Eulate - Larreineta
Recorrido: Eulate - Molino (Ruinas) - Collado de San Saturnino - Larreineta
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
09/12/2005
27/12/2005
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Como ascensión a Larreineta, la más habitual (y lógica) es la que parte de las localidades del valle de Lana (Narcué, Ulíbarri...).
Pero narramos aquí el itinerario para ascender justo desde el lado contrario. Desde el norte de Lokiz describimos la ascensión partiendo de Eulate.
La primera parte es sencilla. Incluso supone un recorrido en descenso, hasta alcanzar el corredor por el que desagua el río Uiarra hacia el Urederra.
La segunda parte supone, sin embargo, internarse en una zona relativamente agreste de la sierra. Las sendas se empinan hasta la balsa de Erenzaba, en un collado entre Aranarache y Eulate.
A partir de aquí hemos de seguir una estrecha y algo complicada senda que va pegada a una alambrada, para alcanzar la parte más alta de la sierra. Finalmente llegamos a los terrenos despejados de la zona más alta y desde el collado de San Saturnino, donde antiguamente se levantaba la ermita de dicho santo, alcanzamos en breve tramo la cima.
Este recorrido, unido a otro también descrito en RutasNavarra, que parte de Narcué, puede facilitar una bonita travesía de lado a lado de la sierra.
Como suele ser habitual en estas latitudes, la parte inferior de las laderas está tapizada por el bosque de roble roble pubescente principalmente), con algunas carrascas, la parte superior por hayedo. Y en torno a la cima tenemos un bosquete, a todas luces de repoblación, de pino laricio. En las zonas deforestadas aparece algo de pacharán, bojes y enebro.
De la ermita de San Saturnino, citada en la cartografía sobre el collado del mismo nombre, nada podemos decir. No hemos conseguido encontrar, al menos de momento, datos de la misma. En el exhaustivo trabajo de Fernando Pérez Ollo publicado por Caja de Ahorros de Navarra («Ermitas de Navarra» - 1983) no he encontrado cita alguna (al menos no hay referencias en los municipios cuyos límites confluyen en dicho collado).
Ruta paso a paso
Localidad de Eulate.
Se alcanza el lugar por la carretera que sube de Zudaire por Amescoa Alta, después de pasar San Martín de Amescoa (última población de Améscoa Baja).
Bien desde el Ayuntamiento, que queda a la derecha de la carretera, desde la iglesia, o desde una casa muy hermosa (Villa Madrid), situada 60 metros antes, descendemos por cualquiera de las calles que, a la izquierda de la carretera, confluyen en dirección al cementerio.
Dejando el cementerio vamos hacia la izquierda para salir del pueblo a la altura del lavadero en dirección sur, hacia la sierra de Lokiz.
En realidad hay dos lavaderos, ambos en perfecto estado.
El primero queda a la izquierda, junto a un muro.
La pista que tomamos deja el segundo, rodeado por un aska, a la derecha.
Tomamos así dirección sur. Termina el cemento y nos adentramos en el campo.
Enseguida hay un cruce. A la derecha, siguiendo las marcas verdiblancas del SL-280.
Después de pasar un grupo de naves ganaderas llegamos a un cruce con un gran depósito circular de depuración de aguas. El SL se va a la derecha pero nosotros continuamos de frente.
Sin embargo siguen apareciendo marcas verdiblancas de otro SL.
Hay, un minuto después un camino ascendente a la derecha. No lo tenemos en cuenta. Llevamos una acequia a la izquierda.
El camino se divide hasta en cuatro ramales.
Tomamos el que queda más a la izquierda.
Descendemos.
Dos minutos más tarde otro camino se va a la izquierda. Mantenemos el principal.
Paso canadiense. A la derecha queda en la alambrada una puerta de hierro. Pocos metros más adelante pasamos por un puente un riachuelo.
La pista sigue descendiendo ahora encajada en un desfiladero que nos adentra en Lokiz.
Pronto las señales del SL desaparecen, pues este se desvía de nuestro camino.
El roble pubescente ocupa las laderas del barranco.
En tres minutos pasamos bajo una borda en piedra (Corral de Jenaro), cuyo acceso dejamos a la izquierda pocos metros antes.
El río se oye bastantes metros por debajo de nosotros. Vamos haciendo eses y descendiendo (salvo algún pequeño ascenso). Algunos tramos están cementados para minimizar la erosión.
Puente.
El terreno se abre a ambos lados. Hemos atravesado una loma más baja que la sierra para llegar a un vallecito transversal por el que llega el río Uiarra. Al mismo desagua el río que venía por nuestro barranco, el Arbero.
En la confluencia de ambos se levantaba antiguamente el molino de Eulate, ahora desaparecido.
Pasamos al otro lado y comenzamos a ascender. Enseguida...
Bifurcación.
El camino más importante asciende al frente hacia unas bordas.
Nos desviamos a la derecha, más o menos en llano, cerca del río.
Aparecen algunas hayas sueltas. Ascendemos con suavidad y vamos tomando altura sobre el cauce.
El camino se aparta del cauce hacia la izquierda y se enfila hacia un barranco. Estamos en la boca del Barranco de Esape, que desciende desde el collado al que vamos a subir.
Comienza a ascender con suavidad. El camino se introduce por lo más bajo, pero si lo siguiéramos nos encontraríamos con que cada vez se va cerrando más hasta desaparecer. Por ello...
Unos 150 metros después de dar la espalda al río hemos de tomar una senda herbosa que entre matorrales deriva a la derecha para ganar la loma que se ha iniciado pocos metros antes a este lado.
Enseguida se define la senda de «Erenzaba», que, trepando por lo más alto de la loma, acaba por marcar la dirección con claridad.
Pendiente muy fuerte que hay que tomarse con calma.
Cuando la pendiente cede alcanzamos un hayedo, cerca ya del collado, al tiempo que una alambrada llega de la izquierda y traza un ángulo recto para acompañar la senda. A escasos metros está el collado con la Balsa de Erenzaba.
Abandonando la senda tomamos la alambrada por terreno sucio, para seguirla pocos metros más arriba, en que hace otro giro de 90º a la derecha. Y pocos metros después vuelve a girar a la izquierda.
A partir de este punto, aunque algo sucio, vamos subiendo por estrecha senda que acompaña al alambre sin cruzarlo, por lo más alto de la loma.
En caso de dificultades podríamos optar por seguir la senda hasta el collado y descender hasta el camino de Aranarache, que sube por el barranco de Artatsueta hasta el collado de San Saturnino.
Siguiendo la alambrada, en ascenso continuo por el hayedo, sobre la parte más alta de la loma, llegamos hasta un mojón de hormigón con un jinete grabado en bajorelieve (son símbolo de la sierra de Lokiz).
A la izquierda, descendiendo en diagonal entre las hayas, y alejándose de la alambrada que sigue por lo más alto, una senda desciende durante unos metros para luego seguir en llano y ascender con suavidad, con el barranco de Esape a la izquierda.
Pronto salimos del hayedo y nos acercamos en ascenso al...
Collado de San Saturnino.
Al otro lado llega el camino, por la derecha, desde Aranarache.
Aquí, por lo visto, se levantaba la ermita del santo que da nombre al lugar.
Ahora tenemos, más abajo, una fuente. Enfrente, coronada por un pinar, tenemos la cima de Larreineta.
Tomamos senda que sube directa hacia los pinos. Podemos optar por contornear el bosque por la derecha para buscar, al otro lado el claro que sube hasta la cima. O si lo deseamos, por terreno bastante practicable, nos internamos entre los árboles y buscamos la máxima altura.
Cima de Larreineta o Larrañeta.
Con un montón de piedras que señala el punto más alto. En la cartografía aparece también con el nombre de «Los Corrales».
La ascensión habitual se realiza desde las localidades del valle de Lana (al sur). De hecho en RutasNavarra se puede encontrar el itinerario desde Narcué.
Buzón cilíndrico, colocado por el «Alpino Uzturre de Tolosa» el 11 de noviembre de 1990.
La vista no es espectacular por la forma altiplanada de la zona. No obstante se pueden divisar cimas cercanas.