Oroz Betelu - Corona - Olaldea
Recorrido: Oroz Betelu - Corona - Olaldea - Oroz Betelu
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
21/11/2004
10/06/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Hace unos años Txema Arenzana facilitó a la Asociación Urkulu un extenso y documentado estudio del macizo de Corona, en el que el autor mostraba el amor y el cariño que tenía a este rincón de nuestra geografía. En el mismo se habla de la geomorfología, de la cultura, de la toponimia y, cómo no, de las diferentes rutas que lo pueden atravesar y rodear.
Coincide su autor con el que firma esta ruta en su cariño al lugar. Por eso me parece un honor hacer mención al mismo al establecer este recorrido, que en parte también está documentado por el trabajo de Arenzana.
Ya se ha publicado hace unos meses la ascensión a Corona desde Oroz-Betelu. Ahora se complementa esta ascensión, alargándola con el descenso por Olaldea y el regreso a través del Camino Viejo, que pasa por el manantial de Iturristia.
Para quien no conoce la zona puede plantear alguna dificultad la orientación en la parte superior, sobre todo desde la cima hasta alcanzar los rasos de Bidausi. El resto del camino es sencillo de seguir (si obviamos el fuerte desnivel que hemos de salvar).
Por lo demás, cómo no, disfrutaremos de espléndidos rincones y extraordinarias vistas, tanto sobre las montañas, en la parte superior, como sobre los valles y sus recovecos (en el camino de vuelta).
Ruta paso a paso
Para llegar a la localidad es necesario ahora pasar por Garralda, pues la carretera que unía Aoiz con el valle ha sido inundada por el embalse de Itoiz. Oroz Betelu se ha convertido así en final de trayecto.
Situados frente al ayuntamiento, en el centro del pueblo, tomamos por la derecha del mismo una cuesta que haciendo algunas curvas, y dejando enseguida la iglesia a la derecha, sale por la parte superior en dirección noroeste.
Elke y Pausaran se muestran al fondo a la izquierda, y más al norte la cima de Jaun Done Xakue (Juandetxako en la cartografía).
Bifurcación.
En la horquilla, sobre el camino, hay una pequeña estación meteorológica.
Seguimos ascendiendo por la derecha. Después dejamos una nave ganadera a la derecha. Enfilamos un pasillo de suelo rocoso, irregular, entre bojerales.
Tres minutos después pasamos una alambrada con escorte, y en la bifurcación seguimos de frente (desechamos la desviación derecha).
Dejamos a la izquierda del camino una ermita. Vamos tomando altura.
0:15 - A la derecha dejamos un terreno alambrado en forma cuadrada. Seguimos por el camino principal.
Pequeño rellano.
Trazamos una curva donde la vegetación es algo más abundante. Pero no es más que un punto en el que un repliegue de la ladera acumula algo más de humedad. Después el paisaje vuelve a la misma situación (bojes, ollagas y algún enebro).
Tres minutos después hay una curva cerrada. El ascenso sigue igual.
Nuevo rellano y algo más de arbolado.
Cinco minutos después, a la derecha, está la entrada en ascenso a un prado. El camino gira fuertemente y sigue subiendo.
A medida que vamos subiendo, paulatinamente, el suelo deja de ser tan rocoso y se cubre más de hierba.
Cambio de paisaje. En una curva fuerte a la derecha. Enfrente vemos la loma arbolada de hayedo que después enlaza con la ladera de bosque que desciende del Corona.
La pendiente ha ido cediendo, y aunque el camino sube todavía, hay muchas zonas donde descansamos y vamos en llano.
Llegamos así a un lugar donde a la derecha vemos que el hayedo se extiende en forma de «V» hacia abajo hasta un punto donde hace un estrecho la ladera de bojeral de primer plano. Esta ladera entronca hacia el sur con la cresta entre Jaun Done Xakue y Corona.
El camino que hemos seguido va hacia dicha cresta. Pero en este punto nos podemos desviar en diagonal por sendas hacia el hayedo. Abandonamos el camino por la derecha y remontamos con el hayedo como objetivo, entre los bojes y enebros.
La senda a veces se desdibuja un poco pero vuelve a aparecer.
Muy cerca de las hayas nos encontramos, en un cruce de sendas, un aska.
Salimos de esta pequeña zona abierta por senda que se interna en el hayedo justo enfrente de donde hemos entrado. En el suelo se advierte la goma de conducción del agua hasta el aska.
Enseguida dejamos alambrada a la derecha y torcemos a la izquierda. Estamos ya bajo las hayas.
Hasta aquí llega una pista por la derecha que parece procedente del barrio de Olaldea.
A la izquierda baja un barranco amplio cubierto también por el arbolado. Seguimos hacia el norte, subiendo algo para tomar una senda hacia la izquierda, semioculta entre la hojarasca, que remonta con el barranco a la izquierda.
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Cruzamos una zona húmeda con pequeño regacho donde abundan las piedras cubiertas de musgo rodeadas de juncos.
Una vez cruzada torcemos a la derecha y seguimos cerca del arroyo, paralelos al mismo, para remontar la ladera.
Alcanzamos un rodal abierto entre manchas de hayedo, con brezos, retamas y helechos, por senda hacia la izquierda.
Debajo queda el nacimiento del barranco que hemos remontado.
Sin senda definida tomamos hacia arriba, hacia el hayedo de la izquierda, para aprovechar el suelo limpio que nos facilitará el ascenso.
Avanzando todo lo posible por el interior del arbolado salimos de nuevo a zona despejada, donde nace una senda que por la derecha de otra mancha de hayedo, sin necesidad de entrar en ella, sube por el helechal.
Remontando la cuesta final vemos pronto el vértice geodésico asomar sobre la línea de la loma. La senda nos dirige hacia el mismo.
A nuestra espalda queda un hermoso paisaje sobre el valle de Arce.
Amplia, llana, con dos lagunas junto al vértice geodésico. Éste está elevado unos cuantos metros sobre columna prismática cuadrangular. Se puede trepar al mismo por escalones de hierro clavados en la columna.
Por el oeste llega el camino bien definido que asciende desde los prados que bajan hacia Arrieta y a su conexión con Lerdengibel.
Proponemos ahora un descenso diferente, pero sólo para aquellos que tengan un buen sentido de la orientación y un mínimo conocimiento de la zona.
Para quien no lo tenga es mejor que vuelva por donde ha ascendido.
Como referencia, si se dispone de cartografía, hemos de llegar a los llanos de Bidausi, a los cuales llega un camino importante que sube desde Olaldea.
Con el pico de Ori como referencia, es decir, en dirección nordeste, avanzamos desde la cima descendiendo sin camino definido, y con características semejantes al ascenso final, es decir, con helechos y brezos entre manchas de arbolado.
Dejamos en pocos metros las ruinas de una borda a la derecha. Marchamos entre almohadillas de brezo, descendiendo en línea recta con suavidad. En cinco minutos entramos entre hayas y salimos de nuevo a otra zona de brezal. Por la derecha tenemos una alambrada y podemos seguir una senda que nos llevará al borde de un cortado.
Cortado.
Estamos sobre el valle. Excelente mirador. Abajo podemos ver Olaldea y más allá una hermosa postal de Aribe, Iriberri/Villanueva de Aezkoa y Berrendi, con el Ori al fondo.
En lugar de buscar paso entre el cortado, volvemos sobre nuestros pasos y giramos 90º (hacia el oeste) por el borde del hayedo y si es necesario retrocedemos, en dirección hacia Ortzanzurieta, para encontrar terreno practicable entre grandes acumulaciones de piedras que nos permitan descender buscando la misma dirección.
Pronto encontramos paso y comenzamos a descender hacia una alambrada abandonada.
Alambrada abandonada. Quedan algunos tramos de alambre pero la mayor parte han caído. Ha sido sustituida por otra que encontraremos unos metros más abajo. La cruzamos y seguimos descendiendo por terreno abrupto.
El suelo es caótico, con grandes piedras por las que descendemos con cuidado. Muchas ramas sueltas, gran cantidad de musgo.
Encontramos otra alambrada, más abajo, que parece ser la sustituta de la de arriba (límite entre los términos de Oroz Betelu y Garralda).
Sin cruzarla tomamos a la derecha y tratamos de ir paralelos a la misma, descendiendo y buscando paso para bajar hacia las laderas en dirección Olaldea. El suelo sigue siendo difícil, pero practicable.
A partir de unos mojones, por terreno algo más sencillo, nos apartamos algo en diagonal de la alambrada aprovechando un tramo más practicable.
Cinco minutos después descendemos un poco por suelo más cómodo (recordemos que el Ori nos servirá siempre de referencia para tomar la dirección).
Salimos a otro rodal despejado con brezal. Salpican la zona algunos abedules y pinos sueltos.
Al frente, más abajo, vemos una plantación de coníferas (abeto rojo), en una mancha de repoblación. Sobre el bosque sigue el Ori.
Esta mancha de abeto rojo es la referencia clave. En la esquina izquierda (véase donde señala la flecha amarilla en la foto) se encuentra el arranque de la pista que nos servirá para descender. Así cruzamos en esa dirección hacia el arbolado.
Nos internamos en el mismo y vamos girando algo a la derecha. Mantenemos la dirección hasta que...
Encontramos una alambrada que baja hacia la derecha con suavidad. Al otro lado hay un cobertizo de cazadores entre el hayedo. Seguimos, sin pasarla, por la derecha hasta una especie de collado junto a la plantación antes citada (que queda al otro lado). Hay un escorte que no atravesamos. Hasta el mismo llega de nuestra derecha el camino que buscábamos (pista de Bidausi). Dando la espalda a la alambrada, en principio junto al borde de la plantación, el camino toma dirección sur y comienza lo que en principio es un suave descenso, con curvas entre el hayedo, que se va acentuando. Alfombrado de hojas, atravesamos una zona con gran cantidad de acebos.
Desembocamos en una zona de árboles maduros, muy separados, donde la pendiente hace un pequeño descanso en el descenso y gira a la derecha 90º. Aquí es posible el despiste porque el camino está semicubierto de hojarasca.
Salimos a una pista más importante. Suelo afirmado y preparado para circulación de vehículos. Tomamos en dsecenso a la izquierda.
Un camino sale a la derecha. Abajo tenemos la primera borda entre los árboles, ya cercanos al fondo del valle.
No hacemos caso y seguimos la pista. En dos minutos nueva curva que gira a la derecha. También aquí otro camino se va a la izquierda.
Salimos a pista cementada que asciende hasta casa «Arostegi» (a la derecha). Seguimos la misma en descenso.
A la derecha queda un estanque-depósito, instalación de la empresa eléctrica desde la que baja el agua para mover las turbinas. En tres minutos llegaríamos abajo, a la carretera y Olaldea.
Pero volvamos un poco atrás, porque unos metros antes de llegar al depósito mencionado tenemos una desviación a la derecha con una baliza que indica el SL NA-56. Es el denominado «Camino Viejo a Olaldea», que une por la ladera, en una bonita senda, Olaldea con Oroz Betelu.
Nos metemos por esta desviación y, en pocos metros, encontramos el cementerio.
Cementerio de Olaldea.
Por la izquierda sale la senda que buscamos. Es estrecha, pero muy clara y cómoda de seguir. Nos acompañan de vez en cuando marcas verdes y blancas de sendero local.
Siete minutos después se incorpora otro sendero que sube de la izquierda (desde el pueblo). Vamos en llano, a veces descendiendo un poco, entre árboles de las especies más diversas: arces, robles del país, americanos, avellanos, algunas hayas...
Seguimos manteniendo la dirección. De vez en cuando se encharca algo el terreno por la aparición de algunas escorrentías.
Salimos a terreno despejado.
Una gran pedrera ocupa el sector de la ladera que vamos a atravesar. Grandes y oscuros pedruscos parecen amenazar con deslizarse ladera abajo. Sin embargo la senda, bien asentada, atraviesa la zona cómodamente.
Pasamos una langa y, con alambrada a la izquierda, seguimos por zona cubierta de arbolado.
En una zona umbría atravesamos un caudaloso manantial (Iturristia) que, a través de numerosas piedras y losas nos permite caminar sin problemas.
Avellanos, bojes y espinos blancos son los principales responsables de tan sombreado y agradable rincón.
Poco después cruzamos otra langa en alambrada.
Y cuatro minutos después hemos de remontar una pequeña pared rocosa mediante un zig-zag de la senda que gira en principio a la derecha para retomar más adelante la dirección.
Una vez superada la zona comenzamos a descender ya de forma definitiva. Pronto divisamos, ya en zona más abierta, los tejados de Oroz Betelu.
El arbolado queda definitivamente sustituido por matorral de monte bajo. Brezos, ollagas, espino blanco y bojes. La senda traza algunas eses pero sigue en dirección a Oroz-Betelu y, más cercana, hacia una nave ganadera con dos silos adosados a sus muros.
A la izquierda podemos ver el canal de la empresa hidroeléctrica y, más a nuestra izquierda, otras naves.
Encontramos una baliza en un cruce con camino más ancho.
Nos vamos hacia la nave que tenemos enfrente.
Por la derecha de la nave tomamos camino ancho que desciende algo. Al frente queda la ermita de la Virgen de los Milagros en alto. Más bajos asoman algunos tejados de Oroz Betelu.
Por lo más bajo, sin hacer caso de dos desvíos hacia la izquierda, con alambrada a la derecha que protege algunas huertas y con la ermita que la dejamos en alto.
Primeras casas de Oroz Betelu.
Calles enlosadas. Conforme bajamos disfrutamos de una hermosa vista de la iglesia y su entorno. Vamos buscando la parte más baja para llegar al inicio del recorrido.
Dejamos enseguida atrás el panel del SL NA-56.
Pronto...
Ayuntamiento de Oroz-Betelu, donde hemos iniciado el recorrido.
Fin del trayecto.