Urbasa - El hayedo encantado
Recorrido: Caseta información de Urbasa - Hayedo Encantado I - Cresta Norte - Hayedo Encantado II - Caseta Informativa
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
23/04/2006
31/05/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Dentro del Parque Natural de Urbasa Andia predominan los paisajes y las formas típicas del karst.
En la altiplanicie de Urbasa son numerosísimas las simas, las dolinas, la presencia de superficies atormentadas por el lapiaz. Y entre ellas aparecen montones de grandes rocas, vestigios de una actividad dominada durante millones de años por la filtración del agua, la erosión de las calizas y su disolución.
Por ello no es extraño que en algunas zonas, perdidas entre el hayedo, aparezcan formas rocosas que configuren fantásticos paisajes, caóticas acumulaciones naturales de los efectos más variopintos.
La zona que visitaremos en este itinerario, aunque conocida y referenciada por numerosas publicaciones, fue concienzudamente estudiada por Fernando Pla, del grupo Txantrea Mendi Taldea, en su labor en pro de la creación de una cantera montañera entre los más jovencitos del barrio.
El Hayedo Encantado es un auténtico laberinto de formaciones rocosas, del cual tratamos de dar un pálido reflejo en lo que contamos a continuación. Hemos incidido sobre todo en cómo orientarse para visitar más o menos todos los rincones que se describen (no hay problemas de extravío, pues la zona recorrida es relativamente pequeña en superficie, pero sí los puede haber para encontrar cada cosa de lo que aquí se cuenta).
Un catálogo visual más exhaustivo del lugar se puede apreciar en la exposición que en esta misma web presenta Ernesto López Espelta.
Pero es que la excursión extiende su radio de acción algo más allá y nos permite visitar otros rincones menos conocidos.
Nuestro agradecimiento a Txantrea Mendi Taldea, como siempre, por una organización impecable para disfrute de todos (además de los más pequeños).
El recorrido se inicia junto a la carretera. En dirección este marchamos paralelos a la ladera norte de la sierra para subir después por el bosque hasta la zona más conocida como «Hayedo Encantado». Después de dar unas cuantas vueltas por este paraje salimos a la cresta de la sierra, desde donde contemplamos una panorámica del valle, descendemos algo más al oeste y vemos otra zona con rocas y formas menos conocidas, para volver a continuación al camino de llegada y desandar nuestro camino.
Una observación: los horarios son aquí, si cabe, mucho menos orientativos que en otros recorridos, pues incluyen paradas, vueltas, etc. Tanto es así que el horario MIDE (más aproximado a lo que es una marcha a ritmo medio y sin paradas), casi se reduce a la mitad de lo reflejado.
Para acercarnos al inicio del recorrido tomamos el puerto de Urbasa que sube de Olazagutia a la sierra. Cuando alcanzamos la meseta, después de muchas curvas, pasamos un paso canadiense y llegamos a la caseta de Información del Parque Natural (a la izquierda de la carretera según llegamos). Este es el punto de inicio. En la misma caseta nos pueden ofrecer también información sobre el recorrido, así como la normativa de visitantes del Parque.
Nuestro agradecimiento, también a Verónica Liñares (técnico del Parque Natural) que nos ha ayudado a completar la información que aquí presentamos.
Ruta paso a paso
Caseta de información del Parque Natural de Urbasa.
Unos mojones con flechas señalizan los itinerarios que un panel denomina como de «Los Pastores» y de «Los montañeros». El de «Los Montañeros» nos acompañará gran parte del recorrido.
Salimos, en dirección este, por las sendas herbosas que van paralelas (en principio) a la carretera.
A la izquierda se ha recreado una cabaña de las que utilizaban los carboneros como refugio; contiene los elementos habituales en lo que era su vida cotidiana. Está dentro de una alambrada que delimita el antiguo «lantegi» o zona de trabajo. Al lado tenemos también una carbonera tal y como se construía para obtener carbón vegetal.
0:25 (1,51 km) - Volvemos a caminar por zona despejada. Un camino se va a la derecha y no lo tenemos en cuenta. Seguimos por el fondo de la vaguada.
A la izquierda del camino, junto a un haya, hay un agujero o sima sin más protección que unas ramas cruzadas. A partir de aquí, y sobre todo en la zona que vamos a recorrer, hay que caminar con cierta precaución, pues el terreno podría darnos sorpresas.
«Submarino» o «La Iguana».
Es una roca de unos 8-10 metros de longitud acostada sobre un pedestal. Es la primera de una gran colección de sugerentes formas que vamos a disfrutar en una amplia zona bajo el hayedo.
Torciendo enseguida (unos 80 metros más adelante) a la izquierda abandonamos el sendero que nos ha llevado hasta aquí.
El camino seguido a partir de este punto resulta prácticamente imposible de describir. En pocos metros podemos dar muchas vueltas y revueltas, sin senda clara, para descubrir infinidad de rincones y sugerentes vistas entre un laberinto pétreo que nos muestra numerosas rocas con formas a cual más sugerentes.
A modo indicativo se presenta a la izquierda, sobre la cartografía 1:5000 el itinerario grabado en GPS y remarcado con las flechas pintadas de color fucsia, que recorrimos en la primera parte de la excursión hasta llegar al punto indicado con la etiqueta «Entronque».
Este punto nos enlaza de nuevo con el camino señalizado, que como explicamos más adelante, nos situará en la cresta de la sierra.
A título indicativo, desde el «Submarino», hasta este «Entronque», nos moveremos a la izquierda de esta zona para volver a la derecha, en zig-zag, numerosas veces, hasta salir más al norte y más arriba en la ladera.
Las etiquetas que aparecen en el mapa son nombres que se han ido popularizando de determinadas rocas, pero no son, ni mucho menos, las únicas que se pueden contemplar.
Como el terreno recorrido es relativamente pequeño baste con decir que si nos sintiéramos desorientados, subiendo hacia la derecha encontraremos siempre el camino que cruza en diagonal.
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Además de las numerosas rocas (de las cuales lo que aquí se puede ver no da una idea excesivamente amplia) la sucesión de agujeros, pasajes hundidos, recovecos, etc. es interminable.
Finalmente, como decimos, nos escoramos en diagonal hacia la derecha de la ladera para encontrar otra vez el camino.
De nuevo en el sendero, que ahora sube en diagonal hacia la izquierda.
El paisaje, dentro del hayedo, sigue salpicado de rocas, pero la marca va más o menos derecha.
Pronto...
Muy cerca de la cresta cruzamos alambrada.
Así nos asomamos al borde norte de la Sierra y disfrutamos de un paisaje espectacular sobre La Burunda. Alsasua queda a nuestros pies. Al fondo el puerto de Etxegarate y la muga con Gipuzkoa.
Giramos a la izquierda y subimos hacia el arbolado cercano.
2:03 - Doscientos metros más adelante, guíados por marcas amarillas y blancas tomamos senda que marcha por la derecha, con unos metros de descenso respecto a la cresta rocosa.
La senda se bifurca dentro del hayedo.
Por la izquierda, para subir de nuevo a la cresta. Por la derecha sigue el itinerario habitual para alcanzar la cima de Bargagain, que queda algo más al oeste.
Pronto llegamos de nuevo arriba y vamos serpenteando entre las rocas.
Por la izquierda se abre una depresión entre rocas, con hayas en el centro, por las que descendemos.
En zig-zag perdemos altura rápidamente hasta encontrarnos una gran oquedad o cueva, que ha sido utilizada por el ganado.
En una gran depresión ha quedado excavada, con una pared vertical por el sur, esta doble cueva, a ambos lados. Desde el norte, por donde hemos descendido, la pendiente se detiene bajo las rocas.
Volvemos a subir de nuevo para continuar más allá, de nuevo a la izquierda, en dirección oeste.
Y enseguida (escasos metros) comenzamos a descender de nuevo entre las rocas, en dirección suroeste, otra vez con formas de todo tipo, muy sugerentes.
Hay marcas rojas en los troncos y algunos cairns que nos pueden servir de guía.
«El Cocodrilo», una roca muy alargada, milagrosamente suspendida en el aire, con un árbol encima, se encuentra frente al «Hipopótamo».
Pocos metros más abajo de estas dos formas la senda nos permite introducirnos a través de una grieta entre dos rocas a otra cueva o zona bajo estructuras pétreas. Más allá sigue el sendero.
Continuamos, de nuevo por un paisaje caótico, manteniendo la dirección este-sureste.
«La Bola»
Es una gran roca casi esférica (unos 7-8 metros de diámetro) que se apoya en dos puntos de muy escasa superficie sobre otro pedestal rocoso que levanta unos quince metros.
Desde la misma, en dirección sur, seguimos bajando la ladera, de forma que pasando a la izquierda de la primera zona que hemos visitado alcanzaremos...
De nuevo un camino en un punto cercano al «Oso» (imagen).
En diagonal, a la derecha, vamos descendiendo para regresar al inicio del recorrido.
Cuatro minutos después (5,12 km) enlazamos con el camino por el que hemos llegado a la zona. Bajamos a la derecha.
Cerca ya del final, a la derecha, en un alto, sobre una borda de pastores que vemos desde el camino, tenemos la piedra que vemos en la imagen, asociada en su forma a la cabeza del «Pato Donald».
Desandando lo que nos queda finalizamos, de nuevo junto a la caseta de información del Parque Natural, en la carretera de Olazagutia.
Un recuerdo final para los esforzados forofos txikis del barrio de la Txantrea que siguen con ganas y entusiasmo las salidas del club del barrio. Y especialmente para los organizadores, que han pensado al milímetro esta salida (a la que dedicaron casi un año de preparación).