajado desde la cima, cresteando sin retroceder sobre nuestra ascensión, éste sería el punto al que descenderíamos.
Debemos de seguir, sin perder altura para llegar al collado que une Elke con una pequeña loma que tenemos enfrente.
Llegaremos a una especie de collado con la zona semiárida que dejaremos a nuestra derecha.
Nos encontraremos con un antiguo abrevadero en desuso. Según la época del año veremos como fluye el manantial que está cerca de él.
Desde aquí tomaremos las sendas que nos hacen bajar por el barranco en dirección hacia la antigua borda que veíamos desde arriba.
Estamos muy cerca de ella, el camino pasa sin entrar en ella.
Saliéndonos un poco a la derecha del camino nos encontramos con la borda, que nos posibilitará un pequeño refugio en caso de mal tiempo.
Llegamos a otro punto interesante.
En este punto confluye el camino que viene de Gorraitz hacia Lakabe y el descenso de nuestra travesía.
Desde aquí sin problemas iremos descendiendo por una pista hasta Lakabe.
A esta altura de la pista, y enmascarado a su izquierda, desciende una pequña senda-torrentera, que nos puede permitir hacer más cómodo el descenso hacia Lakabe.
Nos hará recortar un buen trozo de pista.
Saldremos a la parte más baja de la pista que nos conduce a Lakabe.
Llegaremos a Lakabe.