Urdax - Alrededor del monte Azkar
Recorrido: Urdax - Kapendegiko Borda - Cima de Azkar - Azkar erreka - Urdax
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
03/08/2007
11/06/2009
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Urdazubi/Urdax es un pequeño paraíso oculto en el norte de Navarra.
Plácido, verde, recoleto, el pequeño pueblo recibe más visitas del otro lado de la frontera que de los propios navarros.
Junto a sus casas desaguan las regatas que bajan del puerto de Otsondo y comienzan las redondeadas ondulaciones que se extienden hacia el norte y que configuran el paisaje de los pueblos de Iparralde. El río Ugarana, que pasa por detrás del centenario monasterio, recoge las aguas que van hacia Dantxarinea.
En el pueblo, muy cuidado, todavía está en perfecto estado (y visitable) el centenario molino. En el barrio de Leorlaz sus famosas y bellas cuevas de Ikaburua.
Partiremos desde la misma plaza del monasterio, donde se ha rehabilitado todo el sobreclaustro. En el mismo, gracias al trabajo incansable de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, se inauguraron en poco tiempo el albergue de peregrinos (el Camino de Santiago de Baztan pasa por aquí) y un hermoso museo que muestra objetos de culto, ropajes y libros de los antiguos monjes pre-mostratenses.
Se han marcado dos recorridos que aprovechan la sugerente geografía del lugar.
Este es uno de ellos. Sale del pueblo por el camino de Orabidea para dar la vuelta completa al monte Azkar, ascender a su cima y bajar después entre éste y el monte Argandoita.
Sin llegar a los 8 km de longitud está perfectamente señalizado y es un placer para los sentidos. Se inicia suavemente para después ir aumentando en pendiente poco a poco. Vamos recorriendo las sendas que unen diferentes bordas, tanto en término de Urdax como de Baztan (cuya muga está cercana al pueblo). Alcanzamos las cercanías de la cima junto a Elizagoieneko Borda, algo por encima del collado entre Sansinenea y Azkar donde se erigió un castillo defensivo del reino (véase el artículo de Luis Mari Ruiz) y por una bonita senda llegamos a la cima para contemplar el pueblo a nuestros pies.
Después volvemos junto a la borda y descendemos por la regata que se abre paso entre Azkar y Argandoita, cuyo cauce desciende por el interior de un robledal hasta las inmediaciones del pueblo.
Un sendero sin dificultad para el disfrute de cualquier edad.
Ruta paso a paso
Situados de espaldas a la puerta del monasterio vemos que más allá de la fuente se encuentra el edificio del Bar «Indianoabaita». Por la izquierda del mismo llega el carretil de entrada a la localidad.
Iniciamos por aquí el recorrido y seguimos relativamente rectos por la primera calle a la izquierda, con el muro de la izquierda como guía (dejamos a la derecha una casa con el nº 16).
Así llegamos a...
Bifurcación en forma de «T». A la derecha está el estanco (la puerta luce el rótulo «TABACOS» en el dintel).
Giramos a la izquierda y salimos del pueblo por pista cementada en dirección suroeste.
La pista Orabideko Bidea (Camino de Orabidea) sale entre prados cercados y tapias de chalets repletas de flores.
Al fondo a la izquierda destaca la silueta del monasterio. Por detrás, entre el arbolado, circula el río Ugarana.
A la derecha, sobre nosotros, la cima de Azkar.
0:06 - Empezamos a subir un poco.
Sobre el ribazo derecho está clavada una baliza (poste con señales) que indica la separación de dos caminos.
Por la izquierda el PR- 91.
Por la derecha sigue nuestro itinerario subiendo por una senda entre helechos (Pteridium aquilinum).
Justo en este instante cruzamos el límite entre los términos de Urdax y Baztan.
Ganamos altura a media ladera entre los helechales de antiguos prados poco utilizados. Girando hacia la derecha, en la parte superior vemos asomar algunas rocas entre la vegetación.
Aparecen ejemplares de castaño. Hacia el sur, en las laderas de Otsondo, destacan los caseríos diseminados por el paisaje.
0:23 - Abajo, en una regata lateral, hay una antigua ferrería (Gainekola). Nos cuenta Luis Mari Ruiz que esta primitiva instalación generó agrias disputas por la utilización excesiva de leña en los hornos (para ver más detalles puedes pinchar aquí).
De la zona boscosa salimos otra vez al helechal.
Algo más elevada tenemos una vieja palomera marcada con el nº 4.
El arbolado no desaparece del todo. Aparecen zonas donde crecen excelentes ejemplares de roble.
0:30 - A la derecha tenemos un hermoso rincón con un caño del que brota el agua.
Hay tramos con cercas de piedra de baja altura, a veces reforzadas con alambrada.
0:32 - Un viejo y abandonado bunker militar de hormigón queda a la derecha, casi enterrado.
La senda desemboca en una pista que termina, justo aquí, en la puerta de Kapendegiko Borda.
Muy arreglada.
Está a la izquierda, separada de nosotros por una alambrada. La seguimos y, justo cuando esta alambrada finaliza, miramos a la derecha y veremos el arranque de un camino ancho que sube cambiando casi de sentido de marcha. Por ahí debemos continuar.
Pronto llegamos a un terreno donde las ramas principales de los árboles han sufrido una severa poda.
Aquí el camino adelgaza tras dividirse en dos. Seguimos en la dirección que llevamos, ignorando una senda que se desvía perpendicular a la izquierda.
Después de ganar altura por senda que sube entre helechos y robles sueltos, el terreno hace un momentáneo descanso al tiempo que asoma la cima de Azkar frente a nosotros, ya cercana.
Pocos metros más adelante cruzamos una pequeña regata y ganamos de nuevo altura con más suavidad. Vamos trazando una diagonal por la ladera.
Restos de una tapia de piedras a la izquierda. Seguimos ganando algo de altura.
Rodeando los prados de Elizagoieneko Borda (que queda a la izquierda), llegamos a un pequeño collado, con la cima de Azkar a la derecha.
A la izquierda vemos la baliza que indica la desviación que después tomaremos para regresar por la ladera contraria hacia Urdax.
Por senda herbosa, entre los helechos, giramos a la derecha y comenzamos a ganar entre las rocas la parte más alta.
Los últimos metros discurren entre hierbas y piedras para llegar a un magnífico mirador.
Señalizada por un hito de piedras.
Aunque modesta en altitud, es un extraordinario lugar para disfrutar de un panorama de los que resultan difíciles de olvidar.
A vista de pájaro, con una gran impresión de verticalidad, tenemos a los pies el casco urbano de Urdax, presidido por el monasterio, y con las verdes ondulaciones que rodean el río Ugarana. La regata se abre hacia el norte, donde vemos relativamente cercanas las ventas de Dantxarinea. Más allá el terreno ondulado se pierde en el verde horizonte de la Baja Navarra (en territorio francés). Hacia el oeste se eleva el terreno hacia las cimas de Mendibil, Atxuria y al fondo Larun. Hacia el sur domina el paisaje la pirámide de Alkurruntz y las regatas que ascienden hacia Otsondo, junto con Gorramendi y los montes que rodean las regatas de Aritzakun - Urritzate.
No vemos la localidad de Zugarramurdi por la cercanía de Argindoieta (loma donde se ubica el repetidor de TV).
Volvemos sobre nuestros pasos hasta la bifurcación anterior (junto a la borda de Elizagoiena).
De regreso desde la cima al desvío junto a la borda.
Ahora, junto a la baliza, giramos a la derecha para iniciar el descenso.
Dos minutos después nos desviamos a la derecha en una bifurcación entre brezos y helechos.
Fuente con aska en un rincón en sombra. Agua fresca para rellenar la cantimplora.
Justo inmediatamente después de pasar el pequeño cauce de una regata torcemos a la derecha en descenso.
Tres minutos después cruzamos otro pequeño arroyo por rústico puente de travesaños de madera. Seguimos a la derecha por la orilla.
Enseguida bifurcación. Por el principal (derecha).
Enlazamos con otro camino, llano, que se acerca al collado con Argandoita.
Cuando estamos a punto de llegar al carretil que sube al repetidor de TV, a escasos metros, desembocamos en un camino que sale de este carretil. Sin llegar a pisar el asfalto giramos a la derecha y seguimos por el camino.
Una baliza en el cruce nos despeja cualquier duda.
Dejando a la derecha Mitxelen Borda, vamos a buscar la regata del mismo nombre. La cruzamos y subimos unos metros hasta...
Portillo de varas entrelazadas.
Cierra el paso del camino herboso que lleva a Maritoneko Borda.
En lugar de cruzarlo vemos a la izquierda la senda que desciende, en apariencia semicerrada entre helechos, por la orilla de la regata.
No es más que una sensación pasajera. Enseguida vemos que la continuación por la misma es muy clara.
Nos metemos en el bosque de robles y avanzamos por parajes llenos de frescura y sombra.
El agua salta entre pequeños remansos.
Cruzamos el cauce y enseguida salimos del bosque por un paso canadiense.
Un carretil que sube desde el pueblo desemboca en el cementerio nuevo.
Descendemos.
Entramos en Urdax.
Junto al restaurante La Koxka desembocamos en la calle que, a la derecha, marcha hasta...
Centro de la localidad.
Otra vez frente al monasterio.
Fin del recorrido.