Alrededor del río Ertzilla
Recorrido: Iribas - Manantial de Aitzarrateta - Sima de Lezegalde - Manantial de Basakaitz - Iribas
Autor: Rey Bacaicoa, Javier
30/09/2007
05/11/2007
Método de Información de Excursiones
Mapa de la ruta
Descripción general de la ruta
Esta ruta recorre la periferia del barranco del Ertzilla, el río que nace y desaparece en pocos metros como un pequeño Guadiana. Cuando vuelve a aparecer en los manantiales de Basakaitz recibe ya el nombre de río Larraun.
Por el camino, en poco más de tres km, el agua del nacedero de Aitzarrateta, que surge de las paredes de Aiztondo, va desapareciendo por sumideros que anteceden a la hermosa sima de Lezegalde.
En este bello tramo el barranco nos muestra un variado mosaico de bosquetes y prados con el impresionante fondo de las Malloas. La Sierra de Aralar presenta, en un reducido rincón, todas sus características sin necesidad de ascender a las zonas altas de la misma.
Paseo sencillo, para realizarlo en familia y sin grandes pretensiones, pero que permite disfrutar de un rincón precioso donde pasar la mañana.
Sale el itinerario de Iribas en dirección sur para adentrarse por pista en el barranco por la orilla occidental.
Con numerosas señales de continuidad llegamos hasta el cruce del manantial, donde podemos desviarnos hasta su nacimiento. Volviendo de nuevo al cruce remontamos por encima de las paredes de Aiztondo para volver por el lado contrario del barranco. De aquí descendemos a ver la sima de Lezegalde y después seguimos por el interior del barranco hasta el manantial de Basagaitz. Una vez visitado volvemos a subir al pueblo.
Ruta paso a paso
Al fondo de esta hermosa localidad de grandes caserones se inicia una pista llana que parte en dirección sur.
En el arranque hay derivaciones a la derecha con varios paneles que dan explicaciones sobre diversos recorridos. A lo largo de gran parte del nuestro vamos a compartir marcas de la GR-12, de un PR y de un SL, lo que nos regalará con numerosas señales blancas, rojas, amarillas y verdes.
Depósito de aguas. Ligeramente más alto que las viviendas del pueblo.
Adosada al mismo hay un aska con un caño que da agua en cualquier época.
La pista sigue recta.
A la izquierda llevamos el barranco del río, aunque podremos observar que no hay caudal alguno.
Un minuto después (120 metros más adelante) tenemos un desvío. Seguimos recto y en llano (ramal izquierdo).
Después de descender unos metros encontramos otra desviación. En este caso es a la izquierda.
Tampoco la tenemos en cuenta. Comunica en pocos metros con la sima de Lezegalde, junto a la cual pasaremos en el regreso. De momento seguimos rectos.
Dos minutos y 160 metros después tenemos otra bifurcación. Iremos por la derecha, siguiendo las marcas rojiblancas de la GR-12.
Bifurcación con dos pistas que salen en direcciones casi opuestas. La zona es muy ancha. Justo entre las dos pistas tenemos una baliza que señala las direcciones.
La continuación del camino es por la derecha. No obstante merece la pena desviarnos a la izquierda para visitar el manantial de Aitzarrateta, del que surge el río Ertzilla. Nada más empezar a bajar hay una desviación a la izquierda que no tomaremos, pero que nos situaría en pocos metros en el sumidero del Ertzilla.
Seguimos en suave descenso. Pasamos junto a Arotzeneko borda. La pista se estrecha hasta convertirse en senda y terminar en…
Bajo la pared de Aiztondo surge el nacedero que da lugar al río Ertzilla.
En verano lo podemos encontrar completamente seco, como en la imagen.
Las ruinas del viejo molino todavía subsisten junto al mismo.
El paraje es espectacular. Este es el verdadero nacimiento del que va a ser, aguas abajo, el río Larraun, que después vuelve a sumirse en la tierra para reaparecer en el manantial de Basakaitz (que también visitaremos).
Volvemos por donde hemos venido y subimos de nuevo al cruce anterior.
Otra vez estamos en el cruce de pistas. Ahora giramos a la derecha y seguimos camino adelante.
A partir de aquí abundan los castaños y los avellanos mezclados con los robles.
A las puertas de una borda restaurada (Martikoneko Borda) finaliza la pista.
Pero por su derecha, junto a la alambrada, sigue como camino herboso.
En pocos metros se bifurca. La GR-12 se marcha hacia arriba por la derecha. Nosotros seguimos en llano por el ramal izquierdo.
Pronto el suelo se vuelve irregular y pedregoso.
0:50 - Aska a la derecha del camino. Enseguida la anchura disminuye y se convierte en senda.
Hermosas hayas coronan la parte superior del barranco del Ertzilla.
180
140
Bifurcación.
El PR (señales amarillas), sigue por la derecha. Nosotros volvemos a tomar el ramal izquierdo y durante un breve trecho avanzaremos sin ningún tipo de señalización.
En pocos metros gira la senda a la derecha y enlaza con un camino más ancho que desciende de este lado.
Pronto, después de dejar una borda y un prado a la derecha, enlazamos con una pista que desciende hacia la izquierda.
1:01 - A la derecha queda otro aska, con piso de cemento alrededor.
Al cabo de otros cinco minutos salimos del bosque a una zona más abierta, con helechales salpicados de robles y hayas.
Entre los árboles se abre el paisaje para mostrar un hermoso perfil de las Malloas.
Junto a una borda convertida en corral y rodeada de fresnos, el camino desemboca en una pista más ancha. Mantenemos la dirección.
1:13 - Un camino sale perpendicular al principal. No lo tenemos en cuenta.
Trazamos una curva cerrada en torno a un saliente rocoso. Al doblar este recodo vemos Iribas y, más lejos, Baraibar. Tras esta curva hay una senda que ataja para descender con rapidez y eludir otro lazo de la pista.
En cuanto alcanzamos la pista seguimos descendiendo a la derecha.
1:26 - Podemos tomar otro pequeño atajo. Como marchamos por el lado contrario del barranco podemos ver ahora al otro lado del mismo la pista por donde hemos iniciado el itinerario.
Entre fresnos vamos avanzando en dirección norte.
Salimos a terreno abierto.
A la izquierda hay una caseta transformadora a la que llega un tendido eléctrico.
Por la derecha arranca un camino sobre un canal enterrado.
Descendemos y pronto llegamos a…
Sima de Lezegalde.
Una tapia cierra la zona en amplio círculo.
Es el último sumidero del río Ertzilla por donde sus aguas, cuando por su gran caudal llegan hasta aquí, desaparecen bajo tierra.
El agujero es espectacular. Lo bordeamos por la derecha para mantener la dirección por el fondo de la depresión (ignorando los caminos y sendas que ganan ambos lados de este barranco), siguiendo las señales verdiblancas de un sendero local.
Bifurcación.
La senda de la izquierda sube a la pista para llegar enseguida a Iribas.
Seguimos por la parte baja para visitar el nacedero de Basakaitz (el segundo nacimiento).
La senda, herbosa, va por el cauce que siguen las aguas cuando se producen tan grandes lluvias y el sumidero de Lezegalde no absorbe todo el caudal (rara vez).
Se divide la senda en dos.
Podemos bajar unos metros a la derecha para visitar uno de los manantiales de Basakaitz, donde definitivamente resurgen las aguas del Larraun.
Volveremos de nuevo, tras la visita, a este punto para continuar ascendiendo por la ladera y acercarnos a la carretera de Iribas.
Debajo vemos las aguas del río.
El camino se convierte en senda estrecha que gana altura con rapidez.
Salimos a un camino bastante más ancho. Por la izquierda llegamos enseguida a un aparcamiento junto a la entrada del pueblo.
Girando a la izquierda nos metemos enseguida entre las casas y llegamos al centro del pueblo de Iribas.
Fin del itinerario.