Unzué - Ermita de San Bernabé
Recorrido: Unzué - Ermita de San Bernabé - Unzué
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
15/12/2015
01/03/2016
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
La ermita de San Bernabé y la cercana peña del Abrigo ocupan un alineamiento rocoso separado del eje de la sierra de Alaiz por una depresión intermedia. Se levantan algo más al sur, y junto con la peña de Unzué son las zonas más visibles de estas cimas cuando miramos desde la parte meridional.
La ermita, siendo como es un edificio modesto y de pequeño volumen, se hace visible desde la distancia por su estratégica posición.
En esta excursión proponemos un ascenso sencillo, desde el pueblo de Unzué hasta la ermita, subiendo por la vertiente sur de esta elevación para, a continuación, regresar por la zona septentrional y cerrar un paseo circular muy atractivo. Es relativamente breve, pero goza de un paisaje continuamente cambiante en sus perspectivas.
El día que lo hicimos las nieblas cubrían de forma rasante las zonas adyacentes del puerto del Carrascal y, como se puede apreciar en la imagen de portada, los aerogeneradores asomaban sus palas por encima de la capa nubosa. Este tipo de paisajes pueden ser frecuentes en la zona, debido a su estratégica situación.
Ruta paso a paso
Unzué.
Desde el Ayuntamiento tomaremos por la izquierda, por la calle Mayor.
Vemos pronto hacia el oeste la silueta de la Peña del Abrigo y la de la ermita de San Bernabé.
Buscamos algo hacia el norte la salida del pueblo, por este lado.
La calle Mayor encuentra continuidad en la de San Millán. En pocos metros vemos el desvío, en descenso, con una señalización de «No continuidad» de la circulación. La calle sigue con pista descendente de piso de hormigón, que deja atrás la fuente de Txirkoa (con aska adosada al talud).
Al fondo (imagen), se recorta la silueta de nuestro objetivo.
Cruzamos la regata Aizpuru. Es una de las que dan origen (quizás la principal), al río Cidacos.
Comenzamos a ganar algo de altura. Marchamos entre carrascas por el camino «de Pamplona».
Vamos con una alambrada a la izquierda que nos separa de olivares y algunos viñedos…
Pasamos junto a una curiosa construcción, que dejamos a la derecha (el techo parece haber sido cubierto con tierra del lugar).
Bordeamos, por el momento, las laderas que luego afrontaremos.
La alambrada que llevábamos a la izquierda gira 90º a ese lado. A ambos lados llevamos ahora carrascal.
Seguimos en llano, incluso perdiendo ligeramente algo de altura.
Dos minutos después (km 1,26), cuando el camino gira 90º a la izquierda, para unirse a otra pista que procede de ese lado, atajamos por un sendero que mantiene la dirección que llevábamos para alcanzar el mismo camino, ya que nuestro objetivo es seguir hacia la derecha.
Precisamente en el punto donde llegamos a la pista encontramos una triple bifurcación.
Seguiremos por el ramal que queda más a la derecha, girando hacia ese lado.
Y casi de inmediato tomamos un camino que sube, también, hacia la derecha.
Pronto se une con otro, a medida que seguimos girando a la derecha. Sobre nosotros se aprecia la ermita.
El camino traza una "ese" debajo de un pequeño depósito de aguas, en terrenos de la "Cantera de Vitorio".
Mantenemos la ascensión, por la izquierda de dicho depósito. El sendero es claro.
Recibimos otro camino que sube por la derecha. Unos pocos metros más adelante giro hacia ese lado.
Terrenos removidos (restos de la cantera). Aparecen a partir de aquí numerosos cairns que nos irán guiando.
La senda continúa por la derecha de los restos de esta cantera.
En las cercanías del collado con la peña del Abrigo, una derivación indicada por un cairn nos permite escorarnos hacia el lado derecho para ir aproximándonos a la ermita. Puede que resulte más cómodo llegar al collado, pero por aquí atajamos.
Esta variante amenaza con cerrarse, y en caso de duda será mejor seguir hasta el collado. No obstante, en seis minutos…
Encontramos de nuevo la senda original.
A la derecha; apreciamos, cercana, la ermita sobre la peña.
Después de pasar por una galería de bojes apretados...
0:46 (Km 2,41) - Encontramos un cruce. A la izquierda desciende el sendero por la ladera norte. Lo seguiremos en el descenso. Por ahora giramos a la derecha, una vez más, y subimos los últimos metros entre la vegetación.
Seguimos entre bojes, pero ahora de menor altura. Sobre ellos crecen las carrascas.
Ermita de San Bernabé.
En lo alto de la cota del mismo nombre.
Cima modesta, pero con una magnífica estampa paisajística a sus pies.
Hacia el sur podemos ver la autopista superando el puerto de Carrascal y el parque de aerogeneradores. Hacia el este tenemos la peña de Unzué y el pueblo a sus pies. Más allá la extensión de la sierra de Alaiz y la Higa de Monreal.
Regresamos ahora hasta la última bifurcación, la que hemos mencionado a la salida de la galería de bojes.
Estamos otra vez en el punto antes citado.
Ahora, en lugar de girar a la izquierda, seguimos de frente, descendiendo con cierta pendiente por el sendero que baja por la ladera septentrional.
En este lado el tono del suelo es de un color ocre que indica la presencia de arcillas. Las carrascas han sido sustituidas, en muchas zonas, por la plantación de pino laricio, que en la zona más baja es especie única.
Encontramos señales de recuperación del camino. Aparecen varios tramos donde, además de excavaciones en la senda, se han colocado hileras de planta de carrasca protegidas con tubo de plástico, con intención, probablemente, de crear un sendero bien mantenido para el acceso a la ermita.
El sendero pierde altura con rapidez.
Desembocamos en un camino de mayor anchura.
A la derecha, abajo, vemos el camino dirigiéndose hacia el pueblo.
Giramos hacia este lado y seguimos en descenso, pero más suave.
Salimos a una pista. Nuevo giro a la derecha.
La peña de Unzue se ve al fondo, sobre el carrascal.
Todavía descenderemos un poco más.
En pocos metros, tras una curva, salimos por un sendero que baja a cruzar el arroyo por un puentecillo de tablas.
Una vez cruzado seguimos el sendero, bordeando un campo de labor, con una alambrada alrededor de una huerta, y subimos al encuentro de una pista.
Pista de grava, de cierta anchura, bien cuidada y preparada para la circulación de vehículos.
A la derecha, para volver al pueblo.
Al otro lado del arroyo tenemos ahora, muy visibles, las dos cotas del Abrigo y de San Bernabé.
Caminamos hacia el sur.
Fuente de Arreguía. El nombre aparece grabado encima de los dos grifos.
Larga pileta y banco a su derecha. Restaurada y bien cuidada.
Unzué.
Final del recorrido.