Aranarache - Los Cristinos - Ermita de San Lorenzo
Recorrido: Aranarache - Puerto Viejo - Artziarri - Cueva Los Cristinos - Eta. San Lorenzo - Aranarache
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
22/01/2006
18/02/2006
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Este itinerario circula, como otros ya publicados, entre dos de los numerosos y hermosos puertos que acceden a la altiplanicie de Limitaciones-Urbasa.
Desde la localidad de Aranarache (Amescoa Alta), accedemos por uno de estos antiguos caminos que trepan hasta el borde del monte y una vez arriba disfrutamos caminando por los rasos y los hayedos que cubren la meseta.
Siguiendo viejas sendas llegamos a las cercanías de la carretera de Limitaciones (que parte desde el puerto de Urbasa y recorre de este a oeste la zona). Sin tocar el asfalto seguimos por un camino que se interna en el bosque y, en dirección oeste, llega a la cueva de Los Cristinos. Esta oquedad es visitable y de acceso relativamente sencillo. Eso sí, con las precauciones y el respeto que toda cueva merece.
Después marchamos al sur por un amplio raso y por un terreno boscoso en el que perdemos las sendas para recorrer de nuevo el hayedo hacia el nordeste. Esta zona sin caminos está señalizada con un círculo en el mapa adjunto. En caso de no disponer de GPS donde cargar el track que acompaña el recorrido podemos fiarnos de nuestro sentido de orientación si éste está habituado a circunstancias semejantes. Pero en el peor de los casos podemos decidirnos a regresar desde la cueva por el camino de ida, y tomar después la desviación que, señalizada en el mapa con flechas de color violeta y descrita en el itinerario, nos permite enlazar con el puerto de subida o incluso con el puerto de San Lorenzo que también describimos.
Ruta paso a paso
En la parte superior tomamos a la derecha un camino ancho que sube hacia una puerta de hierro que separa el bosque del caserío del pueblo.
Un minuto después de pasar dicha puerta se va un camino a la izquierda que no tenemos en cuenta (por aquí bajaremos al volver).
La pendiente es pronunciada. Durante un rato subimos en diagonal hacia el puerto. Poco a poco tomamos altura sobre el valle y se van abriendo las vistas.
Como es habitual en estas laderas aparecen grandes rocas desprendidas de las paredes calizas de la sierra que han rodado y sobresalen en medio de la pendiente entre el arbolado.
La cuesta cede, alcanzamos las paredes rocosas, giramos a la izquierda y subiendo por un pequeño desfiladero salimos a la parte superior de la sierra (Monte Limitaciones).
Al alcanzar el «Puerto Viejo» cruzamos puerta de hierro y en pocos metros salimos a pista cementada, procedente del puerto de Eulate y tomamos a la izquierda.
Ahora el recorrido es casi llano. Avanzamos por el hayedo. Llevamos alambrada a la izquierda que tiene algunas escaleras para facilitar el paso. Enebros y espinos en el sotobosque.
Al llegar a lo alto de una cuesta vemos a la derecha una pequeña aska o bandeja de cemento (de pocos cm de altura). A la izquierda hay una escalera en la alambrada junto a un escorte y da paso a una senda.
El camino toma dirección contraria, pero gira y desciende un poco entre las hayas.
Cuando el camino se acerca a una alambrada (por su izquierda), y a la vista de unas cabañas con tejadillos de latas (muy frecuentes en la sierra, al parecer como refugio para el ganado), salimos sin senda definida en dirección norte (90º respecto al camino) y avanzamos por terreno relativamente limpio entre el arbolado (dirección norte).
Un camino ancho llega de la izquierda y nos incorporamos al mismo.
A escasos metros a la derecha tenemos una puerta de hierro en alambrada que atravesamos para salir cerca de la carretera del monte Limitaciones (a la altura del km 7).
Nada más cruzar la puerta de hierro tomamos camino («Brecha de Ramiro») a la izquierda. Suelo arenoso que se acerca de nuevo hacia el arbolado. Mantenemos alambrada a la izquierda mientras vamos en dirección oeste.
1:14 - De la alambrada sale hacia el sur otro camino por puerta de hierro.
Tomemos buena nota de este punto, pues en caso de que nos decidamos a volver sobre nuestros pasos desde la cueva puede constituir una alternativa para volver y enlazar con el puerto de San Lorenzo (véase el mapa).
Por ahora no tomamos esta desviación, sino que seguimos rectos, manteniendo el camino principal.
Puerta de hierro.
El camino sigue al otro lado sin cambiar de orientación. Una alambrada a cada lado y hayedo sobre nosotros.
Dos minutos después el terreno se despeja.
Seguimos con la alambrada de la derecha que gira y comienza a descender entre abundantes enebros.
El camino marcha por la derecha de un gran claro.
Tres minutos después, a la vista de una pista, vemos un grupo de hayas en lo que parece una hondonada del raso.
Dejamos el camino y nos acercamos a la hondonada, donde encontramos, al fondo, el acceso a la Cueva de los Cristinos.
La entrada es relativamente sencilla. Con precaución y con linternas (de lo contrario mejor es desistir), descenderemos por unos rudimentarios escalones que dan paso a una galería que nos conducirá a la sala donde encontraremos una bella laguna interior.
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Tras descender unos metros tenemos los escalones que nos permiten pasar al interior.
Para volver (sólo para quien tenga bien entrenado su sentido de orientación o quien pueda guiarse por el track en su GPS; de lo contrario mejor es el regreso por el camino de ida):
Después de la visita a la cueva podemos seguir el itinerario tomando senda que va en dirección sur por el raso de Ustalaza que antes hemos entrevisto.
Hay numerosos caminos (también son numerosos los restos de antiguas construcciones pastoriles). La parte más baja queda a la derecha de nuestro itinerario.
Entre lo que parecen restos de antiguas tapias, y con un mojón, tomamos senda que gira ligeramente y marcha entre dos taludes en dirección sur.
Pasamos por una zona ondulada de prados. Hay muchos restos y tapias que indican la antigua presencia de bordas. Empezamos a ascender con suavidad hacia el linde del bosque (al sur).
Alineada con nosotros, algo alejada a la derecha, queda una borda al otro lado de la depresión, por delante de una pista que baja hacia ella.
Dándole la espalda (girando 90º a la izquierda) nos acercamos hacia el arbolado.
Entre dos piedras tomamos senda herbosa y nos acercamos hacia una puerta de hierro en alambrada.
La alcanzamos en dos minutos y pasamos al otro lado tomando camino que asciende hacia el arbolado en dirección este.
El sendero asciende y gira hacia el sur para ir perdiéndose poco a poco. Tomamos entonces, por terreno limpio, dirección sureste.
Encontramos camino que tomamos a la izquierda, en dirección norte.
Pronto pasamos por una estaca que indica el nombre de este paraje: «Arisaroia».
El camino finaliza bruscamente, sesenta metros después de superar una estaca que dice «Larrandiluze». Tomamos dirección este por terreno franco entre el hayedo.
El suelo es algo ondulado. Avanzamos cerca de hayedo relativamente joven.
A unos 300 m de abandonar el camino anterior, al llegar a otra zona de arbolado más desarrollado giramos al sur (90º a la derecha).
En cinco minutos encontramos camino que seguimos a la derecha marcado con unos cairns.
Cinco minutos después nuestra senda se une a otro camino más claro justo cuando llegamos a langa en alambrada que tiene escalera a la derecha.
Enseguida...
Ermita de San Lorenzo. Construcción sencilla, sin adorno alguno. Situada al borde del raso, sobre el valle.
Junto a la misma pasamos puerta de hierro en alambrada de donde arranca la senda del puerto que lleva el mismo nombre que la ermita y también baja a Aranaratxe.
Bajamos trazando curvas por pendiente acusada, entre hayas y robles. El pueblo queda debajo.
Hay una curva cerrada a la que llega enfrente otro camino herboso, pero seguimos descendiendo al cambiar de dirección.
Puerta metálica.
En tres minutos desembocamos en el camino de ascenso y, girando a la derecha seguimos hacia las primeras casas del pueblo, que quedan cercanas.
Algo más abajo cruzamos la puerta de hierro sobre el pueblo y alcanzamos las primeras casas.
Desandando las cuestas del pueblo...
Bajamos hasta el frontón y la iglesia y alcanzamos la carretera.
Fin del recorrido.